Vísperas – Martes VI de Pascua

VÍSPERAS
(Oración de la tarde)

INVOCACIÓN INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno: NOS REÚNE DE NUEVO EL MISTERIO

Nos reúne de nuevo el misterio
del Señor que resurge a la vida,
con su luz ilumina a la Iglesia,
como el sol al nacer cada día.

Resucita también nuestras almas,
que tu muerte libró del castigo
y vencieron contigo al pecado
en las aguas del santo bautismo.

Transfigura los cuerpos mortales
que contemplan tu rostro glorioso,
bella imagen del Dios invisible
que ha querido habitar con nosotros.

Cuando vengas, Señor, en tu gloria,
que podamos salir a tu encuentro,
y a tu lado vivamos por siempre
dando gracias al Padre en el reino. Amén.

SALMODIA

Ant 1. Aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Aleluya.

Salmo 48 I – VANIDAD DE LAS RIQUEZAS

Oíd esto, todas las naciones,
escuchadlo, habitantes del orbe:
plebeyos y nobles, ricos y pobres;

mi boca hablará sabiamente,
y serán muy sensatas mis reflexiones;
prestaré oído al proverbio
y propondré mi problema al son de la cítara.

¿Por qué habré de temer los días aciagos,
cuando me cerquen y me acechen los malvados,
que confían en su opulencia
y se jactan de sus inmensas riquezas,
si nadie puede salvarse
ni dar a Dios un rescate?

Es tan caro el rescate de la vida,
que nunca les bastará
para vivir perpetuamente
sin bajar a la fosa.

Mirad: los sabios mueren,
lo mismo que perecen los ignorantes y necios,
y legan sus riquezas a extraños.

El sepulcro es su morada perpetua
y su casa de edad en edad,
aunque hayan dado nombre a países.

El hombre no perdura en la opulencia,
sino que perece como los animales.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Aleluya.

Ant 2. El Señor me salva de las garras del abismo. Aleluya.

Salmo 48 II

Éste es el camino de los confiados,
el destino de los hombres satisfechos:

son un rebaño para el abismo,
la muerte es su pastor,
y bajan derechos a la tumba;
se desvanece su figura
y el abismo es su casa.

Pero a mí, Dios me salva,
me saca de las garras del abismo
y me lleva consigo.

No te preocupes si se enriquece un hombre
y aumenta el fasto de su casa:
cuando muera, no se llevará nada,
su fasto no bajará con él.

Aunque en vida se felicitaba:
«Ponderan lo bien que lo pasas»,
irá a reunirse con sus antepasados,
que no verán nunca la luz.

El hombre rico e inconsciente
es como un animal que perece.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor me salva de las garras del abismo. Aleluya.

Ant 3. Tuyos son, Señor, el poder y la riqueza, la fuerza y la gloria. Aleluya.

Cántico: HIMNO A DIOS CREADOR Ap 4, 11; 5, 9-10. 12

Eres digno, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria,
el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y por tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes
y reinan sobre la tierra.

Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría,
la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Tuyos son, Señor, el poder y la riqueza, la fuerza y la gloria. Aleluya.

LECTURA BREVE   1Pe 2, 4-5

Acercándoos al Señor, la piedra viva, rechazada por los hombres, pero escogida y apreciada por Dios, también vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo.

RESPONSORIO BREVE

V. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.
R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.

V. Al ver al Señor.
R. Aleluya. Aleluya.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque, si no me voy, el Abogado no vendrá a vosotros. Aleluya.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque, si no me voy, el Abogado no vendrá a vosotros. Aleluya.

PRECES

Invoquemos a Cristo, que con su resurrección ha reanimado la esperanza de su pueblo, y digámosle:

Señor Jesús, tú que siempre vives para interceder por nosotros, escúchanos.

Señor Jesús, de cuyo costado abierto salió sangre y agua,
haz de la Iglesia tu esposa inmaculada.

Pastor supremo de la Iglesia, que después de tu resurrección encomendaste a Pedro, al confesarte su amor, el cuidado de tus ovejas,
concede al papa Francisco un amor ardiente y un celo apostólico.

Tú que concediste una pesca abundante a los discípulos que pescaban en el mar,
envía operarios que continúen su trabajo apostólico.

