Liturgia – La Asunción de la Virgen María

ASUNCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, solemnidad

Misa del día de la solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María (blanco)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Gloria, Credo, Prefacio propio. No se puede decir la Plegaria Eucarística IV.

Leccionario: Vol. IV

  • Ap 11, 19a; 12, 1-6a. 10ab. Una mujer vestida del sol, y la luna bajo sus pies.
  • Sal 44. De pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir.
  • 1Cor 15, 20-27a.Primero Cristo, como primicia; después todo los que son de Cristo.
  • Lc 1, 39-56. El Poderoso ha hecho obras grandes en mí: enaltece a los humildes.

Antífona de entrada          Cf. Ap 12, 1
Un gran signo apareció en el cielo: una mujer vestida de sol, la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.

     O bien:
Alegrémonos todos en el Señor al celebrar este día de fiesta en honor de la Virgen María: de su Asunción se alegran los ángeles y alaban al Hijo de Dios.

Monición de entrada
Hermanos y hermanas, celebramos hoy la solemnidad de la Asunción de la bienaventurada Virgen María, Madre de nuestro Dios y Señor Jesucristo, que, consumado el curso de su vida en la tierra, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria de los cielos. Esta verdad de fe, recibida de la tradición de la Iglesia, fue definida solemnemente por el papa Pío XII el año 1950. En María, Madre de la Iglesia, contemplamos la imagen radiante de lo que la misma Iglesia ansía y espera ser, de lo que la humanidad entera anhela y presiente.

Acto penitencial
Y, ahora, para celebrar dignamente estos sagrados misterios, imploremos la misericordia de Dios e invoquemos a la Virgen María, refugio de pecadores, para que interceda por nosotros:

Yo confieso…

Se dice Gloria.

Oración colecta
DIOS todopoderoso y eterno,
que has elevado en cuerpo y alma a la gloria del cielo
a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo,
concédenos que, aspirando siempre a las realidades divinas,
lleguemos a participar con ella de su misma gloria.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Se dice Credo.

Oración de los fieles
En esta solemnidad de la Asunción de la bienaventurada Virgen María, abogada nuestra, presentamos a Dios Padre nuestras súplicas.

1.- Por la Iglesia, que peregrina por este mundo con la esperanza de la gloria que un día se nos descubrirá; en comunión con María, Madre de la Iglesia. Roguemos al Señor.

2.- Por la unión de las Iglesias, divididas por el pecado; en comunión con María, Madre de todos los creyentes en Cristo. Roguemos al Señor.

3.- Por los enfermos, los moribundos y por todos los que se encuentran en cualquier necesidad; en comunión con María, salud de los enfermos y consuelo de los afligidos. Roguemos al Señor.

4.- Por nosotros, que nos disponemos a celebrar la liturgia de la mesa eucarística, anuncio del banquete del reino eterno; en comunión con María, intercesora nuestra ante su Hijo Jesús. Roguemos al Señor.

Ten en cuenta, Señor, los anhelos y sufrimientos de toda la humanidad, expresados en la plegaria de tu Iglesia, que, llena de gozo, contempla en María nuestra humana naturaleza glorificada. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
SUBA a tu presencia, Señor,
la ofrenda de nuestra devoción,
y, por intercesión de la santísima Virgen María,
elevada al cielo,
haz que nuestros corazones,
encendidos en el fuego de tu amor,
tiendan constantemente hacia ti.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

LA GLORIA DE LA ASUNCIÓN DE MARÍA

V/.   El Señor esté con vosotros. R/.

V/.   Levantemos el corazón. R/.

V/.   Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R/.

EN verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.

Porque hoy ha sido elevada a los cielos
la Virgen, Madre de Dios;
ella es figura y primicia de la Iglesia,
que un día será glorificada;
ella es ejemplo de esperanza segura
y consuelo del pueblo peregrino.

Con razón no quisiste, Señor,
que conociera la corrupción del sepulcro
la que, de modo admirable,
concibió en su seno al autor de la vida,
tu Hijo encarnado.

Por eso, unidos a los coros angélicos,
te alabamos proclamando llenos de alegría

Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que vienen en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.

Antífona de comunión          Lc 1, 48-49
Me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí.

Oración después de la comunión
DESPUÉS de recibir los sacramentos que nos salvan,
te rogamos, Señor,
por intercesión de santa María Virgen,
elevada al cielo,
llegar a la gloria de la resurrección.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne
V/.El Señor esté con vosotros. R/.

V/.Inclinaos para recibir la bendición.

Dios que en su providencia amorosa
quiso salvar al género humano
por el fruto bendito del seno de la Virgen María,
os colme de sus bendiciones.

R/. Amén.

Que os acompañe siempre la protección de la Virgen,
por quien habéis recibido al Autor de la vida.

R/. Amén.

Y a todos vosotros,
reunidos hoy para celebrar con devoción esta fiesta de María,
el Señor os conceda la alegría del Espíritu
y los bienes de su reino.

R/. Amén.

Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo † y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.

R/. Amén.