Liturgia 2 de febrero

SÁBADO. PRESENTACIÓN DEL SEÑOR, fiesta

Misa de la fiesta (blanco)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Gloria. Prefacio propio. No se puede decir la Plegaria IV.

Leccionario: Vol. IV

  • Mal 3, 1-4. Llegará a su santuario el Señor a quien vosotros andáis buscando.
  • Sal 23. El Señor, Dios del universo, él es el Rey de la gloria.
  • Lc 2, 22-40. Mis ojos han visto a tu Salvador.

_________________________________________________________________________

BENDICIÓN DE LAS CANDELAS Y PROCESIÓN
La paz de Cristo, el Señor, Luz de los pueblos, esté con todos vosotros.

Monición inicial
Queridos hermanos: Hoy hace cuarenta días que celebrábamos, llenos de gozo, la fiesta del Nacimiento del Señor.

Según la narración evangélica conmemoramos en este día su presentación en el templo, no sólo para cumplir la Ley del Levítico, sino ante todo para encontrarse con el pueblo que iba a santificar.

Impulsados por el Espíritu Santo habían acudido al templo los bienaventurados ancianos Simeón y Ana que, iluminados por el Espíritu, reconocieron al Señor y lo proclamaron con alegría.

Del mismo modo, congregados también nosotros por el Espíritu Santo, dirijámonos a la presencia del Señor y al encuentro de Cristo. Lo encontraremos y lo reconoceremos en la fracción del pan, hasta que vuelva revestido de gloria.

Bendición de las candelas
Oh Dios,
fuente y origen de toda luz,
que manifestaste hoy al justo Simeón
la Luz para alumbrar a las naciones,
te rogamos suplicantes
que santifiques estos cirios con tu † bendición;
acepta los deseos de tu pueblo
que se ha reunido para cantar la alabanza de tu nombre;
llevándolos en sus manos,
y así merezca llegar, por la senda de las virtudes,
a la luz eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Asperja con agua bendita las candelas y da comienzo a la procesión.

Antífona de entrada Sal 47, 10-11
Oh, Dios, meditamos tu misericordia en medio de tu templo: como tu Nombre, oh, Dios, tu alabanza llega al confín de la Tierra. Tu diestra está llena de justicia.

Gloria

Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno,
rogamos humildemente a tu majestad
que, así como tu Hijo Unigénito
ha sido presentado hoy en el templo
en la realidad de nuestra carne,
nos concedas, de igual modo,
ser presentados ante ti con el alma limpia.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Contemplando a Jesús, que es presentado hoy en el templo en brazos de María, oremos con fe a Dios nuestro Padre, que nos ha enviado a su Hijo como salvador de todos.

1.- Para que la Iglesia sea, como Jesús, luz de las naciones en medio del mundo, que ilumine los pasos de los que le buscan sinceramente. Roguemos al Señor.
2.- Para que surjan vocaciones sacerdotales y religiosas, que consagren su vida por entero al Señor y lo sigan con fidelidad y alegría. Roguemos al Señor.
3.- Para que el Señor purifique el corazón de todos los gobernantes y poderosos de este mundo, para que se respete el derecho sagrado a la vida desde su concepción hasta la muerte natural. Roguemos al Señor.
4.- Para que Jesús manifieste su compasión a los que sufren y les dé su fortaleza y para que entren en la presencia del Señor todos los difuntos rescatados por la Sangre del Redentor. Roguemos al Señor.
5.- Para que a todos nosotros, aquí reunidos, nuestra fe nos libere de todos nuestros miedos y esclavitudes, y la gracia y la sabiduría guíen nuestros pasos. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que has derrotado al que tenía el poder de la muerte y que en Cristo has manifestado tu amor salvador y la luz de tu verdad a todos los hombres; escucha nuestras súplicas y haz que vivamos en la claridad de tu presencia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
T
e pedimos, Señor,

que te sean gratos los dones
presentados por la Iglesia exultante de gozo,
pues has querido que tu Hijo Unigénito
se ofreciera como Cordero inocente
por la salvación del mundo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

EL MISTERIO DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR

V/. El Señor esté con vosotros. R/.

V/. Levantemos el corazón. R/.

V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R/.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Porque tu Hijo, eterno como tú,
es presentado hoy en el templo
y es mostrado por el Espíritu
como gloria de Israel y luz de las naciones.

Por eso,
nosotros, llenos de alegría,
salimos al encuentro de tu Salvador,
mientras te alabamos con los ángeles y los santos
cantando sin cesar:

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

Antífona de comunión Lc 2, 30-31
Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos.

Oración después de la comunión
Por estos dones santos que hemos recibido,
llénanos de tu gracia, Señor,
tú que has colmado plenamente
el anhelo expectante de Simeón
y, así como él no vio la muerte
sin haber merecido acoger antes a Cristo,
concédenos alcanzar la vida eterna
a quienes caminamos al encuentro del Señor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne
— Dios todopoderoso

os bendiga con su misericordia
y os llene de la sabiduría eterna
Amén.

— Él aumente en vosotros la fe
y os dé la perseverancia en el bien obrar.
Amén.

— Atraiga hacia sí vuestros pasos
y os muestre el camino del amor y de la paz.
Amén.

— Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo † y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.
Amén.