La misa del Domingo: misa con niños

1. MONICIÓN DE ENTRADA

Hermanos; sed bienvenidos a esta eucaristía. Un domingo más, el Señor, nos va indicando el camino a seguir para ser sus amigos; para ser sus discípulos. En la vida, como en todo, es más fácil marchar por los caminos fáciles que por aquellos que exigen riesgos, disciplina o simplemente dejar algo de nosotros por los demás. Iniciemos esta celebración cantando y recibiendo al sacerdote.

2. PERDÓN

2.1. Por las veces en que valoramos más lo material que lo espiritual. Señor ten piedad

2.2. Por las veces en las que vence más lo aparente que lo que no vemos. Cristo ten piedad

2.3. Por las veces en que hacemos de la cruz un adorno y no una bandera del amor que Dios nos tiene en Jesús. Señor ten piedad.

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Vamos a escuchar en este día la Palabra de Dios. También nosotros, como el rey Salomón, necesitamos de la sabiduría de Dios para regir nuestra propia vida. Además, en la segunda lectura, veremos que la fraternidad es una clave para ser feliz y para resolver muchos problemas. Finalmente, en el Evangelio, el Señor nos da unos rasgos para caminar como cristianos. Escuchemos atentamente.

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

4.1. Por la Iglesia. Para que nos enseñe a pedir la auténtica sabiduría. Es decir; para que el Espíritu Santo nos ilumine y nos dé aquello que el mundo jamás nos podrá ofrecer. Roguemos al Señor.

4.2. Pidamos también por todos los que llevan diversas cruces en su vida y son incapaces de soportarlas. Para que les ayudemos física y espiritualmente. Roguemos al Señor.

4.3. Pidamos al Señor por todos nosotros; para que le sigamos con más verdad. Para que procuremos cumplir sus mandamientos de amor y de justicia. Roguemos al Señor.

4.4 Finalmente pidamos por los que viven una fe a su manera; sin atender las necesidades de los pobres; sin escuchar la Palabra de Dios. Para que el Señor les haga ver la belleza de su presencia. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

5.1. Con este semáforo queremos representar las indicaciones que Jesús nos da para ser sus testigos. Que lejos de pasar de largo nos fijemos en todo aquello que nos lleva al encuentro con El.

5.2. Con esta cruz de madera queremos representar el amor que Dios nos tiene. Y, además, nuestro compromiso de seguirle aún en medio de dificultades.

5.3. Finalmente, con el pan y el vino, traemos hasta el altar la gratitud de todos nosotros por los muchos beneficios y regalos que Dios nos da. Que se haga presente en el altar y podamos comulgar el pan único y partido.

6.- ORACIÓN FINAL

Por Ti, Señor, doy algo de mi tiempo para rezar
Por Ti, Señor, ofrezco algo de mi vida a los demás
Por Ti, Señor, sé que nada es comparable a tu verdad
Por Ti, Señor, me siento vivo y con ganas de caminar
Por Ti, Señor, miro hacia el cielo
Por Ti, Señor, escucho tu Palabra
Por Ti, Señor, sé que hay una Patria que me espera
Por Ti, Señor, creo, espero y amo
Por Ti, Señor.