Vísperas – Martes V de Pascua

VÍSPERAS
(Oración de la tarde)

INVOCACIÓN INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno: NOS REÚNE DE NUEVO EL MISTERIO

Nos reúne de nuevo el misterio
del Señor que resurge a la vida,
con su luz ilumina a la Iglesia,
como el sol al nacer cada día.

Resucita también nuestras almas,
que tu muerte libró del castigo
y vencieron contigo al pecado
en las aguas del santo bautismo.

Transfigura los cuerpos mortales
que contemplan tu rostro glorioso,
bella imagen del Dios invisible
que ha querido habitar con nosotros.

Cuando vengas, Señor, en tu gloria,
que podamos salir a tu encuentro,
y a tu lado vivamos por siempre
dando gracias al Padre en el reino. Amén.

SALMODIA

Ant 1. Ha llegado el reino de Dios y el poder de su Cristo. Aleluya.

Salmo 19 – ORACIÓN POR LA VICTORIA DEL REY.

Que te escuche el Señor el día del peligro,
que te sostenga el nombre del Dios de Jacob;
que te envíe auxilio desde el santuario,
que te apoye desde el monte Sión;

que se acuerde de todas tus ofrendas,
que le agraden tus sacrificios;
que cumpla el deseo de tu corazón,
que dé éxito a todos tus planes.

Que podamos celebrar tu victoria
y en el nombre de nuestro Dios alzar estandartes;
que el Señor te conceda todo lo que pides.

Ahora reconozco que el Señor
da la victoria a su Ungido,
que lo ha escuchado desde su santo cielo,
con los prodigios de su mano victoriosa.

Unos confían en sus carros,
otros en su caballería;
nosotros invocamos el nombre
del Señor, Dios nuestro.

Ellos cayeron derribados,
nosotros nos mantenemos en pie.

Señor, da la victoria al rey
y escúchanos cuando te invocamos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Ha llegado el reino de Dios y el poder de su Cristo. Aleluya.

Ant 2. Has asumido, Señor, el poder y has empezado a reinar. Aleluya.

Salmo 20, 2-8. 14 – ACCIÓN DE GRACIAS POR LA VICTORIA DEL REY.

Señor, el rey se alegra por tu fuerza,
¡y cuánto goza con tu victoria!
Le has concedido el deseo de su corazón,
no le has negado lo que pedían sus labios.

Te adelantaste a bendecirlo con el éxito,
y has puesto en su cabeza una corona de oro fino.
Te pidió vida, y se la has concedido,
años que se prolongan sin término.

Tu victoria ha engrandecido su fama,
lo has vestido de honor y majestad.
Le concedes bendiciones incesantes,
lo colmas de gozo en tu presencia;
porque el rey confía en el Señor,
y con la gracia del Altísimo no fracasará.

Levántate, Señor, con tu fuerza,
y al son de instrumentos cantaremos tu poder.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Has asumido, Señor, el poder y has empezado a reinar. Aleluya.

Ant 3. Tema al Señor la tierra entera, porque él lo dijo y existió. Aleluya.

Cántico: HIMNO A DIOS CREADOR Ap 4, 11; 5, 9-10. 12

Eres digno, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria,
el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y por tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes
y reinan sobre la tierra.

Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría,
la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Tema al Señor la tierra entera, porque él lo dijo y existió. Aleluya.

LECTURA BREVE   1Pe 2, 4-5

Acercándoos al Señor, la piedra viva, rechazada por los hombres, pero escogida y apreciada por Dios, también vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo.

RESPONSORIO BREVE

V. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.
R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.

V. Al ver al Señor.
R. Aleluya. Aleluya.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Si me amaseis de veras, os alegraríais de que fuera yo al Padre. Aleluya.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Si me amaseis de veras, os alegraríais de que fuera yo al Padre. Aleluya.

PRECES

Aclamemos alegres a Cristo, que después de ser sepultado en el seno de la tierra resucitó gloriosamente a vida nueva, y digámosle confiados:

Rey de la gloria, escúchanos.

Te rogamos, Señor, por los obispos, los presbíteros y los diáconos: que sirvan con celo a tu pueblo
y lo conduzcan por los caminos del bien.

Te rogamos, Señor, por los que sirven a tu Iglesia con el estudio de tu palabra:
que escudriñen tu doctrina con pureza de corazón y deseo de adoctrinar a tu pueblo.

