Miércoles XII de Tiempo Ordinario

Hoy es 26 de junio, miércoles XII de Tiempo Ordinario.

Hago silencio. Me preparo para rezar, para pasar un momento contigo. Cada día vengo a tu encuentro, Jesús, sin saber de qué me vas a hablar. ¿Qué querrás decirme hoy? Tu palabra ¿será caricia o vendaval? ¿Será abrazo o un suave empujón para lanzarme al camino? Sea lo que sea, aquí estoy.

La lectura de hoy es del evangelio de Mateo (Mt 7, 15-20):

Jesús dijo a sus discípulos: “Cuidado con los profetas falsos; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. A ver, ¿acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Los árboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis”.

No quiero sacrificios ni holocaustos.
Solo quiero justicia,
derecho en la tierra,
y misericordia.
 

El ayuno que yo quiero
es no cerrarte en ti mismo,
partir tu pan con el hambriento,
romper todos los cepos,
hospedar a los pobres sin techo. 

No quiero sacrificios, solo misericordia (2)

El ayuno que yo quiero interpretado por Ixcís, «La lluvia de tu misericordia»

Escucho a Jesús alertándome también hoy de los falsos profetas. Quizás en mi vida o en mi mundo, también hay. Gente que habla de Dios pero siembra cizaña. Personas que utilizan las redes sociales o los medios de comunicación para lanzar odio en nombre de la verdad. Gente que olvida la misericordia. Escucho a Jesús diciéndome: ten cuidado.

Por sus frutos los conoceréis. Esa es una lección muy útil en la vida. Mirar antes a lo que se hace que a lo que se dice. Hoy, cuando mucho de lo que llega a nosotros es a través de palabras, titulares o discursos, lo que Jesús me recuerda es que a veces hay que abrir bien los ojos y mirar más allá de las palabras. Pienso, por un momento, en los frutos buenos que veo en mi entorno.

Los árboles sanos dan frutos buenos y los árboles dañados dan frutos malos. Quizás yo, en mi historia, tengo algo de árbol sano y también algo de árbol dañado. Pongo delante de Dios ambas dimensiones de la vida, lo sano y lo dañado, lo fecundo y lo estéril, lo bueno y lo malo. Y le pido que ayude a crecer lo bueno y ayude a sanar lo dañado.

Al volver a leer el texto, me fijo en la invitación de Jesús a mirar el mundo. Y a prestar atención a los frutos. Trato de pensar mientras escucho la enseñanza del maestro, en cuáles son los frutos del evangelio en este mundo, la paz, el amor, la justicia, la misericordia, la comunidad. Y voy pensando en escenarios donde esos frutos son reales.

Termino este momento de oración poniendo mi cosecha ante Dios. Señor, esto es lo que tengo. Esto es lo que soy. Esto es lo que te puedo dar. No sé si es mucho o poco, pero quiero que sea todo. Ayúdame a fiarme de ti y no de falsos profetas. Ayúdame a creer en ti. Sé tú el jardinero, el viñador, el hortelano que cuide la tierra que soy yo. Y todo estará bien.

Tomad Señor y recibid, toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad. Todo mi haber y mi poseer. Vos me lo disteis, a vos Señor os lo torno. Todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia, que ésta me basta.

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Liturgia 26 de junio

MIÉRCOLES DE LA XII SEMANA DE TIEMPO ORDINARIO, feria o SAN PELAYO, mártir, memoria libre

Misa de la feria (verde) o de la memoria (rojo)

Misal: Para la feria cualquier formulario permitido. Para la memoria 1ª oración propia y el resto de común de mártires (para un mártir) o de un domingo del Tiempo Ordinario. Prefacio común o de la memoria.

Leccionario: Vol. III-impar.

  • Gén 15, 1-12. 17-18. Abrahán creyó a Dios y le fue contado como justicia; y el Señor concertó alianza con él.
  • Sal 104. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.
  • Mt 7, 15-20. Por sus frutos los conoceréis.

