Vísperas – Viernes VII de Tiempo Ordinario

VÍSPERAS
(Oración de la tarde)

INVOCACIÓN INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno: YO HE SENTIDO, SEÑOR, TU VOZ AMANTE

Yo he sentido, Señor, tu voz amante,
en el misterio de las noches bellas,
y en el suave temblor de las estrellas
la armonía gocé de tu semblante.

No me llegó tu acento amenazante
entre el fragor de trueno y de centellas;
al ánima llamaron tus querellas
como el tenue vagido de un infante.

¿Por qué no obedecí cuando te oía?
¿Quién me hizo abandonar tu franca vía
y hundirme en las tinieblas del vacío?

Haz, mi dulce Señor, que en la serena
noche vuelva a escuchar tu cantilena;
¡ya no seré cobarde, Padre mío! Amén.

SALMODIA

Ant 1. El Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses.

Salmo 134 I – HIMNO A DIOS POR SUS MARAVILLAS

Alabad el nombre del Señor,
alabadlo, siervos del Señor,
que estáis en la casa del Señor,
en los atrios de la casa de nuestro Dios.

Alabad al Señor porque es bueno,
tañed para su nombre, que es amable.
Porque él se escogió a Jacob,
a Israel en posesión suya.

Yo sé que el Señor es grande,
nuestro dueño más que todos los dioses.
El Señor todo lo que quiere lo hace:
en el cielo y en la tierra,
en los mares y en los océanos.

Hace subir las nubes desde el horizonte,
con los relámpagos desata la lluvia,
suelta a los vientos de sus silos.

Él hirió a los primogénitos de Egipto,
desde los hombres hasta los animales.
Envió signos y prodigios
-en medio de ti, Egipto-
contra el Faraón y sus ministros.

Hirió de muerte a pueblos numerosos,
mató a reyes poderosos:
a Sijón, rey de los amorreos;
a Hog, rey de Basán,
y a todos los reyes de Canaán.
Y dio su tierra en heredad,
en heredad a Israel, su pueblo.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses.

Ant 2. Casa de Israel, bendice al Señor; tañed para su nombre, que es amable.

Salmo 134 II.

Señor, tu nombre es eterno;
Señor, tu recuerdo de edad en edad.
Porque el Señor gobierna a su pueblo
y se compadece de sus siervos.

Los ídolos de los gentiles son oro y plata,
hechura de manos humanas:
tienen boca y no hablan,
tienen ojos y no ven,

tienen orejas y no oyen,
no hay aliento en sus bocas.
Sean lo mismo los que los hacen,
cuantos confían en ellos.

Casa de Israel, bendice al Señor;
casa de Aarón, bendice al Señor;
casa de Leví, bendice al Señor;
fieles del Señor, bendecid al Señor.

Bendito en Sión el Señor,
que habita en Jerusalén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Casa de Israel, bendice al Señor; tañed para su nombre, que es amable.

Ant 3. Vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, Señor.

Cántico: CANTO DE LOS VENCEDORES Ap 15, 3-4

Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios omnipotente,
justos y verdaderos tus caminos,
¡oh Rey de los siglos!

¿Quién no temerá, Señor,
y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo,
porque vendrán todas las naciones
y se postrarán en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiestos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento, Señor.

LECTURA BREVE   St 1, 2-4

Hermanos míos, si estáis sometidos a tentaciones diversas, consideradlo como una alegría, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce constancia. Pero haced que la constancia dé un resultado perfecto, para que seáis perfectos e íntegros, sin defectos en nada.

RESPONSORIO BREVE

V. Cristo nos ama y nos ha absuelto por la virtud de su sangre.
R. Cristo nos ama y nos ha absuelto por la virtud de su sangre.

V. Y ha hecho de nosotros reino y sacerdotes para el Dios y Padre suyo.
R. Por la virtud de su sangre.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Cristo nos ama y nos ha absuelto por la virtud de su sangre.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. El Señor nos auxilia a nosotros, sus siervos, acordándose de su misericordia.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. El Señor nos auxilia a nosotros, sus siervos, acordándose de su misericordia.

