Comentario Natividad de San Juan Bautista

Bendigamos al Señor con Zacarías (Lc 1, 68-69)

«Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo;
según lo había predicho desde antiguo, por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró
a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de las manos de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia todos nuestros días.
Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que viene de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz».

 

Lc 1, 57-66.80

«57Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz y tuvo un hijo. 58Y oyeron sus vecinos y parientes que el Señor había hecho gran misericordia con ella, y se alegraban con ella.

59Y sucedió que al octavo día fueron a circuncidar al niño y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías. 60Pero su madre, respondiendo, dijo: “No; sino que será llamado Juan”. 61Y le decían a ella: “No hay nadie en tu parentela que es llamado con ese nombre”. 62Así que preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase. 63Y, pidiendo una tablilla, escribió: “Juan es su nombre”. Y todos quedaron admirados. 64E, inmediatamente, fue abierta su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios.

65Y sucedió que sobrevino un miedo sobre todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas; 66y todos los que las oían las ponían en su corazón, diciendo: “Pues ¿qué será este niño?”.Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él.

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80Y el niño crecía y se fortalecía en el espíritu, y estaba en los desiertos hasta el día de su manifestación ante Israel».

¡PALABRA DEL SEÑOR!

 

CONTEXTO

Al coincidir el domingo con la fiesta del nacimiento de San Juan Bautista-Precursor, dejamos el evangelio de Marcos para leer este precioso relato del evangelio de Lucas. El tercer evangelio presentaen paralelo a Juan y Jesús, de modo que así destaca el papel dePrecursor (más que de “Bautista”) de Juan respecto a Jesús. Así, elevangelio comienza con el anuncio del nacimiento de Juan (Lc 1,5- 25), al que sigue la anunciación de Jesús (1,26-38). Después nos narra la visitación de María a Isabel (encuentro de las dos gestantes)(Lc 1,39-56). Vuelve el paralelo en los dos nacimientos y acontecimientos posteriores, primero el de Juan (Lc 1,57-79), luego el de Jesús (Lc 2,1-38). Y todavía hay un tercer paralelo en señalar la vida oculta de ambos, de Juan (Lc 1,80) y de Jesús (Lc 2,39-40). Estainsistencia en presentar paralelamente a ambos, a Jesús y su precursor, ¿no es una sugerencia impactante para que haya también un paralelo entre Jesús y sus sucesores, nosotros?

 

TEXTO

El texto nos narra tres episodios: el nacimiento de Juan (vv. 57-58); el rifirrafe del nombre en el momento de la circuncisión y el impacto creado por Juan (vv. 59-66); la vida oculta de Juan (v. 80). En medio de los vv. 66 y 80 se encuentra el famoso Benedictus, el cántico de Zacarías, padre de Juan, que presentamos en la Oración. La estructuración del texto nos la facilita la expresión “Y sucedió que” (unelemento narrativo típico de Lucas), que subdivide en dos el episodio central de la circuncisión (vv. 59-64 y vv. 65-66). Un aspecto llamativo: el paso de la alegría (v. 58) a la admiración (v. 63) y el temor (v. 65): expresión de que una alegría natural por el nacimiento de un niño, pasa a sobrecoger por unos acontecimientos que denotan la intervención de Dios. Una insistencia: la cuestión del nombre del niño y cómo será llamado.

 

ELEMENTOS INTERESANTES

• El juego de los nombres: Zacarías (“Dios recuerda”) y Juan (“Dios es misericordia”). El niño será llamado “Dios es misericordia”, porquecon él comienza la etapa decisiva de la historia de la salvación: las promesas de Dios se están cumpliendo en él, que será el Precursor deJesús (“Dios salva”). En nuestro anuncio de Jesús también tiene que manifestarse, ante todo, que “Dios es misericordia”. ¿Qué “nombre”merecería nuestro anuncio del evangelio?

• Juan es el protagonista; aparece en cada parte del texto: “hijo” (v. 57); “niño” (vv. 59.66.80). En todo, Juan es Precursor de Jesús. Es un “tipo” o “modelo” de la Iglesia y de cada creyente, para anunciar al Salvador, para prepararle el camino. Para eso hay que “crecer” y “fortalecerse en el espíritu”: ¿Sentimos que crecemos y nos fortalecemos en nuestra vida cristiana y en los compromisos que de ella se derivan?

• La mujer, la madre del niño, Isabel, se opone a una tradición ancestral y la cambia. No le hacen caso en primera instancia, pero Zacarías confirmará su decisión. ¿Qué nos sugiere este hecho? ¿Esatendida la voz de “la mujer” en nuestros ambientes?

 

Paso 1 Lectio: ¿Qué dice el texto? Atiende todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas.

Paso 2 Meditatio: ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Paso 3 Oratio: ¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Paso 4 Actio: ¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?