Antífona de entrada          Cf. Sal 27, 8-9
El Señor es fuerza para su pueblo, apoyo y salvación para su Ungido. Salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad, sé su pastor por siempre.

Acto penitencial
Vamos a comenzar la Eucaristía reconociendo que no respondemos a esta llamada a la santidad que Dios nos hace; y pidiendo por ello perdón de nuestros pecados.

Yo confieso…

Oración colecta
CONCÉDENOS tener siempre, Señor,

respeto y amor a tu santo nombre,
porque jamás dejas de dirigir
a quienes estableces
en el sólido fundamento de tu amor.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Dirijamos nuestras plegarias a Dios Padre, que quiere que en todas partes demos frutos de santidad y de buenas obras.

1.- Por el Papa, los obispos y los sacerdotes; para que sean siempre auténticos pastores del pueblo de Dios. Roguemos al Señor.

2.- Por los jóvenes; para que se abran a la llamada de Jesús y le sigan en la vida sacerdotal o religiosa. Roguemos al Señor.

3.- Por los pueblos de toda la tierra; para que vivan en concordia y paz verdadera. Roguemos al Señor.

4.- Por los que viven angustiados por distintas necesidades; para que encuentren ayuda en Dios. Roguemos al Señor.

5.- Por nosotros mismos; para que siempre y en todo lugar demos frutos de santidad. Roguemos al Señor.

Dios compasivo, pastor de tu pueblo, escucha la oración suplicante de tu Iglesia y haz que, dando siempre buenos frutos de bondad y de justicia, no nos dejemos engañar por falsos profetas. Por Jesucristo nuestro Señor. 

Oración sobre las ofrendas
ACEPTA, Señor,

este sacrificio de reconciliación y alabanza
y concédenos que, purificados por su eficacia,
te ofrezcamos el obsequio agradable de nuestro corazón.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión          Cf. Sal 144, 15
Los ojos de todos te están aguardando, Señor; tú les das la comida a su tiempo.

Oración después de la comunión
RENOVADOS por la recepción del Cuerpo santo

y de la Sangre preciosa,
imploramos tu bondad, Señor,
para obtener con segura clemencia
lo que celebramos con fidelidad constante.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Santoral 26 de junio

El santoral de este día se centra en San José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei y de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. Su admiración y devoción la han extendido sus hijos por todo el mundo. a su canonización en Roma asistieron más de 300 000 personas de los cuatro continentes. Ningún fundador de un Instituto religioso ha conocido su fundación en vida con el esplendor que él vio la suya.

Había nacido en Barbastro en 1902 y estudió en los seminarios de Logroño y de Zaragoza. Trabajó como sacerdote en Madrid entre los pobres, niños y necesitados. Fue pionero del concilio Vaticano II con su llamada a la santidad en las ocupaciones sencillas de cada día y la incorporación del seglar cristiano a las tareas del apostolado. De su libro de espiritualidad Camino se han editado ya más de 4 millones de ejemplares. La Obra, con otro nombre Opus Dei, está esparcida por todo el mundo. lo recordaremos también el día de su canonización en la plaza de San Pedro, el 6 de octubre de 2002.

La hermosa ciudad de Coimbra tiene por patrono a un santo español, oriundo de Galicia, probablemente de Alveos (Pontevedra). Fue un niño mártir, auténtico atleta de Cristo: San Pelayo. Estamos en el siglo X. Los musulmanes de Córdoba tenían preso al obispo de Tuy, San Hermoigio. Un hermano suyo se trasladó a Córdoba con el fin de pagar el rescate. Nadie sabe por qué llevó consigo a un hijo, niño todavía, que ofrecido para conseguir la libertad de su tío. El niño conservó la fe en medio de una ciudad musulmana y de costumbres licenciosas. Abderramán quiso abusar de él, a lo que Pelayo se negó rotundamente. Fue descuartizado miembro a miembro y por fin decapitado. En Galicia, Castilla y León tiene dedicadas innumerables iglesias este héroe de la castidad.

