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Archive for 1/11/17

TODOS LOS SANTOS. (SOLEMNIDAD)

II VÍSPERAS
(Oración de la tarde)

INVOCACIÓN INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno: PATRIARCAS QUE FUISTEIS LA SEMILLA.

Patriarcas que fuisteis la semilla
del árbol de la fe en siglos remotos,
al vencedor divino de la muerte
rogadle por nosotros.

Profetas que rasgasteis inspirados
del porvenir el velo misterioso,
al que sacó la luz de las tinieblas
rogadle por nosotros.

Almas cándidas, santos Inocentes
que aumentáis de los ángeles el coro,
al que llamó a los niños a su lado
rogadle por nosotros.

Apóstoles que echasteis en el mundo
de la Iglesia el cimiento poderoso,
al que es de la verdad depositario
rogadle por nosotros.

Mártires que ganasteis vuestra palma
en la arena del circo, en sangre rojo,
al que es fuente de vida y hermosura
rogadle por nosotros.

Monjes que de la vida en el combate
pedisteis paz al claustro silencioso,
al que es iris de calma en las tormentas
rogadle por nosotros.

Doctores cuyas plumas nos legaron
de virtud y saber rico tesoro,
al que es raudal de ciencia inextinguible
rogadle por nosotros.

Soldados del ejército de Cristo,
santas y santos todos,
rogadle que perdone nuestras culpas
a aquel que vive y reina entre vosotros. Amén.

SALMODIA

Ant 1. Vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, de pie delante del trono.

Salmo 109, 1-5. 7 – EL MESÍAS, REY Y SACERDOTE.

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies.»

Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora.»

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno
según el rito de Melquisedec.»

El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.

En su camino beberá del torrente,
por eso levantará la cabeza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, de pie delante del trono.

Ant 2. Dios los sometió a prueba y los halló dignos de sí; por eso recibirán de mano del Señor la corona real del honor.

Salmo 115 – ACCIÓN DE GRACIAS EN EL TEMPLO.

Tenía fe, aun cuando dije:
«¡Qué desgraciado soy!»
Yo decía en mi apuro:
«Los hombres son unos mentirosos.»

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo.

Vale mucho a los ojos del Señor
la vida de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
siervo tuyo, hijo de tu esclava:
rompiste mis cadenas.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo,
en el atrio de la casa del Señor,
en medio de ti, Jerusalén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Dios los sometió a prueba y los halló dignos de sí; por eso recibirán de mano del Señor la corona real del honor.

Ant 3. Por tu sangre, Señor Dios, compraste hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y has hecho de ellos para nuestro Dios un reino.

Cántico: HIMNO A DIOS CREADOR Ap 4, 11; 5, 9-10. 12

Eres digno, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria,
el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y por tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes
y reinan sobre la tierra.

Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría,
la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Por tu sangre, Señor Dios, compraste hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y has hecho de ellos para nuestro Dios un reino.

LECTURA BREVE   2Co 6, 16b; 7,1

Nosotros somos templo de Dios vivo, como dijo Dios: «Habitaré en medio de ellos y andaré entre ellos; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.» Así, pues, hermanos, estando en posesión de estas promesas, purifiquémonos de toda mancha de cuerpo y espíritu, y vayamos realizando el ideal de la santidad en el temor de Dios.

RESPONSORIO BREVE

V. Santos y justos, alegraos en el Señor.
R. Santos y justos, alegraos en el Señor.

V. Dios os eligió como herencia suya.
R. Alegraos en el Señor.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Santos y justos, alegraos en el Señor.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. ¡Cuán glorioso es el reino en el que todos los santos gozan con Cristo!; vestidos de túnicas blancas, siguen siempre al Cordero.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. ¡Cuán glorioso es el reino en el que todos los santos gozan con Cristo!; vestidos de túnicas blancas, siguen siempre al Cordero.

PRECES

Acudamos, alegres, a nuestro Dios, corona de todos los santos, y digámosle:

Por intercesión de todos los santos, sálvanos, Señor.

Dios nuestro, fuente y origen de toda sabiduría, que por tu Hijo Jesucristo has hecho de los apóstoles fundamento de la Iglesia,
concédenos ser totalmente fieles a la fe que ellos enseñaron.

Tú que otorgaste a los mártires fortaleza para dar testimonio de ti hasta derramar su sangre,
concede a todos los cristianos ser fieles testigos de tu Hijo.