Te rogamos, Señor, por todos los fieles de la Iglesia: que combatan bien el combate de la fe
y, habiendo corrido hasta la meta, alcancen la corona merecida.

Tú que en la cruz cancelaste la nota de cargo de nuestra deuda,
destruye también en nosotros toda clase de esclavitud y líbranos de toda tiniebla.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Tú que al bajar al lugar de los muertos abriste las puertas del abismo,
recibe a nuestros hermanos difuntos en tu reino.

Terminemos nuestra oración con las palabras del Señor:

Padre nuestro…

ORACION

Dios nuestro, que por la resurrección de Cristo nos restituyes el derecho de entrar en la vida eterna, fortifica la fe y la esperanza de tu pueblo, para que esperemos siempre confiadamente la realización de todo aquello que nos tienes prometido. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Lectio Divina – 1 de mayo

Lectio: Martes, 1 Mayo, 2018

Tiempo de Pascua

1) ORACIÓN INICIAL

Señor, tú que en la resurrección de Jesucristo nos has engendrado de nuevo para que renaciéramos a una vida eterna, fortifica la fe de tu pueblo y afianza su esperanza, a fin de que nunca dudemos que llegará a realizarse lo que nos tienes prometido. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del Evangelio según Juan 14,27-31a

Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Habéis oído que os he dicho: Me voy y volveré a vosotros. Si me amarais, os alegraríais de que me vaya al Padre, porque el Padre es más grande que yo. Y os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder; pero ha de saber el mundo que amo al Padre y que obro según el Padre me ha ordenado.

3) REFLEXIÓN

• Aquí, en Juan 14,27, comienza la despedida de Jesús y al final del capítulo 14, él cierra la conversación diciendo: “¡Levantaos! ¡Vámonos de aquí!” (Jn 14,31). Pero, en vez de salir de la sala, Jesús sigue hablando por otros tres capítulos: 15, 16 y 17. Si se leen estos tres capítulos, al comienzo del capítulo 18 se encuentra la siguiente frase: “Dicho esto, pasó Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, en el que entraron él y sus discípulos”. (Jn 18,1). En Juan 18,1 está la continuación de Juan 14,31. El Evangelio de Juan es como un prólogo bonito que se fue construyendo lentamente, pedazo por pedazo, ladrillo sobre ladrillo. Aquí y allá, quedan señales de estos reajustes. De cualquier forma, todos los textos, todos los ladrillos, forman parte del edificio y son Palabra de Dios para nosotros.

• Juan 14,27: El don de la Paz. Jesús comunica su paz a los discípulos. La misma paz se dará después de la resurrección (Jn 20,19). Esta paz es más una expresión de manifestación del Padre, de la que Jesús había hablado antes (Jn 14,21). La paz de Jesús es la fuente de gozo que él nos comunica (Jn 15,11; 16,20.22.24; 17,13). Es una paz diferente da la paz que el mundo da, es diferente de la Pax Romana. Al final de aquel primero siglo la Pax Romana se mantenía por la fuerza de las armas y por la represión violenta contra los movimientos rebeldes. La Pax Romana garantizaba la desigualdad institucionalizada entre ciudadanos romanos y esclavos. Esta no es la paz del Reino de Dios. La Paz que Jesús comunica es lo que en el AT se llama Shalôm. Es la organización completa de toda la vida alrededor de los valores de justicia, fraternidad e igualdad.

• Juan 14,28-29: El motivo por el que Jesús vuelve al Padre. Jesús vuelve al Padre para poder volver enseguida entre nosotros. Dirá a la Magdalena: “Suéltame porque aún no he vuelto al Padre “(Jn 20,17). Subiendo hacia el Padre, el volverá a través del Espíritu que nos enviará (Cf. Jn 20,22). Sin el retorno al Padre, no podrá estar con nosotros a través de su Espíritu.

• Juan 14,30-31a: Para que el mundo sepa que amo al Padre. Jesús está terminando la última conversación con los discípulos. El príncipe de este mundo se encargará del destino de Jesús. Jesús será condenado. En realidad, el príncipe, el tentador, el diablo, no podrá nada contra Jesús. Jesús hace en todo lo que el Padre le ordena. El mundo sabrá que Jesús ama al Padre. Este es el gran y único testimonio de Jesús que puede llevar el mundo a creer en él. En el anuncio de la Buena Nueva no se trata de divulgar una doctrina, ni de imponer un derecho canónico, ni de unir todos en una organización. Se trata, ante todo, de vivir y de irradiar aquello que el ser humano más desea y que lleva en lo profundo de sí: el amor. Sin esto, la doctrina, el derecho, la celebración no pasa de ser una peluca sobre una cabeza sin pelo.

