Santoral 19 de febrero

El primero que aparece ante nuestros ojos es san Conrado de Piacenza, eremita seglar. Se llamaba Conrado Confalonieri. Por un descuido provocó un gran incendio, que destrozó parte del bosque y varias viviendas. Quedó horrorizado de tal imprudencia y avergonzado de que culpaban a un inocente, se presentó a las autoridades declarándose responsable de haber hecho una hoguera para hacer salir a los conejos de sus madrigueras. Como penitencia se impuso el ejercer la mendicidad itinerante, más tarde se hizo ermitaño y fue famoso por los muchos milagros que obró en vida y después de muerto. La familia franciscana celebra su fiesta por haber sido miembro seglar de ella.

El santoral recuerda también a san Barbato, obispo de Benevento, Jorge monje, Lucía Yi virgen y mártir, catequista degollada en China, Mansueto obispo de Milán, Palestina monje y compañeros mártires y Quodvultdeus, a quien San Agustín dedicó su libro sobre las herejías.

Entre los beatos son Bonifacio obispo de Lausana, Isabel Picenardi muy asidua en la meditación de las sagradas Escrituras y Álvaro de Córdoba, dominico, peregrino y maestro de la vida espiritual con obras admirables y reformador de la Orden. La Iglesia le debe la devoción del Vía-Crucis con la que recordamos la muerte de Cristo.

Álvaro Maestro Jesús