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Archive for 12/07/17

VÍSPERAS
(Oración de la tarde)

INVOCACIÓN INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno: SEÑOR, TÚ ERES SANTO: YO ADORO, YO CREO.

Señor, tú eres santo: yo adoro, yo creo;
tu cielo es un libro de páginas bellas,
do en noches tranquilas mi símbolo leo,
que escribe tu mano con signos de estrellas.

En vano con sombras el caos se cierra:
tú miras al caos, la luz nace entonces;
tú mides las aguas que ciñen la tierra,
tú mides los siglos que muerden los bronces.

El mar a la tierra pregunta tu nombre,
la tierra a las aves que tienden su vuelo;
las aves lo ignoran; preguntan al hombre,
y el hombre lo ignora; pregúntanlo al cielo.

EI mar con sus ecos ha siglos que ensaya
formar ese nombre, y el mar no penetra
misterios tan hondos, muriendo en la playa,
sin que oigan los siglos o sílaba o letra.

Señor, tú eres santo: yo te amo, yo espero;
tus dulces bondades cautivan el alma;
mi pecho gastaron con diente de acero
los gustos del mundo, vacíos de calma.

Concede a mis penas la luz de bonanza,
la paz a mis noches, la paz a mis días;
tu amor a mi pecho, tu fe y tu esperanza,
que es bálsamo puro que al ánima envías. Amén.

SALMODIA

Ant 1. Aguardamos la alegre esperanza, la aparición gloriosa de nuestro salvador.

Salmo 61 – DIOS, ÚNICA ESPERANZA DEL JUSTO.

Sólo en Dios descansa mi alma,
porque de él viene mi salvación;
sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré.

¿Hasta cuándo arremeteréis contra un hombre
todos juntos, para derribarlo
como a una pared que cede
o a una tapia ruinosa?

Sólo piensan en derribarme de mi altura,
y se complacen en la mentira:
con la boca bendicen,
con el corazón maldicen.

Descansa sólo en Dios, alma mía,
porque él es mi esperanza;
sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré.

De Dios viene mi salvación y mi gloria,
él es mi roca firme,
Dios es mi refugio.

Pueblo suyo, confiad en él,
desahogad ante él vuestro corazón,
que Dios es nuestro refugio.

Los hombres no son más que un soplo,
los nobles son apariencia:
todos juntos en la balanza subirían
más leves que un soplo.

No confiéis en la opresión,
no pongáis ilusiones en el robo;
y aunque crezcan vuestras riquezas,
no les deis el corazón.

Dios ha dicho una cosa,
y dos cosas que he escuchado:

«Que Dios tiene el poder
y el Señor tiene la gracia;
que tú pagas a cada uno
según sus obras.»

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Aguardamos la alegre esperanza, la aparición gloriosa de nuestro salvador.

Ant 2. Que Dios ilumine su rostro sobre nosotros y nos bendiga.

Salmo 66 – QUE TODOS LOS PUEBLOS ALABEN AL SEÑOR.

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.

¡Oh Dios!, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.

¡Oh Dios!, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines del orbe.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Que Dios ilumine su rostro sobre nosotros y nos bendiga.

Ant 3. Todo fue creado por él y para él.

Cántico: HIMNO A CRISTO, PRIMOGÉNITO DE TODA CREATURA Y PRIMER RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS. Cf. Col 1, 12-20

Damos gracias a Dios Padre,
que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.

Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.

Él es imagen de Dios invisible,
primogénito de toda creatura;
pues por medio de él fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles,
Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;
todo fue creado por él y para él.

Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.

Porque en él quiso Dios que residiera toda plenitud.
Y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas:
haciendo la paz por la sangre de su cruz
con todos los seres, así del cielo como de la tierra.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Todo fue creado por él y para él.

LECTURA BREVE   1Pe 5, 5b-7

Sed humildes unos con otros, porque Dios resiste a los soberbios, pero da su gracia a los humildes. Inclinaos bajo la poderosa mano de Dios, para que a su tiempo os eleve. Descargad en él todas vuestras preocupaciones, porque él se interesa por vosotros.