• Juan 14,31b: Levantaos, vámonos de aquí. Son las últimas palabras de Jesús, expresión de su decisión de ser obediente al Padre y revelar su amor. En una de las oraciones eucarísticas, en el momento de la consagración, se dice: “La víspera de su pasión, voluntariamente aceptada”. Jesús dice en otro lugar: “El Padre me ama, porque yo doy mi vida para retomarla de nuevo. Nadie me la quita, yo mismo la doy libremente. Tengo poder para dar la vida y para retomarla. Este es el mandato que recibí de mi Padre” (Jn 10,17-18).

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• Jesús dice: “Os doy mi paz”. ¿Cómo contribuyo en la construcción de paz en mi familia y en mi comunidad?

• Mirando al espejo de la obediencia de Jesús al Padre, ¿en qué punto podría mejorar mi obediencia al Padre?

5) ORACIÓN FINAL

Alábente, Yahvé, tus creaturas,
bendígante tus fieles;
cuenten la gloria de tu reinado,
narren tus proezas. (Sal 145,10-11)

Los derechos de las mujeres son derechos humanos

Cristina Monteys Homar

Cuenta El origen del tantra de Tara (texto tibetano del s. XVII) que Tara, antes de convertirse en la deidad femenina iluminada que venera el budismo mahayana, fue una princesa entregada al dharma y a la meditación profunda. Cuando estaba a punto de alcanzar la iluminación, un monje le dijo que era lástima que hubiera renacido en un cuerpo de mujer, pues para poder iluminarse tendría que regresar como hombre. La princesa, mucho más sabia que el monje, respondió: Aquí no existe hombre, ni mujer; no existe el yo, la persona, ni la conciencia; es vano calificar de masculino o femenino. Cómo se engañan a sí mismos los necios mundanos.

E hizo un juramento: Son muchos los que quieren alcanzar la iluminación suprema en un cuerpo de hombre, pero pocos los que desean obrar por el bien de todos los seres en un cuerpo de mujer. Hasta que este mundo quede vacío, yo velaré por el beneficio de todos los seres conscientes, en un cuerpo de mujer.

La historia del juramento de Tara nos muestra la tensión que existe en las tradiciones religiosas entre la esencia de su mensaje, que afirma la igualdad entre hombres y mujeres, y la cultura patriarcal que intenta desmentir esta igualdad y justificar con argumentos religiosos y espirituales la subordinación de las mujeres. Los textos sagrados de todas las tradiciones reflejan esta tensión y las lecturas que de ellos se han hecho a lo largo de la historia han tendido a enfatizar aquello que servía para mantener el orden establecido y a invisibilizar las historias, los símbolos y los referentes que reivindican lo femenino. Aun así, las propias religiones y sus textos de referencia nos ofrecen los recursos para transformar las estructuras sociales y religiosas para hacerlas más justas e igualitarias.

Creados iguales, merecedores de la misma recompensa

• Cuando Dios creó al ser humano, lo creó semejante a Dios mismo. Hombre y mujer los creó (Génesis 1,27 – judaísmo y cristianismo).

• Allah ha preparado perdón y magnífica recompensa para los musulmanes y las musulmanas, los creyentes y las creyentes, los devotos y las devotas, los sinceros y las sinceras, los pacientes y las pacientes, los humildes y las humildes, los que y las que dan limosna, los que y las que ayunan, los castos y las castas, los que y las que recuerdan mucho a Allah (Corán, 33:35 – islam).

• Sea una mujer o sea un hombre a quien ese carruaje esté esperando, en ese mismo vehículo entrarán a la presencia del Nirvana. (Therigatha, Versos de las ancianas sabias – budismo).

Alabanza del aspecto femenino de la divinidad y la transcendencia 

Devi Sukta o Himno de la diosa:

Yo soy la Reina, la que junta tesoros, la más considerada, la primera entre los que merecen adoración (…). Ellos no lo saben, pero yo resido en la esencia del Universo. Escuchad, todos y cada uno, la verdad (…). Sobre la cima del mundo yo creo al Padre: mi hogar está en las aguas, en el océano. Desde allí yo penetro en todas las criaturas, como su Yo Supremo…

He creado todos los mundos según mi voluntad, sin ningún ser superior a mí, y los impregno y habito en su interior.