Tú que preparaste a la orilla del mar el pan y los peces para los discípulos,
no permitas que nuestros hermanos mueran de hambre por culpa nuestra.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Señor Jesús, nuevo Adán, que nos das la vida, transforma a nuestros difuntos a imagen tuya,
para que compartan contigo la alegría de tu reino.

Sintiéndonos verdaderos hijos de Dios, digamos a nuestro Padre:

Padre nuestro…

ORACION

Señor, haz que tu pueblo viva siempre en la alegría al ver renovada la juventud de su espíritu, y que el gozo de haber recobrado la dignidad de la adopción divina le dé la firme esperanza de resucitar un día a la verdadera felicidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Lectio Divina – 8 de mayo

Lectio: Martes, 8 Mayo, 2018
Tiempo de Pascua

1) Oración inicial
Te pedimos, Señor de misericordia, que los dones recibidos en esta Pascua den fruto abundante en toda nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor.

 
2) Lectura
Del santo Evangelio según Juan 16,5-11

Ahora me voy a aquel que me ha enviado, y ninguno de vosotros me pregunta: ‘¿A dónde vas?’ Sino que por haberos dicho esto vuestros corazones se han llenado de tristeza. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré; y cuando él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la justicia, porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado.
 
3) Reflexión
• Juan 16,5-7: Tristeza de los discípulos. Jesús, a partir de la comunicación artificiosa de su separación, provoca que la tristeza que los discípulos guardaban en el corazón aflore en ellos: “Ahora voy a aquel que me ha enviado y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas?”. Es evidente que separarse del estilo de vida aprendido junto a Jesús comporta para los discípulos un sufrimiento. Jesús insiste: “Es más, porque os he dicho esto, vuestro corazón se ha llenado de tristeza” (v.6). San Agustín explica así este sentimiento de abandono que invadía a los discípulos: “Les daba miedo el pensamiento de perder la presencia visible de Jesús… Su afecto humano se entristecía al pensar que sus ojos no experimentarían más el consuelo de verlo” (Comentario al evangelio de Juan, XCIV, 4). Jesús intenta disipar esta tristeza, causada por la disminución de su presencia, al revelar la finalidad de su marcha. Es decir, que si él no parte, el Paráclito no vendrá a ellos; pero si él muere para retornar al Padre, lo podrá enviar a los discípulos. La partida y la separación son condición previa para la venida del Paráclito: “pues si no me voy, no vendrá a vosotros el Consolador…” (v.7).

• Juan 16,8-11: Misión del Paráclito. Jesús continúa describiendo la misión del Paráclito. El término “Paráclito” significa “abogado”, es decir, apoyo, asistente. Aquí el Paráclito viene indicado como el acusador en un proceso que se realiza ante Dios, en el cual el imputado es el mundo, culpable de condenar a Jesús: “demostrará la culpa del mundo referente al pecado, a la justicia y al juicio” (v.8). El texto de la CEI (1967) traduce: “él convencerá al mundo”; el verbo griego elègkein significa que investigará, interrogará, pondrá a prueba: sacará a la luz la realidad, ofrecerá la prueba de la culpabilidad.
El objeto de la demostración es el pecado: él ofrecerá al mundo la prueba del pecado que ha cometido en lo que se refiere a Jesús y se lo manifestará. ¿De qué pecado se trata? El de la incredulidad (Jn 5,44ss; 6,36; 8,21.24.26; 10,31ss). Además, el haber pensado el mundo que Jesús es un pecador (Jn 9,24; 18,30) resulta ser una culpa inexcusable (Jn 15,21ss).
En segundo lugar, “demostrará” la culpabilidad del mundo ”respecto a la justicia”. En el plano jurídico, la noción de justicia que más concuerda con el texto es la que conlleva una declaración de culpabilidad o de inocencia en un juicio. En nuestro contexto, es la única vez que en el evangelio de Juan aparece el término “justicia”, en otros lugares aparece el de “justo”. En Jn 16,8 la justicia está unida a cuanto Jesús ha afirmado de sí mismo, es decir, a la finalidad por la que va al Padre. Con esta exposición explica su glorificación: Jesús va al Padre, está a punto de eclipsarse, y por tanto, los discípulos no podrán verlo más; está a punto de entregarse y de sumergirse totalmente en la voluntad del Padre. La glorificación de Jesús confirma su filiación divina y la aprobación por parte del Padre de la misión llevada a cabo por Jesús. Por tanto, el Espíritu demostrará directamente la justicia de Cristo (Jn 14,26; 15,26) al proteger a los discípulos y a la comunidad eclesial.
El mundo, que pensaba haber juzgado a Jesús condenándolo, ahora es condenado por “el príncipe de este mundo”, porque es el responsable de su crucifixión (13,2.27). Jesús, muriendo en la cruz, ha sido levantado (12,31) y ha vencido a Satanás. Ahora el Espíritu testificará a todos el sentido de la muerte de Jesús, que coincide con la caída de Satanás (Jn 12,32; 14,30; 16,33)
 
