Vísperas – Martes XX de Tiempo Ordinario

SAN PIO X, papa. (MEMORIA)

 

VÍSPERAS
(Oración de la tarde)

INVOCACIÓN INICIAL

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno: CANTEMOS AL SEÑOR CON ALEGRÍA.

Cantemos al Señor con alegría,
unidos a la voz del pastor santo;
demos gracias a Dios, que es luz y guía,
solícito pastor de su rebaño.

Es su voz y su amor el que nos llama
en la voz del pastor que él ha elegido,
es su amor infinito el que nos ama
en la entrega y amor de este otro cristo.

Conociendo en la fe su fiel presencia,
hambrientos de verdad y luz divina,
sigamos al pastor que es providencia
de pastos abundantes que son vida.

Apacienta, Señor, guarda a tus hijos,
manda siempre a tu mies trabajadores;
cada aurora, a la puerta del aprisco,
nos aguarde el amor de tus pastores. Amén.

SALMODIA

Ant 1. Si me olvido de ti, Jerusalén, que se me paralice la mano derecha.

Salmo 136, 1-6 – JUNTO A LOS CANALES DE BABILONIA.

Junto a los canales de Babilonia
nos sentamos a llorar con nostalgia de Sión;
en los sauces de sus orillas
colgábamos nuestras cítaras.

Allí los que nos deportaron
nos invitaban a cantar;
nuestros opresores, a divertirlos:
«Cantadnos un cantar de Sión.»

¡Cómo cantar un cántico del Señor
en tierra extranjera!
Si me olvido de ti, Jerusalén,
que se me paralice la mano derecha;

que se me pegue la lengua al paladar
si no me acuerdo de ti,
si no pongo a Jerusalén
en la cumbre de mis alegrías.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Si me olvido de ti, Jerusalén, que se me paralice la mano derecha.

Ant 2. Te doy gracias, Señor, delante de los ángeles.

Salmo 137 – HIMNO DE ACCIÓN DE GRACIAS DE UN REY

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario,
daré gracias a tu nombre;

por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma.

Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra
al escuchar el oráculo de tu boca;
canten los caminos del Señor,
porque la gloria del Señor es grande.

El Señor es sublime, se fija en el humilde,
y de lejos conoce al soberbio.

Cuando camino entre peligros,
me conservas la vida;
extiendes tu izquierda contra la ira de mi enemigo,
y tu derecha me salva.

El Señor completará sus favores conmigo:
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Te doy gracias, Señor, delante de los ángeles.

Ant 3. Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.

Cántico: HIMNO A DIOS CREADOR Ap 4, 11; 5, 9-10. 12

Eres digno, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria,
el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y por tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes
y reinan sobre la tierra.

Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría,
la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.

LECTURA BREVE   1Pe 5, 1-4

A los presbíteros en esa comunidad, yo, presbítero como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que va a descubrirse, os exhorto: Sed pastores del rebaño de Dios a vuestro cargo, gobernándolo, no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere, no por sórdida ganancia, sino con generosidad, no como dominadores sobre la heredad de Dios, sino convirtiéndoos en modelos del rebaño. Y, cuando aparezca el supremo Pastor, recibiréis la corona de gloria que no se marchita.

RESPONSORIO BREVE

V. Éste es el que ama a sus hermanos, el que ora mucho por su pueblo.
R. Éste es el que ama a sus hermanos, el que ora mucho por su pueblo.

V. El que entregó su vida por sus hermanos.
R. El que ora mucho por su pueblo.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Éste es el que ama a sus hermanos, el que ora mucho por su pueblo.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Éste es el administrador fiel y prudente, a quien su señor ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Éste es el administrador fiel y prudente, a quien su señor ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas.

PRECES

Glorifiquemos a Cristo, constituido pontífice en favor de los hombres en lo que se refiere a Dios, y supliquémosle humildemente diciendo:

Salva a tu pueblo, Señor.

