Lunes X de Tiempo Ordinario

Hoy es 11 de junio, lunes de la X semana de Tiempo Ordinario, festividad de San Bernabé.

Hoy celebramos la fiesta de San Bernabé, apóstol y compañero de San Pablo. Me dispongo para comenzar la oración. Intento hacer silencio en mi interior y prepararme para escuchar, un día más, la palabra de Dios. Hoy quiero dedicar otra vez, tiempo a este encuentro. Escucho y dejo que sus palabras me lleguen. Hoy tengo la oportunidad de poner mi hambre y mi sed en manos de Dios. Él me conoce.

La lectura de hoy es del evangelio de Mateo (Mt 10, 7-13)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «ld y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni túnica de repuesto, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludad; si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros.»

Jesús me llama. Jesús nos llama. Hace 2000 años, Jesús envió a sus discípulos y hoy es a mí a quien envía a acercar el reino de los cielos. Siento ese envío. Siento que hay misión en mi vida.

Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios, lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. Así es el reino de los cielos del que habla Jesús. Siento  su llamada a trabajar por este reino, en mi vida concreta, hoy, aquí.

Vuelve a escuchar estas palabras entre Jesús y sus apóstoles. Son los consejos de un amigo que habla con sus amigos. Es un diálogo de corazón a corazón. Puedes pedir a Jesús tener sus mismos sentimientos, su mismo corazón. Deja que sus palabras entren en ti. Él te elige y te envía: Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Esta palabra, hoy, se dirige a ti.

Puede que en tu oración, hayan surgido preguntas, sentimientos, deseos. Háblale tú a Jesús. Comparte con él esos sentimientos que hayan despertado en ti su palabra. ¿Qué te llama más la atención de este evangelio? ¿Qué te viene a la cabeza y al corazón al escuchar su palabra?

Ligero de equipaje

Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.

Antonio Machado

Gloria al Padre,
y al Hijo,
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.