4) Para la reflexión personal
• ¿Tenemos el mismo miedo y preocupación de perder a Jesús que tenían los discípulos?

• ¿Te dejas conducir por el Espíritu Paráclito que te lleva a identificar con verdad el error del mundo, te ayuda a adherirte a Jesús y te conduce a conocer la verdad sobre tí mismo?
 
5) Oración final
Te doy gracias, Señor, de todo corazón,

por haber escuchado las palabras de mi boca.
En presencia de los ángeles tañeré en tu honor,
me postraré en dirección a tu santo Templo. (Sal 138,1-2)

La ideología de género

Hugo Cáceres Guinet

En el evangelio de Marcos se afirma que los discípulos de Jesús impidieron que unos niños se acercaran a él; Jesús reprendió a los discípulos, acogió a los niños y abrazándolos, los bendijo imponiéndoles las manos (Mc 10, 13-16). Este texto ilustró para los primeros varones cristianos el nuevo comportamiento masculino ejemplificado por el mismo Jesús. Estamos frente a un modelo de superación de la barrera de género: los Evangelios atestiguan la construcción del género masculino de los primeros cristianos como una superación de las limitaciones de género que les imponían el judaísmo y la cultura grecorromana. ¿Por qué los discípulos impiden que los niños se acerquen a Jesús? Sencillamente estaban afirmando la práctica del mundo antiguo por la que infantes y adultos varones debían vivir en mundos separados; el varón no tenía contacto con menores, cuya atención y cuidado era privilegio de las mujeres. Un varón abrazando en público a niños o mostrando interés por ellos hubiera sido percibido como débil y afeminado. Los cristianos de las primeras décadas se vieron desafiados por el ejemplo del Maestro galileo, que quebró barreras de género, religiosas y de configuración social.

Cuando hablamos de masculinidad de Jesús, estamos señalando que las características propias de su comportamiento en los relatos evangélicos permiten a los estudiosos identificar el modelo de conducta masculina que postuló el Maestro y que se distanció notablemente de la masculinidad hegemónica del siglo I (la que otorga poder sólo al varón). Estos análisis son importantes porque permiten reconocer que el género es una construcción social en evolución, y que el mismo Jesús inició un movimiento que transformaba profundamente la identidad de género del mundo del Nuevo Testamento; además es una inspiración para la sanación de la masculinidad contemporánea, que está seriamente dañada por la homofobia, la xenofobia y el machismo.

Los estudios sobre el Jesús histórico que toman en serio las ciencias sociales, identifican estos rasgos, que deben tomarse al perfilar qué modelo de masculinidad puso en efecto el Maestro galileo:

 

1. En su encuentro con mujeres, rompió códigos de género. En el cerrado mundo masculino de los maestros judíos, se dejó interpelar por la mujer sirofenicia (Mc 7,28), discutió de teología con la samaritana (Jn 4,7-26), tuvo discípulas (Lc 8,2-3; 10,38- 42), defendió el derecho de las mujeres a participar en reuniones masculinas (Mc 14,6) y afirmó el don profético femenino (Mc 14,8-9).

2. En una sociedad que consideró el matrimonio como única ubicación social aceptable, desde que Jesús inició su vida pública se mantuvo célibe. Es probable que no contrajera matrimonio nunca. Durante su actividad de predicación no contó con una compañera sexual. Propuso que la prioridad de formar un hogar, procrear y sostener un hogar quedaba supeditadas a otras exigencias que llamó Reino.