La consciencia eterna e infinita soy yo, y mi grandeza es habitar en todas las cosas (Rigveda 10.125.3 – 10.125.8 – hinduismo).

Sobre Prajnaparamita, la perfección de la sabiduría

Los Budas en los mundos que están en las diez direcciones piensan en estas perfecciones de la sabiduría como su madre. Los salvadores del mundo en el pasado, y también los del presente en las diez direcciones, han surgido de ella, y así lo harán los del futuro. Ella es quien muestra este mundo como es, ella es la generadora, la madre de los Budas (Astasahasrika Prajnaparamita Sutra, o La perfección de la sabiduría en 8.000 líneas – budismo).

Alabanza de la Sabiduría

Salí de la boca del Altísimo y cubrí la tierra como bruma. En el cielo tenía mi habitación; mi trono estaba sobre una columna de nubes. Sola recorrí la bóveda celeste y atravesé lo más hondo del abismo.

Reiné sobre las olas del mar, en la tierra entera y  en todos los pueblos y naciones. (…)

Acérquense a mí los que me desean y coman todo lo que quieran de mis frutos, pues conocerme es más dulce que la miel, y poseerme, más dulce que un panal (Sirácida 24,3-6.20 – judaísmo y cristianismo).

Dios, como las mujeres 

Yo guié al pueblo de Efraín y le enseñé a caminar; pero ellos no comprendieron que era yo quien los cuidaba. Con lazos de ternura, con cuerdas de amor, los atraje hacia mí; los acerqué a mis mejillas como si fueran niños de pecho; me incliné a ellos para darles de comer, pero no quisieron volverse a mí (Oseas 11,3-5 – judaísmo y cristianismo).

• El Señor dice: Por mucho tiempo me quedé callado, guardé silencio y me contuve; pero ahora voy a gritar como mujer de parto, gimiendo y suspirando(Isaías 42,14 – judaísmo y cristianismo).

•¿Qué mujer que tiene diez monedas y pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra reúne a sus amigas y vecinas y les dice: ‘¡Felicitadme, porque ya he encontrado la moneda que había perdido!’? Os digo que así también hay alegría entre los ángeles de Dios por un pecador que se convierte (Lucas 15,8-10 – cristianismo).

Iguales en el mundo y frente a Dios

Pero los creyentes y las creyentes son amigos unos de otros. Ordenan lo que está bien y prohíben lo que está mal. Hacen la oración del salat, dan la limosna del azaque y obedecen a Allah y a Su Enviado. De ésos se apiadará Allah. Allah es poderoso, sabio (Corán, 9:71 – islam).

• Allí donde las mujeres son veneradas, los dioses están contentos. Pero allí donde las mujeres no son veneradas, todas las ceremonias religiosas resultan inútiles (Manu Smriti o Leyes de Manu 3-56 – hinduismo).

• Al creyente, varón o hembra, que obre bien, le haremos, ciertamente, que viva una vida buena y le retribuiremos, sí, con arreglo a sus mejores obras(Corán, 16:97 – islam).

¿Qué importa el género?

– Sariputra: ¿Por qué no cambias tu sexo femenino? 

– Diosa: He pasado doce años aquí buscando las características innatas del sexo femenino y no las he podido encontrar (Vimalakirti Nirdesa Sutra – budismo).

• Ya no importa ser judío o griego, esclavo o libre, hombre o mujer; porque unidos a Cristo Jesús, todos sois uno solo (Gál 3,28 – cristianismo).

• No dejaré que se pierda obra de ninguno de vosotros, lo mismo si es varón que si es hembra, que habéis salido los unos de los otros (Corán 3:195 – islam).

• Parvati le dice a Shiva, su esposo: Debes considerar quién eres tú, y qué es la Naturaleza… ¿Cómo puedes trascender la naturaleza? Lo que oyes, lo que comes, lo que ves, es todo Naturaleza. ¿Cómo puedes estar más allá de la Naturaleza? Estás envuelto en la Naturaleza, aunque no lo sepas (Skanda Purana 1.1.21.22 – hinduismo).

