Santoral 23 de febrero

La Iglesia primitiva fue rica en santos, tal vez más fervorosos por su proximidad a Cristo. Hoy celebramos a uno de estos hombres con el nombre de san Policarpo de Esmirna, obispo de esta ciudad y mártir, uno de los personajes más sobresalientes de la Iglesia del siglo II, que figura entre los Padres Apostólicos, aquellos que conocieron a los apóstoles. Policarpo vino a Roma para consultar con el que “presidía la caridad” sobre la celebración de la Pascua. Escribió varias cartas a las distintas iglesias de Asia y murió apuñalado, después de haberlo echado al fuego. La sentencia dice: Policarpo ha declarado haber sido siempre cristiano. Se conservan las actas de su proceso con las respuestas que dio al juez.

Otros santos de este día son san Juan, monje, Milburga abadesa, Sireno mártir, santa Marta, virgen y mártir, celebrada en Astorga y Viligiso obispo de Maguncia.

Recordamos también a los beatos Josefina Vannini, fundadora de las Hijas de San Camilo para la atención a los enfermos, Nicolás Tabouillot presbítero y mártir de la revolución francesa. Nos merece una atención especial la española Rafaela de Ibarra, madre de familia numerosa y fundadora de las religiosas de Los Ángeles Custodios, movida a compasión de las jóvenes que buscando trabajo en la industriosa ciudad de Bilbao, terminaban siendo explotadas por los patronos o caían en las redes de la prostitución. Nació, vivió y murió en Bilbao y fue declarada beata por Juan Pablo II el día 30 de septiembre de 1984.

Los pasionistas celebran este día solemnemente la Pasión del Señor, de la que son tan devotos, por haber heredado el espíritu de su fundador.

Álvaro Maestro Jesús