Mt 2, 13-15. 29-23

El episodio presenta la huida a Egipto de María, José y el niño Jesús a causa del deseo de Herodes de matar al niño y su posterior regreso a Israel al morir el rey. El texto no es seguido y omite la parte referente a la matanza de los niños en Belén y sus alrededores perpetrada en su ausencia (vv. 16-18).

Tanto la ida a Egipto como el regreso a Israel se realizan a partir de la iniciativa divina: el ángel del Señor se aparece a José en sueños y le avisa de la amenaza de Herodes primero y de su muerte después (2,13.19). De igual manera José fue avisado antes para que tomara a María como esposa (cf. 1,20). En el momento del regreso, ante los temores de José, hay un ulterior aviso divino (2,22) que lleva a la Sagrada Familia a Nazaret. La impresión que queda de estos dos desplazamientos es que María, José y el niño vivían inicialmente en Belén y que por temor a Arquelao se trasladan a Nazaret a su regreso de Egipto. Es una diferencia sensible con las narraciones de la infancia del evangelio de san Lucas que sitúan a María y José en Galilea y sólo a causa del censo en Belén.

Descubrimos en el pasaje una tipología que evoca la historia de Moisés de los primeros capítulos del Éxodo. El faraón quiere matar a los niños hebreos, Moisés es salvado por una intervención maravillosa, después tiene que huir y finalmente Dios le dice que regrese “porque han muerto los hombres que te querían matar” (Ex 4,19, con coincidencia textual con Mt 2,20). Pese a las diferencias sobre el lugar de peligro y que Moisés es joven y Jesús sólo un niño, permanece el paralelismo de la persecución, huida y matanza. De alguna manera Mateo juega con la idea de Jesús no sólo como nuevo Moisés sino también como nuevo Israel. Ahí encaja la cita de la Escritura de 2,15, aplicada a Israel originalmente y ahora a Jesús (Os 11,1; cf. Ex 4,19).

La frase final “se llamaría Nazareno” no es una cita de la Escritura pese a que se remita a los profetas. Nos ofrece el gentilicio de Jesús, que reaparece en 26,71 y otros lugares del NT. En cualquier caso, la doble referencia a los profetas en el pasaje refuerza el efecto de que la vida de Jesús es según las Escrituras.

Pablo Alonso Vicente