Vísperas – Viernes V de Cuarema

VÍSPERAS
(Oración de la tarde)

INVOCACIÓN INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Himno: MUERE LA VIDA Y VIVO YO SIN VIDA.

Muere la vida y vivo yo sin vida
ofendiendo la vida de mi muerte;
sangre divina de las venas vierte
y mi diamante su dureza olvida.

Está la majestad de Dios tendida
en una dura cruz, y yo de suerte
que soy de sus dolores el más fuerte
y de su cuerpo la mayor herida.

¡Oh duro corazón de mármol frío!
¿Tiene tu Dios abierto el lado izquierdo
y no te vuelves un copioso río?

Morir por él será divino acuerdo,
mas eres tú mi vida, Cristo mío,
y, como no la tengo, no la pierdo. Amén.

SALMODIA

Ant 1. Sáname, Señor, porque he pecado contra ti.

Salmo 40 – ORACIÓN DE UN ENFERMO

Dichoso el que cuida del pobre y desvalido;
en el día aciago lo pondrá a salvo el Señor.

El Señor lo guarda y lo conserva en vida,
para que sea dichoso en la tierra,
y no lo entrega a la saña de sus enemigos.

El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor,
calmará los dolores de su enfermedad.

Yo dije: «Señor, ten misericordia,
sáname, porque he pecado contra ti.»

Mis enemigos me desean lo peor;
«A ver si se muere y se acaba su apellido.»

El que viene a verme habla con fingimiento,
disimula su mala intención,
y cuando sale afuera, la dice.

Mis adversarios se reúnen a murmurar contra mí,
hacen cálculos siniestros:
«Padece un mal sin remedio,
se acostó para no levantarse.»

Incluso mi amigo, de quien yo me fiaba,
que compartía mi pan,
es el primero en traicionarme.

Pero tú, Señor, apiádate de mí,
haz que pueda levantarme,
para que yo les dé su merecido.

En esto conozco que me amas:
en que mi enemigo no triunfa de mí.

A mí, en cambio, me conservas la salud,
me mantienes siempre en tu presencia.

Bendito el Señor, Dios de Israel,
ahora y por siempre. Amén, amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Sáname, Señor, porque he pecado contra ti.

Ant 2. El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Salmo 45 – DIOS, REFUGIO Y FORTALEZA DE SU PUEBLO

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.

Por eso no tememos aunque tiemble la tierra
y los montes se desplomen en el mar.

Que hiervan y bramen sus olas,
que sacudan a los montes con su furia:

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.

Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora.

Los pueblos se amotinan, los reyes se rebelan;
pero él lanza su trueno y se tambalea la tierra.

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra:

Pone fin a la guerra hasta el extremo del orbe,
rompe los arcos, quiebra las lanzas,
prende fuego a los escudos.

«Rendíos, reconoced que yo soy Dios:
más alto que los pueblos, más alto que la tierra.»

El Señor de los ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Ant 3. Vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, Señor.

Cántico: CANTO DE LOS VENCEDORES Ap 15, 3-4

Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios omnipotente,
justos y verdaderos tus caminos,
¡oh Rey de los siglos!

¿Quién no temerá, Señor,
y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo,
porque vendrán todas las naciones
y se postrarán en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiestos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, Señor.

LECTURA BREVE   1Pe 2, 21b-24

Cristo padeció por nosotros, dejándonos un ejemplo para que sigamos sus huellas. Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca; cuando le insultaban, no devolvía el insulto; en su pasión no profería amenazas; al contrario, se ponía en manos del que juzga justamente. Cargado con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Sus heridas nos han curado.

RESPONSORIO BREVE

V. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»
R. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»

V. Sáname, porque he pecado contra ti.
R. Señor, ten misericordia.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Yo dije: «Señor, ten misericordia.»

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Si no queréis creerme a mí, creed a esas obras, que hago en nombre de Dios.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Si no queréis creerme a mí, creed a esas obras, que hago en nombre de Dios.

PRECES

Oremos a Jesús, el Señor, que santificó por su propia sangre al pueblo, y digámosle:

Compadécete, Señor, de tu pueblo.