Los mexicanos celebran a San José María Robles, ahorcado en 1927. Él mismo se puso la siga al cuello a la vez que decía palabras de perdón para sus verdugos. A su celo sacerdotal unió siempre una gran devoción a la Virgen y a la Eucaristía. Es fundador de las Hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado. Fue canonizado por Juan Pablo II el 21 de mayo de 2000.

En el santoral tenemos también a los santos Anselmo, monje cartujo, Antelco abad y obispo, David ermitaño, Deodato obispo, Juan y Pablo mártires romanos, José Ma-Taishun médico y catequista vietnamita, Masencio abad, Salvio y sus discípulos mártires, Vigilio obispo de Trento.

Dos Siervos de Dios croatas fueron beatificados en este día de 2001, en su propia tierra: José Bilczewski, arzobispo y Sigismundo Gosarzdowski, sacerdote. Están también en el Santoral de este día los beatos Magdalena Fontaine y otros tres nombres gloriosos de hijas de la caridad, asesinadas por odio a la fe durante la revolución francesa y también Raimundo Petiniard, que murió de miseria en una nave, condenado por la misma revolución.

Álvaro Maestro Jesús

Laudes – Miércoles XII de Tiempo Ordinario

LAUDES

MIÉRCOLES XII DE TIEMPO ORDINARIO

 

INVOCACIÓN INICIAL

V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza

INVITATORIO

Se reza el invitatorio cuando laudes es la primera oración del día.

Ant. Aclama al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría.

SALMO 66: QUE TODOS LOS PUEBLOS ALABEN AL SEÑOR

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines de la tierra.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

<

p style=»text-align:justify;»>Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor,
tuyas son la alabanza, la gloria y el honor;

tan sólo tú eres digno de toda bendición,

y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención.

<

p style=»text-align:justify;»>Loado seas por toda criatura, mi Señor,

y en especial loado por el hermano sol,

que alumbra, y abre el día, y es bello en su esplendor,
y lleva por los cielos noticia de su autor.

<

p style=»text-align:justify;»>Y por la hermana luna, de blanca luz menor,

y las estrellas claras, que tu poder creó,

tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son,
y brillan en los cielos: ¡loado, mi Señor!

Y por la hermana agua, preciosa en su candor,
que es útil, casta, humilde: ¡loado, mi Señor!
Por el hermano fuego, que alumbra al irse el sol,
y es fuerte, hermoso, alegre: ¡loado, mi Señor!

<

p style=»text-align:justify;»>Y por la hermana tierra, que es toda bendición,
la hermana madre tierra, que da en toda ocasión
las hierbas y los frutos y flores de color,

y nos sustenta y rige: ¡loado, mi Señor!

<

p style=»text-align:justify;»>Y por los que perdonan y aguantan por tu amor
los males corporales y la tribulación:

¡felices los que sufren en paz con el dolor,
porque les llega el tiempo de la consolación!

<

p style=»text-align:justify;»>Y por la hermana muerte: ¡loado, mi Señor!
Ningún viviente escapa a su persecución;

¡ay si en pecado grave sorprende al pecador!
¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!

¡No probarán la muerte de la condenación!
Servidle con ternura y humilde corazón.
Agradeced sus dones, cantad su creación.
Las criaturas todas, load a mi Señor. Amén.

SALMO 107: ALABANZA AL SEÑOR Y PETICIÓN DE AUXILIO

Ant. Dios mío, mi corazón está firme +

Dios mío, mi corazón está firme,
para ti cantaré y tocaré, gloria mía.
Despertad, cítara y arpa
despertaré a la aurora.

Te daré gracias ante los pueblos, Señor;
tocaré para ti ante las naciones:
por tu bondad, que es más grande que los cielos;
por tu fidelidad, que alcanza a las nubes.

Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria;
para que se salven tus predilectos,
que tu mano salvadora nos responda.

Dios habló en su santuario;
«Triunfaré, ocuparé Siquén,
parcelaré el valle de Sucot;

mío es Galaad, mío Manasés,
Efraín es yelmo de mi cabeza,
Judá es mi cetro;

Moab, una jofaina para lavarme;
sobre Edom echo mi sandalia,
sobre Filistea canto victoria.»