Como muestran los textos, todas las tradiciones religiosas comparten este «núcleo igualitario», la afirmación de la plena e igual humanidad de hombres y mujeres, aunque lo expresen de maneras distintas. En las tradiciones abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islam) la igualdad entre hombres y mujeres se formula en términos de su igual creación a imagen de Dios, mientras que en el hinduismo y el budismo, se afirma que tanto hombres como mujeres pueden alcanzar la liberación del ciclo de renacimientos. A pesar de eso, estas creencias y enseñanzas fundamentales se encuentran mezcladas entre numerosos relatos y afirmaciones que las contradicen, y por eso es fundamental acercarse a los textos dejando de lado los prejuicios y las lecturas parciales, sobre todo cuando nos referimos a religiones que no son la que profesamos.

Para terminar, una historia del evangelio. Cuentan Marcos y Mateo que, una vez que Jesús pasaba por la región de Tiro y Sidón, una mujer cananea se le acercó para pedirle que curara a su hija. Jesús le respondió que era una lástima que fuera cananea, porque él había sido enviado únicamente a las ovejas perdidas de Israel. Pero la mujer, igual que Tara hizo con el monje, le replicó: Sí, Señor –dijo ella–, pero hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.

Y el texto sigue: Entonces le dijo Jesús: ¡Mujer, qué grande es tu fe! Hágase como quieres. Desde aquel mismo momento, su hija quedó sanada (Mateo 15, 21-28 – cristianismo).

Las manos de María

El tiempo de Pascua, es el tiempo de la alegría. La Resurrección de Jesús ilumina el ser de nuestra vida cristiana.

Las manos de María, acogieron en el pesebre, a un Jesús que -siendo Niño- tenía la grandeza del mismo Dios.

Las manos de María, sostuvieron al pie de la cruz, a un Jesús que siendo fuerte se hizo débil por salvarnos.

El mes de mayo, ayudados por las MANOS DE MARIA, son días para abrir las nuestras y acoger el fruto de la Pascua: ¡Ha resucitado!

Las MANOS DE MARIA supieron acoger, acunar, cuidar, alimentar y -en los momentos de prueba- sostener el cuerpo de Jesús.

Hoy, además, con las manos de María, tenemos un recuerdo especial por los que trabajan. Por aquellos que saben ofrecer su esfuerzo y su tesón por completar y perfeccionar la creación de Dios.

Para la reflexión: 

  • ¿Acogemos la Eucaristía con devoción y preparación?
  • ¿Acunamos a los “nuevos cristos” que salen a nuestro encuentro?
  • ¿Cuidamos la fe con una oración sólida, sistemática y convencida?
  • ¿Alimentamos nuestro amor a Dios con nuestra confianza en El?
  • ¿Ofrecemos el trabajo que realizamos para gloria de Dios y bien de las personas?

En este primer día de mayo, simbolizando el esfuerzo y el trabajo de los hombres y mujeres, acercamos hasta María, una paleta de construcción.

ORACIÓN

TUS MANOS, MARIA

Son grandes, porque en ellas,
todos cabemos
Son pequeñas, porque en ellas,
se desborda el Misterio de Dios
Son limpias, porque ellas,
no conocieron la corrupción
Son delicadas, porque ellas,
acariciaron el tesoro más preciado: Jesús
Son cuidadas, porque ellas,
fueron bendecidas desde el principio por Dios
Son orantes, porque ellas,
supieron juntarse para alabar al Creador
Son señales, porque ellas,
siempre nos enseñan el camino hacia Jesús
Son decididas, porque ellas,
no se echaron atrás ante las dificultades
Son amantes, porque ellas,
amaron con locura
Amén

