Vísperas – Viernes VI de Pascua

VÍSPERAS
(Oración de la tarde)

INVOCACIÓN INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno: TU CUERPO ES PRECIOSA LÁMPARA

Tu cuerpo es preciosa lámpara,
llagado y resucitado,
tu rostro es la luz del mundo,
nuestra casa, tu costado.

Tu cuerpo es ramo de abril
y blanca flor del espino,
y el fruto que nadie sabe
tras la flor eres tú mismo.

Tu cuerpo es salud sin fin,
joven, sin daño de días;
para el que busca vivir
es la raíz de la vida. Amén.

SALMODIA

Ant 1. El Señor ha salvado mi vida de los lazos del abismo. Aleluya.

Salmo 114 – ACCIÓN DE GRACIAS

Amo al Señor, porque escucha
mi voz suplicante,
porque inclina su oído hacia mí
el día que lo invoco.

Me envolvían redes de muerte,
me alcanzaron los lazos del abismo,
caí en tristeza y angustia.
Invoqué el nombre del Señor:
«Señor, salva mi vida.»

El Señor es benigno y justo,
nuestro Dios es compasivo;
el Señor guarda a los sencillos:
estando yo sin fuerzas me salvó.

Alma mía, recobra tu calma,
que el Señor fue bueno contigo:
arrancó mi vida de la muerte,
mis ojos de las lágrimas,
mis pies de la caída.

Caminaré en presencia del Señor
en el país de la vida.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor ha salvado mi vida de los lazos del abismo. Aleluya.

Ant 2. El Señor guarda a su pueblo como a las niñas de sus ojos. Aleluya.

Salmo 120 – EL GUARDIÁN DEL PUEBLO.

Levanto mis ojos a los montes:
¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.

No permitirá que resbale tu pie,
tu guardián no duerme;
no duerme ni reposa
el guardián de Israel.

El Señor te guarda a su sombra,
está a tu derecha;
de día el sol no te hará daño,
ni la luna de noche.

El Señor te guarda de todo mal,
él guarda tu alma;
el Señor guarda tus entradas y salidas,
ahora y por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor guarda a su pueblo como a las niñas de sus ojos. Aleluya.

Ant 3. Mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación. Aleluya.

Cántico: CANTO DE LOS VENCEDORES Ap 15, 3-4

Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios omnipotente,
justos y verdaderos tus caminos,
¡oh Rey de los siglos!

¿Quién no temerá, Señor,
y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo,
porque vendrán todas las naciones
y se postrarán en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiestos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación. Aleluya.

LECTURA BREVE   Hb 5, 8-10

Cristo, aunque era Hijo de Dios, aprendió por experiencia, en sus padecimientos, la obediencia, y, habiendo así llegado hasta la plena consumación, se convirtió en causa de salvación para todos los que lo obedecen, proclamado por Dios sumo sacerdote «según el rito de Melquisedec».

RESPONSORIO BREVE

V. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.
R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.

V. Al ver al Señor.
R. Aleluya. Aleluya.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya. Aleluya.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Vuestro Padre dará desde el cielo el Espíritu Santo a quienes se lo pidan. Aleluya.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Vuestro Padre dará desde el cielo el Espíritu Santo a quienes se lo pidan. Aleluya.

PRECES

Oremos a Cristo, fuente de toda vida y principio de todo bien, y digámosle confiadamente:

Instaura, Señor, tu reino en el mundo.

Jesús salvador, tú que, muerto en la carne, fuiste devuelto a la vida por el Espíritu,
haz que nosotros, muertos al pecado, vivamos también de tu Espíritu.

Tú que enviaste a tus discípulos al mundo entero para que proclamaran tu Evangelio a todos los pueblos,
haz que cuantos anuncian el Evangelio a los hombres vivan de tu Espíritu.

Tú que recibiste todo poder en el cielo y en la tierra para dar testimonio de la verdad,
guarda en tu verdad a quienes nos gobiernan.

Tú que todo lo renuevas y nos mandas esperar anhelantes la llegada de tu reino,
haz que, cuanto más esperemos el cielo nuevo y la tierra nueva que nos prometes, con tanto mayor empeño trabajemos por la edificación del mundo presente.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Tú que descendiste a la mansión de la muerte para anunciar el gozo del Evangelio a los difuntos,
sé tú mismo la eterna alegría de todos los que mueren.

