El Bautismo ¡Bienvenidos! (Oración)

EL BAUTISMO ¡BIENVENIDOS!

Imagínate por un momento que estás preparando la visita de un buen amigo tuyo. Hace tiempo que no os veis. Llevas días ultimándolo todo. Siente algo dentro de ti, nervios, mariposillas en el estómago… ¿Cómo estará? ¿Será todo como la última vez que estuvisteis juntos? ¿Se sentirá a gusto? Pues bien, esta sensación es la misma que Jesús tiene ante el bautismo de cualquier persona. Quiere darle la bienvenida. Quiere hacerle sentir bien y quiere que esté como en casa.

El texto es una adaptación de Mt 2, 1-12:

La gente seguía muy impresionada con Juan, y todavía pensaban si él sería el Mesías. Aunque Juan les había dicho: “Yo os bautizo con agua, pero el verdadero Mesías es mejor que yo. Y os bautizará con agua y fuego”.

Entonces, un día, entre los que esperaban para que Juan les bautizase, apareció Jesús. Y entró en el agua. Se bautizó. Y estaba rezando. En ese momento hubo un trueno, se vio al Espíritu Santo con forma de paloma, y todos oyeron una voz que decía: “Tú eres mi Hijo, el amado, a quien más quiero”.

¿Alguna vez has pensado en tu bautismo? ¿Cuándo fue? ¿Qué sacerdote te bautizó? Seguro que fue un día de fiesta. La fiesta de bienvenida a una gran familia. A la familia cristiana. Un momento muy importante en tu vida. Cierra los ojos e intenta imaginarlo con los datos que tienes. ¿Qué sientes? ¿Cómo lo vive la gente que está allí y te quiere?

En el evangelio de hoy hemos escuchado cómo fue el bautismo de Jesús. Ahí estaba como uno más, esperando y… de repente, se mete al agua y queda bautizado. Él sabía que el bautismo le acercaría a su Padre. Porque cuando nos bautizamos, nuestros pecados quedan perdonados. Acercarse a Jesús, acercarnos a nuestro Padre Dios, siempre es motivo de fiesta. Siempre somos bienvenidos y queridos a su lado.

¿Nunca te ha pasado que tienes muchas ganas de llegar a casa después de un día largo? Y ponerte cómodo, sentarte tranquilo, descansar… Pues Jesús nos ofrece su hogar, su Padre, como un refugio donde acudir en el día a día para todo. Para lo que necesitemos.

Ven, Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo Creador.
Ven, Fuego que alienta la vida.
Ven, Agua que limpia y nos fecunda,
Soplo que nos hace andar.

Empujas la historia hacia la libertad,
deshaces los miedos que atan,
derribas los yugos que oprimen la voz,
sacudes las cobardías.

Ven, Espíritu Santo Creador.
Ven, Fuego que alienta la vida.
Ven, Agua que limpia y nos fecunda,
Soplo que nos hace andar.

Más dentro de mí que yo mismo
me habitas, Espíritu de amor,
me mueves por dentro, me lanzas a amar,
me llenas de gracia y ternura.

Ven, Espíritu Santo Creador.
Ven, Fuego que alienta la vida.
Ven, Agua que limpia y nos fecunda,
Soplo que nos hace andar.

Me alzas del polvo, me pones de pie,
me abres de nuevo el camino,
me imprimes a fuego en el corazón
el rostro de Cristo, el Señor.

Ven, Espíritu Santo Creador,
ven Consolador de los pobres.

Ven, espíritu Santo interpretado por Cristóbal Fones, «Consagrados a ti»

Dios es nuestro hogar

Cuando tenemos miedo…  …Dios es nuestro hogar.
Cuando estamos perdidos… …Dios es nuestro hogar.
Cuando hacemos algo mal… …Dios sigue siendo nuestro hogar.
Cuando nos sentimos solos… …Dios es nuestro hogar.
Cuando estamos contentos y agradecidos… …Dios es nuestro hogar.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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