Comulgar es estar de acuerdo contigo

Cada vez que comulgo, Señor,
estoy reforzando mi amistad contigo,
te capto como alguien vivo y cercano
y siento tu esperanza y fortaleza
en mi interior.

Cada vez que comulgo contigo,
acepto tus ideas radicales,
de preferir a los pobres y marginados
para gastar mi vida en mejorar la suya.

Cada vez que te recibo en mis entrañas,
renuevas mis ilusiones fraternas,
porque me indicas claramente la ruta
de construir una tierra justa y nueva.

Cada vez que me acerco hasta tu altar,
me llenas de entusiasmo y de sentido
y ya no puedo prescindir de tu misión
de agrandar mi corazón universal.

Cada vez que entras en mis adentros,
tu espíritu me anima y me sostiene,
haces renacer en mí la solidaridad,
un talante agradecido y sensibilidad.

Cada vez que me encuentro contigo,
mi corazón se ensancha y se dinamiza,
me sacas de todos mis pequeños egoísmos
y me llenas de tu capacidad
de obrar el bien.

Mari Patxi Ayerra

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