Terminemos nuestra oración con las palabras del Señor:

Padre nuestro…

ORACION

Escucha, Señor, nuestra oración y haz que mediante la predicación del Evangelio llegue a ser realidad en todo el mundo la salvación inaugurada en la glorificación de tu Hijo, y que todos los hombres alcancen la adopción filial que él anunció con su palabra de verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Lectio Divina – 11 de mayo

Lectio: Viernes, 11 Mayo, 2018
Tiempo de Pascua
1) Oración inicial
¡Oh Dios!, que por la resurrección de tu Hijo nos has hecho renacer a la vida eterna; levanta nuestros corazones hacia el Salvador, que está sentado a tu derecha, a fin de que cuando venga de nuevo, los que hemos renacido en el bautismo seamos revestidos de una inmortalidad gloriosa. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Juan 16,20-23a
En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo. También vosotros estáis tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar.
3) Reflexión
• En estos días entre Ascensión y Pentecostés, los evangelios de cada día están sacados de los capítulos de 16 a 21 del evangelio de San Juan, y forman parte del así llamado “Libro de la Consolación o de la Revelación” (Jn 13,1 a 21,31). Este libro está subdividido de la siguiente manera: despedida de los amigos (Jn 13,1 a 14,31); testamento de Jesús y oración al Padre (Jn 15,1 a 17,28); la obra consumida (Jn 18,1 a 20,31). El ambiente es de tristeza y de expectativa. Tristeza, porque Jesús se despide y la añoranza invade el corazón. Expectativa, porque está llegando la hora de recibir el don prometido del consolador que hará desaparecer la tristeza y traerá la alegría de la presencia amiga de Jesús en medio de la comunidad.
• Juan 16,20: La tristeza se transformará en Alegría. Jesús dice: “También vosotros estáis tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar”. La frecuente alusión a la tristeza y al sufrimiento refleja el ambiente de las comunidades de finales del primer siglo en Asia Menor (actual Turquía), para las cuales Juan escribe su evangelio. Ellas vivían en una situación difícil de persecución y de opresión que era causa de tristeza. Los apóstoles habían enseñado que Jesús volvería pronto, pero la parusía, el retorno glorioso de Jesús, se estaba demorando y la persecución aumentaba. Muchos eran impacientes: “¿Hasta cuándo?” (cf 2Tess 2,1-5; 2Pd 3,8-9). Porque una persona sólo aguanta una situación de sufrimiento y de persecución cuando sabe que el sufrimiento es camino y condición para la perfecta alegría. Y entonces, aún teniendo la muerte delante de los ojos, la persona aguanta el dolor. Por esto el evangelio presenta la comparación tan bonita del parto.
• Juan 16,21: La comparación con los dolores del parto. Todos entienden esta comparación, sobre todo las madres: “La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo”. El dolor y la tristeza causadas por la persecución, aunque no ofrezcan un horizonte de mejoría, non son estertores de muerte, sino dolores de parto. Las madres saben de esto por experiencia. El dolor es terrible, pero aguantan, porque saben que el dolor es fuente de vida nueva. Así es el dolor de la persecución de los cristianos, y así puede y debe ser vivido cualquier dolor, siempre que sea a la luz de la experiencia de la muerte y resurrección de Jesús.
• Juan 16,22-23a: La alegría eterna. Jesús aplica una comparación: También vosotros estáis tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar. En ese día no haréis más preguntas. Esta es la certeza que anima a las comunidades cansadas y perseguidas de Asia Menor y las hace cantar de alegría en medio de los dolores. Como dice San Juan de la Cruz: “¡En una noche oscura, con ansias y amores inflamada, oh dichosa ventura, salí sin ser notada, estando ya mi casa sosegada!” La expresión En ese día indica la llegada definitiva del Reino que trae consigo su propia claridad. A la luz de Dios no habrá más necesidad de preguntar cosa alguna. La luz de Dios es la respuesta total y plena a todas las preguntas que pueden nacer de dentro del corazón humano.
4) Para la reflexión personal
• Tristeza e alegría. Existen juntas en la vida. ¿Cómo acontecen en mi vida?
• Dolores de parto. Esta experiencia está en el origen de la vida de cada uno de nosotros. Mi madre aguantó el dolor con esperanza, y por esto yo estoy vivo. Me detengo un momento y pienso en este misterio de la vida.
5) Oración final
¡Pueblos todos, tocad palmas,
aclamad a Dios con gritos de alegría!
Porque Yahvé, el Altísimo, es terrible,
el Gran Rey de toda la tierra. (Sal 47,2-3)

Oración Buenos días

Oración para la mañana en la semana del 14 al 18 de mayo, con los materiales publicados por los salesianos.

