Vísperas – Santa Teresa del Niño Jesús

VÍSPERAS

SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS, virgen y doctora

INVOCACIÓN INICIAL

V/. Dios mío, ven en mi auxilio
R/. Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

HIMNO

Finísimo fue el lino con que ella
fue tejiendo, a lo largo de su vida,
esa historia de amor que la hace bella
a los ojos de Dios y bendecida.

Supo trenzar con tino los amores
del cielo y de la tierra, y santamente
hizo altar del telar de sus labores,
oración desgranada lentamente.

Flor virgen, florecida en amor santo,
llenó el hogar de paz y joven vida,
su dulce fortaleza fue su encanto,
la fuerza de su amor la fe vivida.

Una escuela de fe fue su regazo.
Todos fueron dichosos a su vera,
su muerte en el Señor fue un tierno abrazo,
su vida será eterna primavera. Amén.

SALMO 48: VANIDAD DE LAS RIQUEZAS

Ant. No podéis servir a Dios y al dinero.

Oíd esto, todas las naciones;
escuchadlo, habitantes del orbe:
plebeyos y nobles, ricos y pobres;

mi boca hablará sabiamente,
y serán muy sensatas mis reflexiones;
prestaré oído al proverbio
y propondré mi problema al son de la cítara.

¿Por qué habré de temer los días aciagos,
cuando me cerquen y acechen los malvados,
que confían en su opulencia
y se jactan de sus inmensas riquezas,
si nadie puede salvarse
ni dar a Dios un rescate?

Es tan caro el rescate de la vida, 
que nunca les bastará
para vivir perpetuamente
sin bajar a la fosa.

Mirad: los sabios mueren,
lo mismo que perecen los ignorantes y necios,
y legan sus riquezas a extraños.

El sepulcro es su morada perpetua
y su casa de edad en edad,
aunque hayan dado nombre a países.

El hombre no perdura en la opulencia,
sino que perece como los animales.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. No podéis servir a Dios y al dinero.

SALMO 48

Ant. «Atesorad tesoros en el cielo», dice el Señor.

Éste es el camino de los confiados,
el destino de los hombres satisfechos:
son un rebaño para el abismo,
la muerte es su pastor,
y bajan derechos a la tumba;
se desvanece su figura,
y el abismo es su casa.

Pero a mí, Dios me salva,
me saca de las garras del abismo
y me lleva consigo.

No te preocupes si se enriquece un hombre
y aumenta el fasto de su casa:
cuando muera, no se llevará nada,
su fasto no bajará con él.

Aunque en vida se felicitaban:
«Ponderan lo bien que lo pasas»,
irá a reunirse con sus antepasados,
que no verán nunca la luz.

El hombre rico e inconsciente
es como un animal que perece.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. «Atesorad tesoros en el cielo», dice el Señor.

CÁNTICO del APOCALIPSIS: HIMNO DE LOS REDIMIDOS

Ant. Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.

Eres digno, Señor, Dios nuestro,
de recibir la gloria, el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y con tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes,
y reinan sobre la tierra.

Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria, y la alabanza.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.

LECTURA: Rm 8, 28-30

Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien; a los que ha llamado conforme a su designio. A los que había escogido, Dios los predestinó a ser imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito de muchos hermanos. A los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó.

RESPONSORIO BREVE

R/ Dios la eligió y la predestinó.
V/ Dios la eligió y la predestinó.

R/ La hizo morar en su templo santo.
V/ Y la predestinó.

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ Dios la eligió y la predestinó.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Estad alegres y contentos, porque vuestros nombres están escritos en el cielo.

Cántico de María. ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Estad alegres y contentos, porque vuestros nombres están escritos en el cielo.

PRECES

Supliquemos a Dios en bien de su Iglesia, por intercesión de las santas mujeres, y digámosle:

Acuérdate, Señor, de tu Iglesia.

Por intercesión de las mártires, que con la fuerza del espíritu superaron la muerte del cuerpo,
— concede, Señor, a tu Iglesia ser fuerte en la tentación.