Rezamos un Ave María

Ecclesia in Medio Oriente

40. Los patriarcas, cuya unión indefectible con el Obispo de Roma hunde sus raíces en la ecclesiastica communio, que han solicitado al Sumo Pontífice y recibido tras su elección canónica, hacen tangible por ese particular vínculo la universalidad y la unidad de la Iglesia[34]. Se preocuparán de todos los discípulos de Jesucristo que viven en el territorio patriarcal. Como signo de comunión para el testimonio, sabrán fortalecer la unidad y la solidaridad en el seno del Consejo de los Patriarcas católicos de Oriente y de los diversos sínodos patriarcales, privilegiando en ellos el acuerdo en cuestiones de gran importancia para la Iglesia, con vistas a una acción colegial y unitaria. Para la credibilidad de su testimonio, el patriarca perseguirá la justicia, la piedad, la fe, la caridad, la perseverancia y la mansedumbre (cf. 1 Tm 6,11), buscando de todo corazón un estilo de vida sobrio, a imagen de Cristo, desprendido de todo para hacernos ricos con su pobreza (cf. 2 Co 8,9). Asimismo, se esforzará en promover entre las circunscripciones eclesiásticas una solidaridad real en una sana gestión del personal y de los bienes eclesiásticos. Esto es lo que corresponde a sus deberes[35]. A imitación de Jesús, que recorría los pueblos y aldeas en cumplimiento de su misión (cf. Mt 9,35), los patriarcas realizarán con celo la visita pastoral a sus circunscripciones eclesiásticas[36]. No lo hará sólo por ejercer su derecho y su deber de vigilar, sino también para testimoniar concretamente su caridad fraterna y paterna para con los obispos, sacerdotes y fieles laicos, sobre todo con los pobres, los enfermos y los marginados, así como con los que sufren espiritualmente.


[34] Cf. Código de los cánones de las Iglesias orientales, cann. 76,1-2; 92,1-2.

[35] Cf. ibíd., can. 97.

[36] Cf. ibíd., can. 83,1.

Música – Domingo VI de Pascua

Entrada: IGLESIA SOMOS (1a. y 4a. estrofas) – Cesáreo Gabaráin
Iglesia peregrina – Cesáreo Gabaráin

Aspersión: FUENTE BAUTISMAL – Carmelo Erdozáin
Nueva Vida – Cesáreo Gabaráin

Penitencial: SEÑOR, TEN PIEDAD – Alberto Taulé

Gloria: GLORIA A DIOS EN EL CIELO (31) – Ignacio Torres

Del salmo 97: EL SEÑOR NOS HA MOSTRADO SU AMOR Y SU BONDAD. ALELUYA – J. de J. García

Aclamación: ALELUYA, ALELUYA (19) – J. Pedro Martins

Ofrendas: OFRENDA DE AMOR – Gregorio Fernández

Himno:  SANTO, SANTO, SANTO (17) – Cesáreo Gabaráin

Paz: CORDERO DE DIOS (17) – Alejandro Mejía

Comunión: A LOS HOMBRES AMÓ DIOS – Charles A. Tindley
Cuando comemos de tu pan – Edgar López

Meditación: ALELUYA POR ESA GENTE – Palito Ortega
No sois vosotros – Luis Alfredo Díaz

Salida: MARÍA, ENSÉÑANOS – Edgar López
Enséñanos a amar – Cesáreo Gabaráin

Letras y partituras de los cantos

Recursos – Domingo VI Pascua

PRESENTACIÓN DEL CONSEJO PASTORAL

(En el caso de que lo hubiere, el Presidente debe hacer un resumen de sus actividades y de los grupos representados en dicho Consejo. De no existir, valdría el que representantes de los grupos que trabajan en la parroquia o la comunidad hicieran ese resumen de actividades. Al final, o bien el Presidente o uno de los que han intervenido, hace la ofrenda, y dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, ahí tienes un pálido reflejo de los dones que Tú has regalado, por la presencia de tu Espíritu, a esta comunidad. Somos distintos/as y trabajamos en campos distintos, por eso no nos faltan tensiones, e incluso enfrentamientos. Sin embargo, somos conscientes de que Tú nos los has dado en orden al bien común y a la unidad de la Iglesia. Precisamente esa unidad es tarea del Espíritu, al que nos abrimos como Comunidad.

PRESENTACIÓN DEL GRUPO DE LA PASTORAL DE LA SALUD DE LA COMUNIDAD

(Podría hacerlo una representación del Grupo o incluso todos/as los/as participantes en el grupo, como un signo en este día tan específico en tantos lugares y comunidades. Una de las personas del grupo podría presentar el PROYECTO del mismo y las acciones pastorales que ejercen en medio del mundo de los Enfermos/as. Termina realizando esta oración explicación)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, aquí tienes lo que el Grupo de Pastoral de la Salud de nuestra Comunidad intenta llevar a cabo en favor de los Enfermos y Enfermas que hay entre nosotros. Te ofrecemos todo el esfuerzo que supone esta labor. Te pedimos que bendigas a cada uno/a de los Enfermos y Enfermas y a cada una de las personas que ejercen este servicio entre ellos y ellas. Que estas acciones, cada día, se parezcan más a las que realizaba el mismo Cristo Jesús a favor de los más débiles y necesitados y necesitadas.