Tú que por medio de pastores santos y eximios has glorificado a tu Iglesia,
haz que todos los cristianos resplandezcan por su virtud.

Tú que por la oración de los santos pastores, que a semejanza de Moisés oraban por el pueblo, perdonaste los pecados de tus fieles,
purifica y santifica también ahora a la santa Iglesia por la intercesión de los santos.

Tú que de entre los fieles elegiste a los santos pastores y, por tu Espíritu, los consagraste como ministros en bien de sus hermanos,
llena también de tu Espíritu a todos los pastores del pueblo de Dios.

Tú que fuiste la heredad de los santos pastores,
no permitas que ninguno de los que fueron adquiridos por tu sangre viva alejado de ti.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Tú que por medio de los pastores de la Iglesia das la vida eterna a tus ovejas para que nadie las arrebate de tu mano,
salva a los difuntos, por quienes entregaste tu vida.

Digamos juntos la oración que Cristo nos enseñó como modelo de toda oración:

Padre nuestro…

ORACION

Dios todopoderoso y eterno, que, para defender la fe católica e instaurar todas las cosas en Cristo, colmaste al papa san Pío décimo de sabiduría divina y de fortaleza apostólica, concédenos que, dóciles a sus instrucciones y ejemplos, consigamos la recompensa eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Lectio Divina – 21 de agosto

Lectio: Martes, 21 Agosto, 2018

Tiempo Ordinario

1) Oración inicial
¡Oh Dios!, que has preparado bienes inefables para los que te aman; infunde tu amor en nuestros corazones, para que, amándote en todo y sobre todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. Por nuestro Señor.

2) Lectura del Evangelio
Del Evangelio según Mateo 19,23-30
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos. Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de los Cielos.» Al oír esto, los discípulos, llenos de asombro, decían: «Entonces, ¿quién se podrá salvar?» Jesús, mirándolos fijamente, dijo: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible.» Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos, pues?» Jesús les dijo: «Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o campos por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará vida eterna. «Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros.»

3) Reflexión
• El evangelio de hoy es la continuación inmediata del evangelio de ayer. Trae el comentario de Jesús respecto de la reacción negativa del joven rico.
• Mateo 19,23-24: El camello y el ojo de la aguja. Después de que el joven se fuera, Jesús comenta la decisión de aquel y dice: «Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos. Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de los Cielos.». Dos observaciones respecto de esta afirmación de Jesús: 1) El proverbio del camello y del ojo de la aguja se usaba para decir que una cosa era imposible, humanamente hablando. 2) La expresión “que un rico entre en el Reino” no se trata, en primer lugar de la entrada en el cielo, después de la muerte, sino de la entrada en la comunidad alrededor de Jesús. Y hasta hoy es así. Los ricos difícilmente entran y se sienten en casa en las comunidades que tratan de vivir el evangelio según las exigencias de Jesús y que tratan de abrirse a los pobres, a los migrantes y a los excluidos de la sociedad.
• Mateo 19,25-26: El espanto de los discípulos. El joven había observado los mandamientos, pero sin entender el porqué de la observancia. Algo semejante estaba aconteciendo entre los discípulos. Cuando Jesús los llamó, hicieron exactamente lo que Jesús había pedido al joven: lo dejaron todo y se fueron detrás de Jesús (Mt 4,20.22). Y sin embargo se quedaron espantados con la afirmación de Jesús sobre la casi imposibilidad que un rico tiene de entrar en el Reino de Dios. Señal de que no habían entendido bien la respuesta de Jesús al joven rico: “¡Va vende todo, dalo a los pobres y ven y sígueme!” Pues, si lo hubiesen entendido, no se hubieran quedado extrañados ante la exigencia de Jesús. Cuando la riqueza o el deseo de riqueza ocupa el corazón y la mirada no consigue percibir el sentido de la vida y del evangelio. ¡Sólo Dios puede ayudar! » Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible.»
• Mateo 19,27: La pregunta de Pedro. El trasfondo de la incomprensión de los discípulos despunta en la pregunta de Pedro: “Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué recibiremos, pues?” A pesar de la generosidad tan bonita del abandono de todo, mantenían la anterior mentalidad. Abandonaron todo para recibir algo en cambio. No habían entendido aún el sentido del servicio y de la gratuidad.
• Mateo 19,28-30: La respuesta de Jesús: «Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o campos por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros.». En esta respuesta, Jesús describe el nuevo mundo, cuyos fundamentos estaban siendo lanzados por su labor y la de sus discípulos. Jesús acentúa tres puntos importantes: (a) Los discípulos se van a sentar en los doce tronos junto con Jesús para juzgar a las tribus de Israel (cf. Apc 4,4). (b) Van a recibir en cambio muchas veces aquello que habían abandonado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos, campos y tendrán en herencia la vida eterna garantizada. (c) El mundo futuro será el contrario del mundo actual. En él los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos. La comunidad alrededor de Jesús es semilla y muestra de este mundo nuevo. Hasta hoy las pequeñas comunidades de los pobres siguen siendo semilla y muestra del Reino.
• Cada vez que, en la historia de la Biblia, surge un movimiento para renovar la Alianza, el movimiento comienza con reestablecer los derechos de los pobres, de los excluidos. Sin ello, ¡la Alianza no se rehace! Así hacían los profetas, así hace Jesús. Denuncia el sistema antiguo que, en nombre de Dios, excluía a los pobres. Jesús anuncia un nuevo comienzo que, en nombre de Dios, acoge a los excluidos. Este es el sentido y el motivo de la inserción y de la misión de la comunidad de Jesús en medio de los pobres. Saca su raíz e inaugura la nueva Alianza.

