Miércoles II de Pascua

Hoy es 1 de mayo, miércoles de la II semana de Pascua.

Me preparo para encontrarme con Dios. Confío en que se va a hacer presente en este rato de oración. Quizá notes la presencia a través de una palabra, una pregunta, o un sentimiento que brote inesperadamente en mi interior. Por ello me dejo llevar pausadamente por los textos y la música. Trato de prestar atención a cualquier destello que me anuncie su presencia.

Transforma mi vida, Señor, con tu amor,
Transforma mi corazón, con tu luz.
Transforma mi vida, Señor, con tu amor,
Transforma mi corazón, con tu luz.
Transforma mi vida, Señor, con tu amor,
Transforma mi corazón, con tu luz.
Transforma mi vida, Señor, con tu amor,
Transforma mi corazón, con tu luz.
Transfórmame.

Transforma mi vida, Señorde Fermín Negre, «Lo único que tengo»

La lectura de hoy es del evangelio de Juan (Jn 3, 16-21):

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.

El amor pone a Dios en movimiento. Tanto amó Dios al mundo, que hizo todo lo que estaba en su mano para que el mundo se inundara de su luz. Puedo intentar recordar todas esas situaciones de mi vida en que el amor también me pone en movimiento. Un amor que puede ser de pareja, en la familia, en la comunidad, en un voluntariado. Un amor profundo, comprometido, que pone a quien se ama en el centro de la vida y las decisiones. Y al recordar esos momentos, miro para descubrir cómo la luz de Dios se está transmitiendo a esas personas a través de mí.

Puede que en mi vida, también haya situaciones o actitudes que siento más alejadas de Dios. Que me gustaría mantener ocultas, en la penumbra, para que nadie supiera de ellas. Que me inquietan o me dejan triste cuando siento que Dios las mira. Y busco si hay en mí deseos de transformarlas. Busco si siento que Dios me ama tanto como para encontrar la forma de abrirse camino también ahí.

La luz y la oscuridad es la imagen que usa Juan para hablar de quien reconoce y acepta a Dios en su vida. Puedo pensar qué otras imágenes me ayudan a definir cómo es mi relación con Dios. Imágenes que hablen de cómo me siento cuando me aferro a él. O como él me va ayudando a descubrir la verdad de mi vida. Pienso en las imágenes que usaría para comentar a otra persona lo que ocurre en mí cuando Dios llega a mi vida.

Me acerco de nuevo al evangelio. Sintiendo la presencia de Jesús como un abrazo en mi vida. Descubriendo su deseo de llegar a mí. Descubriendo su amor como motor de ese acercamiento. Dejándome atrapar por esa imagen de la luz llegando a mi vida.

Transforma mi vida, Señor, con tu amor,
Transforma mi corazón, con tu luz.
Transforma mi vida, Señor, con tu amor,
Transforma mi corazón, con tu luz.
Transforma mi vida, Señor, con tu amor,
Transforma mi corazón, con tu luz.
Transforma mi vida, Señor, con tu amor,
Transforma mi corazón, con tu luz.
Transfórmame.

Transforma mi vida, Señorde Fermín Negre, «Lo único que tengo»

En este momento me presento ante Dios tal y como soy. Mostrándole lo brillante y lo oscuro de mi vida. Dispuesto a dejarme abrazar por él. Por eso le cuento lo que he sentido en este tiempo de oración. Quizá me surja una petición o algo por lo que darle gracias. Lo expreso con la confianza de estar hablando a alguien que me ama.

Tomad Señor y recibid, toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad. Todo mi haber y mi poseer. Vos me lo disteis, a vos Señor os lo torno. Todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia, que ésta me basta.

Liturgia 1 de mayo

MIÉRCOLES DE LA II SEMANA DE PASCUA, feria
SAN JOSÉ OBRERO, memoria libre

Misa de la feria o de la memoria (blanco)

Misal: Para la feria antífonas y oraciones propias. Prefacio pascual / para la memoria antífonas y oraciones propias. Prefacio de San José: «en la conmemoración». No se puede decir la Plegaria Eucarística IV.

Leccionario: Vol. II Para la memoria: vol IV para el Evangelio.

  • Hch 5, 17-26. Mirad, los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo.
  • Sal 33. El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó.
  • Jn 3, 16-21. Dios envió a su Hijo para que el mundo se salve por él. Para la memoria: Mt 13, 54-58:¿No es el hijo del carpintero?

