La misa del Domingo: misa con niños

DOMINGO II DE PASCUA (C)
Tomás vio a Jesús

28 de abril de 2019

 

(En este domingo. también se le ha llamado “de la Divina Misericordia”, quizás han regresado a casa las personas que habitualmente participan en nuestra celebración dominical. Conviene destacar, por lo tanto, los signos y mensajes que ya se expresaron el domingo anterior. Este domingo, como toda la semana anterior, se puede considerar como continuación de la fiesta de Pascua, “un único día de Pascua” prolongado en el tiempo.

  • Siguen destacando los signos de fiesta y alegría: el color blanco, las flores, el cirio pascual. Se puede tener un recipiente con el agua bendecida en la vigilia pascual o con agua bendita y algún cartel o proyección con frases: “resucitó” “aleluya”…

  • Convendría transmitir en la celebración cómo la vida del cristiano, también la del joven o el niño, tiene un sentido distinto y feliz a partir del hecho de la resurrección.
  • Un signo para la celebración: sigue siendo el cirio pascual, colocado en pedestal o soporte digno y adornado con flores. En la Acción de Gracias, mientras se canta, se pueden ir llevando unas flores sueltas junto al cirio pascual.
  • Se puede hacer una procesión de entrada, y abriendo la procesión el cirio pascual que es colocado en lugar destacado, o el Leccionario del Tiempo de Pascua.
  • En la lectura del evangelio, al final de la lectura, se puede resaltar un poco más el hecho de Tomás, haciendo que salga de un lugar, con una túnica blanca… Se presta el tema a resaltar este punto.
  • Signo de las campanas o campanillas. Pueden sonar en el inicio del “Gloria”.
  • Canciones para la celebración: “La fiesta del Señor” (Erdozain); “Jesús es Señor” (Kairoi); “Resucitó” (Kilo A.); “Somos testigos” (Kairoi).

1. MOTIVACIÓN

Amigos: El domingo pasado resonaba en las celebraciones el “pregón pascual” anunciando la resurrección del Señor. Durante esta semana pasada hemos vivido esta gran alegría. Los signos que hoy nos acompañan nos hablan de vida y de una vida para siempre. Por eso somos gente con ilusión y esperanza, gente que creemos que Jesús acompaña nuestra vida. Eso es lo que ahora vamos a celebrar. Amigos, cantamos y comenzamos la celebración

2. PROCESIÓN de ENTRADA (Abre la procesión el cirio pascual, que se puede incensar cuando es colocado en su sitio. En lugar del cirio puede ser el Leccionario del Tiempo. Mientras se canta).

3. CANTO “La fiesta del Señor” (Erdozain).

Aleluya, aleluya, es la fiesta del Señor.
Aleluya, aleluya, el Señor resucitó (bis).

Ya no hay miedo, ya no hay muerte;
ya no hay penas que llorar;

porque Cristo sigue vivo,
la esperanza abierta está.

Cuando un hombre a tu lado
ya no sabe caminar.

No le dejes de la mano,
dale tu felicidad.

4. SALUDO DEL SACERDOTE Y MOTIVA EL GESTO PENITENCIAL

5. ASPERSIÓN CON EL AGUA BENDECIDA

(Se procede a la aspersión y se puede cantar este canto u otro)

Jesús es, Jesús es Señor. Jesús es,
Jesús es Señor. Jesús es, Jesús es Señor.

Aleluya, aleluya. Aleluya, aleluya. Aleluya, aleluya.

Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.
Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.
Gloria a Dios, gloria, gloria a Dios.

6. GLORIA (Cantado o recitado). Suenan las campanillas, o las campanas exteriores.

7. PRIMERA LECTURA (Hechos de los Apóstoles 5, 12-16)

Lectura de los Hechos de los Apóstoles:

Los apóstoles hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo.

Los fieles se reunían de común acuerdo en el pórtico de Salomón; los demás no se atrevían a juntárseles, aunque la gente se hacía lenguas de ellos; más aún, crecía el número de los creyentes, hombres y mujeres, que se adherían al Señor.