4) Para la reflexión personal
• Abandonar casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos, campos por causa del nombre de Jesús. ¿Cómo acontece esto en tu vida¿ ¿Qué has recibido en cambio?
• Hoy, la mayoría de los países pobres no son de religión cristiana, mientras que sí lo son la mayoría de los países ricos. ¿Cómo se aplica hoy el proverbio del camello que no pasa por el ojo de una aguja?

5) Oración final

Aunque fuese por valle tenebroso,
ningún mal temería,
pues tú vienes conmigo;
tu vara y tu cayado me sosiegan. (Sal 23,4)

Feminismo y espiritualidad macroecuménica

Pues, no sois Vos desagradecido, Criador mío, para que piense yo que daréis menos de lo que os suplican (estas siervas vuestras), sino mucho más; ni aborrecisteis, Señor de mi alma, cuando andabas por el mundo, a las mujeres, antes las favorecisteis siempre con mucha piedad, y hallasteis en ellas tanto amor y más fe que en los hombres…

¿No basta, Señor, que nos tiene el mundo acorraladas e incapaces para que hagamos cosa que valga por Vos en público, ni osemos hablar algunas verdades que lloramos en secreto, sino que no nos habíais de oír petición tan justa?

No lo creo, Señor, de vuestra Bondad y Justicia, que sois justo Juez, y no como los jueces del mundo, que como son hijos de Adán, y en fin, todos varones, no hay virtud de mujer que no tengan por sospechosa… que no es razón desechar ánimos virtuosos y fuertes, aunque sean de mujeres”

Teresa de Jesús

Este texto de una de las más importantes místicas cristianas de toda la historia de la Iglesia muestra el esbozo de una espiritualidad feminista o, al menos, una apertura para ello ya en el siglo XVI. Revela que desconsiderar la igualdad entre hombre y mujer y romper con la justa relación de género no sólo es una cuestión social y cultural, sino que toca el centro de la espiritualidad cristiana. No es eso lo que hizo Jesús, que, precisamente, siempre privilegiaba la relación de géneros. En realidad lo que importa es testimoniar la forma de ser del proprio Dios Amor. Por eso, ya en los años 80 Leonardo Boff afirmaba: «Cada vez que la mujer es marginada en la Iglesia, nuestra experiencia de Dios resulta perjudicada; nos empobrecemos, y nos cerramos a un sacramento radical de Dios».