Redentor nuestro, por tu pasión, concede a tus fieles la fuerza necesaria para mortificar sus cuerpos, ayúdalos en su lucha contra el mal y fortalece su esperanza,
para que se dispongan a celebrar santamente tu resurrección.

Haz que los cristianos cumplan con su misión profética anunciando al mundo tu Evangelio
y dando testimonio de él por su fe, esperanza y caridad.

Conforta, Señor, a los que están tristes,
y otórganos a nosotros el poder consolar a nuestros hermanos.

Haz que tus fieles aprendan a participar en tu pasión con sus propios sufrimientos,
para que sus vidas manifiesten tu salvación a los hombres.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Tú que eres autor de la vida, acuérdate de los difuntos
y dales parte en tu gloriosa resurrección.

Con el gozo de sabernos hijos de Dios, acudamos a nuestro Padre, diciendo:

Padre nuestro…

ORACION

Perdona, Señor, las culpas que hemos cometido a causa de nuestra debilidad y, por tu misericordia, líbranos de la esclavitud en que nos tienen cautivos nuestros pecados. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Lectio Divina – 23 de marzo

Lectio: Viernes, 23 Marzo, 2018
Tiempo de Cuaresma
 
1) Oración inicial
Perdona las culpas de tu pueblo, Señor, y que tu amor y tu bondad nos libren del poder del pecado, al que nos ha sometido nuestra debilidad. Por nuestro Señor.
 
2) Lectura
Del Evangelio según Juan 10,31-42
Los judíos trajeron otra vez piedras para apedrearle. Jesús les dijo: «Muchas obras buenas de parte del Padre os he mostrado. ¿Por cuál de esas obras queréis apedrearme?» Le respondieron los judíos: «No queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino por una blasfemia y porque tú, siendo hombre, te haces a ti mismo Dios.» Jesús les respondió:
«¿No está escrito en vuestra Ley: Yo he dicho: dioses sois? Si llama dioses a aquellos a quienes se dirigió la palabra de Dios -y no puede fallar la Escritura- a aquel a quien el Padre ha santificado y enviado al mundo, ¿cómo le decís que blasfema por haber dicho: `Yo soy Hijo de Dios’?
Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis; pero si las hago, aunque a mí no me creáis, creed por las obras, y así sabréis y conoceréis que el Padre está en mí y yo en el Padre.»
Querían de nuevo prenderle, pero se les escapó de las manos.
Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había estado antes bautizando, y se quedó allí. Muchos fueron a él y decían: «Juan no realizó ningún signo, pero todo lo que dijo Juan de éste, era verdad.» Y muchos allí creyeron en él.
 