RESPONSORIO BREVE

V. Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.
R. Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.

V. A las sombras de tus alas escóndenos.
R. Como a las niñas de tus ojos.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Haz, Señor, proezas con tu brazo, dispersa a los soberbios y enaltece a los humildes.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Haz, Señor, proezas con tu brazo, dispersa a los soberbios y enaltece a los humildes.

PRECES

Aclamemos, hermanos, a Dios, nuestro salvador, que se complace en enriquecernos con sus dones, y digámosle con fe:

Muéstranos, Señor, tu amor y danos tu paz.

Dios eterno, mil años en tu presencia son como un ayer que pasó;
ayúdanos a recordar siempre que nuestra vida es como una hierba que se renueva por la mañana y se seca por la tarde.

Alimenta a tu pueblo con el maná para que no perezca de hambre
y dale el agua viva para que nunca más tenga sed.

Que tus fieles busquen y saboreen los bienes de arriba
y te glorifiquen también con su descanso.

Concede, Señor, buen tiempo a las cosechas,
para que la tierra dé fruto abundante.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Que los difuntos puedan contemplar tu faz
y que nosotros tengamos un día parte en su felicidad.

Confiemos nuestras súplicas a Dios nuestro Padre, terminando nuestra oración con las palabras que Cristo nos enseñó:

Padre nuestro…

ORACION

Dios nuestro, tu nombre es santo y tu misericordia llega a tus fieles de generación en generación; atiende, pues, las súplicas de tu pueblo y haz que pueda cantar eternamente tus alabanzas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

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Lectio: Miércoles, 12 Julio, 2017
Tiempo Ordinario

1) Oración inicial
¡Oh Dios!, que por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída; concede a tus fieles la verdadera alegría, para que, quienes han sido librados de la esclavitud del pecado, alcancen también la felicidad eterna. Por nuestro Señor.
 
2) Lectura
Del Evangelio según Mateo 10,1-7
Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el que le entregó. A estos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Yendo proclamad que el Reino de los Cielos está cerca.
 