Según eso, una justa y liberadora relación de géneros es camino y método de espiritualidad cristiana. Todavía en el siglo XVI, en el Libro de su Vida, Teresa revela lo que, en aquel tiempo sonaba extraño y que ella expresa como un secreto: «que, a mi parecer, oración mental no es otra cosa sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos que nos ama» (Vida 8,5). Eso significa que santa Teresa comprende la oración como una relación de amistad. Se refiere ahí a «amistad con Dios, o con Jesús». En esa relación, ella usa algunas imágenes afectivas, incluso eróticas. Su lenguaje es tal que mereció que la Inquisición se ocupara de ella y le practicara siete investigaciones del Tribunal. ¿Por qué? Por expresar su feminidad en la oración. En el mundo antiguo, las abadesas del desierto y muchas santas eran educadas para que se expresaran en masculino y usaran imágenes masculinas para la espiritualidad. En la oración, Teresa osó proponer una relación de géneros. Por otra parte, vivió una amistad afectuosa con san Juan de la Cruz y otros hermanos, como Graciano. Esa corriente de mística nupcial e incluso erótica se encuentra en las místicas beguinas del norte de Europa (siglo XIII y XIV), mal vistas por la jerarquía, algunas de ellas perseguidas y hasta martirizadas. Es un elemento central en la espiritualidad de mujeres como Hildegarda de Bingen (siglo XI) y Catalina de Siena (siglo XIV), mujeres hoy reconocidas por los papas como «doctoras de la Iglesia».

En el Islam, fue una mujer, la mística medieval Rabbia Al Adawiya (701-801) quien dio a la espiritualidad musulmana una dimensión de relación de intimidad nupcial con el amor divino. Ella hizo que los musulmanes se acordaran de un dicho atribuido al profeta Mahoma: «Tres cosas en el mundo me fueron dadas por ti y se volvieron dignas de amor: las mujeres, el perfume y la oración». Es importante observar que, en ese dicho del profeta, la oración es citada en tercer lugar en la relación con Alá.

Para nosotros, del siglo XXI, esta comprensión humana de la espiritualidad es importante. Va más allá del mundo cristiano. Se expresa en la propuesta de autores como Marià Corbì, que denomina la espiritualidad, como la «calidad humana profunda». También Ken Wilber, filósofo estadounidense, comprende la espiritualidad como «visión integral». Es un proceso existencial que nos hace pasar de un estado egoico a otro más etnocéntrico y finalmente a una postura de tipo cosmocéntrica. Si esa forma de comprender la espiritualidad humana y ecuménica es correcta, uno de los criterios básicos y esenciales para que ese proceso sea vivido es justamente «el reconocimiento y la valorización de la plena humanidad, tanto del ser humano, como, en una cultura patriarcal, de la mujer».

Hablando de cultura patriarcal, la religión siempre es un elemento de la cultura. Por eso, a lo largo de la historia, por siglos, las jerarquías religiosas ignoraron o negaron conscientemente esa preocupación de justicia de reconocer la dignidad de la mujer y una justa relación de géneros. Todavía hoy no hemos superado esto en la Iglesia Católica y en algunas otras Iglesias Cristianas. Al mantener los ministerios ordenados como privilegio masculino, y al ejercerlos de forma patriarcal, las Iglesias no sólo hacen una lectura fundamentalista de los textos bíblicos; cometen también un pecado que es social (contra la justicia), pero principalmente adoptan una postura anti-espiritual y anulan «lo que el Espíritu dice hoy a las Iglesias» (Ap 2,5).

