Comentario Domingo XI de Tiempo Ordinario

Queremos, Señor Jesús, escucharte en tu Palabra.
Y escuchándola, sintonizar con tu corazón de Hijo confiado en el Padre del cielo, aprender a orar Contigo, a esperar con
paciencia activa, a amar y a perdonar sin cansarnos.
Saber una y otra vez cuánto te importa cada hombre y cada
mujer, cuánto te interesa nuestra propia paz y felicidad.
Enséñanos, Jesús, Señor y Hermano nuestro, a conocerte a
través de tu evangelio. ASI SEA.

 

Mc 4, 26-34

«26También decía: “El Reino de Dios es como un hombre que echa la simiente en la tierra, 27y duerma o se levante, de noche o de día, la simiente brota y crece, sin que él sepa cómo. 28La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, luego trigo abundante en la espiga. 29Y cuando el fruto lo admite, de inmediato se le mete la hoz, porque ha llegado la siega”.

30También decía: “¿Con qué compararemos el Reino de Dios o con quéparábola lo expondremos? 31Es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es más pequeña que cualquier semilla [que se siembra] en la tierra; 32y, cuando se siembra, crece y se hace mayor que todas las hortalizas, y echa ramas grandes de modo que las aves delcielo pueden anidar bajo su sombra”.

33Y les hablaba la palabra con muchas parábolas como éstas, según podían entenderle. 34Y no les hablaba sin parábolas; aunque a sus propios discípulos todo se lo explicaba en privado».

¡PALABRA DEL SEÑOR!

 

CONTEXTO

El capítulo 4 de Marcos recoge las parábolas del Reino y es uno de los escasos “discursos” de Jesús en este evangelio.Después de la parábola del sembrador (4,3-9), la justificación de hablar así (4,10-12) y la explicación de aquella parábola (4,13-20), una pequeña escena de transición con dos dichos de Jesús (4,21-25) da paso a otras dos parábolas y la conclusión (que conforman el texto de hoy: 4,26-34). Después viene el episodio de la tempestad calmada (4,35- 41). Jesús continúa en tierras galileas ejerciendo su misiónde hacer presente la soberanía de Dios, el “Reino de Dios”,mientras tiene que afrontar la hostilidad de las autoridades, el rechazo de familiares y paisanos y la incomprensión de sus discípulos.

 

TEXTO

El texto presenta tres unidades: la primera parábola (vv. 26- 29), centrada en el crecimiento del Reino de Dios, que pasa de simiente a fruto sin que intervenga ese hombre con el que se compara el Reino (¿una referencia al propio Jesús que está rodeado de dificultades en su misión, pero que confía completamente en ella?); la segunda parábola (vv. 30-32), centrada en el crecimiento progresivo (¡aunque modesto!) del mismo Reino, comparado ahora con una semilla de mostaza; la conclusión de las parábolas (vv. 33-34), con un papel especial y privilegiado para los discípulos, que reciben una instrucción privada de Jesús.

 

ELEMENTOS A DESTACAR

• Jesús toma ejemplos de la vida cotidiana para hablar de la presencia (del Reino) de Dios en la misma. Contempla la realidad con una profundidad que le permite rastrear las huellas de Dios en la historia. Nos enseña a mirar con nuevos ojos nuestra propia vida y descubrir en ella las llamadas de Dios, su presencia fecunda. ¿Cómo leemos lo que pasa?

• La primera comparación es con un agricultor quesiembra y espera. Hace su trabajo, pero todo no depende de él. Son como los dos aspectos de nuestra vida cristiana: tarea y don / don y tarea. Exige nuestro compromiso, pero también nuestra confianza.

• También está presente la idea del proceso: semilla, brote, hoja, espiga y grano. ¿Es así la semilla del Reino de Dios en nuestra vida? ¿Sentimos que vivimos en proceso, que nuestra vida cristiana crece y fructifica?

• La segunda comparación es con un grano de mostaza que crece y se vuelve capaz de albergar los nidos de los pájaros. También está presente la imagen de uncrecimiento “misterioso”, “providencial”, pero se destacaesa capacidad de albergar nuevas vidas: nuestra experiencia cristiana tiene que ser centrífuga e inclusiva, abierta a los demás para ofrecer cobijo y protección. ¿Cómo hacer esto práctico en los tiempos de crisis que vivimos?

• Las insistencias léxicas del texto son “en la tierra”, “simiente-sembrar” y “frutos”: la fe debe vivirse “con los pies en la tierra”, atentos a y comprometidos con larealidad; y en esa realidad concreta, saber poner la simiente del Reino, la presencia de Jesús y de Dios con toda nuestra decisión, confiando no sólo en nuestro trabajo sino también (y sobre todo) en la providencia de Dios; así, hasta llegar a dar frutos para que el Reino sea una experienciadichosa sobre todo para aquellos cuya vida está más empobrecida, empequeñecida, amenazada.

 

Paso 1 Lectio: ¿Qué dice el texto? Atiende todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas.

Paso 2 Meditatio: ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Paso 3 Oratio: ¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Paso 4 Actio: ¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?