Antífona de entrada          Cf. Sal 127, 1-2
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos. Comerás del fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien. Aleluya.

Monición de entrada
Hoy que se celebra el día internacional del trabajo, la Iglesia nos invita a volver nuestros ojos hacia san José, concretamente hacia su faceta de trabajador, en su taller de Nazaret; viéndolo trabajar para sacar adelante a su familia.

Acto penitencial
Preparémonos, pues, en silencio para celebrar la Eucaristía reconociendo nuestra debilidad y nuestro pecado; e implorando confiadamente la misericordia de Dios.

Yo confieso…

Oración colecta
DIOS creador del universo,
que has establecido la ley del trabajo
para toda la humanidad,
concédenos con bondad, por el ejemplo y patrocinio de san José,
que llevemos a cabo lo que nos mandas
y consigamos los premios que prometes.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Oremos a Dios nuestro Padre, para que guíe nuestros pasos y los de todos los hombres para entrar un día en el Reino de los cielos y para adelantar ahora su llegada.

1.- Para que el testimonio de fe la Iglesia sea un estímulo para que muchos abracen la fe y perseveren en ella. Roguemos al Señor.

2.- Para que Dios suscite abundantes y santas vocaciones sacerdotales, que sean el día de mañana predicadores entusiastas del Evangelio de la paz. Roguemos al Señor.

3.- Para que la claridad de Cristo resucitado ilumine a nuestros gobernantes en todas su opciones en ordena la instauración definitiva de la justicia y el trabajo continuo por el bien común.. Roguemos al Señor.

4.- Para que se respeten siempre los derechos de todos los trabajadores y se vean atendidas sus justas demandas. Roguemos al Señor.

5.- Para que en Jesús encontremos la seguridad que necesitamos para ser testigos de la resurrección en la vivencia cotidiana del amor. Roguemos al Señor.

Oh, Dios, que en la resurrección de Cristo nos has renovado para la vida eterna, concede a tu pueblo la firmeza de la fe y de la esperanza, para que nunca dudemos del cumplimiento de las promesas que hemos conocido siendo Tú el autor. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas
O
H Dios,
fuente de toda misericordia,
mira las ofrendas que presentamos a tu majestad
en la conmemoración de san José,
y concede, con bondad, que los dones ofrecidos
se transformen en ayuda para los que te invocan.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de san José, esposo de la bienaventurada Virgen María: en la conmemoración.

Antífona de comunión          Cf. Col 3, 17
Todo lo que de palabra o de obra realicéis sea todo en nombre del Señor, dando gracias a Dios. Aleluya.

Oración después de la comunión
S
ACIADOS con los alimentos celestiales
te pedimos humildemente, Señor,
que, a ejemplo de san José,
gustemos continuamente el fruto de una paz perpetua,
dando testimonio de la caridad que infundes en nuestros corazones.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo
C
oncede, Señor Dios,
a tus fieles encontrar seguridad y
riqueza en la abundancia de tus misericordias
y haz que, protegidos con tu bendición,
se mantengan en continua acción de gracias
y te bendigan rebosantes de alegría.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Santoral 1 de mayo

Hoy celebra la Iglesia la fiesta de San José Obrero en el día del trabajo, que se conmemora en todo el mundo. San José fue un obrero autónomo artesano y según los traductores de la Biblia carpintero. Fue el maestro de Cristo puesto por Dios al frente de una familia santa. Enseñó su oficio a Jesús y lo alimentó con el sudor de su frente. No tuvo salario fijo, no tenía seguridad social ni derecho a jubilación, ni el servicio médico que hoy disfrutan todos los obreros de muchas naciones. Lógicamente era el santo más indicado para dar un mensaje con su vida a todos los hombres del trabajo. Con este fin se instituyó esta fiesta el año 1955. Nos quiere hoy decir san José que se puede ser obrero, reclamar todos los derechos sociales bien reconocidos en las encíclicas de los Papas y en el Vaticano II y ser santo. Que san José bendiga hoy al mundo del trabajo.

Recuerda también el santoral en este día a san Jeremías profeta. Jeremías es apasionado y tierno, delicado y ardiente, religioso y cercano al drama de su pueblo. El dato más hermoso de su vida nos lo da su declaración: «Me dejé seducir por Dios».