En varios países de América Latina, como Brasil, Cuba, Colombia, en la costa de Ecuador y algunas regiones de Venezuela, las poblaciones más pobres están muy impregnadas por las culturas negras e indígenas. En ese caso, la postura clerical machista de las Iglesias tradicionales incomoda y en cierto modo dificulta la vivencia de la relación ecuménica con las religiones y tradiciones populares. En el caso de culturas indígenas de tradición patriarcal, las Iglesias que podrían dar un testimonio evangélico de liberación y justicia ayudan a reforzar el machismo. A pesar de todo, en las culturas negras y algunas indígenas, la bendición es un carisma de las mujeres, y la curación, de las curanderas. En la mayoría de las comunidades afrodescendientes, la dimensión sacerdotal es ejercida por Ialorixás (lasmadres de santo). Algunas comunidades tienen un babalaorixá (sacerdote), pero no es lo mismo ser orientado o recibir el Axé de un hombre (babalaorixá) que de una mujer. Hay una forma propia de relación con los Orixás que depende de la dimensión femenina y de esa relación de géneros. Tanto es así que, no raramente, los babalaorixás (hombres) acaban desarrollando tanto, espiritualmente, una dimensión femenina que, aunque son siempre muy respetados por su comunidad religiosa, son vistos por la sociedad dominante como gays o incluso travestis. Algunos lo son, otros no. Viven en la carne el conflicto de un diálogo interior que la sociedad no ayuda a explicitar, y reciben Orixás que son, al mismo tiempo, masculinos y femeninos sin ser necesariamente homoeróticos (con todo respeto hacia ellos y con profundo aprecio por su dimensión espiritual). Para nuestras vidas, la espiritualidad basada en la relación de géneros nos lleva a valorizar más la corporeidad y la dimensión afectuosa e incluso erótica de la vida como camino de intimidad con el Misterio. Nos ayuda a unir ética y estética en el camino espiritual, visión coherente y profunda de las cosas con una sensibilidad agudizada y, sobre todo, nos lleva a testimoniar a Dios como Misterio de Amor y de Pasión.

En el siglo XX, una testigo que vivió eso profundamente fue una joven judía holandesa, Etty Hillesum. Al inicio de los años 40, con 25 y 26 años, tuvo el coraje de asumir una relación amorosa sin casamiento y sin compromiso estable con un oficial alemán y después con un compositor holandés. Sin que nadie le enseñara, en medio de esas relaciones, vivió una profunda relación de intimidad con Dios, de modo muy secular. El 12 de julio de 1942, escribía en su diario: “Voy a ayudarte, Dios mío, a no apagarte en mí, pero no puedo garantizar nada. Lo que veo con claridad es que no eres Tú quien puede ayudarnos, sino que somos nosotros (los judíos) quienes podemos ayudarte a Ti y, al hacerlo, podemos ayudarnos a nosotros mismos. Eso es todo lo que en este momento podemos salvar, y también lo único que cuenta: un poco de Ti en nosotos, Dios mío. Tal vez, podamos también hacer que aparezca tu presencia en los corazones devastados de los otros”.

El reino

— ¿Y tu reino, Señor? ¿Qué haremos para entrar en él?
— El reino de los cielos es de quienes se parecen a los niños. Os lo aseguro: quien no aepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él (cf Mt 19, 13-15; Mc 13, 15).
P. Zezinho

Gaudete et exsultate (Francisco I)

Una enseñanza de la Iglesia muchas veces olvidada

52. La Iglesia enseñó reiteradas veces que no somos justificados por nuestras obras o por nuestros esfuerzos, sino por la gracia del Señor que toma la iniciativa. Los Padres de la Iglesia, aun antes de san Agustín, expresaban con claridad esta convicción primaria. San Juan Crisóstomo decía que Dios derrama en nosotros la fuente misma de todos los dones antes de que nosotros hayamos entrado en el combate[53]. San Basilio Magno remarcaba que el fiel se gloría solo en Dios, porque «reconoce estar privado de la verdadera justicia y que es justificado únicamente mediante la fe en Cristo»[54].


[53] Cf. Homilías sobre la carta a los Romanos, IX, 11: PG 60, 470.

[54] Homilía sobre la humildad: PG 31, 530.

