Reina de los mártires, confesores, santos

– Oración a María

Querida Madre.
Acompáñame todos los días.
Ayúdame a portarme bien
y ser un buen hijo, servicial y atento
para lo que necesiten mis papás.
Quiero ser un buen hermano,
que no discuta ni me pelee tan fácil
por cosas que no son importantes.
Dame una manito en las cosas de la escuela
y ayúdame a tener siempre
una sonrisa para todos los que me rodean.
Ayúdame a vivir haciendo el bien,
como le enseñaste a tu hijo Jesús.
Ayúdame a ser como El y quererle con el alma y la vida.

– Le cuento a la Virgen                

REINA DE LOS MARTIRES, CONFESORES, SANTOS. San Tarcisio era un niño y lo mataron por defender la eucaristía; es un mártir y Dios se lo llevó derechito para el cielo con los santos, eso fue en tiempo de los primeros cristianos, pero todavía, hoy en muchos países, al que confiesa: Soy Cristiano, ¡chupulún! lo dejan frío, aunque no haya hecho nunca nada malo, como le hicieron al propio Jesús clavándolo en la cruz. Papá llegó hoy del trabajo muy preocupado y me explicó que hay un martirio que nos toca a todos, el martirio del pellizquito de cada día, que nos mata de a poquito, pero el que lo lleva con alegría, sin quejarse mucho ni refunfuñar, ofreciéndoselo a Dios, llega a santo y se gana el cielo. Vale la pena el esfuerzo en tu compañía.

– Le pido por todos

– Ayúdanos a ser valientes y defender nuestra fe. 

– Danos fuerza para resistir los problemas de cada día. 

– Que los niños no sean los mártires de la injusticia y la violencia . 

– Ruega a Dios para que seamos santos.

–  Pienso y rezo

Ahora cierro los ojos y el corazón para pensar y rezar un misterio del Rosario que corresponda al día de hoy. 1 Padrenuestro, 10 Avemarías y el gloria.