3) Reflexión
• Estamos cerca de la Semana Santa, en la que conmemoramos y actualizamos la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesús. Desde la cuarta semana de cuaresma, los textos cotidianos de los evangelios están sacados casi exclusivamente del Evangelio de Juan, dos capítulos que acentúan la tensión dramática entre, de un lado la revelación progresiva que Jesús hace del misterio del Padre que lo llena totalmente y, por otro, la cerrazón progresiva de parte de los judíos que se vuelven cada vez más impenetrables al mensaje de Jesús. Lo trágico de esta cerrazón es que se hace en nombre de la fidelidad a Dios. Rechazan a Jesús en nombre de Dios.
• Esta manera que Juan tiene de presentar el conflicto entre Jesús y las autoridades religiosas no es sólo algo que aconteció en el pasado. Es un espejo de lo que acontece hoy. Algunas personas se transforman en bombas vivas y matan a los otros en nombre de Jesús. en nombre de Jesús, nosotros los miembros de las tres religiones del Dios de Abrahán, judíos, cristianos y musulmanes, nos condenamos y nos enfrentamos mutuamente, a lo largo de la historia. Es tan difícil y tan necesario el ecumenismo entre nosotros. En nombre de Dios se hicieron muchas barbaridades y se siguen haciendo hasta hoy. La cuaresma es un tiempo importante para pararse y preguntarse cuál es la imagen de Dios que habita en mi ser.
• Juan 10,31-33: Los judíos quieren apedrear a Jesús. Los judíos buscan piedras para matar a Jesús. Jesús pregunta: “Muchas obras buenas de parte del Padre os he mostrado. ¿Por cuál de esas obras queréis apedrearme?” La respuesta: «No queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino por una blasfemia y porque tú, siendo hombre, te haces a ti mismo Dios.” Quieren matar a Jesús por blasfemia. La ley mandaba apedrear a tales personas.
• Juan 10,34-36: La Biblia llama a todos Hijos de Dios. Quieren matar a Jesús porque se hace pasar por ser Dios. Jesús responde en nombre de la Ley misma de Dios: «¿No está escrito en vuestra Ley: Yo he dicho: dioses sois? Si llama dioses a aquellos a quienes se dirigió la palabra de Dios -y no puede fallar la Escritura- a aquel a quien el Padre ha santificado y enviado al mundo, ¿cómo le decís que blasfema por haber dicho: `Yo soy Hijo de Dios”?
• Es extraño el que Jesús diga “vuestra ley”. Tendría que decir “nuestra ley”. ¿Por qué habla así? Aquí trasparece de nuevo la ruptura trágica entre Judíos y Cristianos, dos hermanos, hijos del mismo padre Abrahán, que se vuelven enemigos irreducibles hasta el punto que los cristianos dicen “vuestra ley”, como si no fuera nuestra ley.
• Juan 10,37-38: Y menos creen en las obras que hago. Jesús vuelve a hablar de las obras que hace y que son revelación del Padre. Si no hago las obras del Padre no me creáis. Pero si las hago, aunque a mí no me creáis, creed por las obras, y así sabréis y conoceréis que el Padre está en mí y yo en el Padre. Las mismas palabras que Jesús pronunciará para los discípulos en la última Cena (Jn 14,10-11).
• Juan 10,39-42: Quieren de nuevo matarle, pero él se escapa de sus manos. No hay ninguna señal de conversión. Siguen acusando a Jesús de blasfemia e insisten en quererle matar. No hay futuro para Jesús. Su muerte está decretada, pero su hora no ha llegado todavía. Jesús sale y atraviesa el Jordán para el lugar donde Juan había sido bautizado. Así muestra continuidad en su misión con la misión de Juan. Ayudaba a la gente a percibir la línea de Dios en la historia. La gente reconoce en Jesús a aquel que Jesús había anunciado.
 
4) Para la reflexión personal
• Los judíos condenan a Jesús en nombre de Dios, en nombre de la imagen que tienen de Dios. ¿Condeno a alguien en nombre de Dios y después descubro que estoy equivocado?
• Jesús se dice a si mismo “Hijo de Dios”. Cuando yo profeso en el Credo que Jesús es el Hijo de Dios, ¿qué contenido le doy en mi profesión de fe?
 
5) Oración final
Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador.
Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
mi fuerza salvadora, mi baluarte. (Sal 17)

Oración Buenos días

Oración para la mañana en la semana del 26 al 28 de marzo, con los materiales publicados por los salesianos.

Buenos días 7-11 septiembre. Infantil

Buenos días 26 al 28 de marzo. Ed Infantil

 

Buenos días 7-11 septiembre. Ed. Primaria

Buenos días 26 al 28 de marzo. Ed. Primaria

 

Historia del Corpus Christi

Buenos días 26 al 28 de marzo. Ed. Secundaria

 

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Buenos días 26 al 28 de marzo. Bachiller

Ecclesia in Medio Oriente – Benedicto XVI

INTRODUCCIÓN

1. La Iglesia en Oriente Medio, que desde los albores de la fe cristiana peregrina en esta tierra bendita, continúa hoy su testimonio con valentía, fruto de una vida de comunión con Dios y con el prójimo. Comunión y testimonio. En efecto, esta es la convicción que ha animado a la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para Oriente Medio, reunida en torno al Sucesor de Pedro del 10 al 24 de octubre de 2010, sobre el tema: La Iglesia católica en Oriente Medio, comunión y testimonio. «El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma» (Hch 4,32).