PRECES

Invoquemos al Hijo de Dios, a quien el Padre entregó por nuestras faltas y lo resucitó para nuestra justificación, diciendo:

Señor, ten piedad.

Escucha, Señor, nuestras súplicas, perdona los pecados de los que se confiesen culpables
y en tu bondad otórganos el perdón y la paz.

Tú que, por medio del Apóstol nos has enseñado que donde se multiplicó el pecado sobreabundó mucho más la gracia,
perdona con largueza nuestros muchos pecados.

Hemos pecado mucho, Señor, pero confiamos en tu misericordia infinita;
vuélvete a nosotros para que podamos convertirnos a ti.

Salva a tu pueblo de sus pecados, Señor,
y sé benévolo con nosotros.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Tú que abriste las puertas del paraíso al buen ladrón,
ábrelas también para nuestros hermanos difuntos.

Reconociendo que nuestra fuerza para no caer en la tentación se halla en Dios, digamos confiadamente:

Padre nuestro…

ORACION

Señor, Padre santo, que quisiste que tu Hijo fuese el precio de nuestro rescate, haz que vivamos de tal manera que, tomando parte en los padecimientos de Cristo, nos gocemos también en la revelación de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Lectio Divina – 25 de mayo

Lectio: Viernes, 25 Mayo, 2018

Tiempo Ordinario

1) Oración inicial

Dios todopoderoso y eterno: concede a tu pueblo que la meditación asidua de tu doctrina le enseñe a cumplir de palabra y de obra, lo que a ti te complace. Por nuestro Señor.

2) Lectura

Del santo Evangelio según Marcos 10,1-12
Y levantándose de allí va a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente hacia él y, como acostumbraba, les enseñaba. Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: «¿Puede el marido repudiar a la mujer?» Él les respondió: «¿Qué os prescribió Moisés?» Ellos le dijeron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla.» Jesús les dijo: «Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. Pero desde el comienzo de la creación, Él los hizo varón y hembra. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre.» Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. Él les dijo: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.»

3) Reflexión

• El evangelio de ayer traía los consejos de Jesús sobre la relación entre adultos y niños, entre grandes y pequeños en la sociedad. El evangelio de hoy trae consejos sobre cómo debe ser la relación entre hombre y mujer, entre marido y mujer.
• Marcos 10,1-2: La pregunta de los fariseos: “¿el marido puede repudiar a la mujer?” La pregunta es maliciosa Pretende poner a prueba a Jesús. “¿Es lícito a un marido repudiar a su mujer?”Señal de que Jesús tenía una opinión diferente, pues de lo contrario los fariseos no irían a interrogarlo sobre este asunto. No preguntan si es lícito que una esposa repudie a su marido. Esto no les pasa por la cabeza. Signo claro del fuerte dominio machista y de la marginación de la mujer en la sociedad de aquel tiempo.
• Marcos 10,3-9: La respuesta de Jesús: el hombre no puede repudiar a la mujer. En vez de responder, Jesús pregunta: “¿Qué dice la ley de Moisés?” La ley permitía al hombre escribir una carta de divorcio y repudiar a la mujer. Este permiso revela el machismo. El hombre podía repudiar a la mujer, pero la mujer no tenía este mismo derecho. Jesús explica que Moisés actuó así por la dureza de corazón de la gente, pero la intención de Dios era otra, cuando creó al ser humano. Jesús vuelve al proyecto del Creador y niega al hombre el derecho de repudiar a su mujer. Quita el privilegio del hombre ante la mujer y pide el máximo de igualdad entre los dos.
• Marcos 10,10-12: Igualdad hombre y mujer. En casa, los discípulos hacen preguntas sobre este asunto. Jesús saca las conclusiones y reafirma la igualdad de derechos y deberes entre hombre y mujer. Propone un nuevo tipo de relación entre los dos. No permite que una vez casados el hombre pueda repudiar a la mujer, y viceversa. El evangelio de Mateo añade un comentario de los discípulos sobre este asunto. Dicen: “Si la situación del hombre con la mujer es así, entonces mejor no casarse” (Mt 19,10). Prefieren no casarse, que casarse sin el privilegio de poder seguir mandando sobre la mujer y sin el derecho de poder pedir el divorcio en caso de que ella no les agrade más. Jesús va hasta el fondo y dice que hay solamente tres casos en que se permite a una persona no casarse: «No todos comprenden lo que acaban de decir, sino solamente los que reciben este don. Hay hombres que nacen incapacitados para casarse. Hay otros que fueron mutilados por los hombres. Hay otros que por amor al Reino de los Cielos han descartado la posibilidad de casarse. ¡Entienda el que pueda!” (Mt 19,11-12). Los tres casos son: “(a) impotencia, (b) castración y (c) por el Reino. No casarse sólo porque el hombre no quiere perder el dominio sobre la mujer, esto ¡la Nueva Ley del Amor no lo permite! Tanto el casarse como el celibato, ambos deben estar al servicio del Reino y no al servicio de los intereses egoístas. Ninguno de los dos puede ser motivo para mantener el dominio machista del hombre sobre la mujer. Jesús cambió la relación hombre-mujer, marido-esposa.