3. Resistió la imposición de la estructura familiar, invitando a discípulos varones a quebrar el patriarcalismo por medio del incumplimiento de obligaciones como el entierro a los padres (Mt 8,21-22 y Lc 9,59- 60 ofenden el cuarto mandamiento), la discontinuidad del oficio paterno (Mc 1,19-20) para compartir un lugar no propio (Mt 8,19), y la aceptación de mujeres fuera del contexto familiar (Lc 8,2-3).

4. Enseñó a sus discípulos que encontrarían oposición en sus propias familias (Mc 13,12; 10,30; Mt 10,34-36), que la fidelidad a Dios era superior a la lealtad a sus hogares patriarcales, y consideró la acentuación del conflicto familiar como una condición de discipulado (Lc 14,26-27; Mt 10,37-39).

5. Promovió, como alternativa a la familia patriarcal, una comunidad itinerante de discípulos varones y mujeres con rasgos de desarraigados sociales, que incluía varones casados y solteros, mujeres casadas y solteras, y tal vez algunas cuya reputación hubiera sido deshonrosa para el grupo.

6. Pronunció dichos sobre la sexualidad que estaban en plena disonancia con el ambiente. Sus dichos sobre el divorcio implican mutualidad, no dominio del varón sobre la mujer; enseñó que la cercanía a los niños engrandece al varón; no aceptó el papel de padre sobre sus discípulos al desatender el pedido de Juan y Santiago de sentarse a su derecha e izquierda (Mc 10,35-45). Aceptó un solo padre en el cielo, anulando toda relación patriarcal (Mt 23,9).

7. A pesar de que sus puntos de vista sobre sexualidad fueron muy distintos de los de sus con- temporáneos, no recibió ninguna acusación de inmoralidad sexual como ocurrió en materia de comida, bebida y compañía debido a su violación de códigos étnicos, sociales y religiosos.

8. Su habilidad de aproximarse a la gente en relaciones interpersonales incluyó el contacto físi- co (Jn 13,23), la empatía emocional (evidente en el vocabulario de los evangelistas: compadecerse, apiadarse, de Mc 1,41; 6,34; 8,2; Lc 7,13), la satisfacción o gozo en su vida interior (Lc 10,21) y el apoyo emocional dado y recibido por otros varones (Jn 21,15-18).

9. En sus parábolas Jesús reflejó una intención de inclusividad de lo masculino y femenino, y desconcertantes características de Dios, como en el padre del hijo pródigo o en hombres como el buen samaritano, que realizan tareas femeninas. Al narrar la parábola del pastor que encuentra una oveja pérdida, Jesús agrega que tiene la misma alegría que la mujer que encuentra la moneda (Lc 15,1-10); los cristianos deben ser como los lirios del campo, que no hilan ni tejen, y como las aves, que ni siembran ni cosechan ni almacenan en graneros (Mt 6, 25-32).

10. El galileo desatendió los títulos patriarcales de rabí, maestro, padre (Mt 23,7-10), los más elogiosos que una sociedad patriarcal podía otorgar.

11. Indicó el final del poder patriarcal al lavar los pies a sus discípulos e invitarlos a practicar lo mismo, una tarea de mujeres a sus esposos o padres, o de esclavas a sus siervos (Jn 13,1-20).

12. Trazó una subversión contra el orden de género establecido en su invitación de acoger a los niños y apreciar a los eunucos como imagen de los que se aproximan al Reino (Mt 19,12). El eunuco fue visto como un ser que trastocaba el orden social y su misteriosa presencia debió confundir los estereotipos de género en las primeras décadas del cristianismo (Hch 8,26-40).

13. Jesús se mantuvo más cercano a la rica variedad de emociones de la Biblia Hebrea que al comportamiento de los filósofos griegos estoicos. Exteriorizó abiertamente un amplio rango de alteración de sus sentimientos: se maravilló de la fe del centurión (Mt 8,10); lloró ante la muerte de Lázaro (Jn 11,35), alabó a Dios con el corazón henchido de emoción (Lc 10,21); gimió ante la desgracia colectiva (Lc 19,41); suspiró (Mc 7,34); se encolerizó al nivel de la expresión física (Mc 11,15 y par.) y miró con cólera (Mc 3,5); pidió apoyo emocional (Mc 14,34). Sus acciones de misericordia respondieron al sufrimiento humano. Sus parábolas demostraron interés por las emociones humanas.

