Vísperas – Miércoles XII de Tiempo Ordinario

VÍSPERAS
(Oración de la tarde)

INVOCACIÓN INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno: TE BENDECIMOS, CRISTO, EN ESTA NOCHE.

Te bendecimos, Cristo, en esta noche:
Verbo de Dios y Luz de Luz eterna,
emisor del Espíritu Paráclito;
te bendecimos porque nos revelas
la triple luz de una indivisa gloria
y libras nuestras almas de tinieblas.

A la noche y al día has ordenado
que se releven siempre en paz fraterna;
la noche compasiva pone término
a nuestras aflicciones y tareas,
y, para comenzar el nuevo surco,
el día alegremente nos despierta.

Da un sueño muy ligero a nuestros párpados,
para que nuestra voz no permanezca
muda por mucho tiempo en tu alabanza;
mientras dormimos se mantenga en vela
toda tu creación, cantando salmos
en compañía de la turba angélica.

Y, mientras duerme nuestro humilde cuerpo,
nuestro espíritu cante a su manera:
«Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu,
en el día sin noche donde reinan;
al Uno y Trino, honor, poder, victoria,
por edades y edades sempiternas.» Amén.

SALMODIA

Ant 1. Señor, tu saber me sobrepasa.

Salmo 138, 1-18. 23-24 – I TODO ESTÁ PRESENTE A LOS OJOS DE DIOS.

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.

No ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me envuelves por doquier,
me cubres con tu mano.
Tanto saber me sobrepasa,
es sublime, y no lo abarco.

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro;

si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
tu diestra llegará hasta mí.

Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra,
que la luz se haga noche en torno a mí»,
ni la tiniebla es oscura para ti,
la noche es clara como el día.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Señor, tu saber me sobrepasa.

Ant 2. Yo, el Señor, penetro el corazón, sondeo las entrañas, para dar al hombre según su conducta.

Salmo 138 II

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias,
porque me has formado portentosamente,
porque son admirables tus obras;
conocías hasta el fondo de mi alma,
no desconocías mis huesos.

Cuando, en lo oculto, me iba formando,
y entretejiendo en lo profundo de la tierra,
tus ojos veían mis acciones,
se escribían todas en tu libro,
calculados estaban mis días
antes que llegase el primero.

¡Qué incomparables encuentro tus designios,
Dios mío, qué inmenso es su conjunto!
Si me pongo a contarlos, son más que arena;
si los doy por terminados, aún me quedas tú.

Señor, sondéame y conoce mi corazón,
ponme a prueba y conoce mis sentimientos,
mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Yo, el Señor, penetro el corazón, sondeo las entrañas, para dar al hombre según su conducta.

Ant 3. Todo fue creado por él y para él.

Cántico: HIMNO A CRISTO, PRIMOGÉNITO DE TODA CREATURA Y PRIMER RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS. Cf. Col 1, 12-20

Damos gracias a Dios Padre,
que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.

Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.

Él es imagen de Dios invisible,
primogénito de toda creatura;
pues por medio de él fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles,
Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;
todo fue creado por él y para él.

Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.
Él es también la cabeza del cuerpo de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.

Porque en él quiso Dios que residiera toda plenitud.
Y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas:
haciendo la paz por la sangre de su cruz
con todos los seres, así del cielo como de la tierra.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Todo fue creado por él y para él.

LECTURA BREVE   1Jn 2, 3-6

Sabemos que hemos llegado a conocer a Cristo si guardamos sus mandamientos. Quien dice: «Yo lo conozco», y no guarda sus mandamientos, miente; y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra posee el perfecto amor de Dios. En esto conocemos que estamos en él. Quien dice que está siempre en él debe andar de continuo como él anduvo.

RESPONSORIO BREVE

V. Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.
R. Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.

V. A las sombras de tus alas escóndenos.
R. Como a las niñas de tus ojos.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Haz, Señor, proezas con tu brazo, dispersa a los soberbios y enaltece a los humildes.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Haz, Señor, proezas con tu brazo, dispersa a los soberbios y enaltece a los humildes.

PRECES

Invoquemos a Dios, cuya bondad para con su pueblo es más grande que los cielos, y digámosle:

Que se alegren los que se acogen a ti, Señor.

Acuérdate, Señor, que enviaste a tu Hijo al mundo, no para condenarlo, sino para salvarlo;
haz que su muerte gloriosa nos traiga la salvación.

Tú que constituiste a tus sacerdotes servidores de Cristo y administradores de tus misterios,
concédeles un corazón fiel, ciencia abundante y caridad intensa.

Tú que desde el principio creaste hombre y mujer,
guarda a todas las familias unidas en el verdadero amor.

Haz que los que has llamado a la castidad perfecta por el reino de los cielos,
sigan con fidelidad a tu Hijo.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Tú que enviaste a Jesucristo al mundo para salvar a los pecadores,
Concede a todos los difuntos el perdón de sus faltas.