4) Para la reflexión personal

• En mi vida personal, ¿cómo vivo la relación hombre-mujer?
• En la vida de mi familia y de mi comunidad, ¿cómo está siendo la relación hombre-mujer?

5) Oración final

Yahvé es clemente y compasivo,
lento a la cólera y lleno de amor;
no se querella eternamente,
ni para siempre guarda rencor. (Sal 103,8-9)

Oración Buenos días

Oración para la mañana en la semana del 28 de mayo al 1 de junio, con los materiales publicados por los salesianos.

Buenos días 7-11 septiembre. Infantil

Buenos días 28 de mayo al 1 de junio. Ed Infantil

 

Buenos días 7-11 septiembre. Ed. Primaria

Buenos días 28 de mayo al 1 de junio. Ed. Primaria

 

Historia del Corpus Christi

Buenos días 28 de mayo al 1 de junio. Ed. Secundaria

 

Descargar

Buenos días 28 de mayo al 1 de junio. Bachiller

La alegría de María

Saludo

¿Cual fue mayor? ¿La alegría de María en Belén o aquella otra de la mañana de Pascua? ¿Cual fue más emotiva la de la Anunciación o, aquella otra, de la visitación a su prima Isabel?

¿Qué alegría fue más radiante? ¿La de las Bodas de Caná ante el agua convertida en vino o la sonrisa que apareció en sus labios en el encuentro con el Resucitado?

Ni mayor, ni menor. En María, todo es alegría y de la buena. Sabía que, en el principio y final de todas las cosas, Dios habitaba y, por lo tanto, sólo restaba el vivir con alegría.

El mundo en el que nos movemos está sembrado de tristezas. Es raro encontrar dos semanas seguidas, dos meses continuos, sin sobresaltos que amenazan nuestra felicidad.

¿Cual fue el secreto de la felicidad de María? Ni más ni menos que DIOS.

Dios estaba inundando todo su ser; lo que era y pensaba, lo que creía y hacía, lo que soñaba y esperaba. María, sabía perfectamente, que la armonía con Dios era fuente de paz y de felicidad.

Algo parecido nos ocurre a muchos de nosotros (pueblos, ciudades, santuarios…) cuando ponemos a María muy cerca de nuestras batallas, proyectos, ilusiones y trabajos. Sentir su compañía en el caminar, su complicidad en nuestras decisiones, su mano en el día a día, hace que nos sintamos más felices, más contentos, más dispuestos a vivir con optimismo nuestra vida.

¿Es María causa de alegría para nuestra fe? ¿Es motor de sonrisas y de horizontes nobles?

Dejemos ante su imagen, en este tiempo en el que nos preparamos a Pentecostés, estos globos.Quieren simbolizar la alegría de vivir con los colores de la fe y de la esperanza. Como María.