La misa del Domingo: misa con niños

DOMINGO DE RAMOS (B)
“Ramos y cantos”

25 de marzo de 2018

(Con la celebración de este domingo se inicia la Semana Santa. En la celebración de hoy invitaremos a participar en el Triduo Pascual, aunque se esté fuera del lugar habitual de vivienda, pero al mismo tiempo seremos conscientes de que, para algunos niños y adultos, ésta va a ser la única celebración de Semana Santa y Pascua, dado que el lugar de vacaciones, muchas veces, no favorece la participación en las celebraciones.

  • En la celebración de hoy distinguiremos con claridad dos partes: la conmemoración de la entrada del Señor en Jerusalén – tono festivo, color rojo, mejor en lugar fuera del templo, con algo o mucho de procesión – y la conmemoración de la Pasión del Señor.
  • Se cuida, de manera especial, la lectura dialogada del evangelio (ciclo B). Ensayar con antelación.
  • Un signo para la celebración: La cruz procesional adornada con ramos de laurel. El laurel, palmas o ramas de olivo darán la nota ambiental a la celebración. También se puede destacar algún cartel, que se puede llevar en la procesión, con la expresión: ¡Hosanna!

Una canción para la celebración: “Alabaré a mi Señor”, “Hosanna, hey” (Cristificación del universo), “Qué alegría cuando me dijeron”. Se pueden usar para el momento de la procesión, aclamando con los ramos. En la Acción de Gracias: “Somos ciudadanos de un mundo”).

1. AMBIENTACIÓN

(Han salido fuera de la Iglesia, o en el lugar acostumbrado, el sacerdote y un grupo de monaguillos. Un monaguillo, u otra persona, lleva la cruz procesional, adornada con ramos de olivo. Otro monaguillo lleva el recipiente con el agua bendita. Estando todos reunidos, y hecho el silencio necesario, un monitor lee la monición).

2. MONICIÓN DE ACOGIDA

Amigos: Hoy comienza la Semana Santa, comienza con esta celebración festiva que recuerda la entrada de Jesús en Jerusalén, donde fue aclamado como rey: “Bendito el que viene”. Después, en el evangelio, leeremos, por primera vez en esta semana, el relato de su pasión y muerte en la cruz.

Todos juntos, como familia que celebra lo más grande de su fe, nos animamos a vivir esta celebración del Domingo de Ramos.

3. SALUDO DEL SACERDOTE Y BENDICIÓN DE LOS RAMOS

(El sacerdote saluda cordialmente y, después de decir la oración propuesta en el misal, rocía los ramos con agua bendita. A continuación, lee el evangelio de la entrada de Jesús en Jerusalén. Todos tienen los ramos en alto).

4. EVANGELIO (Marcos 11, 1-10)

Lectura del santo evangelio según san Marcos:

Se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos, y Jesús mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles: “Id a la aldea de enfrente y, en cuanto entréis, encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis, contestadle: “El Señor lo necesita y lo devolverá pronto”.

Fueron los discípulos y encontraron el borrico en la calle atado a una puerta; y lo soltaron. Algunos de los presentes les preguntaron:

– ¿Por qué tenéis que desatar el borrico?

Ellos le contestaron como había dicho Jesús; y se lo permitieron.
Llevaron el borrico, le echaron encima los mantos, y Jesús se montó. Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo. Los que iban delante y detrás gritaban:

– ¡Viva! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Bendito el Reino que llega, el de nuestro padre David. ¡Viva el Altísimo!

Palabra del Señor

5. MONICIÓN

Con la muchedumbre que aclamaba a Jesús en Jerusalén, acompañamos también nosotros con alegría al Señor.

6. CANTOS (“Alabaré a mi Señor”, “Hosanna, hey”, “Qué alegría cuando me dijeron”). Se inicia una procesión festiva. Abre la procesión la cruz. Se entonan cantos.

Hosanna-hey, hosanna-ha,
Hosanna-hey, hosanna-hey.
Hosanna-ha. (bis)

Él es el santo,
es el hijo de María,
es el Dios de Israel,
es el hijo de David.

Vamos a Él
con espigas de mil trigos,
y con mil ramos de olivos,
siempre alegres, siempre en paz.

