Vísperas – Viernes V de Pascua

VÍSPERAS
(Oración de la tarde)

INVOCACIÓN INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno: TU CUERPO ES PRECIOSA LÁMPARA

Tu cuerpo es preciosa lámpara,
llagado y resucitado,
tu rostro es la luz del mundo,
nuestra casa, tu costado.

Tu cuerpo es ramo de abril
y blanca flor del espino,
y el fruto que nadie sabe
tras la flor eres tú mismo.

Tu cuerpo es salud sin fin,
joven, sin daño de días;
para el que busca vivir
es la raíz de la vida. Amén.

SALMODIA

Ant 1. Cristo por nosotros se hizo pobre a fin de que nosotros nos enriqueciéramos. Aleluya.

Salmo 40 – ORACIÓN DE UN ENFERMO

Dichoso el que cuida del pobre y desvalido;
en el día aciago lo pondrá a salvo el Señor.

El Señor lo guarda y lo conserva en vida,
para que sea dichoso en la tierra,
y no lo entrega a la saña de sus enemigos.

El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor,
calmará los dolores de su enfermedad.

Yo dije: «Señor, ten misericordia,
sáname, porque he pecado contra ti.»

Mis enemigos me desean lo peor;
«A ver si se muere y se acaba su apellido.»

El que viene a verme habla con fingimiento,
disimula su mala intención,
y cuando sale afuera, la dice.

Mis adversarios se reúnen a murmurar contra mí,
hacen cálculos siniestros:
«Padece un mal sin remedio,
se acostó para no levantarse.»

Incluso mi amigo, de quien yo me fiaba,
que compartía mi pan,
es el primero en traicionarme.

Pero tú, Señor, apiádate de mí,
haz que pueda levantarme,
para que yo les dé su merecido.

En esto conozco que me amas:
en que mi enemigo no triunfa de mí.

A mí, en cambio, me conservas la salud,
me mantienes siempre en tu presencia.

Bendito el Señor, Dios de Israel,
ahora y por siempre. Amén, amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Cristo por nosotros se hizo pobre a fin de que nosotros nos enriqueciéramos. Aleluya.

Ant 2. El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios. Aleluya.

Salmo 45 – DIOS, REFUGIO Y FORTALEZA DE SU PUEBLO

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.

Por eso no tememos aunque tiemble la tierra
y los montes se desplomen en el mar.

Que hiervan y bramen sus olas,
que sacudan a los montes con su furia:

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.

Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora.

Los pueblos se amotinan, los reyes se rebelan;
pero él lanza su trueno y se tambalea la tierra.

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra:

Pone fin a la guerra hasta el extremo del orbe,
rompe los arcos, quiebra las lanzas,
prende fuego a los escudos.

«Rendíos, reconoced que yo soy Dios:
más alto que los pueblos, más alto que la tierra.»

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios. Aleluya.

Ant 3. Cantemos al Señor, sublime es su victoria. Aleluya.

Cántico: CANTO DE LOS VENCEDORES Ap 15, 3-4

Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios omnipotente,
justos y verdaderos tus caminos,
¡oh Rey de los siglos!

¿Quién no temerá, Señor,
y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo,
porque vendrán todas las naciones
y se postrarán en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiestos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Cantemos al Señor, sublime es su victoria. Aleluya.

LECTURA BREVE   Hb 5, 8-10

Cristo, aunque era Hijo de Dios, aprendió por experiencia, en sus padecimientos, la obediencia, y, habiendo así llegado hasta la plena consumación, se convirtió en causa de salvación para todos los que lo obedecen, proclamado por Dios sumo sacerdote «según el rito de Melquisedec».

RESPONSORIO BREVE

V. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.
R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.

V. Al ver al Señor.
R. Aleluya. Aleluya.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Nadie tiene más amor que el que da la vida por sus amigos. Aleluya.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Nadie tiene más amor que el que da la vida por sus amigos. Aleluya.

PRECES

Invoquemos a Cristo, camino, verdad y vida, y digámosle:

Hijo de Dios vivo, bendice a tu pueblo.

Te rogamos, Señor, por los ministros de tu Iglesia: que, al distribuir entre sus hermanos el pan de vida,
encuentren también ellos en el pan que distribuyen su alimento y fortaleza.