14. Propuso el fin del código de honor dependiente de la clase social: Quien quiera ser grande entre ustedes que sea el servidor de ustedes (Mc 10,43), haciendo tambalear el pilar que soportaba los principios de honor-vergüenza de la masculinidad hegemónica.

15. El varón Jesús no se dejó llevar por estándares estrictos y rígidos en las relaciones interpersonales para mantenerse célibe, más bien demostró una sana masculinidad en su trato con mujeres.

16. En lugar de tratar a sus compañeros en un modelo de dominación y sumisión, los animó a seguirlo en un modelo en el que la carga es ligera, y les dijo que vinieran hacia él y encontrarían reposo (Mt 11,28.30). Se distanció de los grupos del judaísmo que proponían respuestas violentas y exclusión de los extranjeros; enseñó el amor a los enemigos (Mt 5,43) como imperativo para sus seguidores.

A partir de estas afirmaciones podemos deducir que la imagen de masculinidad que proyectó fue contrastante e inquietante para sus contemporáneos. Jesús salió deliberadamente de su espacio masculino tradicional, como parte de su comunicación de la Buena Nueva. Como maestro espiritual, el hombre de Nazaret hizo suyo un comportamiento masculino novedoso que promovió la inclusión, la equidad de género y la liberación del rígido modelo patriarcal.

La aplicación práctica de los principios del modelo de masculinidad de Jesús, ha permitido que grupos cristianos de varones hayan descubierto en su propia conducta cuán profundamente arraigado está el modelo dominante de masculinidad latinoamericana que favorece a los hombres y posterga a las mujeres. La tarea de la reconstrucción de la masculinidad va de la mano con las transformaciones familiares, sociales y políticas que propone el feminismo y que asegurarán equidad de género en el futuro.

El rostro de María

Si algo irradia, el rostro de María, es serenidad. El rostro de la Nazarena, para nosotros, es afable, importante, y convoca a la fe porque, simplemente, se abrió sin reservas a Dios y aceptó la maternidad de Jesús.

Desde entonces, y han pasado muchos siglos, nuestros pueblos y ciudades, generaciones pretéritas y presentes de cristianos, la han visto como un modelo de referencia para vivir y compartir la misma fe en el Señor que, en María, fue sólida, profunda y verdadera.

¿Qué refleja el rostro de María? El deseo de ser Madre de Jesús

¿Qué nos dice a nosotros? Que, sigue tan vigente en Ella, como en aquel primer día, la indicación de Cristo: “ahí tienes a tus hijos”

En este mes de mayo, nos acercamos a María, porque sabemos que su rostro es una fuente de  felicidad que emana de su corazón: DIOS

Cuando uno tiene a Dios en su corazón, la paz y la armonía, brota a borbotones. El rostro de María, en la Pascua, nos hace entender y comprender la alegría del Señor Resucitado.

Hoy, mirando a la Madre, tal vez escuchemos de sus labios: ¡ha merecido la pena sufrir por Cristo!

Dejamos, ante su imagen, la flor de nuestro agradecimiento a María. Ella es Madre espiritual de todos los que queremos avanzar en el conocimiento  de los sentimientos de Jesús, de su vida y del compromiso cristiano en medio del mundo.

Testimonio

…Me encanta conducir pero no soporto al Mercedes que te hace de pronto la pi­rula por la derecha, la señora que cruza comoPedro por su casa o el niñato de la moto. Podría cabrearme yamargarme el resto del día o reducir estos incidentes a simples instantáneas del caos urbano en el que vivimos, y seguir disfrutando de la mañana. He decidido hacer esto último. Por lo tanto, cada mañana cuando melevan­to pienso en mantener una actitud positiva ante lo que esté un poco descolocado de este mundo, que en ocasiones es demasiado y ofrecer a todos un rostro amigo.