7. PRIMERA LECTURA (Filipenses 2, 6-11). (Al llegar al altar, después de haber dicho la oración colecta, cambia el tono de la celebración. Toma protagonismo la lectura de la Pasión. Ésta primera lectura prepara el ambiente).

Lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los Filipenses:

Hermanos: Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango, y tomó la condición de un esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo ensalzó sobre todo, y todos debemos aclamar: “Jesucristo es el Señor”.

Palabra de Dios.

8. CANTO. “Oh, Dios, ¿por qué nos has abandonado? (Cantalapiedra). Se canta o se recita.

Oh, Dios, ¿por qué nos has abandonado? (bis)

Al vernos nos maltratan, gritan a nuestro lado,
si esperaron en Dios, que Él los ponga a salvo.

9. LECTURA DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

(Lo más apropiado es tomar el texto del Leccionario (Ciclo B) y, habiéndolo ensayado, leerlo en el modo dialogado. Se puede abreviar siguiendo las indicaciones de los paréntesis.

Se podría hacer un momento de silencio cuando se lee la expresión: “Jesús, dando un fuerte grito, expiró”. En ese momento puede sonar una música ambiental, que invite a la reflexión, por ejemplo el tema musical de “La Misión”).

10. COMENTARIO

  • Tiene que ser muy breve.
  • La celebración ya ofrece suficientes motivos de catequesis.
  • Nosotros, como la gente de Jerusalén, unas veces aclamamos a Jesús y otras lo olvidamos con facilidad.
  • Animar a no asistir a todo esto como “espectador”, sino como alguien que hace suyo estos mensajes y vivencias de la Semana Santa y Pascua. Para ello hemos hecho el camino de la Cuaresma.

     

11. ORACION DE FIELES. PETICIONES

  1. Para que en esta Semana Santa escuchemos la voz de Jesús, el Señor, que nos habla de muchas maneras. Roguemos al Señor.
  2. Paraquetodosloscristianosdemostestimoniodeloquesignificaparanuestravidalamuerte y resurrección de Jesús. Roguemos al Señor.
  3. Para que también los niños y niñas descubran lo bueno que es conocer la vida de Jesús y seguirle con alegría. Roguemos al Señor.
  4. Para que en esta Semana Santa, allí donde nos encontremos, sepamos dar testimonio de que somos cristianos, y que la gente nos reconozca por ser buenas personas. Roguemos al Señor.

12. ACCIÓN DE GRACIAS. CANTO: “Somos ciudadanos de un mundo”. También se puede hacer silencio y dar gracias.

Somos ciudadanos de un mundo,
que necesita el vuelo de una paloma,
que necesita corazones abiertos,

y está sediento de un agua nueva.

Por eso estamos aquí,
conmigo puedes contar,
y dejaré mi equipaje a un lado
para tener bien abiertas las manos
y el corazón lleno de Dios.

Somos ciudadanos de un mundo,
que fue creado como casa de todos,
como el hogar de una gran familia,
donde todos vivamos en paz.

13. PARA LA VIDA

(La despedida debe animar a vivir la Semana Santa en clave cristiana, y comunicar a la Asamblea los horarios de las distintas celebraciones).

Iñaki Lete, SDB

La misa del Domingo

DOMINGO de RAMOS / CICLO B

25 de marzo de 2018

LA PALABRA DE DIOS

Antes de la procesión de ramos:

• Mc 11, 1-10: Bendito el que viene en nombre del Señor.

• Is 50, 4-7: No escondí el rostro ante los ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado. (3o cántico del Siervo del Señor).
• Sal 21: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
• Flp 2, 6-11: Se humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó, sobre todo.
• Mc 14, 1-15, 47: Pasión de nuestro Señor Jesucristo.

NOTAS INTRODUCTORIAS:

  • Hoy comenzamos la Semana Santa, tiempo especial dedicado a celebrar los misterios más significativos de nuestra fe cristiana: la entrada de Jesús en Jerusalén, su pasión, muerte y resurrección.
  • Jesús, al venir a Jerusalén con este acto de sencillez y humildad (“montado en un borriquillo”), nos muestra el camino de rebajamiento (anonadamiento), que le llevará a la entrega en la muerte de cruz.
  • La Pasión que se proclama hoy -del evangelista san Marcos- muestra como personaje central a Jesús, el Hijo de Dios, el Siervo de Yahvé, que ofrece su vida como sacrificio por nuestros pecados.
  • Al ser hoy la celebración rica en símbolos, gestos y palabra de Dios…, los comentarios de la HOMILÍA, consideramos que deben centrarse en lo esencial del acontecimiento que se celebra. Desde aquí, nosotros, por ejemplo, nos ceñimos, sobre todo, a la Pasión proclamada.

