Santoral 7 de febrero

Merece la pena destacar al beato Anselmo Polanco, agustino. Había nacido en Buenavista de Baldivia (Palencia) en 1881. Fue superior del convento de Valladolid y provincial. Siendo provincial fue nombrado obispo de Teruel en 1935. Tal vez proféticamente dijo en su entrada en la diócesis: Vengo a dar mi vida por mis ovejas.Pudo haber escapado, pero prefirió permanecer con su grey afrontando los mismos sufrimientos. Sufrió tremendas presiones para que retirara su firma de la carta colectiva del episcopado español denunciando la persecución sangrienta contra la Iglesia, negándose a costa de su vida. Fue vilmente asesinado al final de la guerra civil española, el 7 de febrero de 1939, cerca de Figueras, de un tiro en la nuca. Con él murió igualmente asesinado su Vicario General Felipe Ripoll y más de cuarenta compañeros de prisión. Posteriormente quemaron sus cuerpos. Juan Pablo II lo beatificó con sus compañeros el 1 de octubre de 1995.

Comienza el santoral con Gil María de San José, religioso de los Frailes Menores Franciscanos. Su vida fue muy sencilla, desempeñando en el convento los oficios de cocinero y de portero. Se distinguió por su devoción a la Virgen María y a la Eucaristía. Cuando los religiosos de la comunidad caían enfermos todos querían estar a su lado.

De la misma Orden es San Juan de Triora que murió ahogado en China después de sufrir crueles atrocidades por la fe en la cárcel. Tenemos también los nombres de los santos Juliana, viuda, Guarino obispo, Coleta virgen, Lorenzo de Siponto, Lucas el Joven, Máximo, obispo, Moisés eremita en la región del Sinaí como el antiguo caudillo de Israel, Partenio obispo y Ricardo que murió peregrinando a Santiago y Roma. Era el padre de san Willibaldo.

Hoy figuran muchos beatos en el santoral: Antonio de Stroncone, religioso, Eugenia Smet, que ayudada por el cura de Ars, fundó las Auxiliadoras de las Almas del Purgatorio, Guillermo de Laval, eremita, Jacobo Salés y Guillermo Saultemouche de la Compañía de Jesús, Pío IX papa, que proclamó el dogma de la Inmaculada y convocó el concilio vaticano I, Ricerio discípulo de San Francisco de Asís y Tomás Sherwood apresado y torturado en la Torre de Londres en tiempo de Isabel I.

Por último, recordamos al beato Nivardo, hermano menor de san Bernardo y monje.

Álvaro Maestro Jesús