Santoral 26 de marzo

Entre los muchos santos de este día me produce especial emoción un hombre cultísimo, amigo de San Isidoro de Sevilla y una de las mayores glorias de la iglesia visigótica. Me refiero a San Braulio obispo de Zaragoza. Escribió obras importantes, entre ellas la Vida de San Emiliano de la Cogolla, bastada en fuentes orales. Al final de su obra dedicó al santo unos versos. He tenido la suerte de nacer a unos 400 metros del monasterio de Suso, donde fue ermitaño San Millán y de traducir esta Vida,escrita por San Brauilio, para el público español. Que estas dos estrellas fulgentes de la iglesia visigótica nos recuerden hoy delante de Dios.

Nos encomendamos también a los mártires de Anatolia, a Bercario, Cástulo, Eutiquio, Montano y Máxima esposos, a Barón y Desiderio eremitas y a los obispos Liudgero y Pedro.

Igualmente pedimos su bendición a la beata Magdalena Morano infatigable catequista y al beato Pedro Marginet. Pedro fue durante su juventud un auténtico calavera hasta el punto de haber pertenecido a una banda de malhechores, que asolaban gran parte de Cataluña en el siglo XIV. Su conversión fue tan sincera que se hizo monje del Císter en Poblet (Tarragona), donde murió tenido por todos como un prodigio de santidad y penitencia. La diócesis de Guadix-Baza celebra al beato José Diego de Cádiz.

Álvaro Maestro Jesús