     

PROPUESTA DE HOMILIA:

«Realmente este hombre era el Hijo de Dios»
• Esta es la confesión de fe del centurión, alguien que ha estado al lado de Jesús en su “proceso” hasta la muerte.
Este militar, que le ha ido acompañando y siendo “testigo” de lo que ha vivido Jesús, al final, en un acto de reconocimiento sincero hace esta exclamación: “realmente este hombre era el Hijo de Dios» . Sí, este personaje (no-judío «creyente») resume lo que es realmente el condenado y ajusticiado, Jesús de Nazaret: «El HIJO de DIOS», el enviado del Padre que ha venido a realizar una Misión.
• He ahí al personaje central: Jesús como el “Cristo”, el Hijo de Dios, el “siervo de Yahvé” anunciado por el profeta Isaías.
• Él ha hecho todo un camino hasta dar la vida. Una vida -como sabemos por la fe de sus testigos- que no va a terminar, sin más, en la muerte, en el sepulcro, sino en la Resurrección / Glorificación.

Personajes que acompañan

• Junto a él, a Jesús de Nazaret, en este camino (= “vía crucis”) hay otros personajes. Cada uno con sus “actitudes”, sus intereses, reacciones, etc.
• Algunos estuvieron a su lado muy fieles y comprometidos (como nos describen entre todos los evangelistas): María, su madre, el discípulo amado, el grupo de mujeres, el Cirineo, la Verónica…
• Y hubo otros, sin embargo, que tuvieron otras actitudes: de traición, abandono, de desprecio, de condena y de muerte.

Nosotros ante la Pasión:

• Sí… en la Pasión de Cristo no estaban “solo” los “personajes de entonces”…; también están – estamos- los de “ahora” y los de otros momentos de la Historia de la Humanidad.
• Sí, también en la “Pasión de Cristo” estamos cada uno de nosotros… con nuestras inquietudes, interrogantes, reacciones… y actitudes.

• Ante Él -que sigue “vivo”… en tantos que sufren y están abocados a vivir una “pasión”- debemos ser conscientes de cuál es nuestra actitud.
• Hoy -Domingo de Ramos, con la entrada de Cristo en Jerusalén- se abre la puerta del camino -Triduo Pascual- que lleva a la Cruz y a la Glorificación.

• En estos días se nos ofrece la posibilidad de acompañarle, no sólo en esta “Semana” -“importante” desde la fe- “Santa”, sino en la vida…
• Él sigue entregando su vida por nosotros. Lo manifestará en la Última Cena del “jueves santo”, y en cada Eucaristía. En el “viernes santo” se consumará, sobre la cruz, esa entrega con un grito desgarrador, símbolo de los sufrimientos de todas las personas que padecen todo tipo de vejaciones. . Sí, -como se nos dice en el himno de Filipenses-: “Él se rebajó hasta someterse incluso a la muerte y una muerte de Cruz…”

• Pero, tras el gran silencio (“fecundo” del “sábado santo”), nos encontraremos -el Domingo de Pascua- con que…“por eso, Dios lo levantó…” lo resucitó y lo ha puesto a su derecha “glorificado”.

• Núcleo central de nuestra fe cristiana:

• Hoy, en estos días (Semana Santa) y siempre…, se nos está invitando a que seamos conscientes de lo que supone celebrar el “núcleo central de la fe de los cristianos”.
• Se nos pide “proclamar” (como el centurión: “verdaderamente este es el Hijo de Dios”), y hacerlo con la coherencia de vida. No vale quedarnos en actos, costumbres, tradiciones, etc. de “semana santa”, sin que tengan luego una correlación en la vida diaria.