ORACIÓN

EL ROSTRO DE MARIA
Tu semblante, Virgen María,
aún siendo pobre refleja riqueza
Tu rostro, Virgen y Madre,
es libro abierto de gozo y de dolor
Tu semblante, Virgen María,
es compendio de esperanza y de optimismo
Tu rostro, Virgen y Madre,
es dulce por estar tocado por la mano de Dios
Tu Semblante, Virgen María,
ahonda en las raíces profundas de tu corazón
Tu rostro, Santa María,
es surtidor que salta desde lo más hondo de tus entrañas
Tu semblante, Madre nuestra,
es llamada a reservar un espacio para Dios
Tu rostro, Virgen y Madre,
es pantalla de lo que vive tu corazón
Tu semblante, Madre del pueblo,
es fidelidad de tu relación con el Padre
Tu rostro, Santa María,
nos lleva a mirarnos menos a nosotros
y más al Creador.
Sí; Santa María.
No dejes de mirarnos, ni mucho menos de guiarnos,
con la delicadeza y profundidad de tu santo rostro.
Amén.

Rezamos un Ave María

8 de junio – Sagrado Corazón

FIESTA DEL SAGRADO CORAZÓN

ORACIÓN PREPARATORIA

Oh Dios, que por medio del Corazón de tu Hijo, herido por nuestras culpas, te dignas, en tu misericordia infinita, darnos los tesoros de tu amor; te pedimos nos concedas que, al presentarte el devoto obsequio de nuestra piedad, le ofrezcamos también el homenaje de una digna satisfacción. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

CONSIDERACIÓN DEL DÍA

La Cruz es la llave con que Jesús ha querido abrirnos las puertas de la gloria y cerrarnos las del infierno. Llevémosla siempre sobre nuestro pecho y tengámosla en la cabecera de nuestro lecho.

 

CONSAGRACIÓN DE LA FAMILIA A LOS SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA

Santísimos corazones de Jesús y María,
unidos en el amor perfecto,
como nos miráis con misericordia y cariño,
os consagramos nuestros corazones,
nuestras vidas,
y nuestras familias.

Conocemos que el ejemplo bello
de vuestro hogar en Nazaret fue un modelo
para cada una de nuestras familias.

Esperamos obtener,
con vuestra ayuda,
la unión y el amor fuerte y perdurable
que os disteis.

Que nuestro hogar esté lleno de gozo.
Que el afecto sincero, la paciencia, la tolerancia,
y el respeto mutuo
sean dados libremente a todos.

Que nuestras oraciones
incluyan las necesidades de los otros,
no solamente las nuestras.
Y que siempre estemos cerca de los sacramentos.

Bendecid a todos los presentes
y también a los ausentes,
tanto los difuntos como los vivientes;
que la paz esté con nosotros,
y cuando seamos probados,
concedednos la resignación cristiana
a la voluntad de Dios.

Mantened nuestras familias cerca
de vuestros Corazones;
que vuestra protección
especial esté siempre con nosotros.
Sagrados Corazones de Jesús y María,
escuchad nuestra oración.

Amén.

LETANÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Padre Eterno, Dios de los cielos, ten piedad de nosotros
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros
Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros
Santa Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Pa­dre, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de majestad infinita, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, templo santo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, tabernáculo del Al­tísimo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, hoguera ardiente de caridad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, asilo de justicia y de amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien están to­dos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud de la divinidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien el Padre halló sus complacencias, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, deseo de los eter­nos collados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paciente y de mu­cha misericordia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, rico para todos los que te invocan, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, saciado de opro­bios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, despedazado por nuestros delitos, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, perforado por una lanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de toda con­solación, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, víctima de los pecadores, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas los pe­cados del mundo, perdónanos, Se­ñor.
Cordero de Dios, que quitas los pe­cados del mundo, escúchanos, Se­ñor.
Cordero de Dios, que quitas los pe­cados del mundo, ten piedad de nosotros.
Jesús, manso y humilde de corazón, haz nuestro corazón semejante al tuyo.

 

 

 

ORACIÓN

Dios todopoderoso y eterno, mira el corazón de tu amadísimo Hijo y las alabanzas y sa­tisfacciones que te dio en nombre de los pecadores, y concede propicio el perdón a los que imploran tu misericordia, en nombre de tu mismo Hijo Jesucristo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.

 

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, que tus santos misterios infundan en nosotros el fervor divino, con el que, recibida la bondad de tu dulce Corazón, aprendamos a despreciar lo terreno y amar lo celestial. Tu que vives y reinas por siglos infinitos. Amén.

