Para la catequesis: Domingo I de Cuaresma

I Domingo de Cuaresma
10 marzo 2019

Deuteronomio 26, 4-10; Salmo 90; Romanos 10, 8-13; Lucas 4, 1-13

Jesús es Tentado en el Desierto

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó del Jordán y conducido por el mismo Espíritu, se internó en el desierto, donde permaneció durante cuarenta días y fue tentado por el demonio. No comió nada en aquellos días, y cuando se completaron, sintió hambre. Entonces el diablo le dijo: «Si eres el Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan». Jesús le contestó: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre». Después lo llevó el diablo a un monte elevado y en un instante le hizo ver todos los reinos de la tierra y le dijo: «A mí me ha sido entregado todo el poder y la gloria de estos reinos, y yo los doy a quien quiero. Todo esto será tuyo, si te arrodillas y me adoras». Jesús le respondió: «Está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás». Entonces lo llevó a Jerusalén, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: «Si eres el Hijo de Dios, arrójate desde aquí, porque está escrito: Los ángeles del Señor tienen órdenes de cuidarte y de sostenerte en sus manos, para que tus pies no tropiecen con las piedras». Pero Jesús le respondió: «También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios». Concluidas las tentaciones, el diablo se retiró de él, hasta que llegara la hora.

Reflexión

Después de bautizarse, el Espíritu Santo conduce a Jesús al desierto 40 días para prepararse antes de empezar su misión de salvarnos de nuestros pecados. Se prepara orando y ayunando. ¿Por qué? (La oración y el ayuno nos acercan a Dios y nos ayudan a obedecerlo.) Pero Satanás, el enemigo de Dios, no quiere que Jesús cumpla su misión y trata de tentarlo en otra dirección. ¿Qué significa tentación? La primera tentación era que dejara de ayunar, algo que el Espíritu Santo le había pedido y que lo ayudaba a obedecer; después, trata de que escogiera poder y riquezas en vez de servir a Dios; y finalmente, trata de que se tire del templo, algo muy peligroso, a ver si los ángeles lo salvan. ¿Alguna vez han sido tentados a desobedecer a Dios? ¿A escoger placer, poder o riquezas en vez de servir a Dios? ¿A ponerse en peligro porque un amigo(a) te presiona? Jesús siempre resistió, recitando lo que Dios decía en la Biblia. Jesús nos enseña que la oración, el ayuno o sacrificio, y la Palabra de Dios nos ayuda a resistir las tentaciones y cumplir nuestra misión de amar y servir a Dios y a nuestros hermanos.

Actividad

Cortar las tarjetas. Pegar las de “Tentación” en cartulina de un color, y las de “Ayuda” en otro color. Poner cartas boca abajo en dos grupos. Destapar uno de cada grupo. ¿Cómo las de “Ayuda” nos ayuda a resistir las de “Tentación”? Repite cartas de “Ayuda”.

Oración

Ayúdame Señor a vencer mis tentaciones y a centrarme en lo grandioso de tu amor por nosotros. Quiero ser mejor cada día. Ayúdame a saber distinguir entre lo bueno y lo malo y compartir tu gran amor con todos mis hermanos. Amén