ORACIÓN
Porque necesitamos de una razón para estar alegres:
QUE SEAS TU, MARIA, NUESTRA SONRISA
Porque queremos vivir con más ilusión:
QUE SEAS TU, MARIA, LA RAZÓN DE NUESTRO JUBILO
Porque queremos amar con más tesón:
QUE SEAS TU, MARIA, EL MODELO DE LA ENTREGA
Porque anhelamos buscar a Dios:
QUE SEAS TU, MARIA, UNA PISTA PARA LLEGAR A EL
Porque aspiramos a la auténtica alegría:
QUE NOS LA TRAIGAS TU , MARIA, DESDE EL CIELO
Porque ambicionamos lo que no es importante:
QUE SEAS TU, MARIA, EL SENTIDO COMÚN
DE NUESTROS DESEOS
Porque el desconsuelo nos visita con frecuencia:
QUE SEAS TU, MARIA, VIENTO QUE LO ALEJE
Porque constantemente caemos abatidos:
QUE SEAS TU, MARIA, ALIENTO PARA LEVANTARNOS
Porque no manifestamos el estar contentos con nuestra fe:
INYÉCTANOS VITAMINAS DE ENTUSIASMO

Rezamos un Ave María.

Ecclesia in Medio Oriente

64. ¿He de recordaros, queridos niños, a los que me dirijo ahora, que en vuestro camino con el Señor debéis honrar en especial a vuestros padres (cf. Ex 20,12; Dt 5,16)? Ellos son vuestros educadores en la fe. Dios os ha confiado a ellos como un don inaudito para el mundo, con el fin de que ellos cuiden de vuestra salud, de vuestra educación humana y cristiana, y de vuestra formación intelectual. Y, por su parte, los padres, los educadores y formadores, las instituciones públicas, tienen el deber de respetar el derecho de los niños desde el momento de la concepción[65]. En cuanto a vosotros, queridos niños, aprended desde ahora la obediencia a Dios, siendo obedientes a vuestros padres, como el Niño Jesús (cf. Lc 2,51). Aprended también a vivir cristianamente en la familia, en la escuela, y en todas partes. El Señor no os olvida (cf. Is 49,15). Él está siempre a vuestro lado, y quiere que caminéis con él con sabiduría, valor y amabilidad (cf. Tb 6,2). Bendecid al Señor Dios en todo momento, pedidle que os guíe y lleve a buen término vuestras sendas y proyectos; recordad siempre sus mandamientos y no dejéis que se borren de vuestro corazón (cf. Tb 4,19).


[65] Cf. Propositio 27.

La misa del Domingo: misa con niños

1. SALUDO

Queridos amigos.

La Pascua, en el día de Pentecostés, finalizó. Pero, a partir de este momento, estamos llamados a meditar, a pensar y a dar testimonio de lo mucho que Dios significa para nosotros. Y, por supuesto, de los gestos, las palabras y la vida de Jesús de Nazaret.

Hoy, en este domingo, cantamos a Dios que es Padre, a Dios que es Hijo y a Dios que es Espíritu Santo. Es un gran misterio que queda resuelto o, por lo menos, iluminado por EL AMOR que existen entre las tres personas.

Hoy, al mirar a la TRINIDAD (Dios Padre, Hijo y Espíritu) vemos la amistad, la comunión, el amor que existe entre ellos.

Iniciamos esta celebración cantando: ALABARÉ, ALABARÉ

 

2. PENITENCIAL

a) Dios es amor. ¿Por qué buscamos caminos que llevan a los enfrentamientos y a la dispersión? Señor ten piedad

b) Jesús es amor. ¿Por qué olvidamos que, para ser felices, el mandamiento del amor nos puede ayudar? Cristo ten piedad

c) El Espíritu Santo es amor. ¿Por qué no escuchamos la voz del Señor que nos invita a potenciar los gestos de paz y de concordia? Señor ten piedad

 

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Las lecturas que vamos a escuchar en este día de la Santísima Trinidad tienen un objetivo: ayudarnos a descubrir que, la locura de Jesús, fue meternos en el corazón de Dios y alimentarnos con la fuerza del Espíritu Santo. Ojala que vivamos esta experiencia con la escucha de la Palabra y con el silencio que nos habla de Dios.