3) Reflexión
• En el capítulo 10 del Evangelio de Mateo inicia el segundo gran discurso, el Sermón de la Misión. Mateo organizó su evangelio como una nueva edición de la Ley de Dios, o como un nuevo “pentateuco” con sus cinco libros. Por esto, su evangelio, trae cinco grandes discursos o enseñanzas de Jesús, seguidos por partes narrativas, en las que él describe cómo Jesús practicaba lo que había enseñado en los discursos. He aquí el esquema:
Introducción: nacimiento y preparación del Mesías (Mt 1 a 4)
a) Sermón de la Montaña: la puerta de entrada en el Reino (Mt 5 a 7) Narrativa Mt 8 e 9
b) Sermón de la Misión: cómo anunciar e irradiar el Reino (Mt 10)
Narrativa Mt 11 e 12
c) Sermón de las Parábolas: el misterio del Reino presente en la vida (Mt 13)
Narrativa Mt 14 a 17
d) Sermón de la Comunidad: la nueva manera de convivir en el Reino (Mt 18)
Narrativa 19 a 23
e) Sermón de la llegada futura del Reino: la utopía que sustenta la esperanza (Mt 24 e 25)
Conclusión: pasión, muerte y resurrección (Mt 26 a 28).
• El evangelio de hoy y el inicio del Sermón de la Misión, en la que se manifiestan tres asuntos: (i) el llamado de los discípulos (Mt 10,1); (ii) la lista de nombres de los doce apóstoles que van a ser los destinatarios del sermón de la misión (Mt 10,2-4); (iii) el envío de los doce (Mt 10,5-7).
• Mateo 10,1: El llamado de los doce discípulos. Mateo ya había hablado del llamado de los discípulos (Mt 4,18-22; 9,9). Aquí, en el comienzo del Sermón de la Misión, hace un resumen: “ Y llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia.” El cometido o la misión del discípulo es seguir a Jesús, el Maestro, formando comunidad con él y realizando la misma misión de Jesús: expulsar a los espíritus inmundos, curar toda dolencia y enfermedad. En el evangelio de Marcos, ellos recibieron la misma doble misión, formulada con otras palabras: Jesús instituyó Doce, para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar con poder de expulsar los demonios. “ (Mc 3,14-15). (a) Estar con él, esto es formar comunidad, en la que Jesús es el centro, el eje. (b) Rezar y tener poder para expulsar al demonio, esto es, anunciar la Buena Nueva y combatir el poder del mal, que mata la vida de la gente y aliena a las personas. Lucas dice que Jesús rezó toda la noche y el día siguiente, llamó a sus discípulos. Rezó a Dios para saber a quién escoger (Lc 6,12-13).
• Mateo 10,2-4: La lista de los nombres de los doce apóstoles. Gran parte de estos nombres vienen del Antiguo Testamento. Por ejemplo, Simeón es el nombre de uno de los hijos del patriarca Jacob (Gn 29,33). Santiago lo mismo que Jacob (Gn 25,26). Judas es el nombre del otro hijo de Jacob (Gn 35,23). Mateo también tenía el nombre de Leví (Mc 2,14), que es el otro hijo de Jacob (Gn 35,23). De los doce apóstoles, siete tienen un nombre que viene de los patriarcas Dos se llaman Simón; dos Santiago, Judas; uno Leví tiene un nombre griego: Felipe. Esto revela el deseo de la gente de rehacer la historia ¡desde su comienzo! Sería como hoy en una familia en que todo el mundo tuviera el nombre de los antepasados, y uno sólo por ejemplo un nombre moderno, y usado en otro país. Merece la pena pensar en los nombres que hoy damos a los hijos. Porque cada uno somos llamados por Dios por el nombre.
• Mateo 10,5-7: El envío o misión de los doce apóstoles para las ovejas perdidas de la casa de Israel. Después de haber enumerado los nombres de los doce, Jesús los envía con estas recomendaciones: “«No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Yendo proclamad que el Reino de los Cielos está cerca”.
En esta única frase hay una triple insistencia en mostrar que la preferencia de la misión es para la casa de Israel: (i) No tomar el camino de los paganos, (ii) no entrar en las ciudades samaritanas, (iii) ir primero a las ovejas perdidas de Israel. Aquí se manifiesta una respuesta a la duda de los primeros cristianos entorno a la apertura a los paganos, concuerda en decir que la Buena Nueva traída por Jesús debía ser anunciada primero a los judíos y, después, a los paganos (Rom 9,1 a 11,36; cf. Hec 1,8; 11,3; 13,46; 15,1.5.23-29). Pero más adelante, en el mismo evangelio de Mateo, en la conversación de Jesús con una mujer cananea, se dará la apertura hacia los paganos (Mt 15,21-29).
• El envío de los apóstoles para toda la gente. Después de la resurrección de Jesús, hay varios episodios de envío de los apóstoles no sólo hacia los judíos, sino hacia todos los pueblos. En Mateo: “Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.” (Mt 28,19-20). En Marcos: “Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.» Y en Marcos: “El que creerá será salvado; el que no creerá será” (Mc 15-16). En Lucas: “Así está escrito: el Mesías sufrirá y resucitará de los muertos en el tercer día, y en su nombre serán anunciados la conversión y el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén. Y vosotros seréis testigos de todo esto (Lc 24,46-48; Hec 1,8) Juan resume todo en esta frase: “Como el Padre me envió, ¡yo también os envío!” (Jn 20,21).
 
4) Para la reflexión personal
• ¿Has pensado en el significado de tu nombre? ¿Has preguntado a tus padres porqué te pusieron el nombre que llevas? ¿Te gusta tu nombre?
• Jesús llama a los discípulos. Su llamado tiene una doble finalidad: formar comunidad e ir en misión. ¿Cómo vivo esta doble finalidad en mi vida?
 
5) Oración final
¡Buscad a Yahvé y su poder,
id tras su rostro sin tregua,
recordad todas sus maravillas,
sus prodigios y los juicios de su boca! (Sal 105,4-5)

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Educa a tu hijo

PAREJA, Daniel y GUERRERO, Andrés y Ana

Editorial San Pablo, Madrid, 2016, 74 páginas.