Te pedimos por todo el pueblo cristiano: que viva, Señor, como pide la vocación a que ha sido convocado
y se esfuerce por mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz.

Te pedimos por los que rigen los destinos de las naciones: que cumplan su misión con espíritu de justicia y con amor,
para que haya paz y concordia entre los pueblos.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Señor, que podamos celebrar tu santa resurrección con tus ángeles y tus santos,
y que nuestros hermanos difuntos, a quienes encomendamos a tu bondad, se alegren también en tu reino.

Terminemos nuestra oración con las palabras del Señor:

Padre nuestro…

ORACION

Señor, concédenos realizar plenamente en nosotros mismos el misterio pascual, para que la alegría que experimentamos en estas fiestas nos dé una fuerza constante que nos lleve a la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Lectio Divina – 19 de mayo

Lectio: Viernes, 19 Mayo, 2017

Tiempo de Pascua

1) Oración inicial

Señor Dios todopoderoso, que, sin mérito alguno de nuestra parte, nos has hecho pasar de la muerte a la vida y de la tristeza al gozo; no pongas fin a tus dones, ni ceses de realizar tus maravillas en nosotros, y concede a quienes ya hemos sido justificados por la fe la fuerza necesaria para perseverar siempre en ella. Por nuestro Señor.

2) Lectura

Del santo Evangelio según Juan 15,12-17

Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros.

3) Reflexión

• El evangelio Juan 15,12-17 ya ha sido meditado hace pocos días (….. o será retomado dentro de algún día). Vamos a retomar algunos puntos de aquel día.

• Juan 15,12-13: Amar a los hermanos como él nos amó. El mandamiento de Jesús es uno solo: “¡amarnos unos a otros como él nos amó!” (Jn 15,12). Jesús supera el Antiguo Testamento. El criterio antiguo era: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Lb. 18,19). El nuevo criterio es: “Amaros unos a otros como yo os he amado”. Aquí él dice aquella frase que seguimos cantando hasta hoy: “¡No hay prueba de mayor amor que dar la vida para los hermanos!”

• Juan 15,14-15: Amigos y no siervos. “Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que os mando”, a saber, la práctica del amor hasta el don total de sí! En seguida, Jesús coloca un ideal altísimo para la vida de los discípulos. Dice: “No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer”. Jesús no tenía más secretos para sus discípulos. Todo lo que oye del Padre nos lo cuenta. Este es el ideal bonito de la vida en comunidad: llegar a una total transparencia, hasta el punto de no tener secretos entre nosotros y poder confiar totalmente el uno en el otro, poder compartir la experiencia que tenemos de Dios y de la vida y, así, enriquecernos mutuamente. Los primeros cristianos podrán realizar este ideal durante unos años. “Eran un solo corazón y una sola alma” (He 4,32; 1,14; 2,42.46).

• Juan 15,16-17: Fue Jesús el que nos escogió. No fuimos nosotros quienes elegimos a Jesús. Fue él quien nos encontró, nos llamó y nos dio la misión de ir y dar fruto, un fruto que permanezca. Nosotros le necesitamos a él, pero también él nos necesita a nosotros para poder seguir haciendo hoy lo que hizo para la gente de Galilea. La última recomendación: “¡Esto os mando: que os améis unos a otros!”

4) Para la reflexión personal

• Amar al prójimo como Jesús nos amó. Este es el ideal de cada cristiano. ¿Cómo lo estoy viviendo?

• Todo lo que oí de mi Padre os lo he contado. Este es el ideal de la comunidad: llegar a una transparencia total. ¿Cómo lo vivo en mi comunidad?

5) Oración final

A punto está mi corazón, oh Dios,

mi corazón está a punto;

voy a cantar, a tañer,

¡gloria mía, despierta!,

¡despertad, arpa y cítara!,

¡a la aurora despertaré! (Sal 57,8-9)

Llena eres de gracia

Palabra de Dios

Lc 1, 26-38: Alégrate, llena de gracia.

Mt 5, 43-48: Sed perfectos, como vuestro Padre.