Buenos días 7-11 septiembre. Infantil

Buenos días 14 al 18 de mayo. Ed Infantil

 

Buenos días 7-11 septiembre. Ed. Primaria

Buenos días 14 al 18 de mayo. Ed. Primaria

 

Historia del Corpus Christi

Buenos días 14 al 18 de mayo. Ed. Secundaria

 

Descargar

Buenos días 14 al 18 de mayo. Bachiller

Los brazos de María

De las Constituciones Maristas:

El Padre Champagnat quiso darnos el nombre de María para que viviéramos de su espíritu. Convencido de que Ella lo ha hecho todo ente nosotros, la llamaba Recurso Ordinario y Primera Superiora. Contemplamos la vida de nuestra Madre y Modelo para impregnarnos de su espíritu. Sus actitudes de discípula perfecta de Cristo inspiran y configuran nuestro ser y nuestro actuar». (Cfr.).

Reflexión:

¿A quién no le impresiona contemplar, la figura de María, al pie de la cruz? Aquella que, tantas veces, advertiría a Jesús sobre la necesidad de ser fuertes ante las dificultades, ha de estar – ahora ella- con sus brazos abiertos para recoger a Jesús bajado de la cruz.

¡Cuánto se agradecen los brazos extendidos! ¡Y, cuántas veces, brazos cerrados ante el drama de muchas personas!

La alegría de la Pascua, nos hace recordar el detalle evangélico: “al pie de la cruz estaba María”. Porque, precisamente sus brazos con la ayuda de otros  -pocos pero privilegiados- fueron los encargados de dejar el grano de trigo, Jesús muerto, en el sepulcro vacío.

Los brazos de María, supieron acariciar a Aquel que estaba llamado a la vida y llamándonos a la eterna vida.

En Belén, los brazos de María, recibieron a Jesús con emoción y pobreza. En el Gólgota, los mismos brazos -tal vez más arrugados, caídos y cansados- apretaron con el mismo amor, a un Cristo humillado y desangrado por la humanidad.

Que María, con sus brazos abiertos, nos ayude a no vivir de espaldas a esas situaciones que reclaman nuestro compromiso activo.

A veces podemos correr el riesgo de pensar que, nuestros brazos, no ayudan en nada; que nadie los nota; que no podemos aligerar penas y sufrimientos.

Lo importante, además de ayudar, es no dejar de intentarlo. No echarse atrás.  Como María, que estemos ahí.Presentamos, en este día del mes de mayo, estas manos. Queremos comprometernos en estar al pie de la cruz de los demás.

ORACIÓN

TUS BRAZOS Y MIS BRAZOS
Los tuyos, María, siempre abiertos
Los míos, de vez en cuando, cerrados
Tus brazos, María, sosteniendo y animando
Los míos, en algunas ocasiones, echando peso
Tus brazos, María, aguardando
Los míos, a veces, desesperados
Los tuyos, María, acariciando
Los míos, queriendo o sin querer, arañando
Tus brazos, María, contemplando a Cristo
Los míos, María, perdidos en cosas secundarias
Los tuyos, María, arropando y acunando
Los míos, María, vacíos y egoístas
Los tuyos, María, acompañando al que sufre
Los míos, María, volcados en sí mismos
Tus brazos, María, elevados hacia Dios
Los míos, María, buscando las cosas de cada día
Tus brazos, María, empujando hacia adelante
Los míos, María, cansados de la lucha de cada jornada
Tus brazos, María, reconfortando
Los míos, María, abatidos y deseando ser abrazados
¿Dónde el secreto de tus fuertes brazos?
¿Dónde la fuerza que los mantiene eternamente abiertos?
No me lo digas, María, ya losé:
Tus brazos son prolongación
de aquellos otros brazos
que nos aguardan en el cielo: los de Dios.
Amén.

Rezamos un Ave María.