Por intercesión de las esposas, que por medio del santo matrimonio crecieron en la gracia,
— concede, Señor, a tu Iglesia la fecundidad apostólica.

Por intercesión de las viudas, que por la hospitalidad y la oración superaron su soledad y se santificaron,
— concede, Señor, a tu Iglesia que muestre al mundo el misterio de tu caridad.

Por intercesión de las madres, que engendraron sus hijos no solo para la vida del mundo, sino también para el reino de los cielos,
— concede, Señor, a tu Iglesia que transmita la vida del espíritu y la salvación a todo el género humano.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Por intercesión de todas las santas mujeres, que han sido ya admitidas a contemplar la belleza de tu rostro,
— concede, Señor, a los difuntos de la Iglesia gozar también eternamente de tu presencia.

Porque Jesús ha resucitado, todos somos hijos de Dios; por eso nos atrevemos a decir:
Padre nuestro…

ORACION

Oh Dios, que has preparado tu reino para los humildes y los sencillos, concédenos la gracia de seguir confiadamente el camino de santa Teresa del Niño Jesús, para que nos sea revelada, por su intercesión, tu gloria eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.

Lectio Divina – 1 de octubre

Tiempo Ordinario 

1) Oración inicial

¡Oh Dios!, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón y la misericordia; derrama incesantemente sobre nosotros tu gracia, para que, deseando lo que nos prometes, consigamos los bienes del cielo. Por nuestro Señor. 

2) Lectura

Del Evangelio según Lucas 9,51-56
Sucedió que como se iban cumpliendo los días de su asunción, él se afirmó en su voluntad de ir a Jerusalén. Envió, pues, mensajeros delante de sí, que fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle posada; pero no le recibieron porque tenía intención de ir a Jerusalén. Al verlo sus discípulos Santiago y Juan, dijeron: «Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?» Pero, volviéndose, les reprendió; y se fueron a otro pueblo.