Texto antológico

“Es posible sintetizar así la vida religiosa de María. La revelación es más que una simple comunicación de verdad o de conocimiento. Es, al mismo tiempo, un acontecimiento salvador que ha de ser considerado constantemente con amor y que debe ser experimentado activamente en la fe y por medio de la fe, de suerte que podamos penetrar en el misterio de esta revelación, que se va desdoblando gradualmente, aunque siempre permanece velada. María nos proporciona aquí un sublime ejemplo. Ella es el prototipo, el primerísimo ejemplo de una vida cristiana de fe, verdaderamente sacramental. María estuvo hondamente envuelta y plenamente implicada en los acontecimientos visibles de la vida humana de Cristo en el mundo. Precisamente por esto María se levantó para aceptar -con fe- el divino misterio que se había hecho visible, y ciertamente público, en el signo sacramental externo de la humanidad de Cristo, y se dejó empapar del vigor que sobre ella derramaba la gracia de esa humanidad de Cristo. Su vigorosa fe y su confianza la capacitaron para traspasar el ‘velo’ humano de Cristo y penetrar en el mundo divino. El misterio de la vida religiosa y de la fe de María tenemos que buscarlo en su fe, esperanza y amor. La Escritura nos presenta muy pocos hechos concernientes a la vida de María. Y sólo de vez en cuando nos ofrece algunos destellos de luz que ilumina la imagen concreta de su fe en su crecimiento gradual hacia la victoria última: la imagen de su vida sacramental. Ahora bien, lo que conocemos de hecho es más que suficiente para que podamos dar a María el título de ‘Reina de los confesores”‘.

Edward Schillebeeckx

Reflexión

Algunas afirmaciones-imperativos que nos hace el capítulo quinto de la Lumen Gentium del Concilio Vaticano II nos pueden servir de reflexión. El capítulo trata de la “universal llamada a la santidad en la Iglesia”.

“En la Iglesia, todos están llamados a la santidad. Esta santidad se manifiesta y debe manifestarse sin cesar en los frutos de gracia que el Espíritu produce en los ‘creyentes” (LG 39).

“Jesús predicó a todos y cada uno de sus discípulos, cualquiera que fuese su condición, la santidad de vida de la que él es iniciador y consumador. Los seguidores de Cristo han sido hechos por el bautismo verdaderos hijos de Dios y partícipes de la divina naturaleza, y por lo mismo realmente santos. Todos los fieles, de cualquier estado y condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección del amor. Esta santidad suscita un nivel de vida más humano incluso en la sociedad” (LG 40).

“Quedan invitados y aun obligados todos los cristianos a buscar insistentemente la santidad y la perfección dentro del propio estado” (LG 42).

María, la “llena de gracia”, es modelo de santidad para el pueblo de Dios.

Examen

  • ¿Tenemos todavía una idea de la santidad como reservada a clérigos, monjes… o ñoña, anticuada?
  • ¿Contribuimos con nuestra palabra y con nuestra vida a renovar la santidad en el pueblo de Dios?
  • ¿Creemos de verdad que es posible vivir en santidad, plenamente de acuerdo con el evangelio, en nuestro estado y condición particular?

Conversión

  • Tomar decisiones para secundar esta llamada y obligación universal a la santidad dentro de las ocupaciones y preocupaciones de nuestra vida personal diaria.
  • Estudiar las exigencias concretas que tiene, en nuestra situación comunitaria real, la llamada universal a la santidad.

Invocación

  • Alégrate, llena de gracia…
  • …ruega por nosotros, pecadores.

Oración

Dios, Padre nuestro, que en María, la llena de gracia, nos das un impulso siempre nuevo para caminar hacia ti, el solo Santo. Haznos participar de tu santidad.

Cantos sugeridos

“María es esa mujer”, de C. Gabaráin, en Eres tú, María.

“Estrella y camino”, de C. Gabaráin, en María Siempre.

 

Oración Buenos días

Oración para la mañana en la semana del 22 al 26 de mayo, con los materiales publicados por los salesianos.