 

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

a) Por la Iglesia. Para que, su música y su liturgia, sus celebraciones y su fin, sea dar un gloria y alabanza al Padre y al Hijo y al Espíritu. Roguemos al Señor.

b) Por los músicos; por los que, con sus voces e instrumentos, alaban a Dios en los templos. Para que valoremos más la alabanza al Señor y lo hagamos con más delicadeza y armonía. Roguemos al Señor.

c) Por las comunidades contemplativas. Es decir; por las religiosas que, en los monasterios, viven dedicadas a Dios y, sobre todo, ofreciendo a Dios nuestras preocupaciones, deseos y desvelos. Roguemos al Señor.

d) Por los que viven enfrentados. Por los que no encuentran razones para el perdón ni para la comunión. Para que el Espíritu Santo les inspire actitudes de reconciliación y de paz. Roguemos al Señor.

e) Finalmente pidamos al Señor por los más desfavorecidos. Por los que tienen rotas sus vidas por la pobreza, la tristeza, la depresión, la angustia. Para que la Santísima Trinidad sea un motor que les anime y les levante. Roguemos al Señor.

 

5. OFRENDAS

a) Con estos tres anillos entrelazados queremos representar la UNIDAD Y EL AMOR que existe entre el Padre, el Hijo y el Espíritu. Sólo el amor es capaz de explicar tan enorme misterio.

b) La realidad de un mundo roto lo queremos representar en estos trozos de papel, en este puzle. Sólo el amor nos salvará. Sólo el amor hará que el mundo sea un lugar donde merezca la pena vivir. Que Dios nos ayude.

c) Con el pan y el vino queremos anunciar, ya desde ahora, la gran fiesta del Corpus Christi que celebraremos el próximo domingo. Damos gracias a Dios porque, la Eucaristía, nos da la fuerza para vivir en comunión con Dios y, luego, con los demás.

 

6. ORACIÓN

TU ERES PADRE, HIJO Y ESPIRITU
Sois tres personas pero distintas
TU ERES PADRE, HIJO Y ESPIRITU
Sois tres personas pero pensáis de igual manera
TU ERES PADRE, HIJO Y ESPIRITU
Sois tres personas pero vais por el mismo camino
TU ERES PADRE, HIJO Y ESPIRITU
Sois tres personas pero miráis en la misma dirección
TU ERES PADRE, HIJO Y ESPIRITU
Sois tres personas pero amáis de la misma manera
TU ERES PADRE, HIJO Y ESPIRITU
Sois tres personas pero vivís en familia
TU ERES PADRE, HIJO Y ESPIRITU
Sois tres personas pero un mismo DIOS
TU ERES PADRE, HIJO Y ESPIRITU
Sois tres personas pero unidos en todo y por todo
TU ERES PADRE, HIJO Y ESPIRITU
Sois tres personas y unidos en el amor
TU ERES PADRE, HIJO Y ESPIRITU

Solo Dios basta

1.- Dios es comunidad de Amor. Como culminación de los misterios de nuestra fe celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad. Sirve de muy poco que intentemos explicar en términos filosóficos o matemáticos lo que es un misterio que nunca vamos a comprender del todo. Reconociendo que vemos estas cosas en espejo y en enigma, como dice San Agustín, «se nos presenta en el Padre el origen, en el Hijo la natividad, en el Espíritu Santo del Padre y el Hijo la comunidad, y en los tres la igualdad». Nuestra experiencia de fe nos dice que Dios es Padre amoroso, que cuida de sus hijos y les protege, porque es «auxilio y escudo» (Salmo); Dios está a nuestro lado, dialoga con nosotros y nos ayuda, respeta nuestras diferencias, pero nos quiere a todos por igual. Dios es Hijo, que nos ama hasta el extremo de dar su vida por nosotros, que quiere darnos a conocer que sólo es feliz aquél que es capaz de darse al otro y de perdonar. Dios es Espíritu, que nos fortalece y nos da su aliento para que sigamos caminando hacia su encuentro. Pero lo que más nos importa es saber que Dios es Amor, amor entre personas. Dios es comunidad.