Movidos por el Espíritu Santo y llenos de su amor, dirijamos al Padre nuestra oración:

Padre nuestro…

ORACION

Acuérdate, Señor, de tu misericordia, y, ya que a los hambrientos los colmas de bienes, socorre nuestra indigencia con la abundancia de tus riquezas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Lectio Divina – 27 de junio

Lectio: Miércoles, 27 Junio, 2018

Tiempo Ordinario

1) ORACIÓN INICIAL

Concédenos vivir siempre, Señor, en el amor y respeto a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor.

2) LECTURA

Del santo Evangelio según Mateo 7,15-20

«Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis.¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los reconoceréis.

3) REFLEXIÓN

• Estamos llegando a las recomendaciones finales del Sermón del Monte. Comparando el evangelio de Mateo con el de Marcos se percibe una gran diferencia en la manera en que los dos presentan la enseñanza de Jesús. Mateo insiste más en el contenido de la enseñanza y lo organiza en cinco grandes discursos, de los cuales el Sermón del Monte es el primero (Mt 5 a 7). Marcos, por más de quince veces, dice que Jesús enseñaba, pero raramente dice lo que él enseñan. A pesar de estas diferencias, los dos concuerdan en un punto: Jesús enseñaba mucho. Enseñar era lo que Jesús más hacía (Mc 2,13; 4,1-2; 6,34). Era su costumbre (Mc 10,1). Mateo se interesaba por el contenido. Marcos ¿se interesaba por el contenido? ¡Depende de lo que entendemos por contenido! Enseñar no es sólo cuestión de comunicar verdades para que la gente las aprenda de memoria. El contenido no está sólo en las palabras, sino también en los gestos y en la manera que Jesús tiene de relacionarse con las personas. El contenido no está nunca desligado de la persona que lo comunica. La persona es la raíz del contenido. La bondad y el amor que transparen en las palabras y en los gestos de Jesús forman parte del contenido. Son su espesor. Contenido bueno sin bondad es como leche derramada. No convence y no hay conversión.

• Las recomendaciones finales y el resultado del Sermón del Monte en la conciencia de la gente ocupan el evangelio de hoy (Mt 7,15-20) y de mañana (Mt 7,21-29). (La secuencia de los evangelios diarios de la semana no es siempre la de los evangelios mismos).

Mateo 7,13-14: Escoger el camino recto
Mateo 7,15-20: Los profetas se conocen por los frutos
Mateo 7,21-23: No sólo hablar, sino practicar
Mateo 7,24-27: Construir la casa sobre roca
Mateo 7,28-29: La nueva conciencia de la gente

• Mateo 7,15-16ª: Cuidado con los falsos profetas. En el tiempo de Jesús, había profetas de todo tipo, personas que anunciaban mensajes apocalípticos para envolver a la gente en los diversos movimientos de aquella época. Esenos, fariseos, celotes y otros (cf. At 5,36-37). En el tiempo en que Mateo escribe había también profetas que anunciaban mensajes diferentes del mensaje proclamado por las comunidades. Las cartas de Pablo mencionan estos movimientos y tendencias (cf 1Cor 12,3; Gal 1,7-9; 2,11-14;6,12). No debe haber sido fácil para las comunidades hacer el discernimiento de espíritus. De aquí la importancia de las palabras de Jesús sobre los falsos profetas. La advertencia de Jesús es muy fuerte: «Cuidado con los falsos profetas: ellos viene vestidos con pieles de oveja, pero dentro son lobos feroces” .Jesús usa esta misma imagen cuando envía a los discípulos y a las discípulas en misión: “Os mando como cordero en medio de lobos” (Mt 10,16 y Lc 10,3). La oposición entre lobo voraz y manso cordero es irreconciliable, a no ser que el lobo se convierta y pierda su agresividad como sugiere el profeta Isaías (Is 11,6; 65,25). Lo que importa aquí en nuestro texto es el don del discernimiento. No es fácil discernir los espíritus. A veces, sucede que intereses personales o grupales llevan a las personas a proclamar como falsos a los profetas que anuncian la verdad que incomoda. Esto aconteció con Jesús. Fue eliminado y condenado a muerte como falso profeta por las autoridades religiosas de la época. De vez en cuando, lo mismo ha ocurrido y sigue ocurriendo en nuestra iglesia.

• Mateo 7,16b-20 : La comparación del árbol y sus frutos. Para ayudar en el discernimiento de espíritus, Jesús usa la comparación del fruto: “Por los frutos os reconocerán”. Un criterio similar lo había sugerido ya el libro del Deuteronomio (Dt 18,21-22). Y Jesús añade: Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego. En el evangelio de Juan, Jesús completa la comparación: “Si alguna de mis ramas no produce fruto, él lo corta; y limpia toda rama que produce fruto para que dé más. Esas ramas son arrojadas fuera y se secan como ramas muertas.” (Jn 15,2.4.6)

4) PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL

• ¡Falsos profetas! Conoces algún caso en que una persona buena y honrada que proclamaba una verdad incómoda fue condenada como falso profeta?