Buenos días 7-11 septiembre. Infantil

Buenos días 22 al 26 de mayo. Ed Infantil

 

Buenos días 7-11 septiembre. Ed. Primaria

Buenos días 22 al 26 de mayo. Ed. Primaria

 

Historia del Corpus Christi

Buenos días 22 al 26 de mayo. Ed. Secundaria

 

Cortar y pegar

Buenos días 22 al 26 de mayo. Bachiller

Evangelii Gaudium – Francisco I

III. Desde el corazón del Evangelio

34. Si pretendemos poner todo en clave misionera, esto también vale para el modo de comunicar el mensaje. En el mundo de hoy, con la velocidad de las comunicaciones y la selección interesada de contenidos que realizan los medios, el mensaje que anunciamos corre más que nunca el riesgo de aparecer mutilado y reducido a algunos de sus aspectos secundarios. De ahí que algunas cuestiones que forman parte de la enseñanza moral de la Iglesia queden fuera del contexto que les da sentido. El problema mayor se produce cuando el mensaje que anunciamos aparece entonces identificado con esos aspectos secundarios que, sin dejar de ser importantes, por sí solos no manifiestan el corazón del mensaje de Jesucristo. Entonces conviene ser realistas y no dar por supuesto que nuestros interlocutores conocen el trasfondo completo de lo que decimos o que pueden conectar nuestro discurso con el núcleo esencial del Evangelio que le otorga sentido, hermosura y atractivo.

La misa del Domingo: misa con niños

DOMINGO VI DE PASCUA (A)
“No estás solo”

21 de mayo de 2017

(Estamos en pleno “corazón” del tiempo pascual. La mirada y los textos litúrgicos van preparando al creyente a celebrar la próxima fiesta de la Ascensión y a recibir el don del Espíritu Santo.

. En estos domingos abundan las “primeras comuniones”. Puede ser una ocasión para acoger de manera festiva en la celebración a estos niños y niñas que ya van participando plenamente de toda la celebración eucarística.

. En la celebración se puede hacer una referencia al mes de mayo, mes de la Virgen María. Y en las casas salesianas, a la fiesta de María Auxiliadora.

. Un signo para la celebración: un cartel, o proyección, con el dibujo de dos manos en gesto de saludo o ayuda: “darse la mano”. Si no se ha dibujado el cartel, también se puede representar el gesto en el momento de la homilía: dos niños que se dan la mano en señal de saludo o ayuda. Jesús no nos deja solos: Él mismo está presente en nuestra vida, y también lo está a través de las personas que nos quieren y acompañan.

. Canción para la celebración: “Tus manos son palomas de la paz” (J. Santos Matías).

1. MOTIVACIÓN

Amigos: Venimos con alegría a celebrar la eucaristía porque nos encontramos con Jesús y con otros amigos y personas adultas que quieren ser testigos de su amor en nuestra sociedad. No estamos solos en este camino. Así nos lo asegura el mismo Jesús. Hoy lo escucharemos en las lecturas que vamos a proclamar. Nos alegramos por ello y comenzamos cantando.

2. CANTO. (Algún canto conocido con mensaje pascual).

3. SALUDO DEL SACERDOTE Y MOTIVA EL PERDÓN

4. PETICIÓN DE PERDÓN

1. Señor, tú siempre nos acompañas pero a veces no sabemos ver tu rostro. Señor, ten piedad.

2. Señor, tú nos quieres y proteges, pero nosotros a veces buscamos el peligro. Cristo, ten piedad.

3. Señor, tú nos das fuerza e ilusión para caminar por la vida, pero nosotros no ayudamos al que está más cercano. Señor, ten piedad.

5. GLORIA (Cantado o recitado)

6. PRIMERA LECTURA (Hechos de los Apóstoles 8, 5-8. 14-17)

Lectura de los Hechos de los Apóstoles:

En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe porque habían oído hablar de los signos que hacía y los estaban viendo.
Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por los fieles, para que recibieran el Espíritu Santo.

Palabra de Dios.

7. SALMO RESPONSORIAL. Intercalando alguna estrofa del salmo responsorial, se puede cantar como estribillo o antífona.

Id, amigos, por el mundo
anunciando el amor,
mensajeros de la vida,
de la paz y el perdón.
Sed, amigos, los testigos

de mi resurrección,
id llevando mi presencia,
con vosotros estoy.

8. EVANGELIO (Juan 14, 15-21). “No os dejaré desamparados, volveré” Lectura del santo evangelio según San Juan:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Yo le pediré al Padre que os dé otro Defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros.