PRESENTACIÓN DE UNAS MEDICINAS

(Puede hacer la ofrenda una de las personas que, en la comunidad, cuide a un/a enfermo/a o sea un profesional de la sanidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Mira, Señor, yo te ofrezco hoy estas medicinas, que son símbolo de nuestros cuidados y atenciones a los enfermos y enfermas. Bien sabes que hago de corazón y que quiero ser un instrumento de tu amor. No permitas que caiga nunca en el desánimo ni en el cansancio a causa de lo duro que me resulta a veces mi trabajo. Dame tu Espíritu de fortaleza y da también a tu Iglesia entrañas de amor, para que sepa expresar con ellos y ellas las preferencias de las que gozan en tu corazón.

PRESENTACIÓN DE LOS ÓLEOS SAGRADOS

(Los puede presentar el mismo Presidente de la Comunidad o un miembro de la Pastoral de la Salud. Especialmente si ese día hay una celebración específica de la Unción de los/as Enfermos/as COMUNITARIA. De todas maneras, es una hermosa ocasión para realizar una catequesis sobre la Unción de los/as Enfermos/as)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, Tú bien sabes que la enfermedad se va a hacer presente en nuestras vidas, como ya lo ha hecho en la de tantos miembros de este Comunidad. Te damos gracias por el sacramento de la Unción de los/as Enfermos y Enfermas que nos has dejado y que nos acompaña durante la enfermedad. Te pedimos que nosotros y nosotras, tu comunidad, nunca dejemos de recibir este sacramento por miedo o por respetos humanos, sino que, con conciencia plena, lo acojamos con paz y serenidad, seguros/as de que Tú vas a caminar con nosotros/as en esta situación complicada. Gracias, Señor, por tu presencia y compañía.

PRESENTACIÓN DE UN/A ENFERMO/A

(Un enfermo o una enferma, o un impedido o impedida, o un anciano o anciana de la comunidad da testimonio, inicialmente, de su situación y hace ofrenda, después, de sus sufrimientos y padecimientos)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Aquí me tienes a mí, Señor. He contado mi situación y mi experiencia de dolor y enfermedad. No es fácil estar enfermo o enferma en una sociedad de sanos y que siente el fracaso por la enfermedad o la muerte. Sin embargo, soy consciente de tu amor y noto la cercanía de tu Espíritu y la caridad de los hermanos y hermanas. Te ofrezco hoy todos mis sufrimientos y te pido los unas a los de tu Hijo Jesucristo, como una semilla plantada en favor de los demás.

PRESENTACIÓN DE LAS CAJITAS PARA LLEVAR LA COMUNION A LOS ENFERMOS/AS

(Lo pueden hacer entre dos personas, en nombre de todos/as, y que en la Comunidad hayan recibido este ministerio o servicio. Se presentan las diversas CAJITAS que se utilizan, se ofrecen al Presidente de la Comunidad y una persona realiza esta oración-explicación)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, Tú nos invitas, especialmente cada domingo, a participar de la MESA de la Eucaristía, y desde la misma parten nuestros Agentes de pastoral para llevar la comunión a nuestros/as Enfermos y Enfermas. Te damos GRACIAS por este hermoso don y por esta posibilidad que nos das. Te pedimos que el Cuerpo de tu Hijo amado sea un alimento real para nosotros y nosotras que acudimos en comunidad y para cuantos/as se sienten imposibilitados/as para estar presentes en este encuentro concreto. Aliméntanos a todos y a todas para que podamos ser pan para nuestros hermanos y hermanas.

