Sábado IV de Cuaresma

Hoy es 6 de abril, sábado IV de Cuaresma

La lectura de hoy es del evangelio de Juan (Jn 7, 40-53):

En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían: – «Éste es de verdad el profeta.» Otros decían: -«Éste es el Mesías.» Pero otros decían: – «¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?» Y así surgió entre la gente una discordia por su causa. Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima. Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y éstos les dijeron: – «¿Por qué no lo habéis traído?» Los guardias respondieron: – «Jamás ha hablado nadie como ese hombre.» Los fariseos les replicaron; – «¿También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la Ley son unos malditos.» Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo: – «¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?» Ellos le replicaron: – «¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas.» Y se volvieron cada uno a su casa.

De manera espontánea, aplicamos las palabras de Jeremías en la lectura de hoy a Jesús. Ellas nos recuerdan los planes de sus opositores para matarle como cordero llevado al matadero. Lo mismo que anunció Jesús a sus íntimos en más de una ocasión. Aunque lo hayamos oído y meditado muchas veces, una vez más, surge la inevitable pregunta: ¿qué mal hicieron Jeremías y Jesús para que algunos planeasen matarles? Hablarles en nombre de Dios para pedirles que dejasen el camino del mal, el que les lleva a la tristeza y al sinsentido e indicarles el verdadero que desemboca en la alegría de vivir y la esperanza. Ese fue su gran “delito”. Aunque sus inmediatos opositores continuaron rechazándoles… en el caso de Jesús, después de su injusta muerte, millones y millones de hombres y mujeres le hemos nombrado nuestro Camino, nuestra Verdad y nuestra Vida. La venganza de la que nos hablan las segundas palabras de Jeremías consistió y sigue consintiendo en que Jesús ha conquistado muchos corazones dispuestos a seguirle donde quiera que vaya.

El evangelio de hoy, confirma lo que acabamos de indicar ciñéndonos a la persona de Jesús. Se puede decir que desde que empezó su vida pública, la predicación de su buena noticia, las opiniones a su favor y en su contra siempre estuvieron presentes y siguen estando. En el evangelio de hoy vemos cómo algunos del pueblo le aceptan como profeta, como el Mesías, como el que nadie como él “ha hablado así”, y otros le rechazan porque de Galilea no puede venir el Mesías. Vemos también cómo gran parte de las autoridades religiosas de entonces buscan prenderlo ya, aunque uno de ellos, Nicodemo, quiere echarle una suave mano.

Hay que volver a insistir en que, salvando las distancias, se siguen cumpliendo hoy día las palabras de san Pablo que afirma que Jesús era un auténtico escándalo para los judíos, una locura para los gentiles pero salvación para todos los que le acogen. Jesús, el hijo de Dios, el que ha venido a iluminar nuestra vida, también en 2019 sigue siendo rechazado por unos y aceptado por otros. Los hombres tenemos la posibilidad de rechazar el mejor regalo que Dios nos ha hecho, el regalo de su Hijo. Aceptemos emocionados este sublime regalo.

Liturgia 6 de abril

SÁBADO DE LA IV SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa de feria (morado)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Prefacio Cuaresma

Leccionario: Vol. II

  • Jer 11, 18-20. Yo, como manso cordero, era llevado al matadero.
  • Sal 7. Señor, Dios mío, a ti me acojo.
  • Jn 7, 40-53. ¿Es que de Galilea va a venir el Mesías?

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Antífona de entrada          Sal 17, 5. 6. 7
Me cercaban olas mortales, me envolvían las redes del abismo; en el peligro invoqué al Señor, desde su templo él escuchó mi voz.

Acto penitencial
Hermanos, invoquemos al Señor, nuestro Dios, que escucha nuestra voz desde su templo santo, y comencemos la celebración de los sagrados misterios pidiéndole perdón por nuestros pecados.

– Señor, ten misericordia de nosotros.
* Porque hemos pecado contra Ti.

– Muestranos, Señor, tu misericordia.
* Y danos tu salvación

Oración colecta
TE pedimos, Señor,

que tu acción misericordiosa
mueva nuestros corazones,
ya que sin tu ayuda
no podemos complacerte.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Oremos, hermanos, a Dios Padre de misericordia, que nos pide que nos convirtamos a Él con un corazón sincero.

1.- Para que la Iglesia sepa mostrar a Cristo, el Señor, ante la faz del mundo. Roguemos al Señor.