Tú que concediste a las vírgenes el don insigne de imitar a Cristo en su virginidad,
haz que sepamos ver siempre su virginidad consagrada como un signo del reino futuro.

Tú que has manifestado en los santos tu presencia, tu grandeza y tu perfección,
haz que los fieles, al venerarlos, se sientan unidos a ti.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Concede, Señor, a todos los difuntos gozar siempre de la compañía de María, de san José y de todos los santos,
y, por su intercesión, dales parte en la alegría de tu reino.

Con el gozo que nos da sabernos miembros de la gran familia de los santos, digamos al Padre de todos:

Padre nuestro…

ORACION

Dios todopoderoso y eterno, que nos concedes celebrar los méritos de todos los santos en una misma solemnidad, te rogamos que, por las súplicas de tan numerosos intercesores, nos concedas en abundancia los dones que te pedimos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

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Lectio: Martes, 1 Noviembre, 2016

Las Bienaventuranzas

Mateo 5,1-12 

1. Escucha del texto

a) Oración inicial:

¡Oh, Señor!, buscar tu Palabra, que nos lleva al encuentro con Cristo, es todo el sentido de nuestra vida. Haznos capaces de acoger la novedad del evangelio de las Bienaventuranzas, que así es como mi vida puede cambiar. De ti, Señor, no podría saber nada, si no existiese la luz de la Palabra de tu Hijo Jesús, venido, para “contarnos” tus maravillas. Cuando soy débil, apoyándome en Él, Verbo de Dios , me hago fuerte. Cuando me comporto como un ignorante, la sabiduría de su evangelio me restituye el gusto de Dios, la suavidad de su amor. Y me guía por los senderos de la vida. Cuando aparece en mí cualquier deformidad, reflexionando en su Palabra, la imagen de mi personalidad se hace bella. Cuando la soledad me tienta para dejarme sin vigor, uniéndome a Él en matrimonio espiritual mi vida llega a ser fecunda. Y cuando me hallo en cualquier tristeza o infelicidad, el pensar en Él como mMatthew 5:1-12i único bien, me abre el sentido del gozo. Un texto que resume fuertemente el deseo de la santidad, como búsqueda intensa de Dios y escucha de los hermanos, es el de Teresa del Niño Jesús: “Si tú eres nada, no olvides que Jesús lo es todo. Debes por tanto perder tu poca nada, en su infinito todo y no pensar nada más que en este todo totalmente amable…” (Cartas, 87, a María Guerin)

b) Lectura del evangelio:

1 Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. 2 Y, tomando la palabra, les enseñaba diciendo:
3 «Bienaventurados los pobres de espíritu,
porque de ellos es el Reino de los Cielos.
4 Bienaventurados los mansos,
porque ellos poseerán en herencia la tierra.
5 Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos serán saciados.
7 Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.
8 Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
9 Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10 Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los Cielos.
11 Bienaventurados seréis cuando os injurien y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. 12Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.

c) Momentos de silencio orante:

Para ser alcanzados por la Palabra de Cristo y para que la Palabra, hecha carne, que es Cristo, pueda habitar en nuestros corazones y nos podamos unir a ella, es necesario que se haya escuchado en silencio profundo. Sólo en los corazones silenciosos la Palabra de Dios puede nacer también en esta Solemnidad de los Santos y, también hoy, tomar carne.

2. La Palabra se ilumina (lectio)

a) Contexto:

La Palabra de Jesús sobre las Bienaventuranzas que Mateo recoge de sus fuentes, estaba condensada en breves y aisladas frases y el evangelista las ha colocado dentro de un discurso de más amplio respiro; es lo que los peritos de la Biblia llaman “ discurso de la montaña” (capítulos 5-7). Tal discurso viene considerado como elEstatuto o la Carta Magna que Jesús ha confiado a su comunidad como palabra normativa y vinculante para definirse cristiana.