Recursos – Domingo XXI de Tiempo Ordinario

PRESENTACIÓN DE UN CAYADO O UN BASTÓN

(Esta ofrenda la puede hacer el mismo Presidente o quien dirige el Consejo Pastoral)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy este bastón. Es el símbolo de la autoridad. Con él te quiero ofrecer mi disponibilidad de servicio, porque, como discípulo(a) del Buen Pastor, sé que la única autoridad existente en tu familia es la del servicio incondicional. Dame fuerzas para crecer en mi capacidad de entrega. En nombre del resto de la comunidad, te ofrezco también su disponibilidad de servicio, pues bien sabemos que somos pastores unos de otros, unas de otras; trenza entre todos nosotros y nosotras esa red del amor y la caridad.

PRESENTACIÓN DE UN RACIMO DE UVAS

(Hace esta ofrenda un padre, al que acompaña toda la familia)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te ofrezco hoy este racimo de uvas, que bien puede simbolizar nuestra familia y todas las familias de la tierra. Y es que un débil tronco común soporta las uvas individuales y diferentes, como en nuestra familia vivimos personas distintas, con roles distintos, pero en orden a la construcción de la unidad. Señor, al ofrecerte hoy nuestro deseo, danos Tú tu gracia para poderlo hacer realidad.

PRESENTACIÓN DE UNA PIEDRA

(Sin exagerar en el tamaño, sí que debiera verse que es un material de construcción. Debe hacer la ofrenda alguien de la comunidad que esté relacionado con esa actividad humana)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, por mi trabajo sé bien lo que te traigo y para lo que sirve. Es una piedra, y la usamos para construir con solidez. Como ella, tu Hijo Jesucristo es clave para nuestra comunidad y para la Iglesia. Gracias a Él se sostiene todo el edificio y en él encuentra su sentido.

Al hacerte hoy esta ofrenda, quiero, en nombre de toda la comunidad, ofrecerte nuestro edificio espiritual, el Cuerpo de tu Hijo que se «encarna» en nuestra parroquia (comunidad). Y con ella, va nuestro compromiso de ser testigos de tu Hijo resucitado en medio de este mundo. Nuestra experiencia de unidad entre nosotros y entre nosotras y de servicio al mundo quiere ser nuestro ofrecimiento.

PRESENTACIÓN DE UNA BUENA NOTICIA

(Debe haberse recogido en los últimos días de la prensa o los medios de comunicación social. La lee uno de los miembros adultos de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Por mi parte, Señor, te traigo esta buena noticia reciente. Mira, Señor, las personas no sólo somos capaces de hacer el mal. También, y por tu gracia, hacemos cosas positivas como ésa. Señor, que no sea una excepción; que nos empeñemos en realizarlas continuamente, porque sólo así es como transformaremos este mundo y esta sociedad, y ellos y ellas serán un buen campo para la nueva vida de la resurrección.

PRESENTACIÓN DE UNA LÁMPARA ENCENDIDA

(Hace la ofrenda uno de los adultos de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Yo te traigo, Señor, esta candela encendida, símbolo de tu Hijo Resucitado, que reunió en torno a su luz a los primeros cristianos en comunidades vivas. Te ofrecemos, en primer lugar, nuestros deseos de vivir y compartir seriamente en nuestra comunidad y también, en segundo lugar, nuestras ganas de salir de ella para hacerte presente entre los hombres y las mujeres, a través de nuestra palabra y nuestra vida. Para todo ello, danos, Señor, tu gracia y fortaleza.

