Oración de los fieles – Domingo XXVI de Tiempo Ordinario

Señor, llegamos ante Ti llenos de limitaciones y problemas, pero sabemos que en tus manos todo tiene solución. Sabemos que tu corazón tiene la grandeza de la misericordia. Por eso te decimos:

AYÚDANOS A VIVIR EN LA VERDAD.

1. – Tú eras valiente y decías siempre la verdad. Por eso te pedimos por la Iglesia, portadora del mensaje de salvación; para que no cese de anunciar a Cristo en cualquier circunstancia por muy adversa que se presente. OREMOS

2. – Tú eras el Profeta que los hombres necesitaban. Por ello te pedimos por el Papa, los obispos, los sacerdotes, los diáconos, las personas comprometidas; para que no tengan miedo de llevar a todos la verdad de Cristo que libera, acoge, ayuda y alegra. OREMOS

3. -Tú ayudabas a todos y los servías. Te pedimos que recuerdes a los que en estos momentos lo están pasando mal: pobres, ancianos, marginados, inmigrantes, parados; para que encuentren esa mano tendida que necesitan para ponerse en pie, y en la Iglesia encuentren motivos para seguir esperando. OREMOS

4. – Tú no ponías condiciones para amar. Y ante ello nuestro ruego va por las familias; para que no se cansen de amar desde la gratuidad, para que no busquen excusas a la hora de la entrega y la exigencia, para que sean fuertes en el momento de perdonar, de tolerar, de acoger. OREMOS

5. – Tú acogías a tus seguidores con humildad. Y nuestra súplica va dirigida a los gobernantes de todas las naciones; para que estén cerca de los hombres del pueblo y estén cercanos a sus necesidades y problemas. OREMOS

6. – Tú dijiste “el que quiera venir conmigo que se niegue a sí mismo”. Y ante ello pedimos por todos los que estamos reunidos en esta eucaristía; para que el Señor nos dé su fuerza y le sigamos desde nuestra realidad concreta, aunque no nos guste, aunque nos cueste, aunque duela demasiado. OREMOS

Te damos gracias, Padre, porque siempre das respuesta a nuestras necesidades. Ayúdanos a saber esperar con paciencia ese momento. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.