Vísperas – Miércoles XXII de Tiempo Ordinario

VÍSPERAS

MIÉRCOLES XXII TIEMPO ORDINARIO

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p style=»text-align:justify;»>V/. Dios mío, ven en mi auxilio.

R/. Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo,
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

HIMNO

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p style=»text-align:justify;»>Padre: has de oír

este decir
que se me abre en los labios como flor.

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p style=»text-align:justify;»>Te llamaré

Padre, porque

la palabra me sabe a más amor.

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p style=»text-align:justify;»>Tuyo me sé,

pues me miré

en mi carne prendido tu fulgor.
Me has de ayudar

a caminar,

sin deshojar mi rosa de esplendor.

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p style=»text-align:justify;»>Por cuanto soy

gracias te doy:

por el milagro de vivir.

Y por el ver

la tarde arder,

por el encantamiento de existir.

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p style=»text-align:justify;»>Y para ir,

Padre, hacia ti,

dame tu mano suave y tu amistad.
Pues te diré:

solo no sé

ir rectamente hacia tu claridad.

<

p style=»text-align:justify;»>Tras el vivir,

dame el dormir

con los que aquí anudaste a mi querer.
dame, Señor,

hondo soñar.

¡Hogar dentro de ti nos has de hacer! Amén.

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p style=»text-align:justify;»>SALMODIA


Antífona 1:Aguardamos la alegre esperanza, la aparición gloriosa de nuestro Salvador.

SALMO 61: LA PAZ EN DIOS

Sólo en Dios descansa mi alma,
porque de él viene mi salvación;
sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré.

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p style=»text-align:justify;»>¿Hasta cuándo arremeteréis contra un hombre
todos juntos, para derribarlo

como a una pared que cede

o a una tapia ruinosa?

<

p style=»text-align:justify;»>Sólo piensan en derribarme de mi altura,
y se complacen en la mentira:

con la boca bendicen,

con el corazón maldicen.

<

p style=»text-align:justify;»>Descansa sólo en Dios, alma mía,
porque él es mi esperanza;

sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré.

<

p style=»text-align:justify;»>De Dios viene mi salvación y mi gloria,
él es mi roca firme,

Dios es mi refugio.

<

p style=»text-align:justify;»>Pueblo suyo, confiad en él,

desahogad ante él vuestro corazón,
que Dios es nuestro refugio.

<

p style=»text-align:justify;»>Los hombres no son más que un soplo,
los nobles son apariencia;

todos juntos en la balanza subirían
más leves que un soplo.

<

p style=»text-align:justify;»>No confiéis en la opresión,

no pongáis ilusiones en el robo;

y aunque crezcan vuestras riquezas,
no les deis el corazón.

<

p style=»text-align:justify;»>Dios ha dicho una cosa,

y dos cosas que he escuchado:

<

p style=»text-align:justify;»>«Que Dios tiene el poder

y el Señor tiene la gracia;
que tú pagas a cada uno
según sus obras.»

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1:Aguardamos la alegre esperanza, la aparición gloriosa de nuestro Salvador.

 

Antífona 2:Que Dios ilumine su rostro sobre nosotros y nos bendiga.

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p style=»text-align:justify;»>SALMO 66:
QUE TODOS LOS PUEBLOS ALABEN AL SEÑOR

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

<

p style=»text-align:justify;»>La tierra ha dado su fruto,

nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
hasta los confines del orbe.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 2:Que Dios ilumine su rostro sobre nosotros y nos bendiga.

 

Antífona 3:Por medio de él fueron creadas todas las cosas, y todo se mantiene en él.

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p style=»text-align:justify;»>CÁNTICO Col 1, 12-20:
HIMNO A CRISTO, PRIMOGÉNITO DE TODA CRIATURA Y PRIMER RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS

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p style=»text-align:justify;»>Damos gracias a Dios Padre,

que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.

<

p style=»text-align:justify;»>Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,

y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.

<

p style=»text-align:justify;»>Él es imagen de Dios invisible,

primogénito de toda criatura;

porque por medio de él

fueron creadas todas las cosas:

celestes y terrestres, visibles e invisibles,
Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;
todo fue creado por él y para él.

<

p style=»text-align:justify;»>Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él.

Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.

Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.

<

p style=»text-align:justify;»>Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud.
Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres:
los del cielo y los de la tierra,

haciendo la paz por la sangre de su cruz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 3:Por medio de él fueron creadas todas las cosas, y todo se mantiene en él.

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p style=»text-align:justify;»>LECTURA BREVE


Tened sentimientos de humildad unos con otros, porque Dios resiste a los soberbios, para dar su gracia a los humildes. Inclinaos, pues, bajo la mano poderosa de Dios, para que, a su tiempo, os ensalce. Descargad en él todo vuestro agobio, que él se interesa por vosotros. (1P 5,5b-7)

<

p style=»text-align:justify;»>RESPONSORIO BREVE


V/. Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.
R/. Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.

V/. A la sombra de tus alas escóndenos.
R/. Como a las niñas de tus ojos.

<

p style=»text-align:justify;»>V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

R/. Guárdanos, Señor, como a las niñas de tus ojos.

 

Magníficat, ant.:Haz, Señor, proezas con tu brazo: dispersa a los soberbios y enaltece a los humildes.

MAGNÍFICAT: ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR

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p style=»text-align:justify;»>Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

<

p style=»text-align:justify;»>Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

<

p style=»text-align:justify;»>Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

<

p style=»text-align:justify;»>Auxilia a Israel, su siervo,

acordándose de la misericordia

—como lo había prometido a nuestros padres—

en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Magníficat, ant.:Haz, Señor, proezas con tu brazo: dispersa a los soberbios y enaltece a los humildes.

 

<

p style=»text-align:justify;»>PRECES


Aclamemos, hermanos, a Dios, nuestro salvador, que se complace en enriquecernos con sus dones, y digámosle con fe:

Multiplica la gracia y la paz, Señor.

Dios eterno, mil años en tu presencia son como un ayer que pasó;
—ayúdanos a recordar siempre que nuestra vida es como hierba que florece por la mañana, y por la tarde se seca.

Alimenta a tu pueblo con el maná, para que no perezca de hambre,
—y dale el agua viva, para que nunca más tenga sed.

Que tus fieles busquen los bienes de arriba y aspiren a ellos,
—y te glorifiquen también con su trabajo y su descanso.

Concede, Señor, buen tiempo a las cosechas,
—para que la tierra dé fruto abundante.

Con el gozo que nos da el saber que somos hijos de Dios, digamos con plena confianza:
Padre nuestro…

ORACIÓN

Oh Dios, tu nombre es santo, y tu misericordia llega a tus fieles de generación en generación; atiende, pues, las súplicas de tu pueblo y haz que pueda proclamar eternamente tu grandeza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

R/. Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.