Notas para fijarnos en el evangelio Domingo III de Tiempo Ordinario

• Ese tal “Teófilo” (3), a quien Lucas dedica también la segunda parte de su obra, los Hechos de los Apóstoles (Hch 1,1), es posible que sea unapersona concreta. Pero, teniendo en cuenta que significa “amigo de Dios”, puede ser el nombregenérico de todos los que serán lectores del Evangelio. Leer el Evangelio nos hace amigos de Dios.

• Lucas le dice lo que pretende: que el lector “conozca solidez de la enseñanza que ha recibido” (4).

• Los medios que pone para conseguir su objetivo son los dos escritos: el Evangelio y los Hechos de los Apóstoles. Con estos escritos, Lucas no quiere hacer una historia científica ni una biografía a través de los “hechos” (1). Lo quequiere es transmitir lo que descubre de la acción del Espíritu Santo en la persona de Jesús (lo ha- ce con el libro del Evangelio) y de la acción delmismo Espíritu en la Iglesia (Hechos de los Apóstoles). Eso es lo que le interesa a todo evangelista, a todo transmisor de la Buena Noticia: en la historia, en los “hechos”, en la vida cotidiana, descubrir y señalar lo que el Espíritu de Dios realiza. Eso es lo que dará “solidez” a la “enseñanza” que el lector ya “ha recibido” (4).

• Es interesante darse cuenta que esa tarea del anuncio de la Buena Nueva sólo se puede llevar a cabo a partir de los “testigos” (2). Es decir: la fe en Cristo es una experiencia, no una idea. Por ello, son los “testigos” los que se convierten en “predicadores de la Palabra” (2), es decir, evangelistas.

• “Nos transmitieron”, referencia a una tradición viva en la comunidad, procedente de los testigos oculares y ministros de la palabra que eran depositarios auténticos del mensaje.

• El hecho de “investigado todo cuidadosamente” no es desautorizar, sino fundamentarlo para poderlo contar con rigor.

Jesús empieza su ministerio (4,14-15)

• La narración “ordenada” (3), Lucas la empieza con un resumen del ministerio de Jesús:

– actúa en Galilea (14);

– es movido, “impulsado por del Espíritu” (14) –eso ya se había destacado (Lc 4,1) y será el tema de lo que Jesús leerá y comentará luego (18)–;

– el ministerio consiste en “enseñar” (15);

– y empieza ejerciéndolo en las “sinagogas” (15), lugar significativo dónde el pueblo de Israel se reúne para escuchar la Palabra de Dios –ahora escucharán esta Palabra escuchando a Jesús–.

• Toda esta acción de Jesús desemboca en la alabanza de Dios por parte del pueblo (15).

Jesús en la sinagoga de Nazaret, “dónde se había criado” (4,16-21)

• El primer “hecho” (1) relatado sucede “dónde se había criado” (16). Nazaret es el lugar de la vida cotidiana. Jesús actúa en el corazón de su pueblo, donde se cuece la vida de la gente. Y lo remueve todo. Todo su ministerio se desarrolla en el corazón de su pueblo, entre Nazaret y Jerusalén (Lc 1,26.39; 9,51).

• Otra vez Lucas nos presenta la acción del “Espíritu” (18) que marca todo lo que hace y diceJesús. Esta acción queda expresada en el texto que Jesús lee (18-19) del profeta Isaías (Is 61,1-2).El texto de Isaías es un texto programático, que resume la identidad y la misión de Jesús en sentido mesiánico (profeta-Mesías). Describe, la misión liberadora de Jesús, el Ungido por el Espíritu:

En primer lugar, anuncia a los pobres el fin de su condición miserable; cautivos, ciegos, los oprimidos (Is 61,1). Hay también una alusión al año jubilar (v.2) el año de gracia del Señor en que se cancelaban las deudas y se ponía enlibertad a los esclavos (Levítico 25).

Otra cosa muy provocativa de las palabras que Jesús omite es el final del texto de Isaías 61,2: “el día del desquite del Señor nuestro Dios”, referido a la victoria sobre los paganos.

Recordar que el texto de Isaías 61, 1-4 es un canto a la liberación israelita del exilio de Babilonia… pero la liberación no se había cumplido (después de los persas vinieron los griegos, y los romanos)… y con Jesús se cumple esta “Escritura” Al aplicárselo a sí mismo y abre la era de la salvación a todos … esto para ellos es inaceptable.

• La expresión “hoy se cumple” (21) quiere decir varias cosas:

– Lo que dice “la Escritura” es actual. Pero sólo es percibido como tal cuando es leído y escuchado con la fe que suscita la acción del “Espíritu”, quien convoca y obre el corazón.

– “El Espíritu” actúa “hoy”, ahora y aquí, en favor de los “pobres”, de los “cautivos”, de los “ciegos” (18).
– Y, por lo tanto, la prioridad de quien se deja conducir por “el Espíritu” –tanto Jesús como los que quieran seguirlo– es la liberación de los “pobres, desvalidos, cautivos, ciegos…”