Otros santos de este día son Agustín Schoeffler, presbítero y mártir de la Sociedad de Misiones extranjeras de París, Amador obispo de Auserre, Andeolo mártir, Arigio obispo en los Altos Alpes, Asaf abad y obispo, Brieuc abad y después obispo, Luis Bonnard mártir de la Sociedad de Misiones extranjeras de París, Marculfo ermitaño y monje, Orencio obispo de la época visigótica en Francia, Peregrino Laziosi de la Orden de los Siervos de María, Segusmundo rey de los burgundos y Teobardo obispo de Narbola. El día 1 de noviembre de 1989 Juan Pablo II canonizaba en la basílica vaticana al hermano de san Juan de Dios Ricardo Pampuri, muerto a los 33 años, tras una vida dedicada como médico al servicio de todos. En Huesca celebran la fiesta de san Orencio y santa Paciencia, padres de san Lorenzo, mártir.

Son beatos Aldebrando obispo, Julián Cesarello franciscano, Petronila abadesa y Vivaldo ermitaño. Les pedimos que se unan a san José pidiendo por este mundo.

Castellón de la Plana celebra a su patrona Nuestra Señora de Lledó y la ciudad de Cáceres a su patrona también Nuestra Señora de la Montaña, en el primer domingo de mayo. Para ambas ciudades le pedimos a la Virgen una especial bendición.

Álvaro Maestro Jesús

Laudes – Miércoles II de Pascua

LAUDES

MIÉRCOLES II DE PASCUA

INVOCACIÓN INICIAL

V.Señor, ábreme los labios.
R.Y mi boca proclamará tu alabanza

INVITATORIO

Se reza el invitatorio cuando laudes es la primera oración del día.

Ant. Verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya.

SALMO 23: ENTRADA SOLEMNE DE DIOS EN SU TEMPLO

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos.

— ¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?

— El hombre de manos inocentes
y puro corazón,
que no confía en los ídolos
ni jura contra el prójimo en falso.
Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.

— Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob.

¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria.

— ¿Quién es ese Rey de la gloria?
— El Señor, héroe valeroso;
el Señor, héroe de la guerra.

¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las antiguas compuertas:
va a entrar el Rey de la gloria.

— ¿Quién es ese Rey de la gloria?
— El Señor, Dios de los ejércitos.
Él es el Rey de la gloria.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

Cristo,
alegría del mundo,
resplandor de la gloria del Padre.
¡Bendita la mañana
que anuncia tu esplendor al universo!

En el día primero,
tu resurrección alegraba
el corazón del Padre.
En el día primero,
vio que todas las cosas eran buenas
porque participaban de tu gloria.

La mañana celebra
tu resurrección y se alegra
con claridad de Pascua.
Se levanta la tierra
como un joven discípulo en tu busca,
sabiendo que el sepulcro está vacío.

En la clara mañana,
tu sagrada luz se difunde
como una gracia nueva.
Que nosotros vivamos
como hijos de luz y no pequemos
contra la claridad de tu presencia. Amén.

SALMO 76: RECUERDO DEL PASADO GLORIOSO DE ISRAEL

Ant. Te vio el mar, oh Dios, mientras guiabas a tu pueblo por las aguas caudalosas. Aleluya.

Alzo mi voz a Dios gritando,
alzo mi voz a Dios para que me oiga.

En mi angustia te busco, Señor mío;
de noche extiendo las manos sin descanso,
y mi alma rehúsa el consuelo.
Cuando me acuerdo de Dios, gimo,
y meditando me siento desfallecer.

Sujetas los párpados de mis ojos,
y la agitación no me deja hablar.
Repaso los días antiguos,
recuerdo los años remotos;
de noche lo pienso en mis adentros,
y meditándolo me pregunto:

«¿Es que el Señor nos rechaza para siempre
y ya no volverá a favorecernos?
¿Se ha agotado ya su misericordia,
se ha terminado para siempre su promesa?
¿Es que Dios se ha olvidado de su bondad,
o la cólera cierra sus entrañas?

Y me digo: «¡Qué pena la mía!
¡Se ha cambiado la diestra del Altísimo!»
Recuerdo las proezas del Señor;
sí, recuerdo tus antiguos portentos,
medito todas tus obras
y considero tus hazañas.

Dios mío, tus caminos son santos:
¿qué dios es grande como nuestro Dios?

Tú, oh Dios, haciendo maravillas,
mostraste tu poder a los pueblos;
con tu brazo rescataste a tu pueblo,
a los hijos de Jacob y de José.

Te vio el mar, oh Dios,
te vio el mar y tembló,
las olas se estremecieron.

