Dios apuesta por mí (Oración)

DIOS APUESTA POR MÍ

Un día más nos reunimos con Jesús para oír lo que quiere enseñarnos. Antes de escucharle vamos a hacer un poco de silencio por dentro y por fuera de nosotros. Y también vamos a relajarnos poniendo el cuerpo en una postura cómoda y respirando muy hondo tres veces seguidas.

Las cosas que cuenta Jesús son muchas veces muy sencillas, nos habla de amor, de cuidarnos, de ayudarnos, de perdonarnos. Intenta explicar lo mismo con mil ejemplos distintos, como la parábola de hoy.

El texto es una adaptación del evangelio de Lucas (Lc 13, 1-9):

Jesús siempre hablaba con imágenes de la vida diaria. Como muchos de los que le escuchaban eran agricultores, les contó esta parábola: «Un hombre tenía una higuera plantada en su viña (la higuera es un árbol que da higos, que es un fruto muy rico). Pues ese hombre fue a buscar los frutos de su higuera, y no había dado ni uno. Se enfadó tanto que le dijo a un viñador que trabajaba para él: «Hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno?”

Pero el viñador contestó: «Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Y si no da fruto, entonces la cortas».

Jesús quería que entendieran que Dios es como ese campesino que trabaja en la viña, que siempre intenta darnos otra oportunidad.

¿Qué crees que quiso decir Jesús con el ejemplo de la higuera? Piénsalo un momento con calma. Y te iremos dando unas pistas.

Tal vez yo soy como esa higuera.

Lo tengo todo para dar buenos frutos a los demás.

            Pero a veces me quedo esos buenos frutos para mí.

Y sin embargo Jesús, sigue apostando  por mí, porque me cree capaz de dar lo mejor.

Ya ves, toda esta historia que nos cuenta Jesús sirve para explicar que todos tenemos mucho bueno que dar. Y el Padre Dios siempre espera de nosotros que así lo hagamos, y aunque a veces no queramos dar ese fruto, él nos da otra oportunidad para que lo hagamos.

Sí, porque Dios me ha hecho una alianza, un trato. Nos ha prometido apostar siempre por nosotros y no nos falla, porque su fidelidad es desbordante.

Dios eligió a un pueblo esclavizado, desesperado y en duda.
Él lo nombró como pueblo, y salvó a quienes fueron su futuro.
Rebajó al pueblo fuerte, al pueblo dominador,
acompañó a su pueblo, con él quiso ser Dios.
Yo soy el Señor, libero al débil,
ahora vais a ver Quién es vuestro Dios.
El pueblo falló y la alianza quebró,
la espalda le dio a aquél que tanto le amó.
Pero el amor reventó la tierra y con su hijo con ofreció
nueva Alianza, nuevo camino de liberación.
Dios de la historia,
Dios de la Vida,
Dios de la tierra,
Dios de Verdad.
Dios en la historia,
Dios en la Vida,
Dios tierra y fuego, viento y mar.
Dios en lo humilde,
Dios de pobreza,

Dios desbordante fidelidad.

            Alianza interpretado por Ruah, «15 olas»

Imagina ahora que Jesús, que es el agricultor, explica la parábola y trata de responder acogiendo lo que te dice.

Coloquio del viñador

Yo soy el viñador
(Tú eres el viñador)
Quiero que tú des fruto
(Quieres que yo dé fruto)
Frutos de amor y de bondad
(Frutos de amor y de bondad)
Por eso te cuido (Por eso me cuidas)
Y siempre te cuidaré (Y siempre me cuidarás)

Gloria al Padre,
y al Hijo,
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.