Santoral 26 de abril

Los agustinos han profesado siempre un grande amor y devoción a la Madre de Cristo. Hoy la celebran con el título de Nuestra Señora del Buen Consejo. Un himno flamenco dice de María que el amor le dio mil nombres.Fue el amor el que inspiró a los agustinos este título porque a ella pertenece especialmente dar este don del Espíritu Santo a quienes siguen a su hijo Jesús. Ella nos inspira en cada momento el mejor consejo de Dios. La tradición nos ha trasmitido desde el renacimiento milagros y favores otorgados a los que veneran a María contemplando la pintura de la Madre del Buen Consejo, que la Orden conserva en Roma desde su descubrimiento el 25 de abril de 1467. Este cuadro imagen de la Virgen, probablemente del siglo XIII, dio origen a esta advocación y después fue introducida en las Letanías a María. Las diferentes comunidades agustinas siempre se han sentido aconsejadas por María, que nos dice con San Agustín: Eleva tu corazón al cielo para que no se pudra en la tierra; es el consejo de quien quiere que lo conserves, no que lo pierdas (Serm 389, 4).

Nos recuerda el santoral como primero al ilustre español san Isidoro de Sevilla, el hombre más culto de su tiempo. El concilio VIII de Toledo dice de él: Egregio doctor de nuestro siglo, novísimo y doctísimo adorno de la Iglesia católica.Escribió obras magistrales de teología, historia y poesía, siendo la más citada de éstas las Etimologías, así llamadas porque comienza el tema por la etimología de su palabra. Fue obispo, fundador del reino hispanogótico y primado de la iglesia. Erudito y santo pastor.

Distinguimos también a Santa Franca, virgen cisterciense, que fue abadesa de un monasterio y todas las noches cuando las monjas se retiraban a descansar iba a postrarse ante el sagrario, a San Ludolfo obispo y mártir, a San Basilio obispo en el Ponto, Esteban Premiense, cuyo sepulcro se encuentra en la iglesia de la Transfiguración de Moscú, Guillermo y Peregrino eremitas, Pascasio Radberto abad que renunció a este cargo para dedicarse a los estudios teológicos. Expuso lúcidamente la verdad del misterio de la Eucaristía. Por último, recordamos a Pedro de Praga el primer obispo de esta ciudad Braga.

Los dominicos celebran a los beatos Domingo y Gregorio, célebres predicadores del Reino de Aragón sepultados en una cueva por desprendimiento de la misma durante una tormenta. Beato también es Rafael Arnaiz Barón, natural de Burgos, conocido como hermano Rafael, que se hizo monje en la Trapa el año 1933 y sufrió mucho para acostumbrarse a las reglas de la Trapa, después de sus estudios en el mundo. En su beatificación, el 27 de septiembre de 1992, lo describió Juan Pablo II como modelo de joven que acoge la llamada de Dios. Sus escritos fueron leídos en su vida con ansiedad por jóvenes y mayores. Su lema fue: «¡Sólo Dios, sólo Dios, sólo Dios!».

Álvaro Maestro Jesús