Pero, ¿quién me guiará a la plaza fuerte,
quién me conducirá a Edom,
si tú, oh Dios, nos has rechazado
y no sales ya con nuestras tropas?

Auxílianos contra el enemigo,
que la ayuda del hombre es inútil.
Con Dios haremos proezas,
él pisoteará a nuestros enemigos.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Dios mío, mi corazón está firme +

CÁNTICO de ISAÍAS: ALEGRÍA DEL PROFETA ANTE LA NUEVA JERUSALÉN

Ant. El Señor me ha vestido un traje de gala y de triunfo.

Desbordo de gozo con el Señor,
y me alegro con mi Dios:
porque me ha vestido un traje de gala
y me ha envuelto en un manto de triunfo,
como novio que se pone la corona,
o novia que se adorna con sus joyas.

Como el suelo echa sus brotes,
como un jardín hace brotar sus semillas,
así el Señor hará brotar la justicia
y los himnos ante todos los pueblos.

Por amor de Sión no callaré,
por amor de Jerusalén no descansaré,
hasta que rompa la aurora de su justicia,
y su salvación llamee como antorcha.

Los pueblos verán tu justicia,
y los reyes tu gloria;
te pondrán un nombre nuevo,
pronunciando por la boca del Señor.

Serás corona fúlgida en la mano del Señor
y diadema real en la palma de tu Dios.

Ya no te llamarán «Abandonada»,
ni a tu tierra «Devastada»;
a ti te llamarán «Mi favorita»,
y a tu tierra «Desposada»,
porque el Señor te prefiere a ti,
y tu tierra tendrá marido.

Como un joven se casa con su novia,
así te desposa el que te construyó;
la alegría que encuentra el marido con su esposa,
la encontrará tu Dios contigo.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. El Señor me ha vestido un traje de gala y de triunfo.

SALMO 145: FELICIDAD DE LOS QUE ESPERAN EN DIOS

Ant. Alabaré al Señor mientras viva.

Alaba, alma mía, al Señor:
alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista.

No confiéis en los príncipes,
seres de polvo que no pueden salvar;
exhalan el espíritu y vuelven al polvo,
ese día perecen sus planes.

Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él;

que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.

El Señor liberta a los cautivos,
el Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.

El Señor guarda a los peregrinos,
sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.

El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Alabaré al Señor mientras viva.

LECTURA: Dt 4, 39-40a

Reconoce hoy medita en tu corazón que el Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Guarda los preceptos y mandamientos que yo te prescribo.

RESPONSORIO BREVE

R/ Bendito al Señor en todo momento.
V/ Bendito al Señor en todo momento.

R/ Su alabanza está siempre en mi boca.
V/ En todo momento.

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ Bendito al Señor en todo momento.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Sirvamos con santidad al Señor, todos nuestros días.

Benedictus. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR. Lc 1, 68-79

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por la boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Sirvamos con santidad al Señor, todos nuestros días.

PRECES

Cristo, reflejo de la gloria del Padre, nos ilumina con su palabra; acudamos, pues, a él, diciendo:

Rey de la gloria, escúchanos

<

p style=»text-align:justify;»>Bendito seas, Señor, que iniciaste y completas nuestra fe,

—porque nos llamaste a salir de la tiniebla y a entrar en tu luz maravillosa.

Tú que abriste los ojos de los ciegos y diste oído a los sordos,
—ayuda también nuestra falta de fe.

Haz, Señor, que permanezcamos siempre en tu amor,
—y que este amor nos guarde fraternalmente unidos.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Ayúdanos para que resistamos en la tentación, aguantemos en la tribulación
—y te demos gracias en la prosperidad.

Dejemos que el Espíritu de Dios, que ha sido derramado en nuestros corazones, se una a nuestro espíritu, para clamar:
Padre nuestro…

ORACION

Recuerda, Señor, tu santa alianza, consagrada con el nuevo sacramento de la sangre del Cordero, para que tu pueblo obtenga el perdón de sus pecados y un aumento constante de salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.