3) Reflexión

• El evangelio de hoy cuenta como Jesús decide ir para Jerusalén. Describe también las primeras dificultades que encuentra a lo largo del camino. Trae el comienzo de la larga y dura caminada desde la periferia hacia la capital. Jesús deja Galilea y sigue hacia Jerusalén. No todos le comprenden. Muchos le abandonan, pues las exigencias son grandes. Hoy pasa lo mismo. A lo largo del camino de nuestras comunidades, hay también incomprensión y abandono.
• “Jesús decide ir hacia Jerusalén”. Esta decisión va a marcar la larga y dura caminada de Jesús desde Galilea hacia Jerusalén, de la periferia hasta la capital. Esta caminada ocupa más de una tercera parte de todo el evangelio de Lucas (Lc 9,51 hasta el 19,28). Señal de que la caminada hasta Jerusalén tiene una importancia muy grande en la vida de Jesús. La larga caminada simboliza, al mismo tiempo, el camino que las comunidades estaban haciendo. Trataban de realizar el difícil paso del mundo judío hacia el mundo de la cultura griega. Simbolizaba también la tensión entre lo Nuevo que continuaba avanzando y lo Antiguo que se encerraba cada vez más. Y simboliza además la conversión que cada uno de nosotros tiene que hacer, tratando de seguir a Jesús. Durante el camino, los discípulos y las discípulas tratan de seguir a Jesús, sin volverse atrás. No siempre lo consiguen. Jesús dedica mucho tiempo a la instrucción de los que le siguen de cerca. Un ejemplo concreto de esta instrucción lo tenemos en el evangelio de hoy. Luego, al comienzo del camino, Jesús sale de Galiela y lleva a sus discípulos para dentro del territorio de los samaritanos. Trata de formarlos para que puedan entender la apertura hacia lo Nuevo, hacia el “otro”, el diferente.
• Lucas 9,51: Jesús decide ir para Jerusalén. El texto griego dice literalmente: «Cuando se completaron los días de su asunción (o arrebato), Jesús volvió su rostro hacia Jerusalén”. La expresión asunción o arrebato evoca al profeta Elías que fue arrebatado al cielo (2 Re 2,9-11). La expresión volver el rostro evoca al Siervo de Yahvé que decía: “Puse mi cara dura como piedras, y sé que no seré engañado” (Is 50,7). Evoca también la orden que el profeta Ezequiel recibió de Dios: «¡Vuelve tu rostro hacia Jerusalén!» (Ez 21,7). Usando esas expresiones, Lucas sugiere que con la caminada hacia Jerusalén, comienza una oposición más declarada de Jesús contra el proyecto de la ideología oficial del Templo de Jerusalén. La ideología del Templo quería a un Mesías glorioso y nacionalista. Jesús quiere ser un Mesías-Siervo. Durante la larga caminada, esta oposición aumenta y, al final, termina en el arrebato o en la asunción de Jesús. La asunción de Jesús es su muerte en la Cruz, seguida de la resurrección.
• Lucas 9,52-53: Fracasa la misión en Samaría. Durante el viaje, el horizonte de la misión se ensancha. Jesús supera las fronteras del territorio y de la raza. Manda a sus discípulos a que preparen su venida en una aldea de Samaría. Pero la misión junto a los samaritanos fracasó. Lucas dice que los samaritanos no recibieron a Jesús porque él estaba yendo hacia Jerusalén. Por esto, si los discípulos hubiesen dicho a los samaritanos: “Jesús está yendo hacia Jerusalén para criticar el proyecto del Templo y para exigir una mayor apertura”, Jesús hubiera sido aceptado porque los samaritanos eran de la misma opinión. El fracaso de la misión se debe, probablemente, a los discípulos. Ellos no entendieron por qué Jesús “volvió la cara hacia Jerusalén”. La propa­ganda oficial del Mesías glorioso les impedía entrever. Los discípulos no entendieron la apertura de Jesús, y la misión fracasó.
• Lucas 9,54-55: Jesús no acepta la demanda de venganza. Santiago y Juan no quieren llevarse la derrota para casa. No aceptan que alguien no esté de acuerdo con sus ideas. Quieren imitar a Elías y usar el fuego para vengarse (2 Re 1,10). Jesús no acepta la propuesta. No quiere el fuego. Ciertas Biblias añaden: «¡No sabéis qué espíritu os mueve!» Significa que la reacción de los discípulos no era del Espíritu de Dios. Cuando Pedro sugiere a Jesús que no siga por el camino del Mesías Siervo, Jesús llamó a Pedro de satanás (Mc 8,33). Satanás es el mal espíritu que quiere mudar el rumbo de la misión de Jesús. Mensaje de Lucas para las comunidades: ¡aquellos que quieren impedir la misión entre los paganos están movidos por el mal espíritu!
• Durante los diez capítulos que describen el camino hasta Jerusalén (Lc 9,51 a 19,28), Lucas, constantemente, recuerda que Jesús está de camino hacia Jerusalén (Lc 9,51.53.57; 10,1.38; 11,1; 13,22.33; 14,25; 17,11; 18,31; 18,37; 19,1.11.28). Raramente, sin embargo, dice por dónde Jesús pasaba. Sólo aquí, al comienzo del viaje (Lc 9,51), en medio (Lc 17,11) y al final (Lc 18,35; 19,1), uno va sabiendo algo respecto del lugar por donde Jesús estaba pasando. Esto vale para las comunidades de Lucas y para todos nosotros. No podemos parar, aunque no siempre por donde pasamos está claro y definido. Lo cierto es el objetivo: Jerusalén.

4) Para la reflexión personal

• ¿Cuáles son los problemas que ya aparecen en tu vida como consecuencia de la decisión que has tomado de seguir a Jesús?
• ¿Qué aprendemos de la pedagogía de Jesús con sus discípulos que quieren vengarse de los samaritanos?