Los varios temas de la palabra de Jesús contenidos en este largo discurso no son una suma o aglomerado de exhortaciones, sino más bien indican con claridad y radicalidad cual debe ser la nueva actitud que hay que tener con Dios, con nosotros mismos y con nuestros hermanos. Algunas expresiones de esta enseñanza de Jesús pueden aparecer exageradas, pero son utilizadas para dar una imagen más viva de la realidad y por tanto realista en el contenido, aunque no en la forma literaria: por ejemplo en los vv. 29-30: “Si tu ojo derecho te es ocasión de escándalo, sácatelo y arrójalo fuera de ti: es mejor que perezca uno de tus miembros, que todo el cuerpo sea arrojado a la Gehenna. Y si tu mano derecha te es ocasión de escándalo, córtatela y arrójala lejos de ti; es mejor que perezca uno de tus miembros, que todo el cuerpo termine en la Gehenna”. Tal modo de expresarse es para indicar el efecto que se quiere crear en el lector, el cual debe entender rectamente la palabra de Jesús para no trastocar el sentido.

Nuestra atención por exigencias litúrgicas se detiene en la primera parte del “discurso de la montaña”, aquella precisamente que se abre con la proclamación de las bienaventuranzas (Mt 5,1-12)

b) Algunos particulares:

Mateo prepara al lector a escuchar las bienaventuranzas pronunciadas por Jesús con una rica concentración de detalles particulares. Ante todo se indica el lugar en el cual Jesús pronuncia su discurso: “Jesús subió al monte” (5,1). Por este motivo los exegetas lo definen como el “sermón del monte” a diferencia de Lucas que lo inserta en el contexto de un lugar llano (Lc 6,20-26). La indicación geográfica “del monte” podría aludir veladamente a un episodio del AT muy semejante al nuestro: es cuando Moisés promulga el decálogo sobre el Monte Sinaí. No se excluye que Mateo intente presentar la figura Jesús, nuevo Moisés, que promulga la ley nueva.

Otro particular que nos llama la atención es la posición física con la que Jesús pronuncia sus palabras: “se sentó”. Tal postura confiere a su persona una nota de autoridad en el momento de legislar. Lo rodean los discípulos y las “muchedumbres”: este particular intenta demostrar que Jesús al pronunciar tales palabras se ha dirigido a todos y que se deben considerar actuales para todo el que escucha. Hay que notar que el discurso de Jesús no presenta detalles de formas de vida imposibles, o que están dirigidas a un grupo de personas especiales o particulares, ni intenta fundar una ética exclusivamente para el interior. Las exigentes propuestas de Jesús son concretas, comprometidas y decididamente radicales.

Alguien ha estigmatizado así el discurso de Jesús: “Para mí, el texto más importante de la historia humana. Se dirige a todos, creyentes o no, y permanece después de veinte siglos, como la única luz que brilla todavía en las tinieblas de la violencia, del miedo, de la soledad en la que ha sido arrojado el Occidente por su propio orgullo y egoísmo” (Gilbert Cesbron)

El término “beati” (en griego makarioi) en nuestro contexto no expresa un leguaje “plano” sino un verdadero y preciso grito de felicidad, difundidísimo en el mundo de la Biblia. En el AT, por ejemplo, se definen personas “felices” a aquellos que viven las indicaciones de la Sabiduría (Sir 25,7-10). El orante de los Salmos define “feliz” a quien teme, o más precisamente , a quien ama al Señor, expresándolo en la observancia de las indicaciones contenidas en la Palabra de Dios (Sal 1,1; 128,1).

La originalidad de Mateo consiste en la unión de una frase secundaria que especifica cada bienaventuranza: por ejemplo, la afirmación principal “bienaventurados los pobres de espíritu” se ilustra con una frase añadida “porque de ellos es el reino de los cielos”. Otra diferencia respecto al AT: la de Jesús anuncian una felicidad que salva en el presente y sin limitaciones. Además, para Jesús, todos pueden acceder a la felicidad, a condición de que se esté unido a Él.