Quinto número de la colección “Sendero-Autoayuda práctica”, dedicado en esta ocasión a los padres que se enfrentan a la hermosa tarea de acompañar a sus hijos en sus primeros pasos por el mundo. Las ilustraciones presentan a unos padres que ven crecer a sus hijos, acertar y errar continuamente. Los textos nos ofrecen hasta 37 consejos para hacer la educación en familia desde el sentido común.

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Estimado Padre,

Me parece que esta es la primera vez que le escribo unas líneas, no encuentro ninguna razón para saber porqué no lo había hecho antes, creo que lo más acertado es lo que usted dice: “cada cosa a su tiempo”.      

Lo que si sé es que me resulta muy difícil manejar las situaciones cuando alguien juega el mismo juego que yo, y con esto no quiero decir que esté jugando con usted, me refiero a que en muchas ocasiones (no en todas) usted sabe lo que estoy pensando y usa las mismas tácticas que yo para que me acerque a usted, es por eso que a veces me tardo tanto en contarle “mis penas”.

El que me abrí me decía usted que sabía que yo me sentía celosa de su amistad con otras personas, en partes sí y en partes no; sí porque como la mayoría de las personas queremos atención personalizada en todo momento y no porque yo sé que no me había acercado porque entonces habría alguien que me diría las cosas sin tratarme como a una pieza de cristal y ese alguien obviamente sería usted.

También tengo que reconocer que no coincido con algunas ideas locas que a veces se le trepan a la cabeza y que cuando se enoja me molesta que no quiera oír razones, pero lo entiendo, no es fácil trabajar con esa bola de pubertos que lo rodean. Pero eso me hace reconocer aún más su humanidad y la lucha constante que libra, no puedo confirmar sus puntos buenos ni sus puntos malos, pero aprendo de su capacidad para relacionarse y por lo tanto comunicar (cuando quiere, porque de que se cierra, se cierra) y esa capacidad ha reconocido en mí a una mujer, que se negaba salir, que coqueteaba por vanidad y que escondía sentimientos.

No soy muy fácil de tratar, pero tampoco usted, así que eso me parece un reto y creo que para usted también y es mejor aún cuando ese reto es para reblandecer este dormido corazón y todavía mejor cuando la otra parte (usted) tiene una mente ágil y abierta.

Gracias, gracias por no ser como todos esperamos.

                                                          Alguien a quien le cuesta relacionarse con ud.

Reflexionar:

  1. ¿Qué pretende la persona que escribe con esta carta?
  2. ¿Qué dificultades encuentra la persona para relacionarse y abrirse?
  3. ¿Qué prejuicios tiene la persona para acercarse y relacionarse?
  4. ¿Qué dificultades tienes tú para relacionarte con el guía espiritual y los demás del grupo?
  5. ¿Cómo se define la persona que escribe y como define su reto personal en el porvenir?
  6. ¿Cuál es tu reto a futuro en el grupo?

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88. El ideal cristiano siempre invitará a superar la sospecha, la desconfianza permanente, el temor a ser invadidos, las actitudes defensivas que nos impone el mundo actual. Muchos tratan de escapar de los demás hacia la privacidad cómoda o hacia el reducido círculo de los más íntimos, y renuncian al realismo de la dimensión social del Evangelio. Porque, así como algunos quisieran un Cristo puramente espiritual, sin carne y sin cruz, también se pretenden relaciones interpersonales sólo mediadas por aparatos sofisticados, por pantallas y sistemas que se puedan encender y apagar a voluntad. Mientras tanto, el Evangelio nos invita siempre a correr el riesgo del encuentro con el rostro del otro, con su presencia física que interpela, con su dolor y sus reclamos, con su alegría que contagia en un constante cuerpo a cuerpo. La verdadera fe en el Hijo de Dios hecho carne es inseparable del don de sí, de la pertenencia a la comunidad, del servicio, de la reconciliación con la carne de los otros. El Hijo de Dios, en su encarnación, nos invitó a la revolución de la ternura.