5) Oración final

Te dan gracias, Yahvé, los reyes de la tierra,
cuando escuchan las palabras de tu boca;
y celebran las acciones de Yahvé:
«¡Qué grande es la gloria de Yahvé! (Sal 138,4-5)

La Vida de Jesús – Fco. Fernández-Carvajal

7.- EL ÁNGEL

Lc 1, 28-29

Habiendo entrado el ángel donde ella estaba, le dijo: Dios te salve, llena de gracia…

Es posible que el ángel se apareciera con forma humana. En el libro de Daniel se dice que así se le presentó al profeta dos veces, y una tercera también como un hombre, pero resplandeciente de gloria: Su cuerpo era claro como el topacio; su rostro brillaba como el relámpago…[1] El día de la Resurrección, el ángel que encontramos al lado del sepulcro tenía aspecto como de relámpago, y su vestidura, blanca como la nieve (Mt).

Delante de María no eran necesarias estas apariencias: se ha dicho con acierto que el esplendor del alma de la Virgen era mayor que el de todos los ángeles y arcángeles. El mensajero hubiera quedado como oscurecido ante el resplandor de la gracia en el alma de la Virgen.

Nos sorprende que María no se asombrara. Cuando se manifestó a Zacarías, san Lucas nos indica que se alteró al verlo.La Virgen se turbó ante las palabras de Gabriel, no de su presencia. Pudo reconocer, incluso, que se trataba de un ángel, aunque él no dio explicación alguna. Su mundo interior, sin dejar de ser el de una joven normal de su tiempo, estaba muy cerca de Dios. La realidad de lo sobrenatural también era su mundo, su realidad vivida. El hombre de hoy, tan acostumbrado a ponderar solo lo sensible y lo material, no está con frecuencia capacitado para comprender la presencia y la realidad de los ángeles. A veces los mismos cristianos tienden a considerar a estos mensajeros de Dios como algo teórico, de menos entidad que la vida tangible de cada día: el trabajo, el sueldo, el colegio, la hipoteca… El universo de María tenía una apertura inmensamente mayor. Un ángel era para Ella algo misterioso, sí, pero real; tan cierto como la fuente del pueblo y tan posible como los sarmientos que brotaban de las vides plantadas en las afueras de Nazaret. En la Sagrada Escritura -alimento diario de su alma- aparecían con mucha frecuencia esos espíritus puros, como parte de la creación. Las páginas que oía los sábados en la sinagoga hablaban con toda naturalidad de esos mensajeros de Dios[2]. El ángel se llamaba Gabriel.


[1] Cfr. Dn 10, 5-6

[2] Desde la creación, donde los ángeles son llamados hijos de Dios, y a lo largo de toda la historia de la salvación, los encontramos anunciando de lejos o de cerca esa salvación y sirviendo al designio divino: cierran el paraíso terrenal, protegen a Lot, salvan a Agar y a su hijo, detienen la mano de Abrahán, la Ley es comunicada por su ministerio, conducen el pueblo de Dios, anuncian nacimientos y vocaciones, asisten a los profetas…

De la Encarnación a la Ascensión, la vida del Verbo encarnado estará rodeada de la adoración y del servicio de los ángeles. Cuando va a nacer el Primogénito en el mundo, se dice: adórenle todos los ángeles de Dios (Hb 1, 6). Su cántico de alabanza en el nacimiento de Cristo no ha cesado de resonar en todos los tiempos: Gloria a Dios… (Lc 2, 14). Protegerán la infancia de Jesús, le servirán en el desierto, le reconfortarán en la agonía. Son también los ángeles quienes anunciarán la buena nueva de la Encarnación y de la Resurrección de Jesús. Con ocasión de la segunda venida de Cristo, anunciada por los ángeles, estos estarán presentes al servicio del Señor (cfr. Catecismo, nn. 335-336).

