Misa de la familia – Domingo de Ramos

*Objetivo: reflexionar sobre la entrega de Jesús. Una entrega que lleva a la cruz, al sacrificio

*Idea: hoy aclamamos al Señor con palmas y ramos, pero no somos conscientes de lo que supone seguir y ser amigos de Jesús


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Buenos días a todos. Hoy todo se tiñe de fiesta. De color. De alegría. Comienza la Semana Santa. Y, aunque nos parezca un contrasentido, en este día se mezclan dos sentimientos: la alegría porque Jesús es Rey y Salvador y, las tristeza o la cruz, porque sabemos que Jesús sube a Jerusalén para morir. ¿Seremos capaces de vivir estos días con fe y siendo conscientes de que Dios nos da a su Hijo por amor?

Iniciemos esta celebración con júbilo: el Señor es Rey, viene a salvarnos, recorre un camino de sangre y de sufrimiento por toda la humanidad. Demos gracias a Dios y celebremos santamente estos días.

(Donde es posible se puede hacer una breve procesión desde la parte trasera de la iglesia o desde fuera. Si no es posible, un grupo de niños o jóvenes, acompañan al sacerdote con palmas o ramos en sus manos)

2. PENITENCIAL (si no hay procesión)

2.1. Hoy te aclamamos con ramos, con cánticos. Mañana por cobardía diremos no ser amigos tuyos. Señor, ten piedad.

2.2. Hoy decimos que eres nuestro Rey, que nadie hay cómo Tú. Pero, a la vuelta de la esquina, adoraremos a otros dioses y nos alejaremos de Ti. Cristo, ten piedad

2.3. Hoy decimos que tú eres el Salvador. ¿Nos lo creemos de verdad? ¿No nos sentimos muy seguros de nosotros mismos? Señor, ten piedad

3.- MONICIÓN A LAS LECTURAS

Las lecturas de este día, tanto el profeta como San Pablo, nos hacen caer en la cuenta de la entrega tan grande y tan impresionante de Jesús por el hombre. Una entrega que llega hasta la humillación. Pero, sobre todo, prestaremos atención al relato de la Pasión de Jesús. Ahí veremos el camino del Señor hasta su muerte; un camino de sacrificio, fe, abandono y esperanza. Escuchemos, hoy más que nunca, con atención.

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

4.1. Por la Iglesia. Para que nunca olvide que, Jesús Maestro, es su modelo para entregarse y amar a los hombres de todo el mundo. Que el próximo Año de la Misericordia convocado por el Papa Francisco nos ayude a descubrir el rostro de Cristo. Roguemos al Señor.

4.2. Por los que prefieren ir montados en los caballos del poder, del orgullo, del tener. Para que descubran a un Jesús que no le importa presentarse ante el mundo sobre un humilde pollino. Roguemos al Señor.

4.3. Por todos los que estamos en esta celebración. Para que no olvidemos que, como cristianos, estamos llamados en esta Semana Santa a participar en todas las celebraciones de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. Roguemos al Señor.

4.4. Para que en estos días crezca nuestra fe. Para que demos gracias a Dios por lo mucho que nos ama. Para que, en estos próximos días, hagamos más oración. Roguemos al Señor.

4.5. Por los cristianos perseguidos y asesinados por el EI en tantos lugares del mundo. Para que reaccionen nuestros gobiernos ante este gran genocidio que nos conmueve y nos produce estupor. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

5.1. Con esta BOLA DEL MUNDO queremos representar el amor que Dios nos tiene: deja morir a Jesús por el mundo. Deja que Jesús muera en la cruz, por el mundo.

5.2. Con estos CLAVOS, CORONA DE ESPINA Y PAÑUELO BLANCO, queremos simbolizar lo que en esta Semana Santa vamos a celebrar: la pasión, la muerte pero, sobre todo, la Resurrección de Cristo

5.3. Con el PAN Y EL VINO damos gracias a Dios porque se quiso quedar con nosotros en Jueves Santo. Que, ese día, no olvidemos de rezar por los sacerdotes, por los pobres y para que nunca nos falte la Eucaristía.

6. ORACIÓN

TÚ ERES NUESTRO REY
Y te aclamamos con nuestros ramos
Y te bendecimos con nuestros cantos
Y damos palmas con nuestras manos

TÚ ERES NUESTRO REY
Porque vienes a salvarnos
Porque no te asusta la cruz
Porque darás tu vida por nosotros

TÚ ERES NUESTRO REY
Porque creemos en Ti, y Tú en nosotros
Porque esperamos en tu triunfo
Porque sabemos que eres el mejor

TÚ ERES NUESTRO REY
Hoy te bendecimos, Señor
Mañana, tal vez, te negaremos
Hoy te amamos, Señor
Mañana, tal vez, te venderemos
Pero, Tú sabes, Señor

QUE ERES NUESTRO REY
El Hijo de Dios
El que ha venido a salvarnos
El que en la cruz
nos dice lo mucho que nos ama Dios
TÚ ERES NUESTRO REY