Las nubes descargaban sus aguas,
retumbaban los nubarrones,
tus saetas zigzagueaban.

Rodaba el estruendo de tu trueno,
los relámpagos deslumbraban el orbe,
la tierra retembló estremecida.

Tú te abriste camino por las aguas,
un vado por las aguas caudalosas,
y no quedaba rastro de tus huellas:

mientras guiabas a tu pueblo, como a un rebaño,
por la mano de Moisés y de Aarón.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Te vio el mar, oh Dios, mientras guiabas a tu pueblo por las aguas caudalosas. Aleluya.

CÁNTICO de SAMUEL: ALEGRÍA DE LOS HUMILDES DE DIOS

Ant. El Señor da la muerte y la vida. Aleluya.

Mi corazón se regocija por el Señor,
mi poder se exalta por Dios;
mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación.
No hay santo como el Señor,
no hay roca como nuestro Dios.

No multipliquéis discursos altivos,
no echéis por la boca arrogancias,
porque el Señor es un Dios que sabe;
él es quien pesa las acciones.

Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor;
los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía.

El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece.

Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria;
pues del Señor son los pilares de la tierra,
y sobre ellos afianzó el orbe.

Él guarda los pasos de sus amigos,
mientras los malvados perecen en las tinieblas,
porque el hombre no triunfa por su fuerza.

El Señor desbarata a sus contrarios,
el Altísimo truena desde el cielo,
el Señor juzga hasta el confín de la tierra.
Él da fuerza a su Rey,
exalta el poder de su Ungido.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. El Señor da la muerte y la vida. Aleluya.

SALMO 96: GLORIA DEL SEÑOR, REY DE JUSTICIA

Ant. Amanece la luz para el justo, y la alegría para los rectos de corazón. Aleluya.

El Señor reina, la tierra goza,
+ se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono.

Delante de él avanza fuego,
abrasando en torno a los enemigos;
sus relámpagos deslumbran el orbe,
y, viéndolos, la tierra se estremece.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria.

Los que adoran estatuas se sonrojan,
los que ponen su orgullo en los ídolos;
ante él se postran todos los dioses.

Lo oye Sión, y se alegra,
se regocijan las ciudades de Judá
por tus sentencias, Señor;

porque tú eres, Señor,
altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses.

El Señor ama al que aborrece el mal,
protege la vida de sus fieles
y los libra de los malvados.

Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Amanece la luz para el justo, y la alegría para los rectos de corazón. Aleluya.

LECTURA: Hb 13, 7-9a

Acordaos de vuestros dirigentes, que os anunciaron la palabra de Dios; fijaos en el desenlace de su vida e imitad su fe. Jesucristo es el mismo ayer y hoy y siempre. No os dejéis arrastrar por doctrinas complicadas y extrañas.

RESPONSORIO BREVE

R/ El Señor ha resucitado del sepulcro. Aleluya, aleluya.
V/ El Señor ha resucitado del sepulcro. Aleluya, aleluya.

R/ El que por nosotros colgó del madero.
V/ Aleluya, aleluya.

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ El Señor ha resucitado del sepulcro. Aleluya, aleluya.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Aleluya.

Benedictus. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR. Lc 1, 68-79

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por la boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Aleluya.

PRECES

Dirijámonos a Dios, que hizo ver a Jesús resucitado a los apóstoles, y digámosle suplicantes:

Ilumínanos, Señor, con la claridad de Cristo.

  • Dios, Padre de los astros, te aclamamos con acción de gracias esta mañana, porque nos has llamado a entrar en tu luz maravillosa
    — y te has compadecido de nosotros.
  • Haz, Señor, que la fuerza del Espíritu Santo nos purifique y nos fortalezca,
    — para que trabajemos por hacer más humana la vida de los hombres.
  • Haz que nos entreguemos de atl modo al servicio de nuestros hermanos
    — que logremos hacer de la familia humana una ofrenda agradable a tus ojos.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

  • Llénanos, desde el principio de este nuevo día, de tu misericordia,
    — para que en toda nuestra jornada encontremos nuestro gozo en alabarte.

Ya que Dios nos ha adoptado como hijos, oremos al Padre como nos enseñó el Señor:
Padre nuestro…

ORACION

Al revivir nuevamente este año el misterio pascual, en el que la humanidad recobra la dignidad perdida y adquiere la esperanza de la resurrecicón futura, te pedimos, Señor de clemencia, que el misterio celebrado en la fe se actualice siempre en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V.El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R.Amén.