• Al juzgar por los frutos del árbol de tu vida personal, ¿cómo te defines: falso o verdadero?

5) ORACIÓN FINAL

Mis ojos languidecen por tu salvación,
por tu promesa de justicia.
Trata a tu siervo según tu amor,
enséñame tus preceptos. (Sal 119,123-124)

Lectura continuada del Evangelio de Marcos

Marcos 4, 26-34

26Y decía: “Así es el reino de Dios: como un hombre arroja la semilla sobre la tierra; 27y duerme y se levanta noche y día, y la semilla germina y crece, y él no sabe cómo. 28Por sí misma la tierra da fruto: primero el tallo, luego la espiga, después trigo abundante en la espiga. 29Pero cuando el fruto lo permite, de inmediato envía la hoz, porque la siega ha llegado”.

30Y decía: “¿Con qué compararemos el reino de Dios o en qué parábola lo pondremos? 31Es como un grano de mostaza, que cuando se siembra en la tierra es la más pequeña de todas las semillas de la tierra. 32Y, cuando se siembra, sube (crece) y se hace mayor que todas las hortalizas y hace (echa) ramas grandes, de modo que las aves del cielo pueden morar bajo su sombra”.

33Y con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, según podían escuchar (entender). 34Pero nada les hablaba sin parábolas; pero asus propios discípulos se lo explicaba todo en privado».

<

p style=»text-align:justify;»>• Marcos cierra su capítulo de las parábolas con dos nuevas sobre la semilla: la semilla que crece por sí sola (4,26-29) y la semilla de mostaza (4,30-32). Y a continuación, una breve afirmación conclusiva sobre la práctica general de Jesús, que enseña a la multitud en parábolas para explicárselas después en privado a sus discípulos (4,33-34). 
La estructura de las dos parábolas es similar. Cada una comienza comparando el reino de Dios con una semilla plantada en el suelo y termina describiendo el estado final, plenamente crecido, de la semilla, que corresponde a la manifestación plena y pública de ese Reino. Pero dentro de esa semejanza de conjunto, las dos parábolas tienen énfasis distintos: la de la semilla que crece por sí misma se centra más en el proceso de crecimiento, mientras que la parábola del grano de mostaza se fija sobre todo en la diferencia entre el estadio inicial de la siembra y el estadio final del fruto logrado.

<

p style=»text-align:justify;»>• 4, 26-29: El pasaje anterior ha puesto de relieve dos cosas: el carácter inevitable de la manifestación pública del reino de Dios (4,21-22) y el ocultamiento actual de ese Reino: algunos pueden oír y «tener» su secreto, mientras que otros no pueden ni «tienen» (4,24-25). El reino de Dios está, pues, misteriosamente presente, pero escondido, un argumento que desarrolla el tema principal del pasaje anterior: la interpretación de la parábola del sembrador (4,13-20). 
Esta parábola de la semilla que crece por sí misma sigue presentando ese tema, poniendo de relieve que la forma de crecimiento del reino de Dios va más allá de la capacidad de comprensión del hombre y desborda su poder de control. Todo lo que el agricultor tiene que hacer es arrojar la semilla en el campo y esperar; la semilla germina y se desarrolla por sí misma, incluso mientras el agricultor duerme y no tiene ni idea de cómo crece esa semilla (4,27). Con el fin de acentuarlo, la parábola parece ignorar intencionadamente todas las actividades humanas necesarias para el buen desarrollo de la agricultura, tales como cavar el campo y arrancar las malas hierbas. De esa forma, la parábola plantea un tema clave en la batalla teológica que ha movilizado a los pensadores desde el tiempo de Jesús hasta el presente: ¿La venida de la redención final depende solo de la voluntad de Dios o también depende de la acción humana? 
Dentro de este debate, nuestra parábola se sitúa con gran fuerza del lado de quienes ponen de relieve el determinismo divino, lo cual no debe sorprendernos, después de lo que hemos visto en 4,11-12 y 4,13- 20. Su manera de destacar la ignorancia y la falta de control del hombre es similar a la de un famoso dicho talmúdico: «Hay tres cosas que vienen sin que podamos prevenirlas: el Mesías, un objeto hallado casualmente y un escorpión». En el contexto de Marcos, este énfasis sobre la falta de control humano puede hallarse dirigido contra los rebeldes judíos que están intentando «forzar el fin» con su acción militar contra Roma. 
Aunque el agricultor no es el último responsable del crecimiento de la semilla, él debe hacer algo: tiene que arrojar la semilla en el campo (4,29b). 