Comentario del 1 de octubre

Cuando se iba cumpliendo el tiempo –nos dice san Lucas-, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén

Se trata del tiempo de la misión que debe llevar a término en Jerusalén, tal como indicaban las Escrituras (profecías): No conviene que ningún profeta muera fuera de Jerusalén

En el trayecto hacia este final y principio de etapa que tiene su punto geográfico en Jerusalén, Jesús y sus acompañantes se encuentran con el rechazo de los samaritanos en una de las aldeas donde habían previsto alojarse; la razón es que se trata de unos judíos que peregrinan a Jerusalén –porque tal es su centro religioso- para cumplimentar a su Dios, y ellos, samaritanos, no quieren contactos con judíos. 

Aquel rechazo fue muy mal recibido por algunos de los discípulos que acompañaban a Jesús en su travesía. 

El evangelista señala a Santiago y a Juan. Ellos son los que le hacen a su Maestro esta propuesta: Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?

La propuesta parece desorbitada, pero es algo que ya había hecho algún profeta como Elías con los sacerdotes de Baal. Tampoco parece inspirada en la mansedumbre cristiana, sino en la venganza. 

Jesús, que sí conserva la mansedumbre frente a la contrariedad, les hace ver que ese no es el camino a seguir; se volvió expresamente a ellos y les regañó. Ese pensamiento no procedía del Dios que hace salir su sol sobre buenos y malos y manda la lluvia a justos e injustos; por eso merecía su reproche y descalificación. Y se marcharon a otra aldea, como había aconsejado el mismo Jesús.

JOSÉ RAMÓN DÍAZ SÁNCHEZ-CID
Dr. en Teología Patrística

Christus Vivit – Francisco I

138. El amor de Dios y nuestra relación con Cristo vivo no nos privan de soñar, no nos exigen que achiquemos nuestros horizontes. Al contrario, ese amor nos promueve, nos estimula, nos lanza hacia una vida mejor y más bella. La palabra “inquietud” resume muchas de las búsquedas de los corazones de los jóvenes. Como decía san Pablo VI, «precisamente en las insatisfacciones que los atormentan […] hay un elemento de luz»[73]. La inquietud insatisfecha, junto con el asombro por lo nuevo que se presenta en el horizonte, abre paso a la osadía que los mueve a asumirse a sí mismos, a volverse responsables de una misión. Esta sana inquietud que se despierta especialmente en la juventud sigue siendo la característica de cualquier corazón que se mantiene joven, disponible, abierto. La verdadera paz interior convive con esa insatisfacción profunda. San Agustín decía: «Señor, nos creaste para ti, y nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en ti»[74].


[73] Homilía en la Santa Misa con los jóvenes en Sídney (2 diciembre 1970): AAS 63 (1971), 64.

[74] Confesiones, I, 1, 1: PL 32, 661.

Recursos – Domingo XXVII de Tiempo Ordinario

PRESENTACIÓN DE UNA FAMILIA

(A pesar de que sea la familia al completo la que se acerque hasta el presbiterio, sólo el padre será quien haga la ofrenda, y diga:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Aquí nos tienes, Señor, a la familia al completo. Sin embargo, en nombre de mi esposa y en el mío propio, te quiero manifestar nuestros deseos de ser mediadores tuyos en la educación de nuestros hijos e hijas. No permitas que nuestras palabras oscurezcan las tuyas, ni que nuestra voluntad se imponga sobre la tuya. Al fin y al cabo, Tú nos llamaste para ser tu representación en esta familia.

PRESENTACIÓN DE LA CONCHA BAUTISMAL

(Cualquier persona adulta puede realizar esta ofrenda, después dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy esta concha que ha sido utilizada para el bautismo de muchos de nosotros y de nosotras. Con ella queremos simbolizar cómo, por tu gracia y la donación del Espíritu, nos has perdonado el pecado y nos has incorporado a la comunidad de los santos, tu familia sobre la tierra, la Iglesia. Que esa gracia y el don de tu Espíritu estén siempre sobre nosotros y nosotras, para que podamos vivir en cada momento de acuerdo a la dignidad a la que nos has llamado.

