Para la catequesis: Domingo III de Pascua

III Domingo de Pascua
5 de mayo 2019

Hechos 5, 27b-32. 40b-41; Salmo 29; Apocalipsis 5, 11-14; Juan 21, 1-19

En aquel tiempo, Jesús se les apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Se les apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás (llamado el Gemelo), Natanael (el de Caná de Galilea), los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos. Simón Pedro les dijo: «Voy a pescar». Ellos le respondieron: «También nosotros vamos contigo». Salieron y se embarcaron, pero aquella noche no pescaron nada. Estaba amaneciendo, cuando Jesús se apareció en la orilla, pero los discípulos no lo reconocieron. Jesús les dijo: «Muchachos, ¿han pescado algo?» Ellos contestaron: «No». Entonces él les dijo: «Echen la red a la derecha de la barca y encontrarán peces». Así lo hicieron, y luego ya no podían jalar la red por tantos pescados. Entonces el discípulo a quien amaba Jesús le dijo a Pedro: «Es el Señor». Tan pronto como Simón Pedro oyó decir que era el Señor, se anudó a la cintura la túnica, pues se la había quitado, y se tiró al agua. Los otros discípulos llegaron en la barca, arrastrando la red con los pescados, pues no distaban de tierra más de cien metros. Tan pronto como saltaron a tierra, vieron unas brasas y sobre ellas un pescado y pan. Jesús les dijo: «Traigan algunos pescados de los que acaban de pescar». Entonces Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red, repleta de pescados grandes. Eran ciento cincuenta y tres, y a pesar de que eran tantos, no se rompió la red. Luego les dijo Jesús: «Vengan a almorzar». Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ‘¿Quién eres?’, porque ya sabían que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio y también el pescado. Ésta fue la tercera vez que Jesús se apareció a sus discípulos después de resucitar de entre los muertos. Después de almorzar le preguntó Jesús a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?» Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos». Por segunda vez le preguntó: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?» Él le respondió: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Pastorea mis ovejas». Por tercera vez le preguntó: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?» Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería y le contestó: «Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas… Después le dijo: «Sígueme».

Reflexión

Jesús resucitado se aparece por tercera vez a los discípulos, pero no lo reconocen. Ellos habían vuelto a la vida de siempre de ser pescadores y no habían pescado nada. Juan se dio cuenta que era Jesús y se lo dice a Pedro. ¿Cómo sabe Juan que era Jesús? (Por la pesca milagrosa.) ¿Cuándo pasó esto anteriormente? (Cuando primero conocieron y siguieron a Jesús.) ¿Cómo reacciona Pedro? (Se tira al agua para llegar rápido a Jesús.) ¿Cómo se sentía Pedro? ¿Cómo reaccionan los otros discípulos? (Llegaron arrastrando las redes llenas de peces.) ¿Cuándo alguien que ustedes aman mucho llega a la casa, que hacen? ¿Cómo se sienten? ¿Después de darles el pan y pescado para comer (Jesús nos alimenta), que le pregunta Jesús a Pedro tres veces? (¿Me amas?) ¿Que le pide Jesús? (Apacienta a mis ovejas.) ¿Qué significa esto? (Pastorear Su pueblo.) Jesús le dice “Sígueme.” ¿Cuándo dijo esto anteriormente? (La primera pesca milagrosa que le dijo que iban a ser pescadores de hombres.) (Pedro fue el primer Papa por su gran amor a Jesús.) Jesús demuestra que Él está vivo y hay que cambiar y seguirlo. ¿Qué quiere Jesús más que nada de nosotros? (Que lo amemos mucho y lo sigamos.)

Actividad

En la segunda página que sigue, cortar, colorear, escribir nombre. Después, poner uno a la vez alrededor de una foto de Jesús orando: Jesús te Amo Mucho. Cantar siguiente canción.

Oración

Señor, a veces tienes que decirnos las cosas varias veces para entenderte. Ayúdanos a conocer el Amor inmenso que tienes por nosotros. Ayúdanos a reconocerte en las obras buenas. Danos la gracia de amarte mucho, amarnos unos a otros, y seguirte siempre. Amen.