Liturgia – 9 de abril

LUNES. ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR, solemnidad

Misa de la solemnidad (blanco)

Misal: Antífonas y oraciones propias, Gloria, Credo (a las palabras «Y por obra…», todos se arrodilla), Prefacio propio. No se puede decir la Plegaria Eucarística IV.

Leccionario: Vol. IV

  • Is 7, 10-14; 8, 10b. Mirad: la virgen está encinta.
  • Sal 39. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
  • Heb 10, 4-10. Así está escrito en el comienzo del libro acerca de mí: para hacer, ¡oh Dios!, tu voluntad.
  • Lc 1, 26-38. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo.

Antífona de entrada          Cf. Heb 10, 5. 7
El Señor al entrar en el mundo dice: He aquí que vengo para hacer tu voluntad.

Se dice Gloria.

Oración colecta
OH, Dios,

has querido que tu Verbo
asumiera la verdad de la carne humana
en el seno de la Virgen María,
concédenos
que cuantos confesamos a nuestro Redentor Dios y hombre
merezcamos ser partícipes también
de su naturaleza divina.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo. A las palabras: Y por obra…, todos se arrodillan.

Oración sobre las ofrendas
DIOS todopoderoso, dígnate aceptar los dones de tu Iglesia,

para que se alegre al celebrar los misterios en esta solemnidad,
pues reconoce que ha tenido su origen
en la encarnación de tu Unigénito.
El, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio

EL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN

EN verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.

Porque la Virgen escuchó con fe,
del mensajero celeste,
que iba a nacer entre los hombres y en favor de los hombres,
por la fuerza del Espíritu Santo que la cubrió con su sombra,
aquel a quien llevó en sus purísimas esntrañas,
para que se cumpliesen así, verdaderamente,
las promesas hechas a los hijos de Israel,
y se manifestara la esperanza de los pueblos
que debía realizarse de modo inefable.

Por él,
los coros de los ángeles
adoran tu gloria eternamente,
gozosos en tu presencia.
Permítenos asociarnos a sus voces
cantando con ellos tu alabanza:

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

Antífona de comunión          Is 7, 14
Mirad: la Virgen está encinta y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.

Oración después de la comunión
TE pedimos, Señor, que confirmes en nuestros corazones

los sacramentos de la verdadera fe,
para que cuantos confesamos al Hijo concebido por la Virgen,
Dios y hombre verdadero,
merezcamos llegar a la alegría eterna
por la fuerza de su resurrección salvadora.
Por Jesucristo, nuestro Señor.