Notas para fijarnos en el evangelio Domingo IV de Tiempo Ordinario

• En Jesús se hace presente “hoy” (21)la promesa de la salvación de Dios que los profetas anunciaban para los pobres, cautivos, ciegos, oprimidos (Lc 4,18): Él es el Mesías liberador, se abre la era de la Salvación, pero es universal, no excluye a los paganos

• Las “palabras de gracia” (22) hacen referencia la gracia que viene de Dios y de su palabra. Es lo mismo que Jesús remarcó en el desierto (“no solo de pan vive el hombre”) (Lc 4,4) citando Dt 8,3:“para enseñarte que no sólo de pan vive que el hombre, sino de todo cuanto sale de la boca de Dios”. La misma palabra la encontramos cuando Lucas nos habla de la predicación de los Apóstoles en el Libro de los Hechos (Hch 14,3; 20,24.32).

• “¿No es éste el hijo de José?” (22): Lagente presente en la sinagoga expresa las dificultades que hay para aceptar que aquello que se espera de Dios –las “palabras de gracia”- se pueda realizar y encontrar en un hombre.

• ”Médico, cúrate a ti mismo” (23): antes de ocuparse de los demás hay que remediar lo propio… hay que comenzar por liberar a Israel.

• Lo “que has hecho en Cafarnaún” (23):El Evangelio todavía no ha explicado la actividad de Jesús en Cafarnaún, que empezará pronto (Lc 4,31-41). Aquí se ha-ce referencia en contraposición a Nazaret: quieren que la actividad salvadora de Jesús se ejerza solamente en beneficio de Israel (aquí en su tierra, dejando fuera a los paganos). La actitud exclusivista los cierra al mensaje, la incredulidad impide la acción de Dios (24).

• Jesús, además de actualizar -”hoy” (21)- la acción de Dios en favor de los pobres (Lc 4, 18), recuerda a sus oyentes que Dios, a lo largo de la historia del pueblo, ya se ha hecho presente entre los más desvalidos: “viudas”, “leprosos”… extranjeros (28-29). Recordando estos episodios (1Re 17,1.9; 18,1; 2Re 5,1-14): en que Elías y Eliseo actúanen favor de personas extranjeras, Jesús manifiesta que su propia misión está destinada a todos los pueblos y no tan solos a Israel. También los paganos son llamados a la salvación (Hch 28, 23-28).

Ahora, “hoy”, Jesús hará presente estaintervención de Dios con su palabra y acción.

• Este recuerdo de la Historia de la Salvación pasa por denunciar que “en Israel” (25.27) no se ha aceptado esa intervención de Dios. Y, además, pasa por decir que en “Sarepta” (26) y en “Siria” (27), es decir, en otros pueblos, extranjeros, sí que la han aceptado. Y eso les es difícil de aceptar (28-29) a los judíos, los cuales entienden el ser pueblo escogido en un sentido restrictivo y exclusivista.

• Detrás de este relato del evangelista Lucas hay un experiencia dolorosa en las primeras comunidades cristianas: los cristianos que proceden del pueblo de Israel tienen dificultades para aceptar que los de procedencia no israelita también reciben la Buena Noticia de la Salvación de Cristo. También hoy tenemos dificultades para aceptarnos los unos a los otros.

• El final de esta escena (28-30) nos anticipa la muerte y resurrección de Jesucristo El que “lo empujaron fuera del pueblo… Hasta un barranco del monte… con intención despeñarlo” (29) nos recuerda la Pasión y Muerte. Y el que “se abriera paso entre ellos y se alejase” (30)nos transporta a la Resurrección. Por su misterio pascual, Cristo continúa abriéndose paso (30) “hoy” (21), saliendo de las situaciones de reclusión hacia la libertad, de los exclusivismos hacia la acogida y la liberación de los pobres, cautivos, ciegos, oprimidos (Lc 4,18), de “viudas” y“leprosos” (25-27), de los extranjeros.