Santoral 11 de febrero

Dedicamos un recuerdo especial en este día a Nuestra Señora de Lourdes, cuyas apariciones tuvieron lugar el 11 de febrero de 1858. Hasta entonces este pueblecito de los Pirineos franceses era un lugar completamente desconocido y hoy es uno de los centros de peregrinación y espiritualidad más importantes del mundo cristiano. A la pregunta de Bernardette: ¿Quién sois vos?,contestó la Señora: Yo soy la Inmaculada Concepción.La Virgen pidió a las niñas oración, penitencia y la construcción allí de un santuario. No siempre se encuentra en Lourdes la curación deseada, pero siempre se recupera la paz y la gracia de Dios.

Los agustinos recordamos hoy a la Venerable María Felicidad Baseggio, nacida en una familia de artistas y heredera de esta vocación por lo que le tocó viajar por todas las regiones de Italia. Ingresó en las Terciarias franciscanas de Ferra, donde había nacido en 1776. Suprimido su convento por Napoleón en 1805 entró en las ermitañas de San Agustín, donde emitió sus votos solemnes en 1806. Suprimido éste también fue a vivir con un hermano suyo y después en una habitación de alquiler, llevando una vida verdaderamente contemplativa. Siguió teniendo estigmas y visiones, entregada a la vida de oración y de caridad con los pobres de la ciudad. Falleció el 11 de febrero de 1829.

Celebramos también hoy en el mundo católico, por decisión de Juan Pablo II, en 1992, la Jornada Mundial de los Enfermos, que es un precioso instrumento de evangelización. En España se celebraba ya desde 1985. De esta evangelización se encargan las Hospitalidades de Lourdes extendidas por todo el mundo, además de organizar las peregrinaciones de enfermos a su santuario. La enfermedad es ocasión propicia para mirar al cielo y practicar la caridad. La pastoral sanitaria ha ido siempre unida a las grandes preocupaciones de la Iglesia. La Iglesia española celebra el Día del Enfermo también en el sexto domingo de Pascua. Todos, tarde o temprano, somos azotados por la enfermedad. En ocasiones, sin embargo, como en los niños, ancianos y pobres se rodea de circunstancias dramáticas. Todos los cristianos tenemos el deber de poner una venda en las heridas de nuestros hermanos.

Recordamos además a los santos Pedro de Jesús Maldonado, sacerdote mexicano y mártir asesinado por odio a la fe en 1937, canonizado el 21 de mayo de 2000, Benito de Aniano abad, Ardano y Severino abades, Gregorio II y Pascual papas, Secundino obispo, Castrense y Sotere mártires. Espera la gloria de los altares Francisco Borrás Romeu, asesinado en Vinaroz (Castellón), durante la persecución contra la Iglesia en España el año 1936.

Álvaro Maestro Jesús