Ecclesia in Medio Oriente

47. Os invito, queridos sacerdotes, a redescubrir cada día el sentido ontológico del orden sagrado, que haga vivir el sacerdocio como una fuente de santificación para los bautizados, y para la promoción de todos los hombres. «Pastoread el rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo […], no por sórdida ganancia, sino con entrega generosa» (1 P 5,2). Os invito a apreciar también la vida en equipo –donde sea posible–, no obstante las dificultades que comporta (cf. 1 P 4,8-10), pues eso os ayudará a comprender y vivir mejor la comunión sacerdotal y pastoral, en el ámbito local y universal. Queridos diáconos, en comunión con vuestro obispo y los sacerdotes, servid al Pueblo de Dios según vuestro propio ministerio en las tareas específicas que se os confíen.

Música – Ascensión del Señor

Entrada: EL SEÑOR VIVE – Emilio Vicente Mateu
Iglesia peregrina – Cesáreo Gabaráin

Aspersión: FUENTE BAUTISMAL – Carmelo Erdozáin
Nueva Vida – Cesáreo Gabaráin

Penitencial: SEÑOR, TEN PIEDAD (21) – Edgar López

Gloria: GLORIA A DIOS EN EL CIELO (23) – Edgar López

Del salmo 46: ENTRE VOCES DE JÚBILO, DIOS ASCIENDE A SU TRONO. ALELUYA – E. Estrella

Aclamación: ALELUYA, ALELUYA(30) – Luis Alfredo Díaz

Ofrendas: VINO Y PAN – Carlos Camacho

Himno:  SANTO, SANTO, SANTO (20) – Edgar López

Paz: CORDERO DE DIOS (25) – Edgar López

Comunión:  ID POR EL MUNDO – Carmelo Erdozáin
Oh Sagrado Convite – Carmelo Erdozáin

Meditación: CON ALEGRÍA Y ESPERANZA – Edgar López
No os quedéis tristes – J. Pedro Martins

Salida: AVE MARÍA DE FÁTIMA – Alfonso Lopez Vieira/Rui Cohelo
Reina de los Apóstoles – J. A. Olivar/Pedro Joaquín Madurga

Letras y partituras de los cantos

Recursos – Ascensión del Señor

PRESENTACIÓN DE UNA BIBLIA, UN GRUPO DE JÓVENES Y UN ANCIANO O UNA ANCIANA

(Esta primera ofrenda consiste en reconocer la presencia de Jesús, tras su Ascensión a los cielos, en su palabra, en la comunidad y en la caridad. Alguien distinto hace una presentación general y, después, de uno en uno, presentan las tres ofrendas)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, en nombre de esta comunidad reunida para celebrar la fiesta de la Ascensión de tu Hijo a los cielos, quiero ofrecerte nuestra disponibilidad y sensibilidad para reconocerle presente en sus múltiples y muy diversos signos de su presencia. Que no se nos cierren, Señor, ni los ojos de la fe ni los de nuestros corazones, para seguirle captando entre nosotros y ser animados con su gracia.

1. La Biblia

Señor, yo te traigo hoy esta Biblia, que es tu misma Palabra, y lo hago en expresión de nuestro compromiso y de nuestra ofrenda a hacer de ella el eje de nuestras vidas y de nosotros y nosotras, sus oyentes permanentes. Así, permaneceremos unidos/as a Ti a través de la escucha de tu Hijo.

2. Un grupo de jóvenes

Mira, Señor, nosotros y nosotras, ya lo ves, somos un grupo de jóvenes de esta comunidad. Venimos en nombre de todos y de todas, para hacer ostensible nuestra disponibilidad a aceptar la presencia de tu Hijo en ella. Queremos comprometernos a tomar las decisiones de la comunidad como si fueran de tu propio Hijo.

3. Un anciano o una anciana

Aquí me tienes, Señor, como símbolo de la caridad que reina en nuestra comunidad y de su compromiso a atender y a servir a los/as más necesitados y necesitadas. Tú bien sabes lo poco que podemos y valemos los ancianos y las ancianas en esta cultura nuestra. Por eso, haznos, Señor, sensibles a las necesidades de los otros y de las otras.

PRESENTACIÓN DE UN GLOBO TERRÁQUEO

(Esta ofrenda la puede hacer uno/a de los/as catequistas de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, con este globo terráqueo quiero, en nombre de toda la comunidad, manifestar nuestro compromiso misionero y evangelizador. Además, sabemos que Tú nos darás la fortaleza que precisamos para realizarlo, y para hacerlo con intrepidez y entusiasmo.

