¿Qué me quiere decir hoy Jesús?

Jesús vuelve a aparecer entre sus amigos después de resucitar y ellos siguen sin poder creer lo que ven. Pero esta vez les «abrirá el entendimiento» y su alegría será completa: pues no sólo vuelven a ver vivo a Jesús, sino que ahora sí creen que él ES ÉL Hijo de Dios, que es Dios mismo. Es alegría les llevará a salir a hablar de él, y esa fe les hará comprometerse  el resto de sus vidas a cumplir con el mandato de Jesús: «predicar a todas las naciones».

Los cristianos debemos ser personas alegres, porque tenemos fe. Es decir, porque creemos que Jesús es Dios que nos vino a salvar y que sigue caminando hombre con hombre, junto a nosotros.

Los cristianos debemos ser personas alegres, porque:

  • Podemos recibir a Cristo resucitado en la Comunión.
  • Porque si pecamos, contamos con Jesús, para pedir el perdón de Dios, y volver a empezar.
  • Porque cuando ayudamos a los que nos necesitan, podemos sentir la paz que Jesús nos deja.
  • Porque aún en los momentos tristes, si conservamos nuestra fe, descubrimos que son para nuestro bien y para nuestro crecimiento como personas…

Esta fe en Cristo, también debe comprometernos -como a los apóstoles-, a predicar sus enseñanzas, a mostrar a otros el camino del amor, ¡a ser como Jesús y salir cada día dispuestos a cambiar el mundo!