Probablemente también esta acción contenía unas resonancias importantes para la comunidad de Marcos. Unos versos atrás, Marcos ha identificado la semilla con la «palabra», y teniendo en cuenta esta identificación, la comunidad de Marcos seguramente escucharía esta parábola como una palabra de ánimo dirigida a aquellos que podían sentirse responsables del poco éxito de la proclamación de la buena noticia sobre Jesús.

La parábola ofrece a esos cristianos este mensaje: lo que Dios hace con su palabra es asunto suyo; lo único que se le pide al predicador es que arroje la semilla sobre el campo que la está esperando, no que decida de qué forma dará fruto. El éxito final se encuentra asegurado, pero solo Dios conoce la modalidad precisa de su realización.

El agente causal que hace posible que la palabra fructifique no es el agricultor que siembra la semilla, sino el campo que «por sí mismo» (automaté) hace que la semilla germine y se desarrolle, hasta que está dispuesto para la cosecha. El término griego automaté, del que deriva nuestra palabra «automático», se utiliza con frecuencia en el Antiguo Testamento y en los textos judíos posteriores para referirse a aquello que solo Dios realiza. Resulta apropiado, pues, que Marcos utilice esa palabra para describir el misterioso crecimiento, divinamente impulsado, que está haciendo que surja el Nuevo Edén; ese crecimiento se encuentra vinculado a la expansión de la buena noticia sobre Jesús, que está haciendo que surja un mundo en el que Dios sea el auténtico rey.

<

p style=»text-align:justify;»>Este crecimiento «automático» del reino de Dios se despliega a través de distintos estadios: «primero el tallo, luego la espiga, después trigo abundante en la espiga» (4,28a). Esta descripción es semejante a la que aparece en varios textos judíos apocalípticos.
También para Marcos la historia se encuentra dividida en estadios separados, bajo la dirección de Dios (simbolizada por la tierra que actúa «automáticamente»); y la imagen que se emplea para describir estos estadios es el crecimiento de las realidades naturales, que se van desplegando según un orden. Cada estadio implica un grado diferente de aproximación a la cosecha final y, por tanto, un grado distinto de ocultamiento; el despliegue del tallo se encuentra aún bastante alejado de la planta madura, pero la espiga está ya más cerca.

Cuando este proceso de despliegue acabe -no antes-, llegará el fin de repente. Puede suceder incluso que los momentos del progreso de nuestra parábola (tallo—> espiga—> grano maduro) correspondan, conforme a la mente de Marcos, a tres fases identificables del despliegue del reino de Dios: el ministerio terreno de Jesús, la época pospascual de la Iglesia y el eschaton(el tiempo final). La cosecha de la que aquí se habla constituye la visión habitual del juicio final, tanto en el Antiguo Testamento como en el judaísmo y en el Nuevo Testamento.

• 4,30-32: Pero en el tiempo intermedio, es decir, hasta que llegue el eschaton, el reino de Dios seguirá existiendo en un estado de ocultamiento que lo hace misterioso (4,11), de manera que no aparece de forma expresa (4,3-8) y resulta difícil de describir. La introducción a la parábola de la semilla de mostaza pone muy de relieve esta dificultad: «¿Con qué compararemos el reino de Dios o en qué parábola lo pondremos?» (4,30). El hecho de unir dos preguntas resulta inusual y probablemente quiere poner de relieve el carácter elusivo del reino de Dios.

El cuerpo de la parábola subraya ese carácter elusivo del reino de Dios, como lo expresa la diminuta dimensión del grano de mostaza, que aparece como signo de la invisibilidad inicial del Reino (4,31). Aunque la imagen del grano de mostaza, una simiente proverbialmente pequeña, bastaría, Marcos destaca aún más este motivo introduciendo de forma gramaticalmente dura otra frase, «la más pequeña de todas las semillas de la tierra». En esta inserción podemos quizá percibir un aspecto de la autocomprensión de la comunidad de Marcos, que está enfrentada a la hostilidad de la sociedad y al poder de las autoridades enemigas; no se siente fuerte, sino que se ve como «la más pequeña de todas las semillas de la tierra».

<

p style=»text-align:justify;»>Pero la comunidad de Marcos probablemente se identificaría también con la descripción del gran tamaño de la planta de la mostaza ya crecida (4,32), mirándola como promesa de futuro, aunque también, bajo otro aspecto, como experiencia de presente. Como esperanza de futuro, la descripción de la gran planta de mostaza expresa la gloria que la comunidad espera para el eschaton; si el estadio final de la semilla que se describe en 4,26-29 constituye un símbolo de la Segunda Venida, también el pleno desarrollo de la planta debe ser un signo de esa venida. De acuerdo con eso, en el eschaton la pequeñez de la comunidad de Marcos se transformará en grandeza y su sufrimiento en gozo.
Pero, en cierto sentido, seguramente la comunidad de Marcos sentiría también que estaba participando ya en la gloria del reino de Dios sobre la tierra, tal como está simbolizado en la semilla de mostaza ya crecida. Esa comunidad descubre que su pequeñez es ya el escenario donde se despliega la fuerza de Dios, el lugar donde su sufrimiento se convierte en ocasión para la alegría.