c) Las tres primeras bienaventuranzas

i) El primer grito va dirigido a los pobres: “Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos”. El lector queda desorientado: ¿cómo es posible que los pobres puedan ser felices? El pobre en la Biblia es aquel que se vacía de si mismo y sobre todo renuncia a la presunción de construir su presente y futuro de modo autónomo, para dejar, por el contrario, más espacio y atención al proyecto de Dios y a su Palabra. El pobre, siempre en sentido bíblico, no es un hombre cerrado en sí mismo, miserable, sino que nutre una apertura a Dios y a los demás. Dios representa toda su riqueza. Podríamos decir con Santa Teresa de Ávila: felices son los que hacen la experiencia del “¡Sólo Dios basta!”, en el sentido de que son ricos de Dios. 
Un gran autor espiritual de nuestro tiempo ha descrito así el sentido verdadero de la pobreza: “ Hasta que el hombre no vacía su corazón, Dios no puede rellenarlo de sí. En cuanto y en la medida que de todo vacíe su corazón, el Señor lo llena. La pobreza es el vacío, no sólo en lo referente al futuro, sino también en lo que se refiere al pasado. Ningún lamento o recuerdo, ninguna ansia o deseo. Dios no está en el pasado. Dios no está en el futuro. ¡Él es la presencia! Deja a Dios tu pasado, deja a Dios tu futuro. Tu pobreza es vivir en el acto que vives, la presencia pura de Dios que es la Eternidad” (Divo Barsotti) 
Es la primera bienaventuranza, no sólo porque da inicio a la serie, sino porque parece condensar las variedades específicas de las otras.

ii) ”Bienaventurados los mansos porque poseerán la tierra”. La segunda bienaventuranza se refiere a la mansedumbre. Una actitud, hoy, poco popular. Incluso para muchos tiene una connotación negativa y se entiende como debilidad o por aquella imperturbabilidad de quien sabe controlar por cálculo la propia emotividad. ¿Cuál es el significado de “mansos” en la Biblia? Los mansos se perfilan como personas que gozan de una gran paz (Salmo 37,10), son considerados como felices, benditos, amados por Dios. Y al mismo tiempo son contrapuestos a los malvados, impíos, a los pecadores. De aquí que el AT presenta una riqueza de significados que no nos permiten una definición unívoca.
En el NT el primer texto que encontramos es Mt 11,29: “Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón”. Un segundo texto está en Mt 21,5. Mateo cuando quiere narrar la entrada de Jesús en Jerusalén, cita la profecía de Zacarías 9,9: “He aquí que tu siervo viene a ti manso” En verdad, el evangelio de Mateo pudiera ser definido el evangelio de la mansedumbre.
También Pablo recuerda la mansedumbre como una actitud específica del ser cristiano. En 2 Corintios 10,1 exhorta a los creyentes “por la benignidad y mansedumbre de Cristo”. En Gálatas 5,22 la mansedumbre es considerada un fruto del Espíritu Santo en el corazón de los creyentes y consiste en ser mansos, moderados, lentos para herir, dulces, pacientes con los demás. Y todavía en Efesios 4,32 y Colosenses 3,12 la mansedumbre es un comportamiento que deriva de ser cristiano y es una señal que caracteriza al hombre nuevo de Cristo.
Y finalmente, una indicación elocuente nos viene de la 1 Pedro 3,3-4: “ Vuestro ornato no ha de ser el exterior, cabellos rizados, ataviados con collares de oro o la compostura de los vestidos, tratad más bien de adornar el interior de vuestro corazón con un espíritu incorruptible lleno de mansedumbre y de paz que es lo precioso delante de Dios”.
En el discurso de Jesús ¿qué significado tiene el término “mansos”? Verdaderamente iluminadora es la definición del hombre manso que nos ofrece el Card. Carlo Maria Martín: “ El hombre manso según las bienaventuranzas es aquel que, a pesar del ardor de sus sentimientos, permanece dúctil y libre, no posesivo, internamente libre, siempre sumamente respetuoso del misterio de la libertad, imitador en esto de Dios, que hace todo en el sumo respeto por el hombre, y mueve al hombre a la obediencia y al amor sin usar jamás la violencia. La mansedumbre se opone así a toda forma de prepotencia material y moral, es la victoria de la paz sobre la guerra, del diálogo sobre el atropello”.
A esta sabia interpretación se añade la de otro ilustre exegeta: “La mansedumbre de la que habla las bienaventuranzas no es otra cosa que aquel aspecto de humildad que se manifiesta en la afabilidad puesta en acto en las relaciones con el prójimo. Tal mansedumbre encuentra su ilustración y su perfecto modelo en la persona de Jesús, manso y humilde de corazón. En el fondo nos aparece como una forma de caridad, paciente y delicadamente atenta para con los demás”. (Jacques Dupont)

iii) “Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados”.Se puede llorar por un gran dolor o sufrimiento. Tal estado de ánimo subraya que se trata de una situación grave, aunque no se indiquen los motivos para identificar la causa. Queriendo identificar hoy la identidad de estos “afligidos” se podría pensar en todos los cristianos que desean con vehemencia la llegada del Reino y sufren por tantas cosas negativas en la Iglesia; al contrario de preocuparse de la santidad, la Iglesia presenta divisiones y heridas. Pueden ser también aquellos que están afligidos por sus propios pecados e inconsistencias y que, en algún modo, vuelven al camino de la conversión. A estas personas sólo Dios puede llevarles la novedad de la “consolación”.