La gente sacaba a los enfermos a la calle, y los ponía en camillas, para que al pasar Pedro, su sombra por lo menos cayera sobre alguno.

Mucha gente de los alrededores acudía a Jerusalén llevando enfermos y poseídos de espíritu inmundo, y todos se curaban.

Palabra de Dios.

8. CANTO: “Resucitó” (Kilo A.)

Resucitó, resucitó, resucitó, aleluya.
Aleluya, aleluya, aleluya, resucitó.

La muerte, ¿dónde está la muerte?
¿dónde está mi muerte?

¿dónde su victoria?

Alegría, alegría hermanos,
que si hoy nos queremos
es que resucitó.

9. EVANGELIO (Juan 20, 19-31). Tomás: “si no veo, no creo”.

NARRADOR: Lectura del santo evangelio según San Juan.
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

JESÚS: Paz a vosotros.

NARRADOR: Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:

JESÚS: Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.

NARRADOR: Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:

JESÚS: Recibid el Espíritu santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.

NARRADOR: Tomás, uno de los doce, llamado “el Mellizo”, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:

DISCÍPULO: Hemos visto al Señor.

NARRADOR: Pero él les contestó.

TOMÁS: Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.

NARRADOR: A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:

JESÚS: Paz a vosotros.

NARRADOR: Luego dijo a Tomás.

JESÚS: Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.

NARRADOR: Contestó Tomás.

TOMÁS: ¡Señor mío y Dios mío!

NARRADOR: Jesús le dijo:

JESÚS: ¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.

NARRADOR: Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Palabra del Señor.

10. COMENTARIO

  • Nos ha llegado el hecho de la resurrección de Jesús a través del testimonio.
  • Somos testigos de la Resurrección. Eres testigo de que Jesús vive.
  • No porque hayamos “visto” físicamente a Jesús.
  • Sino porque “creemos” a quienes convivieron con el Señor resucitado y así nos lo han

    transmitido. Además, lo “experimentamos” en nuestro interior.

  • “Sabemos” que el Señor está presente en su Iglesia y en nuestra vida.
  • Seamos testigos “alegres” del Señor resucitado. La alegría contagia.

11. ORACION DE FIELES. PETICIONES

  1. Para que el Señor nos ayude a creer y confiar siempre en Él. Roguemos al Señor.
  2. Para que la Iglesia, el Papa, nuestros obispos y sacerdotes, religiosos, misioneros, catequistas, seglares y todos nosotros, comuniquemos la alegría del Señor resucitado. Roguemos al Señor.
  3. Para que los que han recibido el bautismo y la confirmación en estos días, o los van a recibir, y también sus familias, se comprometan a ser buenos cristianos en nuestra sociedad. Roguemos al Señor.
  4. Para que todas las naciones respeten la fe y la religión de todas las personas y podamos vivir en paz. Roguemos al Señor.
  5. Para que esta jornada de Elecciones transcurra con paz y respeto. Roguemos al Señor.

12. ACCIÓN DE GRACIAS. (Canto: “Somos testigos de la Resurrección” (Kairoi). Se puede cantar o escuchar esta canción u otra. Mientras se canta se puede ir llevando unas flores junto al cirio pascual).

El Señor resucitó,
venciendo la muerte en la cruz,
nuestra esperanza está en Él,
Él es nuestro Salvador.

Atrás quedó el temor,
la duda y la poca fe,
hagamos ya realidad,
un Reino nuevo de amor.

Somos testigos de la resurrección.
Él está aquí.

Está presente, es vida y es verdad.
Somos testigos de la resurrección.
Él está aquí.
Su espíritu nos mueve para amar.

Tú nos reúnes, Señor,
en torno al cáliz y al pan, y nos invitas a ser
la luz del mundo y la sal.
Donde haya odio y dolor haremos presente la paz,
en cada gesto de amor María Madre estará.

13. PARA LA VIDA

(Invitando a estar felices porque tenemos junto a nosotros a Jesús resucitado, y para siempre, se despide la celebración con la Bendición solemne de Pascua (misal). Se escucha en música ambiental, o se interpreta a órgano, si hubiera un buen organista, el “Aleluya” de Haendel).

Iñaki Lete, sdb