Según eso, Marcos esperaría probablemente que sus lectores vincularan el estado final de la semilla de mostaza tanto con el eschaton como con el estadio actual de la comunidad, concluyendo que al estadio de ocultamiento del ministerio terreno de Jesús y a su muerte ignominiosa (estadio de semilla) le había sucedido ahora el despliegue de la misión cristiana (estadio de planta), de tal manera que al ocultamiento de la semilla y al sufrimiento actual de la planta en crecimiento le sucedería la revelación total de la planta en la parusía.

• 4,33-34: De todas formas, en la edad actual, en la cual el mundo se encuentra dividido, la palabra cumple su función únicamente entre el pequeño grupo de los seguidores de Jesús. Su verdadero significado, igual que el mismo reino de Dios, queda oculto para la inmensa mayoría de la gente. Este ocultamiento tiene una finalidad pedagógica dentro de la enseñanza de Jesús, que ha vuelto a ponerse de relieve en la conclusión de este capítulo de las parábolas (cf. 4,10-12). No todos son capaces de escuchar la palabra y comprenderla (cf. 4,9.13-20.23). Pues bien, esta división entre aquellos que la entienden y aquellos que no la entienden debe ser una consecuencia de la voluntad de Dios (cf. 4,10-12). Más aún, la vinculación entre el «pueden» de 4,32 y 4,33 sugiere que, si las personas son capaces de escuchar la palabra de Dios (4,33), esto se debe solamente al hecho de que Dios les ha capacitado para oír, haciendo que su poder real irrumpa desde el cielo y se expanda por toda la faz de la tierra (4,32). Pero no todos han experimentado este poder -por ahora-. Después de la magnífica visión de la consumación escatológica, que aparece al final de ambas parábolas, Marcos vuelve de nuevo al dualismo que había destacado en 4,10-20 y en 4,24-25. Así concluye el capítulo de las parábolas, recordando a sus lectores que Jesús solo enseñaba el sentido secreto de sus parábolas «a sus propios discípulos»; en consecuencia, todos los demás permanecían en la oscuridad. Por otra parte, el sentido de la oscuridad en Marcos resulta todavía más fuerte. El siguiente pasaje se desarrollará literalmente en la oscuridad, de manera que los mismos discípulos parecerán formar parte de ella.

27 de junio – Sagrado Corazón

LAS ESPINAS

ORACIÓN PREPARATORIA

Oh Dios, que por medio del Corazón de tu Hijo, herido por nuestras culpas, te dignas, en tu misericordia infinita, darnos los tesoros de tu amor; te pedimos nos concedas que, al presentarte el devoto obsequio de nuestra piedad, le ofrezcamos también el homenaje de una digna satisfacción. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

CONSIDERACIÓN DEL DÍA

Espina es el exceso de amor propio que domina en tantos corazones que no pueden soportar el menor aviso o corrección, viviendo llenos de defectos.

LETANÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Padre Eterno, Dios de los cielos, ten piedad de nosotros
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros
Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros
Santa Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Pa­dre, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de majestad infinita, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, templo santo de Dios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, tabernáculo del Al­tísimo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, hoguera ardiente de caridad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, asilo de justicia y de amor, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien están to­dos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud de la divinidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, en quien el Padre halló sus complacencias, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, deseo de los eter­nos collados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paciente y de mu­cha misericordia, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, rico para todos los que te invocan, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, saciado de opro­bios, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, despedazado por nuestros delitos, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, Ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, perforado por una lanza, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, fuente de toda con­solación, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, víctima de los pecadores, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren, ten piedad de nosotros.
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas los pe­cados del mundo, perdónanos, Se­ñor.
Cordero de Dios, que quitas los pe­cados del mundo, escúchanos, Se­ñor.
Cordero de Dios, que quitas los pe­cados del mundo, ten piedad de nosotros.
Jesús, manso y humilde de corazón, haz nuestro corazón semejante al tuyo.

 

ORACIÓN

Dios todopoderoso y eterno, mira el corazón de tu amadísimo Hijo y las alabanzas y sa­tisfacciones que te dio en nombre de los pecadores, y concede propicio el perdón a los que imploran tu misericordia, en nombre de tu mismo Hijo Jesucristo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.

 

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, que tus santos misterios infundan en nosotros el fervor divino, con el que, recibida la bondad de tu dulce Corazón, aprendamos a despreciar lo terreno y amar lo celestial. Tu que vives y reinas por siglos infinitos. Amén.