• Así, pues, preparémonos a celebrar y vivir con verdadera devoción esta semana que hemos abierto con el Domingo de Ramos.

Usta Sánchez, Sdb

Oración: La gran aventura hacia el Amor

Esta semana os invitamos a orar utilizando textos de Teresa de Jesús, maestra de orantes que quieren llegar al aposento más interior de nosotros mismos, donde habita Dios. Teresa entiende la vida espiritual como un itinerario en el que cada vez nos acercamos más a Dios y nos vamos olvidando de nosotros mismos.

Hoy te invitamos a recorrer este itinerario. Probablemente te sentirás más identificado en unas etapas que otras. Te puede dar la sensación que estás al inicio del camino o que ya llevas un largo recorrido a tus espaldas. Sin embargo esta oración no pretende ser un examen de tu vida espiritual, ni de lo lejos o cerca que te encuentras de esa última morada. Esta oración como todas las que te ofrecemos pretende despertar en ti los deseos de acercarte más a Dios.

Que ojalá sientas renovarse en ti las ganas de seguir avanzando en este camino, donde lo que importa no son los logros personales, sino que Dios te vaya ganando un poquito el corazón cada día.

Si queréis que esté holgando,
quiero por amor holgar,
si me mandáis trabajar,
morir quiero trabajando,
decid dónde, cómo y cuándo,
decid, dulce amor, decid,
¿qué mandáis hacer de mí?

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La gran aventura hacia el Amor

Comentario al evangelio – 23 de marzo

Los judíos ya quieren apedrear a Jesús porque se hace Dios (Evangelio). Le preguntan si es el Mesías; Jesús responde indirectamente, remitiendo al testimonio de sus obras; sólo pueden conocerle los que están abiertos a la fe. Para los judíos blasfema porque se hace Dios. 

No quieren ver la Luz de sus obras; permanecen en la ceguera de su rechazo y de su inmovilismo; su falta de fe les impide ver en las obras de Jesús lo que es más valioso para Dios: la misericordia, el perdón, la liberación de los oprimidos, el amor al prójimo como alma del culto en el Templo.

Jesús se refugia en la orilla del Jordán donde el Bautista bautizó a muchos y donde Jesús inició su vida pública. «Muchos creyeron en Él allí».

La situación del Profeta Jeremías, perseguido, nos introduce en la persecución a Jesús y en su pasión. La fuerza espiritual de los dos tiene la misma fuente: «el Señor está conmigo como fuerte soldado…porque a Ti encomendé mi causa» (1ª lectura).

El Papa Francisco nos alerta del empeño del Maligno;  no quiere que seamos discípulos de Jesús, ni que nos abramos a su Palabra. Su tentación «tiene tres características y nosotros debemos conocerlas para no caer en la trampa. Primera, la tentación comienza levemente, pero crece, siempre crece; después contagia a otro. Y al final, para tranquilizar el alma, se justifica» ( homilía. 11-4-2014). 

La fuerza para vencer nos viene del Señor, como  a Jeremías y a Jesús: «En el peligro invoqué al Señor y me escuchó…yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza, mi roca, mi alcázar, mi libertador» (Salmo 17).

León Felipe escribe en su poema «Segador esforzado»:

«Y ahora pregunto aquí:¿quién es el último que habla, el sepulturero o el Poeta?; ¿he aprendido a decir Belleza, Luz, Amor y Dios para que me tapen la boca cuando muera con una paletada de tierra?.   No, he venido y estoy aquí, me iré y volveré mil veces en el Viento para crear mi gloria con mi llanto.

Eh Muerte…escucha, yo soy el último que hablo… Y otro día dirán en los libros sagrados: el primer hombre fue de barro, el segundo de masa cruda y el tercero de Pan y Luz . Será un sábado cuando se cumplan las grandes Escrituras…Entre tanto, a trabajar con humildad y sin bravatas, Segador Esforzado»:

Escuchando a Jesús en sus manifestaciones a los judíos prevalecen tres condiciones para conocerle, amarle y seguirle: no tener morada estable, no preocuparse por lo que ya está muerto y no mirar atrás. Él lo hace posible.

Jaime Aceña Cuadrado cmf