Comentario Domingo de la Santísima Trinidad

Tú que estás por encima de nosotros,
Tú que eres uno de nosotros,
Tú que estás también en nosotros,
haz que el mundo te vea también en mí
y que yo te prepare el camino.

Que te agradezca todo lo que ocurre,
que no olvide la miseria de los demás.
Guárdame en tu amor,
como quieres que los demás permanezcan en el mío.
Que todo lo que forma parte de mi ser
sirva para tu alabanza
y que no desespere jamás.

Porque yo estoy en tu mano
y en ti está toda fuerza y en toda bondad.
Dame un corazón puro para que te vea,
un espíritu humilde para que te escuche,
el espíritu de fe para que permanezca en ti.
Tú, a quien no conozco,
pero a quien pertenezco.

 

Mt 28, 16-20

«16Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, almonte al que Jesús les había indicado, 17y al verlo se postraron; sin embargo algunos dudaron.

18Y, acercándose, Jesús les habló diciendo: “Me ha sido dadatoda autoridad en el cielo y sobre la tierra. 19Así pues, id yhaced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el findel mundo”».

¡PALABRA DEL SEÑOR!

 

CONTEXTO

El texto evangélico es la perícopa final del evangelio de Mateo y, según muchos estudiosos, en ella se encuentra condensado todo el evangelio de Mateo. Es de señalar que es un final abierto, porque, contra lo que suele suceder en el evangelio (cada orden recibe su puntual cumplimiento), aquí las últimas palabras deJesús quedan ‘en el aire’, como para que todo el que laslea o escuche se sienta impelido a ponerlas en práctica.

 

TEXTO – ELEMENTOS A DESTACAR

Esta perícopa final, y siguiendo el peculiar estilo mateano, tiene dos partes: una introducción narrativa(vv. 16-17) y un pequeño pero impactante discurso de Jesús (vv. 18-20). El nombre de Jesús aparece en las dos partes con la clave de la autoridad. En la introducción narrativa destacan términos de referencia: a) Los Once (frente a ‘los Doce’ que tantas veces aparece, ahora mentar los ‘once’ es reflejar una herida abierta: la comunidad no es un ámbito idílico sino que tiene su historia imperfecta; esto se refleja también en la aparición -sorprendente- del verbo ‘dudar’, como para frenar la arrogancia espiritual de los discípulos de todos los tiempos e invitarlos a una más que necesaria modestia espiritual; b) Galilea y el monte nos remiten al comienzo de la actividad de Jesús, al momento de la llamada al discipulado, una invitación a recomenzar, siempre, nuestra andadura de discípulos (cf. 4,12; 4,18; 5,1): Jesús siempre nos ofrece una nueva oportunidad para reiniciar nuestra andadura tras Él, siempre se propone como Maestro al que seguir a pesar de todos los pesares. En la parte discursiva, como marca propia de Mateo, sobresale el uso – magnífico- del adjetivo todo, presente en cada frase del discurso, creando una extraordinaria sensación de plenitud, compromiso misionero y asistencia (toda autoridad, todas las gentes, todo lo mandado, todos los días). El Jesús más ‘pantocrátor’ posible ordena a los discípulos sólo una cosa: ‘hacer discípulos a todos los pueblos’, y para ello, tres verbos auxiliares: ir (salir al encuentro de todos), bautizar (hacer presente a Jesús mediante el sacramento para recorrer el camino del discipulado) y enseñar (vivir en el espíritu del discipulado). Y es totalmente sobresaliente la inclusión formada por el ‘yo estoy con vosotros’ con el Enmanuel con que comenzaba el evangelio (cf. 1,23: Dios-con-nosotros). Todo el evangelio es, pues, manifestación feliz de una compañía especial, revelación de Dios en Jesús, que nos alienta a comprender y vivir la vida con las claves ofrecidas por el Señor.

 

Paso 1 Lectio: ¿Qué dice el texto? Atiende todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas.

Paso 2 Meditatio: ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Paso 3 Oratio: ¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Paso 4 Actio: ¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?