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Oración

Señor y Hermano Jesús:

Tú dijiste que “tu Padre nos enviaría en tu nombre el Espíritu Santo y que Él nos recordaría lo que nos enseñaste y nos los explicaría todo”.

Tú conoces la pobreza y la aridez de nuestro corazón.

Te pedimos que tu Espíritu nos lo refresque, nos lo ilumine, nos haga entender tu Evangelio.
Nos lleve sobre todo a fiarnos de Ti y de tu Padre, a seguirte en fe confiada y amorosa, y a poner nuestro grano de arena para construir paz y vida en nuestro entorno.

AMEN, ASI SEA.

 

Mt 13, 1-23

«1En aquel día, saliendo Jesús de casa, se sentó junto al lago. 2Y se reunió junto a él mucha gente, de modo que tuvo que subir a sentarse a una barca, y toda la gente se quedó de pie en la orilla.

3Y les habló mucho en parábolas diciendo: ‘Salió el sembrador a sembrar. 4Y al sembrar, un poco cayó junto al camino y, viniendo los pájaros, se lo comieron. 5Otra [parte] cayó en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; 6pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y, por falta de raíz, se secó. 7Otra [parte] cayó sobre zarzas, y las zarzas crecieron y lo ahogaron. 8Otra [parte] cayó en tierra buena y dio fruto: o bien, ciento; o bien, sesenta; o bien, treinta. 9El que tenga oídos que oiga’.

10Y, acercándose los discípulos, le dijeron: ‘¿Por qué les hablas en parábolas?’. 11Y, respondiendo, les dijo: ‘A vosotros se os ha dado conocer los secretos del Reino de los cielos y a ellos no se les ha dado. 12Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. 13Por eso les hablo en parábolas, porque ven sin ver y oyen sin oír ni entender. 14Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías que dice: “Oiréis con los oídos y no entenderéis; miraréis con los ojos y no veréis; 15porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure”. 16Pero dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. 17En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.

18Así que vosotros oíd [lo que significa] la parábola del sembrador: 19Sucede a todo el que oye la palabra del Reino y no la entiende, que viene el maligno y roba lo sembrado en su corazón: esto es lo sembrado junto al camino. 20Lo sembrado en terreno pedregoso, esto es el que oye la palabra y la acoge enseguida con alegría; 21pero no tiene raíz, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por causa de la palabra, cae. 22Lo sembrado sobre zarzas, esto es el que oye la palabra, pero la preocupación de esta vida y la seducción de la riqueza ahogan la palabra y se queda sin fruto. 23Lo sembrado en tierra buena, esto es el que oye la palabra y entiende; ése dará fruto y hará o bien ciento, o bien sesenta, o bien treinta’».

¡PALABRA DEL SEÑOR!

 

CONTEXTO 

El capítulo 13 del evangelio de Mateo contiene el tercer discurso de Jesús, en el que cuenta las siete parábolas del Reino (el sembrador, la cizaña, el grano de mostaza, la levadura, el tesoro escondido, la perla preciosa, la red). Es el discurso central del evangelio (hay 5) y está dirigido a presentar el modo en que el Reino de los cielos va haciéndose presente entre nosotros. La sección anterior del evangelio (cap. 11-12), que recoge las reacciones negativas a la misión de Jesús, culmina con la escena en que Jesús capacita a los discípulos para poder hacer la voluntad del Padre (12,46-50). En el mismo día (cf. v. 1), Jesús habla a la muchedumbre en parábolas, pero las explicaciones sólo las da a los discípulos (cf. v. 10). Esta primera parábola, la del sembrador, nos sitúa en el momento inicial del Reino. Las otras parábolas irán desarrollando otros aspectos del mismo.

 

TEXTO

El texto podemos estructurarlo en 3 partes principales, además de la gráfica introducción narrativa (vv. 1-3): Jesús, sentado en la barca; la gente, de pie en la orilla (esa oposición tácita se hará expresa al final del capítulo: 13,53-58). La primera parte del evangelio contiene la parábola contada por Jesús (vv. 3-9); la segunda parte contiene la pregunta de los discípulos y la respuesta que Jesús les da (vv. 10- 17); la tercera parte presenta la explicación de la parábola que da Jesús a los discípulos (vv. 18-23).