Ecclesia in Medio Oriente

97. El Papa nunca olvida que la Iglesia –la ciudad santa, la Jerusalén celestial–, de la que Cristo es la piedra angular (cf. 1 P 2,4.7) y del que él mismo ha recibido la misión de cuidar en esta tierra, está construida sobre cimientos hechos de diferentes piedras preciosas de muchos colores (cf. Ap 21,14.19-20). Las venerables Iglesias orientales y la Iglesia de rito latino son esas joyas espléndidas, que se postran en adoración ante «el río de agua de vida, reluciente como el cristal, que brota del trono de Dios y del Cordero» (Ap 22,1).

Comentario Domingo XIII de Tiempo Ordinario

Señor, como la mujer hemorroísa, quisiéramos avanzar entre la muchedumbre, entre los miedos, los obstáculos, todo lo que nos impide llegar hasta ti y tocarte, con la seguridad de que tu sola presencia seca las fuentes de sangre que nos van matando cada día, la fuente del egoísmo que nos cierra al dolor y la necesidad de tantos hermanos que sufren injusticias; la fuente de la violencia y de la indiferencia, la fuente de la codicia y de la pereza. Queremos oírtedecirnos: “Levántate” y ponernos raudos, a tu servicio.

 

Mc 5, 21-43

«21Y pasando Jesús de nuevo en la barca a la otra orilla, se aglomerómucha muchedumbre junto a él; estaba junto al mar.
22Y viene uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo y, al verle, cae a sus pies 23y le suplica con insistencia diciendo: “Mi hijita está para morir; así que ven, impón las manos sobre ella, para que sea salvada y viva”.

24Y se fue con él. Y le seguía mucha muchedumbre y le estrujaban.

25Y una mujer que tenía flujo de sangre desde hacía doce años, 26y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor, 27habiendo oído sobre Jesús, acercándose por detrás entre la muchedumbre, tocó su manto. 28Porque decía: “Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, seré salvada”.

29Y, de inmediato, se le secó la fuente de sangre y supo en su cuerpo que estaba sana del mal. 30Y, de inmediato, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de él, volviéndose entre la muchedumbre, decía:“¿Quién me ha tocado los vestidos?”.

31Y le decían sus discípulos: “Estás viendo que la muchedumbre te estruja y preguntas: ‘¿Quién me ha tocado?’”. 32Pero él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho.
33Entonces, la mujer, atemorizada y temblorosa, viendo lo que le había sucedido, fue y se postró ante él y le dijo toda la verdad.

34Pero él le dijo: “Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu mal”.

35Todavía estaba hablando, cuando vienen de [la casa del] jefe de la sinagoga diciendo: “Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?”.36Pero Jesús, habiendo oído lo que habían dicho, dice al jefe de la sinagoga: “No temas; solo cree”. 37Y no permitió que nadie le acompañara, sino Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

38Y van a la casa del jefe de la sinagoga y contempla el alboroto, unos que lloraban y otros que daban muchos gritos. 39Y, entrando, les dice: “¿Por qué alborotáis y lloráis? La muchacha no ha muerto sino que duerme”. 40Y se burlaban de él. Pero él, habiendo echado fuera a todos, toma consigo al padre de la muchacha, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la muchacha.

41Y tomando la mano de la muchacha, le dice: “Talitá kum”, que quiere decir: “Chica, a ti te digo, levántate”.
42Y, de inmediato, la chica se levantó y andaba; porque tenía doce años. Y se quedaron fuera de sí, con gran estupor.

43Y les insistió mucho en que nadie supiera esto; y dijo que le dieran [a ella] de comer».

¡PALABRA DEL SEÑOR!

 

CONTEXTO

Avanzamos por el evangelio de Marcos y nos estamos acercando al final de la segunda sección, que termina mal, con la falta de fe de los paisanos de Jesús (6,6). Estamos en el episodio anterior a la visita de Jesús a su pueblo, a Nazaret. Y es un episodio muy típico de Marcos: se llama un“emparedado” (o estructura en ‘sandwich’) y consiste en poner un relatoen mitad de otro. En este caso, la curación de la hemorroísa está en el corazón de la resucitación de la hija de Jairo. Es una técnica típica de Marcos (cf. 3,20-21 – 3,22-30 – 3,31-35 o también 11,12-14 – 11,15-19– 11,20-26). Jesús continúa haciendo presente el Reino de Dios, que se traduce aquí en salud y vida, pero a medida que más y mejor desarrolla su mesianismo, más incomprensión y rechazo va encontrando, cada vez de los más cercanos a él.

