Notas para fijarnos en el evangelio Domingo de Resurrección

• “El primer día de la semana” (1) es el que más adelante recibirá el nombre de“domingo” o “día del Señor”. Y, según la manera judía de contar los días, es el tercer día desde el viernes, día de la muerte de Jesús.

•  “Primer día” (1) sugiere nueva creación, comienzo. El domingo, para los cristianos, es símbolo de esto: Dios nos recrea, Dios, por su amor, nos permite volver a empezar.

• Las “mujeres” (1) ya habían sido testigos de la muerte de Jesús y del traslado de su cuerpo al sepulcro. Son las que habían acompañado a Jesús desde Galilea (Lc 23,55).

• Estas mujeres, después de haber dado sepultura a Jesús, a la vuelta prepararon aromas y ungüentos, y el sábado guardaron el precepto del descanso (Lc 23,56). Por ellono van al sepulcro hasta la madrugada del domingo, terminado ya el sábado.

* La unción ritual con aceite se practicóen Israel desde tiempos antiguos en el momento de designar algunas personas para determinados cargos o funciones; con el tiempo se convirtió en el signo de la presencia de la fuerza y del Espíritu de Dios en la persona ungida. Inicialmente se reservaba al rey (1 Sa 10,1; 1Re 9,16),pero más tarde pasó también a formar parte del rito de consagración de los sa- cerdotes (Ex 29,7.21). Simbólicamente, también los profetas se consideraban “ungidos” por el Espíritu de Dios (ls 61,1-3). La palabra “ungido” (“mesías”) designaba a las personas que habían recibido la unción santa, particularmente el rey y el sumo sacerdote.

* En el Nuevo Testamento, la unción con aceite perfumado podía formar parte de la recepción de los huéspedes (Lc 7, 46). La carta de Santiago recomienda que los enfermos sean ungidos y se ore por ellos(Sant 5, 14). También se usaba la unción en el rito de sepultura (Mc 16, 1; Lc 23, 56;Jn 12, 3.7).

• El que el sepulcro esté vacío (3) no es ninguna prueba de la resurrección de Jesús. Pero abre la pregunta por lo que ha pasado y la necesidad de responder a la misma.

• Los “dos hombres con vestidos refulgentes” (4), Lucas los vuelve a presentar después de la Ascensión: dos hombres vestidos de blanco (Hch 1, 10). Hablar de vestidos refulgentes o blancos es una manera de relacionarlos con Dios. Las mujeres dicen, más adelante, que se trataba de unos ángeles (Lc 24, 23). En todo caso, se trata de unos mensajeros que traen una interpelación y un anuncio de parte de Dios: “¿qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí. Ha resucitado” (6).

• Las palabras de estos “hombres” (7) son el núcleo del evangelio, de la fe cristiana: Jesús, muerto en la cruz y sepultado, ha resucitado y vive para siempre.

• Todo eso había sido anunciado: Lc 9, 22; 9,43-44; 17, 25; 18, 32-33. En estos textos, las expresiones de obligación (es necesario…, tiene que…) indican que todo lo que Jesús anuncia forma parte de la voluntad de Dios.

• A partir de lo que han experimentado en el sepulcro, las mujeres, citadas por su nombre (10) y recordadas, por tanto, como las que habían seguido a Jesús (Lc 8, 1-3), son las primeras anunciadoras (9) de la resurrección de Jesús a pesar de que, probablemente, no entendían nada.

• “No las creyeron” (11): es una reacción normal si tenemos en cuenta que en el mundo judío la palabra de las mujeres no tenía valor de testimonio. Los evangelistas, los cuatro, recogen este hecho vivido por las mujeres precisamente por esto: si el testimonio de las mujeres no hubiese provocado ninguna novedad, no hablarían del mismo porque en el mundo judío no les serviría — sería un descrédito— para anunciar el Evangelio. Pero el testimonio de las mujeres provoca que Pedro “vaya corriendo al sepulcro”,que “se asome”, que “vea”, que “se vuelva admirándose” (12). Es decir, el anuncio de las mujeres provoca acción y tiene unas consecuencias que han llegado hasta nosotros.