 

ELEMENTOS INTERESANTES

• El relato de la parábola es bastante realista. Para quienes han sembrado a voleo la imagen les resulta familiar. Lo más llamativo es que la parte de la simiente que cae en tierra buena está presentada igual que las otras partes, lo que nos indica que el objetivo es presentar las diversas situaciones en las que se acoge la Palabra del Reino. Por eso hay tanta insistencia en el tema del oir/escuchar (16 veces). El texto presenta cuatro tipos de terreno sobre los que cae la simiente y nos invita a reflexionar cuál nos refleja mejor.

• La diversa respuesta en frutos de la semilla es el aspecto más específico del texto: Dios no fuerza jamás la respuesta de una conciencia libre. El consentimiento y la colaboración del ser humano son condiciones decisivas para la eficacia del proyecto de Dios.

• La fuerte oposición “vosotros-ellos” (discípulos-multitud) (v. 11) llama a la responsabilidad del ser discípulo y a saber demostrarlo; primero siendo tierra buena para la semilla que hemos recibido, después siendo sembradores capaces de seguir arriesgando para que la Palabra del Reino haga rendir el campo del mundo. No podemos permanecer indiferentes: es necesario escuchar , comprender , interpretar y decidirse por un sentido o por otro. Jesús implica en esta decisión a los discípulos, porque busca verdaderos discípulos que sepan ser terreno fecundo para su Palabra.

• Pensemos en nuestras “distracciones”: ¿Qué obstáculos encontramos para que la Palabra produzca frutos en nuestra vida? ¿Superficialidad, inconstancia, miedos paralizantes, apegos inconvenientes…?

  

Paso 1 Lectio: ¿Qué dice el texto? Atiende todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas.

Paso 2 Meditatio: ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Paso 3 Oratio: ¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Paso 4 Actio: ¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?

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XV domingo del Tiempo Ordinario
16 de Julio 2017

Lecturas: Isaías 55, 10-11; Salmo 64; Romanos 8, 18-23; Mateo 13, 1-23 o Mateo 13,1-9

La parábola del sembrador

Un día salió Jesús de la casa donde se hospedaba y se sentó a la orilla del mar. Se reunió en torno suyo tanta gente, que él se vio obligado a subir a una barca, donde se sentó, mientras la gente permanecía en la orilla. Entonces Jesús les habló de muchas cosas en parábolas y les dijo:
“Una vez salió un sembrador a sembrar, y al ir arrojando la semilla, unos granos cayeron a lo largo del camino; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía poca tierra; ahí germinaron pronto, porque la tierra no era gruesa; pero cuando subió el sol, los brotes se marchitaron, y como no tenían raíces, se secaron. Otros cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron las plantitas. Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento por uno; otros, sesenta; y otros, treinta. El que tenga oídos, que oiga”. (Mateo 13, 1-9).

Reflexión

La palabra de Dios es como la lluvia, hace fecunda la tierra y tiene fuerza para cambiar la vida de las personas. La buena tierra es la que produce fruto, La que al escuchar a Dios decide ser mejor ¿Qué clase de tierra somos? ¿Qué cosas nos distraen y alejan de Dios? ¿Qué obras buenas hemos realizado? ¿Eres buena tierra para Dios? Compartir

Actividades

Traer unas tarjetas en blanco al grupo. Recordarles a los niños que si abrimos nuestro corazón las semillas del amor de Dios producirán frutos. No hay que hacer cosas extraordinarias, solo recibir el mensaje, aceptarlo, vivirlo y contagiar a quienes nos rodean. Pedirles que escriban en las tarjetas cual es el talento más sobresaliente que tienen para manifestar a otros el amor de Dios.

Luego pedirle que escriban como pueden usar ese talento para llenar de alegría y vida a otras personas. Compartir

Oración

Señor ábrenos los oídos para escucharnos unos a otros y oír lo que tú quieres de nosotros. Haznos buena tierra para recoger la semilla que tu quieres y dar frutos de comprensión, cariño, servicio y justicia. Quiero ser buena tierra Jesús. Amén.

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