 

TEXTO

El evangelio consta de dos episodios. El de la resucitación de la hija de Jairo (vv. 21-24 y 35-43) y, en medio, el de la curación de la hemorroísa (vv. 25-34). Ambos tienen como protagonista una mujer/niña (personaje femenino). Primero Jesús salva a una mujer con hemorragias desde hacía doce años. Después salva (cf. v. 23) a una chica de doce años que acababa de morir. Es interesante laprogresión de los personajes: la expresión redundante “mucha muchedumbre” en el bloque primero, pasa a ser “la muchedumbre” en el segundo, para desaparecer en el tercero, habiendo en éste un público mucho más restringido. Temáticamente, destacan los temas de la salvación (verbo en voz pasiva, obra de Dios) y la fe-creer (actitud humana); en medio, la fuerza (el término suele traducirse por “milagro”) de Jesús, que es capaz de hacer presente en la“vida” de las personas, la “Vida” de Dios.

 

ELEMENTOS A DESTACAR

• El texto es muy rico en el gran relato y en los detalles. Atended, por tanto, ambos aspectos. Las dos obras de poder de Jesús suceden en dos escenarios distintos: la mujer queda curada en medio de la multitud, pero la chica es revivida a la vista de muy pocas personas. Algunas cosas tienen que ocurrir a la vista de todos (sociedad); otras están más restringidas (comunidad): ¿cuáles? ¿por qué?

• La mujer hemorroísa tenía una enfermedad que la hacía impura y excluida, pero su acción también habría hechos impuros a todos los que ella tocaba, según la religiosidad de entonces (cf. Lv 15,19-30). Extraña manera de “santificar” a Dios, separando de él a quienes más necesitaban de él. Pero con Jesús, la santidad de Dios no se “protege”, sino que se “propaga”. ¿Nuestra vida de fe es expansiva y sabe hacerpresentes los bienes de Dios allí donde son más necesarios? ¿O nos“protegemos” del pecado y del mal evitando contactos que nos puedan “contaminar”?

• Las palabras de Jesús (v. 34) introducen a la mujer en la familia deJesús, en la comunidad creada en torno a él (“hija”), y la fe de la mujer (la confianza plena en la persona de Jesús) hace posible la curación. Una vez más, el texto evangélico nos plantea el papel que Jesús tiene en nuestra vida y la actitud fundamental que tenemos que tener ante él.

• El aspecto textual más llamativo del episodio de la hija de Jairo es la distinta manera de llamar a la chica. Hay una contraposición enorme entre el término que usa Jairo (un diminutivo que indica poquísima edad) y el dato de que tenía 12 años, edad núbil de las muchachas: comenzaba la exclusión de la muchacha, pues empezaba la menstruación. La sobreprotección del padre y el sistema religioso imperante eran una amenaza para la vida de la muchacha. Jesús leordena: “¡Levántate!”, y ella “se pone a andar”. ¿Ayudamos a levantar aquienes están “caídos” por tantas causas?

• Una mujer fue curada e incluida en la comunidad. Una chica fue levantada de su lecho de muerte: ¿Qué nos enseñan estas dos acciones de Jesús para nuestra vida familiar, comunitaria y social, hoy?

 

Paso 1 Lectio: ¿Qué dice el texto? Atiende todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas.

Paso 2 Meditatio: ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Paso 3 Oratio: ¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Paso 4 Actio: ¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?

Para la catequesis: Domingo XIII de Tiempo Ordinario

XIII Domingo del Tiempo Ordinario
1 de Julio de 2018

Lecturas: Sabiduría 1,13-15; Salmo 29; 2Co 8, 7; Marcos 5, 21-43

Cuando Jesús regreso en la barca al otro lado del lago, se le reunió mucha gente, y él se quedo en la orilla. En esto llego uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo que al ver a Jesús se hecho a sus pies y le rogo mucho, diciéndole: Mi hija se está muriendo; ven a poner tus manos sobre ella, para que sane y viva. Jesús fue con él, y mucha gente lo acompañaba apretujándose a su alrededor. Entre la multitud había una mujer que desde hacía doce años estaba enferma, con derrames de sangre. Había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenia, sin que le hubiera servido de nada. Al contrario, iba de mal en peor. Cuando oyó hablar de Jesús, esta mujer se le acerco por detrás, entre la gente, y le toco la capa. Porque pensaba: “Tan solo con que llegue a tocar su capa, quedaré sana.” Al momento, el derrame de sangre se detuvo, y sintió en el cuerpo que ya estaba curada de su enfermedad. Jesús, dándose cuenta de que había salido poder de él, se volvió a mirar a la gente, y pregunto: ¿Quién me ha tocado la capa? Sus discípulos le dijeron: Ves que la gente te oprime por todos lados, y preguntas ¿Quién me ha tocado? Pero Jesús mirando a su alrededor, para ver quien lo había tocado. Entonces la mujer, temblando de miedo y sabiendo lo que le había pasado, fue y se arrodilló delante de él, y le conto toda la verdad. Jesús le dijo: Hija, por tu fe has sido sanada. Vete tranquila y curada ya de tu enfermedad. Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegaron unos de casa del jefe de la sinagoga a decirle al padre de la niña: Tu hija a muerto. ¿Para qué molestar más al Maestro? Pero Jesús, sin hacer caso de ellos, le dijo al jefe de la sinagoga: No tengas miedo; cree solamente. Y no dejo que le acompañaran más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga y ver el alboroto y la gente que lloraba y gritaba, entro y le dijo: ¿Por qué hacen tanto ruido y lloran de esa manera? La niña no está muerta, sino dormida. La gente se rio de Jesús, pero él los hizo salir a todos, y tomando al padre, a la madre y a los que le acompañaban, entro a donde estaba la niña. La tomo de la mano y le dijo: Talita, cum (que significa: “muchacha, a ti te digo, levántate.”) al momento la muchacha que tenia doce años, se levanto y echo andar. Y la gente se quedo muy admirada. Pero Jesús ordeno severamente que no se lo contaran a nadie, y luego mando que dieran de comer a la niña. (Marcos 5, 21-43)

