Liturgia 26 de abril

VIERNES DE LA OCTAVA DE PASCUA

Misa del viernes de la Octava (blanco) 

Misal: Antífonas y oraciones propias, es conveniente sustituir el acto penitencial por la aspersión con el agua bendecida en la Vigilia Pascual, Gloria, Prefacio Pascual I «en este día», embolismos propios en las Plegarias Eucarísticas. No se puede decir la Plegaria Eucarística IV. Despedida con doble «Aleluya».

Leccionario: Vol. II

  • Hch 4, 1-12. No hay salvación en ningún otro.
  • Sal 117. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular.
  • Secuencia. (Opcional) Ofrezcan los cristianos.
  • Jn 21, 1-14. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado.

Antífona de entrada           Cf. Sal 77, 53

El Señor condujo a su pueblo seguro, mientras el mar cubría a sus enemigos. Aleluya.

Aspersión con el agua
Hermanos, al comenzar la celebración de la Eucaristía, pidamos a Dios, nuestro Padre, que la aspersión de esta agua, bendecida en la Noche Santa (en el día santo) de Pascua, reavive en nosotros la gracia del Bautismo, por el cual fuimos sumergidos en la muerte redentora del Señor Jesús, para resucitar con Él a una vida nueva.

(Aspersión con el agua bendita, bien desde el presbiterio, o por el templo)

Que Dios todopoderoso nos purifique del pecado y, por la celebración de esta Eucaristía, nos haga dignos de participar del banquete de su Reino.

Gloria
En este día de gozo y de gloria, recitemos el himno de alabanza, invocando a Jesucristo, nuestro mediador, sentado a la derecha del Padre.

Oración colecta
DIOS todopoderoso y eterno,
que por el Misterio pascual
has restablecido tu alianza con los hombres,
concédenos imitar en la vida
lo que celebramos en la fe.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Hermanos, oremos a Dios, que por Jesús, Resurrección y Vida, nos ha enriquecido con su triunfo sobre la muerte y el pecado; y pidámosle que bendiga a nuestro mundo y que se manifieste a todos los hombres.

1.- Para que la vida y las obras de la Iglesia expresen, de manera clara, que sólo en el nombre de Cristo se puede encontrar la salvación.

<

p style=”text-align:justify;”>2.- Para que aumente entre los jóvenes de hoy el interés por una vocación de servicio dentro del sacerdocio o de la vida consagrada. Roguemos al Señor.


<

p style=”text-align:justify;”>3.- Para que la nueva vida que Cristo resucitado ha traído al mundo entero sea semilla de paz y fraternidad en todos los países de la tierra. Roguemos al Señor.


<

p style=”text-align:justify;”>4.- Para que todos los que sufren en el cuerpo o en el alma, invocando con esperanza el nombre de Cristo, sepan poner en manos de Dios su dolor o su angustia.


5.- Para que todos nosotros, dóciles al Espíritu y atentos a la voz de Cristo, trabajemos, día a día en la Iglesia, para el bien de todos los hermanos.

Escucha, Señor, las súplicas de tus fieles y concédeles, con la alegría de la salvación, la abundancia de gracias que confían recibir de tu mano quienes tienen puesta toda su esperanza en el nombre de Jesucristo, tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
REALIZA, Señor, en nosotros
lo que significa el intercambio de esta ofrenda pascual,
para que pasemos del apego a las cosas de la tierra,
al deseo de los bienes del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio pascual I

Antífona de comunión          Cf. Jn 21, 12-13
Jesús dijo a sus discípulos: «Vamos, almorzad». Y tomó el pan y se lo dio. Aleluya.

Oración después de la comunión
GUARDA, Señor, con tu amor constante
a los que has salvado,
para que los redimidos por la pasión de tu Hijo
se alegren con su resurrección.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Bendición solemne
— Que os bendiga Dios Todopoderoso
en la solemnidad pascual que hoy celebramos
y, compasivo, os defienda de toda asechanza del pecado.
R. Amén.

— El que os ha renovado para la vida eterna,
en la resurrección de su Unigénito,
os colme con el premio de la inmortalidad.
R. Amén.

— Y quienes, terminados los días de la pasión del Señor,
habéis participado en los gozos de la fiesta de Pascua,
podáis llegar, por su gracia,
con espíritu exultante a aquellas fiestas
que se celebran con alegría eterna.
R. Amén.

— Y la bendición de Dios todopoderoso,
del Padre, del Hijo † y del Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros y permanezca para siempre.
R. Amén.

Despedida
Hermanos, anunciad a todos la alegría del Señor resucitado. Podéis ir en paz, aleluya, aleluya.