3. La palabra me ilumina (para meditar)

a) ¿Sé aceptar aquellos pequeños signos de pobreza que a mí me suceden? Por ejemplo, ¿ la pobreza de la salud, las pequeñas indisposiciones? ¿Tengo grandes pretensiones?
b) ¿Sé aceptar cualquier aspecto de mi pobreza y fragilidad?
c) ¿Sé rezar como un pobre, como uno que pide con humildad la gracia de Dios, su perdón, su misericordia?
d) Inspirado por el mensaje de Jesús sobre la mansedumbre ¿sé renunciar a la violencia, a la venganza, al espíritu de revancha?
e) ¿Sé cultivar, en familia y en mi puesto de trabajo, un espíritu de dulzura, de mansedumbre y de paz?
f) ¿Respondo con el mal a las pequeñas ofensas, a las insinuaciones, a las alusiones ofensivas?
g) ¿Sé estar atento con los débiles, que son incapaces de defenderse? ¿Soy paciente con los ancianos? ¿Acogedor con los extranjeros, los cuales a menudo son explotados en su trabajo?

4. Para orar

a) Salmo 23:

El salmo parece rotar en torno a un título “El Señor es mi pastor”. Los santos son imágenes del rebaño en camino: ellos están acompañados por la bondad de Dios, hasta que lleguen definitivamente a la casa del Padre (P. Alonso Schökel, Los salmos de la confianza, Dehoniana libri, Bolonia 2006, 54)

Yahvé es mi pastor, nada me falta.

En verdes pastos me hace reposar.
Me conduce a fuentes tranquilas,
allí reparo mis fuerzas.
Me guía por cañadas seguras
haciendo honor a su nombre.

Aunque fuese por valle tenebroso,
ningún mal temería,
pues tú vienes conmigo;
tu vara y tu cayado me sosiegan.

Preparas ante mí una mesa,
a la vista de mis enemigos;
perfumas mi cabeza,
mi copa rebosa.

Bondad y amor me acompañarán
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa de Yahvé
un sinfín de días.

b) Oración final:

Señor Jesús, tú nos indica la senda de las bienaventuranzas para llegar a aquella felicidad que es plenitud de vida y de santidad. Todos estamos llamados a la santidad, pero el tesoro para los santos es sólo Dios. Tu Palabra Señor, llama santos a todos aquellos que en el bautismo han sido escogidos por tu amor de Padre, para ser conformes a Cristo. Haz, Señor, que por tu gracia sepamos realizar esta conformidad con Cristo Jesús. Te damos gracias, Señor, por tus santos que has puesto en nuestro camino, manifestación de tu amor. Te pedimos perdón porque hemos desfigurados en nosotros tu rostro y renegado nuestra llamada a ser santos.

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«UNO SOLO ES VUESTRO MAESTRO»

“Sé el que apartó del camino la piedra,
el odio de los corazones

y las dificultades del problema.

El servir no es una faena de seres inferiores,
Dios, que es el fruto y la luz, sirve.

Y te pregunta cada día: ¿Serviste hoy?”

(Gloria Fuertes)

Ambientación musical: “Una mirada limpia” en Melodías para la Contemplación-4 (SP)

Pablo se dedica a su ministerio con generosidad y guarda el Evangelio. Habla de lo que ama y da ejemplo porque ama. Desea, después de haber entregado la Palabra, dar su propia vida. Ejemplo y modelo de cómo debemos proclamar el evangelio de Dios a nuestros hermanos. Los escribas y fariseos, en cambio, son criticados duramente por Jesús porque conocen la ley y no la practican: «dicen y no hacen». Jesús no critica la debilidad humana sino la hipocresía.

Canto de entrada: “Alrededor de tu mesa” CLN A 4; MD 71; o bien “Cristo fue sincero” CLN 275. Salmo responsorial: “Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor”.

Procesión de ofrendas: “Las ofrendas de tus dones” CD Paz a Vosotros (SP)

Santo: CLN I 2.

