Comentario Domingo III de Adviento

Oración preparatoria

Señor Jesús, en este Adviento hazte experiencia en lo profundo del corazón, en medio de Tu pueblo, en el cada día, y así acoja Tu evangelio. Dame Tu sabiduría y Tu gracia para abrirme de tal modo a Tu vida que ella se encarne en consecuencias e implica- ción real. Envíame Tu Espíritu y dame Tu mismo fuego en el corazón. AMEN.

 

Lc 3, 10-18

«10Y las muchedumbres le preguntaban [[a Juan]], diciendo: “Así pues, ¿qué haremos(= debemos hacer)?”.

11Pero, respondiendo, les decía: “El que tiene dos túnicas, que dé al que no tiene, y el que tiene alimentos, que haga lo mismo”.

12Pero fueron también unos publicanos a ser bautizados, y le dijeron: “Maestro, ¿quéharemos (= debemos hacer)?”.

13Pero él les dijo: “No exijáis más de lo que os está fijado”.
14Pero le preguntaban también unos soldados, diciendo: “¿Qué haremos (= debemos hacer) también nosotros?”.
Y les dijo: “No extorsionéis a nadie, ni denunciéis falsamente, y contentaos con vuestros salarios”.

15Pero estando expectante el pueblo y pensando todos en sus corazones acerca deJuan si no sería él el Cristo, 16declaró Juan diciendo a todos: “Yo os bautizo con agua; pero viene el más fuerte que yo, a quien no soy digno de desatar la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. 17En su mano tiene el bieldo para aventar su parva y recogerá el trigo en su granero, pero quemará la paja con fuego que no se apaga”. 18Así, exhortando con otras muchas cosas, evangelizaba al pueblo»

¡PALABRA DEL SEÑOR!

 

CONTEXTO

Este evangelio también forma parte de la presentación de la misión y destino de Juan Bautista (Lc 3,1-20), y recoge la mayor parte de su proclamación (vv. 7-18; faltan los vv. 7-9). Es, pues, la segunda parte, la parte central, del tríptico dedicado a Juan Bautista. Después seguirá el breve relato de su destino (vv. 19-20). Y, de inmediato, la entrada en escena del Jesús adulto y en misión.

 

TEXTO

Podemos estructurar el texto en 3 partes, sucesivamente más breves:

a) vv. 10-14: tras la intervención de Juan hablando a la gente, en la que exhorta a “darfrutos dignos de conversión” (vv. 7-9, que no aparecen en el evangelio de hoy, pero conviene leer), los vv. 10-14 nos presentan la reacción de tres tipos de personajes (gente, publicanos y soldados), todos con la misma pregunta: ¿qué debemos hacer?El bautismo de Juan conlleva un determinado comportamiento ético; en sentido general, la experiencia de Dios tiene consecuencias directas en la vida; y, también,“las personas de Dios” saben cuestionar y reorientar la vida de quienes les tratan.

b) vv. 15-17: se centra en el pueblo (laos, término técnico para designar a Israel), en sus dudas sobre la identidad de Juan (v. 15), y en una solemne declaración de Juan, en la que se contrapone al auténtico Mesías que viene (el más fuerte que yo) (v. 16) y la previsión (¿acertada?) de la actuación de tal Mesías (v. 17).

c) v. 18: sumario brevísimo de la actuación de Juan. Aparece de nuevo el término“pueblo” y un verbo central del evangelio de Lucas: evangelizar, es decir, proclamar la Buena Noticia, que es la acción que, continuamente, desarrollaba Juan.

 

ELEMENTOS A DESTACAR

• Gente, publicanos, soldados… todos preguntan lo mismo: ¿qué debemos hacer?Son importantes las consecuencias prácticas del encuentro con Dios, de modo que la espera de Adviento, como tiempo de preparación para el Encuentro, tiene que provocar esa misma pregunta: ¿qué debo hacer?

• Los “tipos” de personajes son especiales, marcados algunos por el estigma de su oficio: todas las personas, en sus concretas situaciones o marcas, están llamadas a un nuevo inicio, a una vida en relación con Dios por medio de sus anunciadores.

• El “hombre de Dios”, el profeta Precursor, llega hasta los corazones de las gentes y provoca el descubrimiento, no de él, sino de quien es precursor, de Jesús: apropiación de lo divino (mensaje, comportamiento moral) para un descentramiento de sí mismo, señalando siempre al Otro, al Mesías. Ejerce verdaderamente depuente, es un auténtico acceso a Dios. Todo un ejemplo para los creyentes de hoy.

• ¡Qué suerte tenía Juan, que le llegaba tanta gente para dejarse instruir por él!Pero… ¡qué suerte tenía aquella gente, que podía encontrar verdaderamente a una“persona de Dios”! Para poder hablar de Él hay que ser de Él y tener una hondaexperiencia de Él. Así nos capacita y nos urge para la misión.

• “Exhortando con muchas otras cosas evangelizaba…”: pluralidad de modos y maneras, creatividad, inserción en la realidad… ¿Cómo ser hoy, aquí y ahora anun- ciador/a de la Buena Nueva de Jesús?

 

Paso 1 Lectio: ¿Qué dice el texto? Atiende todos los detalles posibles. Imagina la escena. Destaca todos los elementos que llaman la atención o te son muy significativos. Disfruta de la lectura atenta. Toma nota de todo lo que adviertas.

Paso 2 Meditatio: ¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior. A las mociones (movimientos) y emociones que sientes. ¿Algún aspecto te parece dirigido por Dios a tu persona, a tu situación, a alguna de tus dimensiones?

Paso 3 Oratio: ¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? ¿Qué te mueve a decirle? ¿Peticiones, alabanza, acción de gracias, perdón, ayuda, entusiasmo, compromiso? Habla con Dios…

Paso 4 Actio: ¿A qué te compromete el texto? ¿Qué ha movido la oración en tu interior? ¿Qué enseñanza encuentras? ¿Cómo hacer efectiva esa enseñanza?