Oración de los fieles (Domingo VI de Pascua)

Dirijamos a Dios Padre nuestra oración y siguiendo el camino de Jesús que curaba a todos los enfermos que se le presentaban, pidamos a Dios la curación física y espiritual de cuerpos y almas. Respondemos:

SEÑOR, SI TU QUIERES PUEDES CURARNOS

1.- Para que toda la Iglesia – el Papa, los prelados, los presbíteros, los diáconos, los laicos—haga efectivo el mensaje de amor del Hijo de Dios y que su fuerza lleve la salud, la paz y la alegría a todos. OREMOS

2.- Para que junto a Cristo, atendamos a los pobres, a los enfermos, a los que sufren dolor de cuerpo y alma, a los alejados, a los solitarios. Y que ellos, una vez consolados, hagan presente la Buena Nueva en otros que sufren de dolor, de soledad, de desencanto. OREMOS

3.- Para que el ejemplo del buen samaritano presida todos nuestros pensamientos y actos en este tiempo duro, insolidario e inflexible. Que a ningún hermano le falte sobre sus heridas el aceite y el vino de nuestro amor. OREMOS

4.- Y roguemos muy especialmente por los que sufren, por quienes están en los hospitales o bajo tratamiento medico de larga duración, por las mujeres y niños maltratados, por los heridos por cualquier violencia o acción injusta o criminal, para que su sufrimiento, alineado con el de Cristo, nos sirva de perdón. OREMOS

5.- Por los profesionales de la medicina y de la sanidad, por los religiosos y religiosas que trabajan con los enfermos, por nuestros hermanos aquí en esta parroquia que trabajan con los enfermos y marginados, para que Dios les ayude y les acompañe en todas las horas y no pierdan la muestra del amor que Dios tiene a todos los hermanos, y especialmente a los que sufren. OREMOS

6.- Por todos nosotros, aquí reunidos, para que Jesús, médico de cuerpos y almas, sane nuestras culpas, termine con nuestros egoísmos y nos haga pacíficos, tiernos, amorosos y sacrificados con los demás. OREMOS

Escucha, Dios Padre Nuestro, estas plegarias que te hacemos en nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Amen.

Comentario al evangelio – 1 de mayo

Tus amigos, Señor, proclaman la gloria de tu reinado.

San José Obrero

La Buena Noticia se extiende. La comunidad de discípulos va creciendo en número y se organiza progresivamente. ¡Todo un notición en la cuenta de “beneficios” de la empresa apostólica. Si el autor de los Hechos hubiera vivido este tiempo de economía globalizada, no hubiera sido extraño que acogiera un lenguaje empresarial y economicista. De regreso a la sede de la empresa desde donde fueron enviados aquellos representantes, y tras haber pasado largo tiempo y no pocas peripecias, retornan gozosos transmitiendo a los gerentes y promotores que el “proyecto” prospera ventajosamente; se han fundado nuevas sedes, estableciendo representantes en cada lugar y que el coste en dificultades, desvelos, ayunos, fríos, calores, golpes, cansancios… está largamente superado con el beneficio, en bolsa. ¡Acaso no hablamos del “negocio de la salvación”!

Por supuesto que el testigo y discípulo debe acometer la empresa de la extensión del Reino y el anuncio del Evangelio. Pero los primeros renglones del Evangelio de hoy nos ponen una pauta importante para que no entendamos esta tarea desde los sobresaltos de las cotizaciones económicas. “Mi paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo”. Éste es un negocio que acoge la Paz y la transmite en nombre del Señor, y que tiene muy poco que ver con los valores y varemos de este mundo; el gozo del discípulo no está en las seguridades del “capital” ni en la cuantía de los seguros de vida, ni en la capacidad de tener más o de consumir sin que tiemble la tarjeta de débito. Aunque también deberíamos revisar nuestros varemos del “negocio pastoral”. El buen hacer del anuncio del evangelio tampoco se mide por los criterios del mundo.

La Paz del Reino suele estar bastante lejos del éxito popular; resulta peligroso confundir el anuncio coherente del evangelio con alargar la lista de nuestros prosélitos, llenar plazas de manifestaciones “religiosas” o responder a los rechazos, golpes, persecuciones… con diatribas violentas de anatema, en lugar de vencer temores por acercarnos a quien necesita realmente de la Paz del evangelio por más que resulte insatisfactorio y poco reconocido. Es curioso que las mayores críticas de Pablo no se dirigen contra quienes le rechazan y maltratan, sino contra quienes desde dentro del seno de la comunidad falsean la autenticidad del mensaje y hace fraudulento negocio evangélico, las más de las veces en propio interés.

Hoy día de San José Obrero, es buena tarea que revisemos la calidad de nuestro trabajo en la empresa del Reino. No vaya a ser que en más de una posición estemos en quiebra y malnegociando el Patrimonio Evangélico.

Pepe Lillo cmf.