Fracción del pan: “Cordero de Dios” CLN N 8

Comunión: “Al atardecer de la vida” CLN 739; MD 97; o bien “Hacia ti, morada santa” CLN O 16; MD 49-1.

Canto final: ”Cantad a Dios” CLN 619.

Antonio Alcalde Fernández

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1. EL CONTEXTO. La competitividad

Vivimos en una sociedad agresivamente competitiva. Se trata de subir, de estar arriba pasando por encima de todo. Ser más. Estar por encima de los demás. Tener títulos, ser reconocido por la sociedad. Los ídolos como Messi o Ronaldo, los concursos de la tele (“Master Chef…). El orgullo de tener un hijo haciendo un master en Estados Unidos, o la hija con un puesto de trabajo de investigación en Londres o en Paris… Todo se sacrifica con tal de triunfar. Una sociedad así es una sociedad que nos deshumaniza.

2. LA OFERTA DEL EVANGELIO. La igualdad

La apariencia, el éxito, estar arriba del todo como objetivo de la vida es lo contrario del evangelio: las lacterias de los fariseos, las anchas franjas del manto, los primeros puestos, el asiento de honor… El servicio a los demás es el mayor privilegio en una sociedad que quiere ser humana. Nadie es más que nadie, ni en la sociedad ni en la Iglesia, donde nos sobran títulos y honores: ni “padre”, ni “maestro”, ni “consejero”, ni “director”… Una Iglesia y una sociedad de hermanos y de iguales, donde la única carrera digna es a ver quién llega el último, quien sirve más… La actitud de servicio, y no la del poder, es la que nos humaniza.

3. Un texto

«Sean cuales fueren las razones de la pérdida de las cualidades que forman la capacidad, en la mayoría de las sociedades más grandes y organizadas jerárquicamente ocurre el fenómeno de la alienación de la autoridad. La capacidad inicial, verdadera o supuesta, se trans ere al uniforme o al título de la autoridad. Si ésta usa el uniforme adecuado u ostenta el título apropiado, su signo externo de capacidad remplaza a la capacidad verdadera y sus cualidades. El rey (usamos este título como símbolo de este tipo de autoridad) puede ser estúpido, vicioso, malo, o sea totalmente incompetente para ser una autoridad; sin embargo, tiene autoridad. Mientras conserve el título, se supondrá que tiene las cualidades de la capacidad. Aunque el emperador esté desnudo, todo el mundo cree que usa bellas ropas.

La gente no confunde en forma espontánea los uniformes y los títulos con las cualidades verdaderas de la capacidad. Los que tienen estos símbolos de autoridad y los que se bene cian con ellos deben embotar el pensamiento critico y realista de la gente para que crea la ficción. El que estudie esto advertirá las maquinaciones de la propaganda, los métodos con que se destruye el juicio crítico, cómo la mente es adormecida por medio de clichés para someterla, cómo la gente se atonta al volverse dependiente y perder su capacidad de con ar en sus ojos y en su juicio. La cción en la que cree le oculta la realidad». (Erich Fromm, ¿Tener o ser?)

4. Un poema, una canción, una oración

TU COMUNIDAD

En tu casa,
nadie es mayor que nadie.

Los cargos no son cargos.
La autoridad no es autoridad. No hay honores,
no hay dignidades,
no hay méritos,
no hay privilegios.

Aquí el primero es el último, y el último el primero.

No hay padres
ni maestros
ni jefes.
No hay más que un Señor.

Aquí todos somos hermanos
porque sólo Tú eres nuestro Padre,
y nuestro hermano mayor, Jesús.

Aquí aprendemos a lavar los pies.
Aquí venimos a seguir las huellas de tu hijo Jesús.

Patxi Loidi

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195. Cuando san Pablo se acercó a los Apóstoles de Jerusalén para discernir «si corría o había corrido en vano» (Ga 2,2), el criterio clave de autenticidad que le indicaron fue que no se olvidara de los pobres (cf. Ga 2,10). Este gran criterio, para que las comunidades paulinas no se dejaran devorar por el estilo de vida individualista de los paganos, tiene una gran actualidad en el contexto presente, donde tiende a desarrollarse un nuevo paganismo individualista. La belleza misma del Evangelio no siempre puede ser adecuadamente manifestada por nosotros, pero hay un signo que no debe faltar jamás: la opción por los últimos, por aquellos que la sociedad descarta y desecha.