Ecclesia in Medio Oriente

50. Queridos seminaristas, así como el junco no puede crecer sin agua (cf. Jb 8,11), tampoco vosotros podréis ser verdaderos artesanos de comunión y auténticos testigos de la fe sin un enraizamiento profundo en Jesucristo, sin una conversión continua a su palabra, sin un amor por su Iglesia y sin una caridad desinteresada por el prójimo. Estáis llamados a vivir y perfeccionar hoy en día la comunión, con vistas a un testimonio valiente y sin ambigüedades. La firmeza de la fe del Pueblo de Dios dependerá también de la calidad de vuestro testimonio. Os invito a abriros más a la diversidad cultural de vuestras Iglesias, por ejemplo, aprendiendo otras lenguas y culturas diferentes a las vuestras, con vistas a vuestra futura misión. Estad también abiertos a la diversidad eclesial, ecuménica, y al diálogo interreligioso. Os ayudará mucho un estudio atento de mi Carta dirigida a los seminaristas[46].


[46] Cf. Carta a los seminaristas (18 octubre 2010): AAS 102 (2010), 793-798.

La misa del Domingo: misa con niños

DOMINGO VII DE PASCUA (B)
LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

“Fiesta de la Ascensión”

13 de mayo de 2018

(En este séptimo domingo de pascua se celebra la fiesta de la Ascensión del Señor. Es un día apropiado para subrayar el tono festivo de la Pascua. En algunos lugares se celebra la fiesta de las Primeras Comuniones. La eucaristía con niños se adaptará a estas circunstancias.

. Un signo para la celebración: un poster o proyección del rostro de Jesús, que asemeje un Jesús resucitado. Con la frase: “Yo estoy con vosotros”.

. Se puede destacar hoy la procesión de entrada, llevando unas velas o el cirio pascual, el leccionario, quizás el incensario para incensar el altar y el libro antes del evangelio.

. Canción para la celebración: “Nos envías por el mundo”).

1. MOTIVACIÓN

Amigos: Hoy es la fiesta de la Ascensión del Señor. Esto quiere decir que Jesús dejó de estar entre nosotros, en esta tierra, de una manera física, que se le pudiera ver y tocar. Pero ese día nos hizo un gran regalo: nos dijo que iba a seguir estando con nosotros para siempre, de otra manera. Ya ves, mucho mejor todavía. Por eso es fiesta, por eso celebramos y cantamos.

2. PROCESIÓN de ENTRADA

3. CANTO. (Algún canto conocido con mensaje pascual).

4. SALUDO DEL SACERDOTE Y MOTIVA EL GESTO PENITENCIAL

5. ASPERSIÓN CON EL AGUA BENDECIDA

(Como signo penitencial se puede hacer la aspersión; se puede cantar este canto u otro)

Jesús es, Jesús es Señor.
Jesús es, Jesús es Señor.
Jesús es, Jesús es Señor.

Aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya.

Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.
Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.
Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.

6. GLORIA (Cantado o recitado)

7. PRIMERA LECTURA (Hechos de los Apóstoles 1, 1-11)

MONICIÓN: Continuamos leyendo este libro tan interesante de los “Hechos de los Apóstoles”. Hoy se nos describe cómo vivieron los apóstoles el hecho de la Ascensión de Jesús. Escucha con atención:

Lectura de los Hechos de los Apóstoles:

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí de todo lo que Jesús fue haciendo y enseñando hasta el día en que dio instrucciones a los apóstoles, que había escogido, movido por el Espíritu Santo, y ascendió al cielo. Se les presentó después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo y, apareciéndoseles durante cuarenta días, les habló del reino de Dios.

Una vez que comían juntos les recomendó:
– No os alejéis de Jerusalén; aguardad a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que os he hablado. Juan bautizó con agua y dentro de pocos días vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo.

Dicho esto lo vieron levantarse hasta que una nube se lo quitó de la vista. Mientras miraban fijos al cielo, viéndolo irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron:

Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo volverá como le habéis visto marcharse.

Palabra de Dios.

8. CANTO O SALMO RESPONSORIAL. (Se puede cantar un “aleluya” como estribillo y se va recitando el salmo responsorial. O cantar esta canción).

Nos envías por el mundo
a anunciar la Buena Nueva (bis).
Mil antorchas encendidas

y una nueva primavera (bis).

Si la sal se vuelve sosa,
¿quién podrá salar el mundo? (bis)
Nuestra vida es levadura,

nuestro amor será fecundo (bis).

Siendo siempre tus testigos,
cumpliremos el destino (bis).
Sembraremos de esperanza
y alegría los caminos (bis).