Música – Domingo XXI de Tiempo Ordinario

Entrada: HIMNO A DIOS – Kairoi
Caminaré en presencia del Señor – Francisco Palazón

Penitencial: SEÑOR, TEN PIEDAD – Alejandro Mejía

Gloria: GLORIA A DIOS EN EL CIELO – Alejandro Mejía

Del salmo 33: HAZ LA PRUEBA Y VERÁS QUE BUENO ES EL SEÑOR – M.J. Pacheco

Aclamación: ALELUYA – Cristóbal Fones

Ofrendas: ESTO QUE TE DOY – Eduardo Ortiz Tirado

Himno: SANTO, SANTO, SANTO – Alejandro Mejía

Paz: CORDERO DE DIOS – Flor y Canto

Comunión: CUANDO COMEMOS DE TU PAN – Edgar López
Comulgar es compartir – Alfonso Franco

Meditación: ME ESTÁS LLAMANDO – Kairoi
La llamada – P. Zezinho

Salida: NO FUE FÁCIL, MARÍA – Cesáreo Gabaráin
En Caná de Galilea – Popular

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Cantos del domingo

Oración de los fieles (Domingo XXI de Tiempo Ordinario)

Oremos, hermanos a Dios nuestro Padre, siempre fiel y cariñoso con sus criaturas y le decimos:

NO PERMITAS, SEÑOR QUE NOS SEPAREMOS DE TI

1. – Por la Iglesia de Roma, por el Papa Francisco, por las Iglesias perseguidas, y por sus prelados y ministros, para que no les falte nunca el aliento de todas las Iglesias del mundo. OREMOS

2. – Por los intelectuales, profesores y periodistas que viven y trabajan inspirados por Jesús y su Evangelio, para que nunca les asalten las dudas y permanezcan fieles a la Iglesia de Dios. OREMOS

3. – Por todos aquellos que, perdidos los alientos humanos, solo confían en Cristo como Camino, Verdad y Vida. Que descubran la enorme gracia que Dios les ha dado. OREMOS

4. – Por los pilotos de aviación, por los marinos y marineros, por los conductores de tren y de autobús y por todos los que viajan de regreso de sus vacaciones, para que el ángel del Señor les guíe con felicidad a su destino. OREMOS

5. – Por todos aquellos que soportan algún peligro –policías, bomberos, médicos de urgencias, etc.– por el bien de los hermanos, para que nunca les falte fuerza y decisión en el desempeño de su labor. OREMOS

6.- Por nosotros presentes en esta eucaristía, por nuestros familiares y amigos. Y por aquellos que nunca nadie se acuerda de ellos. OREMOS

Acepta Dios Todopoderoso nuestras súplicas y dígnate escucharnos. Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina….. Amen.

Comentario al evangelio – 21 de agosto

Han pasado doce años pero recuerdo perfectamente la escena. La señora Teresa, madre y abuela, hoy casi centenaria, entró en la sacristía. Sus hijos desempeñaban cargos muy relevantes en varias de las mayores empresas y bancos del país: “Rece mucho por ellos, padre -me dijo- es muy difícil ser banquero y justo a la vez”.

Como vemos en el Evangelio, Jesús lo dijo con otras palabras, pero sobre todos nosotros gravita una amenaza que quizá es sobre todo una constatación: ¡qué difícil es acoger el Reino, gozarlo, si hemos llenado nuestra vida de otras muchas cosas, especialmente del dinero y de su deseo! Hemos de preguntarnos sin cesar si no hemos vendido el corazón a otros ídolos.

Pero en estos tiempos en los que la pobreza y la injusticia siguen campando a sus anchas por muchas partes del mundo mientras en otras nadamos en lo que hemos llamado ‘la crisis’, hay que elogiar en voz alta a quienes se han arriesgado a crear empresas, mantienen con valentía puestos de trabajo, han renunciado a parte de su bienestar para compartir con otros, pelean por el bien común e intentan desempeñar su trabajo honestamente (¡incluso en la banca!). Hay un discurso panfletario que demoniza inmediatamente palabras como ‘empresario’, ‘dueño’, ‘banquero’ y no refrenda muchas veces su aparente profecía con una vida evangélicamente más coherente.

Palpémonos todos la ropa antes de levantar el dedo contra el prójimo. Confrontémonos con la Palabra de Dios y con su Espíritu; Él nos inspirará qué hemos de hacer.