Santoral 30 de septiembre

El santoral de hoy consigna un nombre universal, de todos conocido: San Jerónimo, uno de los más eminentes Santos Padres. Nació en Dalmacia y se bautizó en Roma. Viajó por todo el Oriente, empapándose de aquella cultura. Conoció también el monacato viajando por Egipto y, por fin, ingresó en un monasterio de Belén. Sus escritos lo han convertido en uno de los principales directores espirituales del mundo cristiano. Mantuvo una estrecha relación de amistad epistolar con san Agustín, que comenzó discreta y terminó muy cordial. Por encima de todas sus obras y de su vastísima erudición pasó a la historia como el traductor de la Biblia, llamada Vulgata, y el más fecundo escritor occidental después de san Agustín. Dicen que se sabía la Biblia de memoria, por pensar que ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo.

Merece el honor de ser especialmente mencionado el Siervo de Dios Pedro Legaña Armendáriz, sacerdote entregado toda su vida al apostolado rural por la zona de Tudela, donde había nacido. Es fundador de la Esclavas de Cristo Rey dedicadas a proporcionar los espacios necesarios para los retiros espirituales y la meditación interior. Sus biógrafos lo califican de apasionado por Cristo, por la Iglesia y por las almas. Su causa se introdujo el 1 de diciembre de 1993.

A él nos encomendamos también junto con los santos Amado, Antonino, Cronides, Eusebia, las mártires Catalina Ni y Magdalena Tjyo, canonizadas en Seúl (Corea) el día 6 de mayo de 1984, Gregorio el Iluminador, Honorio, Ismidón, Miguel, Simón y los mártires tebanos Urso y Victor.

Celebramos fiesta también a los beatos Federico Albert, fundador de las Vicentinas de María Inmaculada y a la religiosa clarisa Felicia Meda, abadesa.

Álvaro Maestro Jesús

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