2- Buscar, comprender y amar. Es muy conocida la leyenda del episodio de San Agustín en la playa: un niño trata de meter toda el agua del mar en un pequeño pozo que está construyendo en la arena. El santo obispo de Hipona contempla lo que está haciendo el niño y le dice que es imposible que consiga su objetivo. Pero el niño le responde diciéndole que es más difícil todavía desentrañar lo que estaba pensando. Al parecer, San Agustín estaba meditando en el misterio de la Santísima Trinidad. Leyenda o realidad, lo cierto es que, tras escribir un extenso tratado con el título «De Trinitate” llegó a la conclusión de que lo importante no es sólo conocer, lo más importante es amar ¿De qué sirve conocer algún bien si no lo amásemos? Busquemos con todas nuestras fuerzas a Dios con la seguridad de que El sale antes a nuestro encuentro. Quien busca, encuentra, quien desea un bien acaba teniéndolo. Nuestra súplica debe ser ésta: «Dame fuerzas para la búsqueda, tú que hiciste que te encontrara y me has dado la esperanza de un conocimiento más perfecto. Ante Ti está mi ciencia y mi ignorancia; si me abres, recibe al que entra; si me cierras, abre al que llama. Haz que me acuerde de Ti, te comprenda y te amé» (San Agustín). He aquí la clave: buscar, comprender y amar.

3.- No es cuestión de doctrina, sino de vivencia. El amor de Dios se ha difundido en nosotros por el Espíritu Santo que se nos ha dado. Dios se da a conocer al hombre mediante el amor. Sólo será capaz de conocer a Dios aquél que experimente el amor de Dios en su vida, que se sienta amado por El. Ya lo decía San Juan: «sólo el que ama conoce a Dios». Es significativa esta parábola:

«Un hombre le decía a su amigo que había conocido a Dios. Este le preguntó: ¿quién es Dios, dónde vive, qué hace? Pero nuestro hombre no supo contestarle, sólo le dijo que antes era un alcohólico, que pegaba a su mujer, que había arruinado a su familia y se había quedado sin trabajo. Ahora, sin embargo, desde que sintió que Dios estaba a su lado su vida cambió totalmente: dejó la bebida, encontró trabajo y se sentía muy feliz junto a su mujer y a sus hijos. Había descubierto la única verdad importante: Dios es Amor. Este descubrimiento transformó su vida. Esto es lo que sabía de Dios…..».

4.- “Solo Dios basta” En la Fiesta de la Santísima Trinidad la Iglesia celebra la Jornada “Pro orantibus”. En este día se nos invita a orar por aquellos que oran continuamente por nosotros; invitación más significativa en este año de la Vida Consagrada; orar para que los llamados a esta vocación singular vivan su vocación de contemplación en total fidelidad al Espíritu. El lema de este año: “Solo quiero que le miréis a Él“ es una conocida frase de Santa Teresa de Jesús y nos recuerda que seguimos celebrando el Año Jubilar Teresiano. En esta frase se resume lo esencial de la vida contemplativa: entender la vida únicamente desde Dios, relativizando todo aquello que tanto nos ocupa y así recordarnos a todos que estamos llamados a vivir deseando el mundo futuro. Debemos seguir orando con más intensidad que nunca al dueño de la mies que siga enviando vocaciones contemplativas a los monasterios para que no falte entre nosotros esta dimensión eclesial que nos ayude a todos a vivir nuestra vocación de seguidores de Jesús.

José María Martín OSA

Oración: Esperanza

Hoy, aquí y ahora, es posible la esperanza. La esperanza de sanar, liberar y madurar el corazón del mundo, para que sea capaz de ser un mundo de justicia y de paz, de igualdad y solidaridad.

Como personas llamadas a la libertad y a la responsabilidad, con nosotros mismos y con los demás, queremos asumir de forma comprometida y responsable la herida, el sufrimiento, la esclavitud, la injusticia, la explotación y el mal,… de nuestro corazón y de nuestro mundo. Queremos mirar de frente la realidad y buscar juntos una respuesta de esperanza, de verdad, de solidaridad.

A través de él también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Más que eso, nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia, y la paciencia, carácter, y el carácter probado, esperanza, y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha dado. (Romanos 5, 2-5).

 
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Esperanza