Santoral 8 de febrero

El primero de los santos es San Jerónimo Emiliani, natural de Venecia y convertido de la política al seguimiento de Cristo. Su preocupación fueron los niños y los jóvenes que rondaban las calles sin oficio ni beneficio. Recogía a los huérfanos y ayudaba a los agricultores. Para ayudar a todos fundó la Compañía de los Servidores de los Pobres y la Compañía de los huérfanos. Su celo por la gloria de Dios le llevó también a fundar la Orden de Clérigos Regulares de Somasca. Fue santo y enseñó a otros el camino de la santidad.

Santa Josefina Bakhita es una religiosa en la que el Señor nos demostró la fuerza de su gracia. Fue vendida como esclava siendo niña en su tierra de Sudán a unos mercaderes y finalmente a un comerciante turco. Puesta en venta la compró un cónsul italiano, que la entregó a unas religiosas para que la educaran. Hecha cristiana demostró en la vida religiosa su virtud egregia y sobre todo su fortaleza de espíritu. Murió el año 1947 con gran fama de santidad. Juan Pablo II la canonizó el 1 de octubre del año 2000. En pocos años había pasado de esclava a santa.

Celebramos además a los santos Coínta, a los mártires de Constantinopla, Esteban de Grandmont, Honorato, Jacuto, Juvencio y Pablo.

También recordamos a los beatos Josefina Gabriela Bonino fundadora de las Hermanas de la Sagrada Familia para el cuidado de la juventud y de los enfermos y Pedro Ígneo, que fue cardenal y restauró la disciplina eclesiástica.

Álvaro Maestro Jesús