Recursos para la semana

1. La liturgia meditada a lo largo de la semana.

A lo largo de los días de la semana anterior al Domingo 26 del Tiempo Ordinario, intentad meditar la Palabra de Dios de este domingo. Meditadla personalmente, una lectura cada día, por ejemplo. Elegid un día de la semana para la meditación comunitaria de la Palabra: en un grupo parroquial, en un grupo de padres, en un grupo de un movimiento eclesial, en una comunidad religiosa…

2. Oración de los fieles inspirada en el Salmo.

Se puede hacer la Oración Universal inspirada en el Salmo de hoy: “Señor, haz justicia a los oprimidos, da pan a los hambrientos, protege a los extranjeros…”

3. Oración en la lectio divina.

En la meditación de la Palabra de Dios (lectio divina), se puede prolongar el momento de la acogida de las lecturas con una oración.

Al terminar la primera lectura: Bendito seas, Dios de justicia y Padre de los pobres, porque abres los ojos de los profetas a los signos de los tiempos. Ante los excesos de fortuna y de bienestar, Tú nos haces leer los anuncios de revueltas y de desórdenes. Te pedimos por nuestra tierra y por nuestra sociedad, cuyas riquezas están tan mal distribuidas. Te pedimos perdón por nuestros propios excesos.

Después de la segunda lectura: Soberano y único bienaventurado, Rey de reyes y Señor de señores, que eres inmortal, te damos gracias porque das vida a todas las cosas y te bendecimos por tu Hijo Jesús, que se manifestará en el tiempo prefijado. Te pedimos que nos guardes irreprensibles, en la fe y en el amor, en la perseverancia y en la bondad.

Al finalizar el Evangelio: Padre de los pobres y defensor de los oprimidos, te bendecimos por los profetas que nos envías, cuando dejamos los caminos de la justicia, y por la gloria que reservas a aquellos a los que los hombres desprecian. Presos en las redes de una sociedad que produce tanto pobres, te pedimos: ilumínanos con tu Espíritu, condúcenos por los caminos de la justicia.

4. Plegaria Eucarística.

Se puede utilizar la Plegaria Eucarística I, que alude a Abraham (primera lectura).

5. Palabra para el camino.

¿Y nosotros hoy?
Las palabras de Amós atañen sin compasión a aquellos que no se preocupan por el desastre de Israel. Lucas pone en escena a un hombre rico cerrado en el lujo, que no ve al pobre Lázaro que está a su puerta.
¿Y nosotros hoy?
¿Ricos o no, ante todos los desastres del mundo, tenemos una mirada diferente hacia todos los “Lázaros” de nuestra sociedad o nos conformamos con lamentarnos ante la televisión?
¿Oímos sus golpes discretos a nuestra puerta?
¿O serán solamente los perros los que les asistan?