Reflexión

¿Piensas que es posible que la niña se levante? ¿Qué haces cuando la ves comer? ¿Juegas con ella o te da miedo de que sea un fantasma?

Actividad

• Representar la escena de Jesús que cura a la niña. Completen la historia de distintas maneras.

• ¿Qué hace la niña cuando se levanta? Imagínense la vida de la niña antes de enfermarse.

Oración

Señor cuida a todos nuestros familiares que están enfermos, Y si es tu voluntad sánalos como hiciste con la hija de Jairo. Se Jesús que tú me cuidaras siempre. Amen.

¿Qué me quiere decir hoy Jesús? – Domingo XIII de Tiempo Ordinario

San Marcos escribió este pasaje del Evangelio durante la persecución de los primeros cristianos en Roma. Sabía que necesitaban fortalecer su fe para soportar las duras pruebas por las que pasaban y que la narración de estos dos grandes milagros de Jesús, les ayudaría a recobrar su valentía y a no temerle a la muerte.

En estos dos milagros, Jesús cura a una señora y a una pequeña de 12 años. Y en ambos casos, lo que permitió que sanaran fue la gran fe de la señora enferma y de Jairo, el padre de la niña.

Y este es el mensaje que hoy Cristo nos quiere dar: que nunca perdamos la fe por duras que sean nuestras circunstancias; que él siempre estará a nuestro lado para ayudarnos a sobre llevar nuestras penas si creemos firmemente en él.

Si tenemos fe, no habrá obstáculo que nos pueda detener. La fe lo puede todo. Porque detrás de un hombre o de una mujer con fe, está Dios y con Dios a nuestro lado, todo nos va bien. Y esto no significa necesariamente que todo nos va a salir siempre como queremos. Significa que con fe, aún lo que parece malo para nosotros, Dios lo permite porque nos ayudará a ser mejores.

Pidamos todos los días en nuestras oraciones que Dios aumente nuestra fe.

¿Qué tan grande es mi fe?

Comentario al evangelio – 27 de junio

“Por sus frutos los conoceréis” Porque el fruto es el momento de la verdad, mientras que las palabras pueden quedarse en buenos propósitos. En el fruto es más difícil el engaño; es imposible que un árbol malo de buenos frutos. Si el fruto es bueno, lo es el árbol.

Evidentemente en el jardín de nuestro ser hay frutos buenos y malos, trigo y cizaña, bien y mal. A nosotros nos toca cuidar de nuestra tierra para intentar que las mejores semillas plantadas por Dios germinen, crezcan y den fruto. Igual que hace el labrador, hay que remover la tierra para oxigenarla, hay que abonarla, hay que limpiarla de cizaña, plagas y malas hierbas. Ese es nuestro trabajo. Te propongo que pongas nombre a estas tareas: qué tienes que remover y oxigenar, con qué tienes que enriquecer y abonar tu tierra (minerales, proteínas), qué malas hierbas tienes que arrancar… Medios tenemos: oración, discernimiento, sacramentos, acompañamiento…, canales donde la gracia de Dios se nos comunica.

Tenemos que intentar, con la ayuda de esta gracia, que las malas semillas que han caído en nosotros y que el maligno se empeña en sembrar mediante el engaño, no fructifiquen. En algunas personas así ha sido y contra ellos nos previene hoy el Señor en el evangelio. Se acercan con “piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces”.

Ayúdame Señor a ser auténtico, no falso; fructífero, no estéril; bueno, no malo. Sé que siempre estoy a tiempo para que siga creciendo lo mejor que has plantado en mi y que te estaré eternamente agradecido por tu mano cariñosa que me cuida y me trata con mimo y cariño.

Juan Lozano, cmf