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Oración

Salmo 131 (130)

Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

Mi corazón, YHWH, no es engreído, ni son mis ojos altaneros.
No doy vía libre a la grandeza
ni a prodigios que me superan. No, me mantengo en paz y silencio, como niño en el regazo materno. ¡Mi deseo no supera al de un niño!

¡Espera, Israel, en YHWH desde ahora y por siempre!

Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

 

Mt 23, 1-12

«1Entonces Jesús habló a las multitudes y a sus discípulos 2diciendo: “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. 3Así que todo cuanto os digan, haced y guardad; pero sus obras no hagáis, porque dicen y no hacen. 4Atan fardos pesados y los ponen sobre las espaldas de la gente, pero ellos ni con su dedo quieren moverlos. 5Todas sus obras las hacen para ser vistos por la gente; porque ensanchan sus filacterias y agrandan las borlas del manto; 6aman el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, 7y las reverencias en las plazas y ser llamados por la gente ‘Rabbí’.

8Pero vosotros no os dejéis llamar ‘Rabbí’, porque uno solo es vuestro Maestro y todos vosotros sois hermanos. 9Y no llaméis a nadie de vosotros ‘padre’ en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre celestial. 10Y no os dejéis llamar ‘instructores’, porque uno solo es vuestro instructor, el Cristo. 11El mayor entre vosotros será vuestro servidor. 12Pues el que se ensalce a sí mismo, será humillado; y el que se humille a sí mismo, será ensalzado”».

¡PALABRA DEL SEÑOR!

 

CONTEXTO 

Después de las controversias que Jesús tiene con fariseos y saduceos (22,15-46) nos encontramos con el capítulo 23, del que sólo leeremos la primera parte (23,1-12) en el evangelio de hoy. Es un severo alegato de Jesús contra escribas y fariseos que comienza con un aviso que Jesús da a su auditorio, contraponiendo la actitud de los escribas y fariseos con el comportamiento debido de los verdaderos discípulos. A nuestro evangelio suceden 7 (8 en algunos manuscritos) “ayes” contra escribas y fariseos, tremendamente duros (23,13-36), y unas palabras finales sobre Jerusalén, ciudad santa empeñada en el rechazo a los enviados de Dios (23,37-39).

 

TEXTO

El versículo 1 es la introducción y el cuerpo del evangelio se compone de dos partes. La primera contiene las palabras de Jesús sobre los escribas y fariseos (vv. 2-7). Después de la presentación de ambos grupos (v. 2), siguen dos series de afirmaciones sobre lo que hacen, ambas comienzan por “todo-todas” (vv. 3-4 y 5-7): la descalificación de ambos grupos es, pues, total. Los términos “Rabbí” y “llamar” hacen de transición a la segunda parte. Ésta va dirigida a los discípulos (vv. 8-12) y podemos distinguir un núcleo principal (vv. 8-11) y la conclusión (v. 12). El núcleo principal consta de tres prohibiciones casi paralelas con el verbo “llamar”. Destaca su carácter de interpelación por la abundancia de “vosotros-vuestro”.

 

ELEMENTOS INTERESANTES

• Destaca la clave de denunciar la hipocresía y las apariencias. Los oyentes de Jesús no deben imitar las obras de los escribas y fariseos, porque éstos no hacen lo que dicen. Esta es la idea central, que continuará en todo el capítulo 23. Es un axioma teológico de Mateo: lo que importa son las obras, no la doctrina (cf. 7,21-23; 16,27; 25,31-46). El texto nos interpela a que reflexionemos sobre la distancia que hay entre nuestras palabras y nuestras obras, a que pensemos en nuestras incoherencias o nuestras apariencias.

• La segunda parte del evangelio destaca, en cambio, la importancia de la comunidad como un ámbito radicalmente igualitario (tema preferido de Mateo), una comunidad que descansa en la fraternidad entre sus miembros, la confianza filial en Dios Padre, el seguimiento decidido a Jesús, el Señor, y el servicio entregado a los hermanos. Esas deben ser las características de una verdadera comunidad cristiana. ¿Son características que nos identifican?

 

Paso 1 Lectio: ¿Qué dice el texto? Atiende todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas.

Paso 2 Meditatio: ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Paso 3 Oratio: ¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Paso 4 Actio: ¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?

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