PRESENTACIÓN DE UNA VELA ENCENDIDA SOBRE UN CANDELERO

(Puede hacer esta ofrenda otro miembro cualquiera de la comunidad, aunque de distinto sexo que quien haya hecho la anterior. Dice después:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, con esta vela encendida sobre el candelero, que yo te ofrezco hoy, en nombre de todos y de todas, queremos simbolizar nuestro comportamiento coherente en todos los niveles de nuestra existencia, tanto en nuestra vida religiosa como profana. Así nos comprometemos a ser luz en medio del mundo.

PRESENTACIÓN DE UNA CEPA

(Fuera de las comarcas agrarias donde se cultivan las vides, será difícil encontrar este símbolo. Se puede, sin embargo, sustituir por cualquier tronco o por una planta. Lo puede presentar cualquier persona adulta de la comunidad, y dice:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo hoy, en nombre de toda la comunidad, este tronco; es el símbolo de tu Iglesia, la nueva viña, que Tú has plantado, cuidado con esmero, vallado para no ser pisoteada y enriquecida con la casa del vigilante y el lagar. Somos conscientes del amor con que la has regalado. Pero somos también conscientes de la responsabilidad de nuestra respuesta. Por eso, te pedimos tu gracia, para que no seamos como tu viejo pueblo, infieles a tus palabras y deseos. Haz crecer a la Iglesia en frutos abundantes de justicia y amor, los que Tú quieres que produzca.

PRESENTACIÓN DEL GRUPO DE CÁRITAS

(NOTA: Cada domingo de estos dos próximos meses, sería bueno ir presentando UN GRUPO de Pastoral de la Parroquia, de forma que todos conozcan su proyecto).

(Hoy iniciamos con el grupo de CARITAS o de Acción Social que haya en la Comunidad. Sería muy interesante que se pudiera presentar el proyecto impreso en una HOJA, para repartirla al final de la celebración a cada uno/a de los y las asistentes. Ahora, se puede presentar en una cartulina grande, y que luego será colocado en un lugar significativo del templo parroquial. Una persona, en nombre de todo el grupo, lo presenta:)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Nuestro grupo, Señor, en nombre de toda la Comunidad, trabaja por dar respuesta a las situaciones más complicadas que se dan entre nosotros y nosotras. Por eso, hemos hecho el esfuerzo de escribir el PROYECTO de CÁRITAS, que luego repartiremos a cuantos y cuantas lo deseen, de manera que lo conozcan, y entre todos podamos ser más cercanos y cercanas y más efectivos y efectivas ante los problemas. Acoge esta nuestra ofrenda y ayúdanos a cada uno y a cada una de los miembros de la comunidad a ser cada día más sensibles a las personas más necesitadas..

Oración de los fieles – Domingo XXVII de Tiempo Ordinario

Hoy nuestra petición se une a aquella que expresaron los apóstoles y repetimos:

R.- SEÑOR, AUMENTANOS LA FE.

1. – Señor, aumenta la fe del Papa, de los obispos y de los sacerdotes, para que sean ejemplo vivo de la dirección en la que guiar a tu pueblo.

OREMOS

2. – Señor, aumenta la fe de los que gobiernan las naciones para que busquen la cooperación entre ellos y cesen las hostilidades entre los pueblos.

OREMOS

3. – Señor, aumenta la fe de los que te buscan y los que te seguimos para que lleguemos a ver lo importante entre tantos reclamos.

OREMOS

4. – Señor, aumenta la fe de aquellos que sufren para que confiando en tu palabra esperen porque la solución llegará sin tardar.

OREMOS

5. – Señor, aumenta la fe de aquellos viven inmersos en la fugacidad de las cosas, para que descubran el verdadero valor de Tu presencia.

OREMOS

6. – Señor, aumenta la fe de aquellos que se dedican a la creación, poetas, literatos, pintores, escultores, para que sus obras vayan en sintonía con tu Creación.

OREMOS

Señor, que al aumentar nuestra fe en Ti y reconocerte como Padre traiga la Paz al mundo y la desaparición odios y divisiones. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor

Amen.


Invoquemos, hermanos, la misericordia de Dios Padre para nosotros, aquí presentes, para los que no pudieron venir y para todos los hombres y mujeres del mundo.