PRESENTACIÓN DE UN LIBRO O UN MÉTODO DE CATEQUESIS

(Hoy queremos simbolizar el envío de los discípulos y discípulas a la misión en este gesto de ofrecer un método o libro que sirve para la catequesis de la comunidad. Obviamente, lo debe presentar un o una catequista)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy, en respuesta al envío que haces de tus discípulos y discípulas a la misión, este texto de nuestra catequesis de la comunidad. Es el método que seguimos para incorporar a los/as más pequeños/as (a los/as jóvenes o a los/as adultos/as) a la experiencia del encuentro con tu Hijo Jesucristo. Sin embargo, con él queremos expresar el compromiso evangelizador de la comunidad y el de cada uno/una de los/as catequistas que, como yo, nos esforzamos no sólo por transmitir unos conocimientos sobre Jesús, sino también nuestra vivencia de la fe.

PRESENTACIÓN DE UN VASO CON ACEITE

(Con este vaso de aceite y presentado por un miembro del grupo de Cáritas parroquial o una persona que se ocupe de atender las necesidades de los otros, lo que queremos expresar es la responsabilidad de transformar el mundo a través del amor)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo hoy este vaso con aceite. Es símbolo de nuestro compromiso por curar las heridas de este mundo, víctima y distorsionado por el egoísmo de las personas. Queremos, Señor, que allí donde hay una necesidad, estemos tus discípulos y discípulas, para luchar por hacer de este mundo y de esta humanidad un reflejo de la gloria que has concedido, hoy, a tu Hijo amado.

PRESENTACIÓN DE UN INSTRUMENTO DE ALBAÑILERIA

(No sólo hay que luchar por cambiar las situaciones personales, porque, si sólo se hiciera eso, se podría incurrir en un grave pecado de conformismo, de ahí que, al presentar ese instrumento de albañilería, por alguien de la comunidad comprometido/a en la lucha social o sindical, lo que queremos expresar es el necesario compromiso por transformar las estructuras e instituciones de este mundo y de esta sociedad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este instrumento de albañilería, símbolo de nuestro compromiso por la transformación de las estructuras de este mundo. Ellas son víctimas de nuestros pecados y del egoísmo que invade los corazones de los hombres y de las mujeres. Si no las atacamos, todo seguirá igual, y los/as grandes y poderosos/as de esta tierra seguirán beneficiándose a costa de los/as más pequeños/as. Con él, queremos expresarte no sólo nuestro deseo de comprometernos individualmente, sino también el de la comunidad y la Iglesia. No es fácil la tarea. Por eso, danos tu fortaleza.

Oración de los fieles – Ascensión del Señor

Con Jesús que nos promete su espíritu para alentar nuestra vida, presentamos al Padre nuestras súplicas.

QUE TU PALABRA LLEGUE A TODOS

1.- Por la Iglesia, para que no se canse de caminar y proclame el evangelio al mundo entero. OREMOS

2.- Por el Papa, los obispos, los sacerdotes, los religiosos, los cristianos comprometidos; para que tomen sentido de la misión que Jesús les ha encomendado, de proclamar la Buena Noticia a todos los hombres. OREMOS

3.- Por los misioneros, cuyas huellas son el paso de Jesús por el mundo; para que no se cansen de socorrer tantas necesidades de cuerpo y de alma como encuentran en su caminar. OREMOS.

4.- Por los pobres, los solos, los carentes de amor; para que encuentren en nosotros la palabra y la ayuda necesaria para aliviar su dolor. OREMOS

5.- Por las familias, signos de amor en el mundo; para que dejen su comodidad, su consumismo, su poder… y sean escuelas de donación, de entrega, de generosidad… de servicio. OREMOS

6.- Por todos los dirigentes de las naciones; para que favorezcan los medios de diálogo, de convivencia, de comprensión, para conducir hacia la paz a todos los hombres. OREMOS

7.- Por los que estamos aquí reunidos; para que cumplamos la misión que Jesús nos ha encomendado a cada uno, empezando por lo concreto de cada situación. OREMOS

Te damos gracias Padre, porque nos has reunido un día más en torno a tu mesa para que pongamos en tus manos nuestras necesidades. Escucha todo lo que te hemos presentado, y danos todo aquello que nos convenga. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.