No os dejaré desamparados, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.

Palabra del Señor.

9. COMENTARIO

• El gesto de darse la mano, dos manos que se saludan. Acogida, ayuda, amistad, apoyo…
• Jesús nos prepara para que aprendamos a “verle” de otra manera, una vez que haya “subido al Padre”. (Ascensión, próximo domingo).
• Jesús está presente en nuestra vida; resucitado puede llegar a cada hombre y mujer, a cada niño y niña que lo invoca.
• También encontramos la ayuda de Jesús a través de la ayuda que nos dan los amigos y las personas.
• Que alegría escuchar de boca de Jesús: “No os dejaré solos”.

10. ORACION DE FIELES. PETICIONES

  1. Para que sepamos descubrir la presencia de Jesús en las cosas que nos suceden cada día. Roguemos al Señor.
  2. Para que cada uno de nosotros seamos “presencia” de Jesús en nuestro ambiente de familia, de colegio, de amigos, de personas necesitadas. Roguemos al Señor.
  3. Para que los niños y niñas que han hecho ya la Primera Comunión se sientan acogidos en nuestra comunidad eclesial. Roguemos al Señor.
  4. Para que llevemos consuelo y ayuda a los enfermos y a los que sufren Roguemos al Señor.

11. ACCIÓN DE GRACIAS. (Canto: “Palomas de la paz”). Se puede introducir con una motivación.

Tus manos son palomas de la paz, Tus manos son palomas de la paz, Puedes tener la suerte de encontrar En tus manos palomas de la paz.

La paz que estás buscando la regala Dios, Él siembra la semilla en nuestro corazón. Tú puedes conseguir que el mundo llegue a ser sementera que brota del amor.

Si luchas en tu vida por buscar la paz, uniéndote a los hombres en un mismo afán, al fin podrás cantar, gritando la verdad: “son mis manos palomas de la paz”.

12. PARA LA VIDA

(Mes de mayo. Una flor para la Virgen María: en tu parroquia, en el colegio o en tu casa).

La misa del Domingo

Domingo 6º de Pascua A
21 de mayo de 2017

Subrayados de la Palabra

  • 1ª lectura (Hech 8, 5-8.14-17): «La ciudad se llenó de alegría. Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por los fieles, para que recibieran el Espíritu Santo».
  • 2ª lectura (1Pe 3, 1.15-18): «Glorificad en vuestros corazones a Cristo Señor y estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere; pero con mansedumbre y respeto y en buena conciencia, para que en aquello mismo en que sois calumniados queden confundidos los que denigran vuestra buena conducta en Cristo».
  • Evangelio (Jn 14, 15-21): «En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad”».

Ecos de la Palabra para jóvenes y comunidades

  • La primera lectura de hoy, donde se nos narra la venida del Espíritu Santo sobre la comunidad de Samaria por la oración y la imposición de las manos de Pedro y Juan, es una invitación para todos nosotros a esperar y desear la venida del Espíritu Santo en Pentecostés. Pero, ¿quién es el Espíritu Santo que debemos esperar con ansia y en oración? Cristo nos dice hoy que es Paráclito o Consolador (evangelio).
  • Dar razón de nuestra esperanza no es dar razones para atraer a los otros a nuestra causa, sino vivir con esperanza y esperando a pesar de todo, tomando opciones por los más débiles y necesitados.
  • Los mandamientos según el espíritu del Evangelio pierden su carácter de imposición, pues son exigencia interna del amor. No se trata de una obediencia a normas externas, sino manifestación de un impulso interior. Por consiguiente, las “exigencias” no son obligaciones impuestas desde fuera, sino respuesta del amor a las necesidades.

Proyecto de homilía

Una Iglesia en expansión

Felipe predica en Samaria y anuncia al Mesías, que también los samaritanos esperaban. Su palabra va acompañada de los gestos, de las acciones: saca espíritus malignos y devuelve la salud a los enfermos. El resultado es la alegría (tema de Lucas). Seguramente a muchos os haya pasado como a mí, que este sumario nos ha impactado más de una vez: “La ciudad se llenó de alegría. Ante el resultado los apóstoles envían a sus representantes para confirmar la fe mediante el don del Espíritu.