9. EVANGELIO. Marcos 16, 15-20. “Id al mundo entero”Final del evangelio según San Marcos:

En aquel tiempo se apreció Jesús a los Once, y les dijo:

– Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado.

El Señor Jesús, después de hablarles, ascendió al cielo y se sentó a la derecha de Dios.
Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba la Palabra con los signos que los acompañaban.

Palabra del Señor.

10. COMENTARIO

  • “Id por todo el mundo”.
  • Ser reflejo de Jesús en tu ambiente de casa, del colegio, de amigos.
  • Jesús “asciende” al cielo, pero sigue estando siempre junto ti.
  • A partir de la “Ascensión” comienza la nueva manera de estar presente Jesús.
  • Se puede hacer una mención al “mes de mayo” (en los ambientes salesianos, cercana ya la novena de “María Auxiliadora”).

11. ORACION DE FIELES. PETICIONES

1. Por la paz en el mundo, la paz que Jesús nos dio, la paz que todos debemos construir. Roguemos al Señor.

2. Por quienes somos parte viva de la Iglesia, esta Iglesia que mira al resucitado. Roguemos al señor.

3. Por quienes están alejados de la Iglesia, por quienes no quieren aceptar la invitación de Jesús. Roguemos al Señor.

4. Por los niños y niñas que en estos días han hecho o van a hacer la Primera Comunión, para que nos contagien la alegría de su amistad con Jesús. Roguemos al Señor.

12. ACCIÓN DE GRACIAS. (Un lector puede leer esta oración de acción de gracias)

Tú, Señor,
necesitas nuestros pies para caminar,
nuestras lenguas para hablar,

nuestras manos para trabajar.

Hacerte presente a ti;
dar paz y alegría.

Tú amaste al mundo
hasta la locura de la entrega total;
y cuando te fuiste, nos dejaste

el tesoro de tu Reino en nuestras manos.

Que la eucaristía que hoy hemos celebrado,
transforme nuestro egoísmo en amor,

y que la alegría de sentirnos tuyos
llene de esperanza nuestro mundo.

13. PARA LA VIDA

(Poner en tu habitación, en casa, o en tu mesa de estudio, una imagen o estampa de la Virgen María, en este mes de mayo).

La misa del Domingo

Domingo VII de PASCUA
ASCENSIÓN DEL SEÑOR

Día 13 de mayo 2018

 

. 1ª Hch 1, 1-11: Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo… y seréis mis testigos.
. Salmo Responsorial (Sal 46): Dios asciende entre aclamaciones.
. 2ª Ef 1, 17-23: Para que conozcáis la esperanza a la que habéis sido llamados.
. Mc 16, 15-20: El Señor Jesús fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios… Ellos salieron a predicar por todas partes.

Proyecto de HOMILIA:

1º. El Señor Jesús fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios Padre…

. Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ha ascendido a su lugar de origen: junto al Padre. Este es el misterio que profesamos en el credo de la comunidad cristiana.

Para Jesús este acontecimiento significa la plenitud de su resurrección y exaltación: “sentarse a la derecha del Padre”, (algo que no hay que entender en un sentido físico y/o espacial). Esto supone para Jesús culminar una tarea en este mundo, situarse junto al Padre e inaugurar un nuevo modo de “presencia” entre los suyos.

Asimismo, con su ascensión al cielo, Cristo nos está abriendo las puertas del paraíso para que seamos partícipes de su gloria y divinidad.

Pero el camino para llegar a la meta hay que andarlo, hacerlo como Él lo hizo… Mientras tanto, aquí tenemos una misión: “anunciar la buena nueva” con la propia vida.

2º. “Ellos salieron a predicar por todas partes”

. En la primera lectura de Hechos de los Apóstoles así como todos los demás evangelistas (de una u otra manera) nos proclaman lo que Jesús les dijo: “Seréis mis testigos… hasta los confines del mundo” (Hch 1, 8)

La ascensión de Cristo para sus seguidores fue su punto de arranque como Iglesia evangelizadora. Los primeros discípulos se lo tomaron como algo fundamental y esencial de su “identidad cristiana”. Ser seguidor de Jesús es ser “evangelizador” como “testigo”. Es el ADN propio de un cristiano.

La tarea de los que formamos la iglesia -por mandato de Jesús- es “anunciar la Buena Noticia”. Sí, la Iglesia es esencialmente misionera. Se nos ha ido recordando en diversos momentos de la Historia, pero de una manera especial a partir del Concilio Vaticano II. El mismo Papa Francisco dice en la Evangelii gaudium -citando a

Esto es una “buena noticia y un compromiso”. Es lo que llama el Papa “la dulce y confortadora alegría de evangelizar”. (EG 9-13).