2.- Para que los jóvenes no descarten entregar a Dios su vida por entero en el ministerio sacerdotal o la vida religiosa. Roguemos al Señor.

3.- Para que todos los pueblos de la tierra acepten a Jesús como al único Salvador, que se entrega por nosotros. Roguemos al Señor.

4.- Para que el pueblo de Israel reconozca en Jesús al Mesías, en quien el Padre quiso su sello. Roguemos al Señor.

5.- Para que todos nosotros acojamos con docilidad la palabra de Dios y seamos buenos discípulos de Cristo. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, que juzgas rectamente y sondeas las entrañas y el corazón de las personas; escucha nuestras oraciones y, ya que sabes que somos débiles, envíanos tu Espíritu para que nos ayude a dar testimonio de nuestra fe y razón de nuestra esperanza. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
T
E pedimos, Señor,

que seas propicio al recibir nuestras ofrendas
y, compasivo, atraigas hacia ti nuestras voluntades rebeldes.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Cuaresma

Antífona de comunión           Cf. 1 Pe 1, 18-19
Hemos sido liberados con una sangre preciosa, como la de un Cordero sin defecto y sin mancha, Cristo.

Oración después de la comunión
Q
UE tus santos misterios nos purifiquen, Señor,

y, por su acción eficaz,
nos vuelvan agradables a tus ojos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo
PROTEGE, Señor, a tu pueblo

que avanza presuroso hacia las próximas celebraciones
y acompáñalo con la abundancia de tu gracia,
para que, sostenido por las realidades visibles,
se vea aún más estimulado hacia las invisibles.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Santoral 6 de abril

En el Vietnam de los siglos XVIII y XIX la Iglesia sufrió muy crueles persecuciones que le dieron una gran floración de mártires. Hoy tenemos en el santoral a san Pablo Le Bao Tinh. Primero fue desterrado por el emperador Tu-Duc y vuelto del destierro a su ministerio condenado a morir decapitado por su fidelidad a la fe, terminando así una vida enteramente dedicada a su misión apostólica.

Son santos de este día también Eutiquio patriarca de Constantinopla, Gala viuda romana, Guillermo de Eskil en Dinamarca, Ireneo obispo y mártir, Prudencio monje y obispo, Urbano y Vinebaldo eremita y abad. Los sacramentinos muestran hoy su devoción a san Vicente Ferrer, sacerdote, muy venerado en su tierra valenciana.

Tenemos además a los beatos Catalina de Pallancia monja, Miguel Rúa presbítero, sucesor de san Juan Bosco en la Congregación Salesiana, Notkéri el Tartamudo así llamado por este defecto de su lengua y Petra Morossini, virgen y mártir de la pureza como santa María Goretti, de la que era muy devota. El 4 de octubre de 1987 fue beatificada por Juan Pablo II esta valiente mujer, miembro seglar de la familia franciscana. Todos estos santos cantan juntos en el cielo el Aleluya eterno de Dios.

Álvaro Maestro Jesús

Laudes – Sábado IV Cuaresma

LAUDES

SÁBADO IV CUARESMA

INVOCACIÓN INICIAL

V.Señor, ábreme los labios.
R.Y mi boca proclamará tu alabanza

INVITATORIO

Se reza el invitatorio cuando laudes es la primera oración del día.

SALMO 66: QUE TODOS LOS PUEBLOS ALABEN AL SEÑOR

Ant. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón».

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines de la tierra.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

Dame tu mano, María,
la de las toscas moradas;
clávame tus siete espadas
en esta carne baldía.
Quiero ir contigo en la impía
tarde negra y amarilla.
Aquí, en mi torpe mejilla,
quiero ver si se retrata
esa lividez de plata,
esa lágrima que brilla.

¿Dónde está ya el mediodía
luminoso en que Gabriel,
desde el marco del dintel,
te saludó: «Ave, María»?
Virgen ya de la agonía,
tu Hijo es el que cruza ahí.
Déjame hacer junto a ti
ese augusto itinerario.
Para ir al monte Calvario,
cítame en Getsemaní.

A ti doncella graciosa,
hoy maestra de dolores,
playa de los pecadores,
nido en que el alma reposa,
a ti, ofrezco, pulcra rosa,
las jornadas de esta vía.
A ti, Madre, a quien quería
cumplir mi humilde promesa.
A ti, celestial princesa,
Virgen sagrada María. Amén.