R.- SEÑOR, DANOS TU ESPÍRITU

1. – Por la Santa Iglesia universal, para que el Espíritu Santo, la inspire en el amor y la pobreza

OREMOS

2. – Por el Papa Francisco y por todos los obispos de la Tierra, para que reciban la luz y la fuerza del Resucitado,

OREMOS.

3. – Por todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que buscan la paz, para que el mundo los escuche en estos tiempos tan difíciles.

OREMOS

4. – Por los soberbios, los violentos, los injustos, para que el amor tierno del Padre les convierta.

OREMOS

5. – Por los enfermos de alma y cuerpo, los abandonados, los solitarios, por aquellos que nadie quiere, para que sepan ver el aliento del Señor Jesús y nosotros podamos ayudarles en todo momento.

OREMOS

6. – Por los que no pueden o no quieren creer en Jesús de Nazaret, para que la misericordia del Padre les abra mente y corazón y a nosotros, aquí presentes, nos aumente la fe.

OREMOS

Escucha, Padre de todos y de todo, las plegarias que hoy con fe y humildad te dirigimos.

Por Jesucristo Nuestro Señor.

Amen.

Comentario al evangelio – 1 de octubre

Comenzamos el mes de octubre, el mes misionero. Teresa de Liseaux abre este tiempo y las lecturas de hoy nos acompañan de un modo especial: El que no se hace niño no puede entrar en el Reino de los Cielos. El  niño es aquel que depende en todo des loas demás porque no puede valerse por si mismo. Así somos nosotros, aunque pretendamos sacar pecho y pensemos que dominamos la situación, que mandamos sobre nuestra vida. La vida, poco a poco, nos va enseñando que en realidad no es así. Dependemos de tatas cosas que no controlamos, que no dependen de nuestra voluntad o de nuestras fortaleza. Sin embargo esta constatación no es para hundirnos, sino para confiar más en aquel que nos acoge incondicionalmente.

Quizá por eso también nos sorprenda que alguien como Teresa del Niño Jesús sea patrona de las misiones y doctora de la Iglesia. Una jovencísima carmelita descalza, muerta de tuberculosis en el convento donde permaneció toda su vida. Hija de un relojero y una costurera. Mujer de fe criticada en vida y en muerte por muchos que ven en sus escritos y experiencias espirituales una excesiva “sencillez”, simplicidad. Sólo el amor. Sólo amar, decía ella, pues si amor es lo único que he ofrecido a Dios en toda mi vida, amor será lo único que Él me devuelva. Y se definía a sí misma diciendo:

Mi caminito es el camino de una infancia espiritual, el camino de la confianza y de la entrega absoluta… No poseo el valor para buscar plegarias hermosas en los libros; al no saber cuales escoger, reacciono como los niños; le digo sencillamente al buen Dios lo que necesito, y Él siempre me comprende.

Todos hemos recibido por el bautismo el carisma misionero. Jesús nos dice: id y anunciad por todo el mundo que he resucitado y estoy con vosotros. Comencemos este mes de octubre pidiendo a Dios que nos aumente la fe para creer de verdad que el camino que a cada uno se nos muestra y que hemos elegido, grande o pequeño, es el que estamos llamados a caminar… Eso sí: como un niño. Los niños pelean por juguetes, por tener el cariño de quienes los rodean, por captar nuestra atención… pero en ellos no hay malicia, no tienen que disimular retorcidamente –quizá porque aún no saben-, se avergüenzan y vuelven una y otra vez a jugar con los demás. Los adultos peleamos por “nuestros juguetes”, nuestras cotas de poder o protagonismo pero las revestimos de virtudes como tener “sana ambición”, capacidad competitiva, espíritu emprendedor… Incluso con Dios, actuamos así a veces, y queremos ser una especie de “campeones en santidad”… Dejemos que en estos días sea Él quien nos dé ojos y corazón de niño. Misteriosamente, viviendo así, ya estamos colaborando con la única misión de la Iglesia: el Reino.