3º. La misión que Cristo encomienda a sus seguidores no es tarea fácil. Por eso, él mismo prevé que necesitarán ayuda. “No os dejaré huérfanos”. “Os enviaré el Espíritu Santo…”. Y así lo hizo. En la Fiesta de Pentecostés, como nos narra san Lucas en Hechos de los Apóstoles: “todos se llenaron del Espíritu Santo…” (Hch 2). El Espíritu les guio y les dio su fuerza para caminar con esperanza hacia la meta, que es el mismo Cristo en su gloria.

Esto es lo que nos espera a cada uno de los que nos consideramos también sus seguidores.

La “esperanza a la que hemos sido llamados” -con la fuerza de su Espíritu- es lo que nos debe empujar para ser “aquí” sus “testigos/anunciadores”, y en el más “allá” -con Él- “bienaventurados”.

El Papa en su última Exhortación apostólica -“Gaudete et Exultate” sobre la santidad en el mundo actual- nos expresa también cuál es nuestra meta: ser santos, bienaventurados, felices… “Para un cristiano- nos dice- no es posible pensar en la propia misión en la tierra sin concebirla como un camino de santidad, porque “esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación” (1 Ts 4,3). “Esa misión tiene su sentido pleno en Cristo y sólo se entiende desde Él…” (GE números 19 y 20).

4º. En este mes de mayo: “ponemos la mirada en María”

. Alguien que ya lo han alcanzado y lo viven como “bienaventurados” son los SANTOS, y, de una manera especial, la Virgen María, la Madre de Jesús y Madre nuestra. A ella también la contemplamos como la que mejor supo seguir a su hijo Jesús. Con Él, María ha llegado a la meta deseada.

5º. Conclusión: Ascensión: fiesta de compromiso y esperanza.

Juan Pablo II-, que hay que reconocer que “es necesario mantener viva la solicitud por el anuncio” a los que están alejados de Cristo, “porque ésta es la tarea primordial de la Iglesia”. La actividad misionera “representa aún hoy día el mayor desafío para la Iglesia”; y “la causa misionera debe ser la primera”. (EG 15). Y, todo esto, porque como se nos dice en el Decreto Ad Gentes: “La Iglesia peregrina es, por su naturaleza, misionera, puesto que toma su origen de la misión del Hijo y de la misión del Espíritu Santo, según propósito de Dios Padre” (AG 2).

Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo… para que comprendáis la esperanza a la que habéis sido llamados:

. Así, pues, la Ascensión de Cristo es una fiesta de compromiso y esperanza. Es una fiesta para gente con espíritu joven, arriesgado, con ilusión… “que quiere ser santo” (como Domingo Savio).

Y, desde aquí, nos surgen, inmediatamente algunas preguntas para reflexionar (y darles una respuesta valiente):

. ¿En qué medida me siento comprometido por este mandato misionero de Jesús?
. ¿Camino “pisando el suelo”, pero con la mirada “en el cielo”? O sea ¿soy “realista/comprometido en lo concreto” y, a la vez, miro más allá con ilusión “utópica”?

(Usta Sánchez, sdb)

Oración: Oremos con ellas…

Ellas descubrieron a Dios en sus vidas. Lo buscaron con deseo ardiente y lo encontraron. Y también supieron comunicarlo para que otros pudiéramos aprender su forma de vivir la fe. Son testigos que nos ayudan a acercarnos más a Dios.

En este mes dedicado a María, también queremos rezar con otras muchas mujeres que pueden ser para nosotros ejemplo en nuestra vida de fe y que ya lo han sido para tantos a lo largo de la historia de la Iglesia.

“Cuanto más reces tanto más serás iluminado; cuánto más seas iluminado, tanto más profunda e intensamente verás al Sumo Bien, el Ser sumamente bueno. Cuanto más profunda e intensamente lo veas, tanto más lo amarás. Cuanto más lo ames tanto más te deleitará. Y cuanto más te deleite, tanto más lo comprenderás y serás capaz de entenderlo. Sucesivamente llegarás a la plenitud de la paz, porque entenderás que no puedes comprender” (Beata Ángela de Foligno)

 
Descargar

Oremos con ellas