SALMO 91: ALABANZA DEL DIOS CREADOR

Ant. Es bueno tocar para tu nombre, oh Altísimo, y proclamar por la mañana tu misericordia.

Es bueno dar gracias al Señor
y tocar para tu nombre, oh Altísimo,
proclamar por la mañana tu misericordia
y de noche tu fidelidad,
con arpas de diez cuerdas y laúdes,
sobre arpegios de cítaras.

Tus acciones, Señor, son mi alegría,
y mi júbilo, las obras de tus manos.
¡Qué magníficas son tus obras, Señor,
qué profundos tus designios!
El ignorante no los entiende
ni el necio se da cuenta.

Aunque germinen como hierba los malvados
y florezcan los malhechores,
serán destruidos para siempre.
Tú, en cambio, Señor,
eres excelso por los siglos.

Porque tus enemigos, Señor, perecerán,
los malhechores serán dispersados;
pero a mí me das la fuerza de un búfalo
y me unges con aceite nuevo.
Mis ojos despreciarán a mis enemigos,
mis oídos escucharán su derrota.

El justo crecerá como una palmera,
se alzará como un cedro del Líbano:
plantado en la casa del Señor,
crecerá en los atrios de nuestro Dios;

en la vejez seguirá dando fruto
y estará lozano y frondoso,
para proclamar que el Señor es justo,
que en mi Roca no existe la maldad.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Es bueno tocar para tu nombre, oh Altísimo, y proclamar por la mañana tu misericordia.

CÁNTICO de EZEQUIEL: DIOS RENOVARÁ A SU PUEBLO

Ant. Os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo.

Os recogeré de entre las naciones,
os reuniré de todos los países,
y os llevaré a vuestra tierra.

Derramaré sobre vosotros un agua pura
que os purificará:
de todas vuestras inmundicias e idolatrías
os he de purificar;
y os daré un corazón nuevo,
y os infundiré un espíritu nuevo;
arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra,
y os daré un corazón de carne.

Os infundiré mi espíritu,
y haré que caminéis según mis preceptos,
y que guardéis y cumpláis mis mandatos.

Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres.
Vosotros seréis mi pueblo,
y yo seré vuestro Dios.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo.

SALMO 8: MAJESTAD DEL SEÑOR Y DIGNIDAD DEL HOMBRE

Ant. De la boca de los niños de pecho, Señor, has sacado tu alabanza.

Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder?

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies:

rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar.

Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo

Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. De la boca de los niños de pecho, Señor, has sacado tu alabanza.

LECTURA: Is 1, 16-18

«Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones. Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; buscad el derecho, enderezad al oprimido; defended al huérfano, proteged a la viuda. Entonces, venid, y litigaremos —dice el Señor—. Aunque vuestro pecados sean como púrpura, blanquearán como nieve; aunque sea rojos como escarlata, quedarán como lana.»

RESPONSORIO BREVE

R/ Él me librará de la red del cazador.
V/ Él me librará de la red del cazador.

R/ Me cubrirá con sus plumas.
V/ Él me librará

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ Él me librará de la red del cazador.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Jamás ha hablado nadie como ese hombre.

Benedictus. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR. Lc 1, 68-79

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por la boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Jamás ha hablado nadie como ese hombre.

PRECES

Demos gracias, siempre y en todo lugar, a Cristo, nuestro Salvador, y supliquémosle, diciendo:

Ayúdanos, Señor, con tu gracia.

  • Concédenos guardar sin mancha nuestros cuerpos,
    — para que el Espíritu Santo pueda habitar en ellos.
  • Desde el comienzo del día, acrecienta en nosotros el amor a nuestros hermanos
    — y el deseo de cumplir tu voluntad durante toda la jornada.
  • Danos hambre del alimento que perdura y da vida eterna,
    — y que tú diariamente nos proporcionas.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

  • Que tu Madre, refugio de pecadores, interceda por nosotros,
    — para que obtengamos el perdón de nuestros pecados.

Con la misma confianza que nos da nuestra fe, acudamos ahora al Padre, diciendo, como nos enseñó Cristo:
Padre nuestro…

ORACION

Que tu amor y tu misericordia dirijan nuestros corazones, Señor, ya que sin tu ayuda no podemos complacerte. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V.El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R.Amén.