Que sabe dar razón de su esperanza

Pedro nos exhorta a estar siempre dispuestos para dar razón de nuestra esperanza a cuantos pregunten por ella. ¿Qué debemos entender por “dar razón de nuestra esperanza”? Dar razón de la esperanza es esperar en realidad de verdad y esperar contra toda esperanza humana, es mostrar que nosotros esperamos con paciencia en situaciones desesperadas y en la misma muerte. Es poner en cuestión al mundo con el hecho de la esperanza y no con palabras sobre la esperanza. Es,por tanto, vivir de tal manera en el amor que nuestra esperanza tenga fundamento y no aparezca como presunción, pues creemos y confesamos que el que no ama no tiene nada que esperar. Solo así la esperanza cristiana es en absoluto noticia, buena noticia para todos cuantos preguntan y la aceptan.

Y que vive con congruencia

La fe conlleva un proyecto de vida, un camino, un recorrido que se realiza día a día, en todos los momentos de la existencia, y que requiere una actitud permanente de escucha, discernimiento, búsqueda y fidelidad. Los discípulos, los miembros de las primeras comunidades, vivían así. El testimonio de su fidelidad era la mejor carta de presentación: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”.

Oración: Liderar sirviendo

Un líder es una persona que transmite con su vida unos principios que animan a otras personas a seguirlos. Esto supone una gran responsabilidad dado el impacto que produce en la vida de los demás.
Sus decisiones, además, harán que el futuro de nuestro planeta y sus habitantes tome un rumbo u otro.
No es sencillo para el líder asumir y entender esa responsabilidad. En nuestro mundo podemos ver continuamente cómo la gente con poder se ha olvidado de usar ese poder para servir y, en cambio, se centra en perseguir su propio interés. Por ello es necesario, como tantas veces nos recuerda el Papa Francisco, rezar por un liderazgo desde el servicio.

Cuando les hubo lavado los pies, se puso el manto, se reclinó y dijo: -¿Entendéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis maestro y señor, y decís bien. Pues si yo, que soy maestro y señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros mutuamente los pies. Os he dado ejemplo para que hagáis lo mismo que yo he hecho. Os aseguro que el esclavo no es más que su señor, ni el enviado más que el que lo envía. Si lo sabéis y lo cumplís, seréis dichosos. (Jn. 13, 12-17).

Liderar sirviendo

Comentario al evangelio (19 de mayo)

Recordemos que la experiencia de Jesús, vencedor de la muerte, puede aportar novedad a nuestras vidas. La vida del cristiano no está determinada por el pecado. La fuerza de Dios nos sostiene en la debilidad.

Es posible vivir desde el perdón sincero dejando atrás rencores y odios. Jesús nos muestra el modo de amar en libertad y gratuitamente (sin esperar nada a cambio). Se es capaz de vivir con poco y lo que llega a inquietar el corazón, es verdaderamente poco. Nos hace capaces de transmitir una paz inconmensurable. En esto se basa, y no en otra cosa, “el camino de vida” que nos propone Jesús en el evangelio de hoy. Jesús mismo recuerda que hemos sido elegidos-llamados para pasar del estéril egoísmo a una vida basada en el amor. Esta fue la condición fundamental que pusieron los apóstoles, de la primitiva Iglesia, a los gentiles que se convertían al cristianismo.

Luego del discernimiento que junto a Pablo y Bernabé realizaron durante el I Concilio de Jerusalén: “vivir en el amor renunciando a la idolatría y al libertinaje”. Optar por ser cristiano era optar por “la vida”, y esta, humanizada.

El anuncio de salvación era realmente una buena noticia y no una pesada carga. No se trataba de poner condiciones a aquel que necesitaba de Dios; por el contrario, comprendiendo y acogiendo con misericordia, lograban que los más posibles se volcaran al amor. Somos una Iglesia elegida y destinada a dar un fruto y uno que permanezca en los corazones.

Es bueno cuestionar, si nuestra pastoral de acompañamiento favorece el encuentro con Jesús o, por el contrario, lo limita. Muchos espacios donde se practica la fe terminan por ocultar el rostro bondadoso de Dios en lugar de transfigurarlo.

Fredy Cabrera, cmf