Santos Ángeles Custodios

Hoy es 2 de octubre, memoria d los Santos Ángeles Custodios.

La lectura de hoy es del evangelio de Mateo (Mt 18, 1-5.10):

En una ocasión se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: «¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?». Él llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos».

Hoy celebramos la memoria de los Ángeles Custodios. Hacía tiempo que fariseos y saduceos mantenían una acalorada disputa sobre si los ángeles existen o no; decían los saduceos que éstos no eran otra cosa que quimeras, fantasías de ignorantes.

Jesús, como de pasada, quiso dejar bien clara la doctrina. «Llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: ‘(…) Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos’» (Mt 19,2-3.10). La existencia de los ángeles «es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición» (Catecismo de la Iglesia, n. 328).

—Yo, Jesús, nunca he dudado sobre la existencia de los ángeles. Ya de niño, mi madre me lo recordaba cada mañana al ir a la escuela. Él ha guiado todos mis pasos hasta conducirme al sacerdocio. De nuevo, el Catecismo enseña: «Desde su comienzo hasta la muerte, la vida humana está rodeada de su custodia y de su intercesión. ‘Nadie podrá negar que cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducir su vida’ (San Basilio)» (n. 336).

San Josemaría recomendaba no solamente tenerles devoción, sino también amistad: «Ten confianza con tu Ángel Custodio. —Trátalo como un entrañable amigo —lo es— y él sabrá hacerte mil servicios en los asuntos ordinarios de cada día».

—Con frecuencia le pido ayuda y nunca me ha desatendido: «Te pasmas porque tu Ángel Custodio te ha hecho servicios patentes. —Y no debías pasmarte: para eso le colocó el Señor junto a ti». Y cuando voy por la calle pienso: Éste quizá no sabe que tiene cerca un ángel. ¡Ángel, ayúdale! Es cosa aprendida también de san Josemaría: «Acostúmbrate a encomendar a cada una de las personas que tratas a su Ángel Custodio».

De ahí que, «toda la vida de la Iglesia se beneficie de la ayuda misteriosa y poderosa de los ángeles», nos dice el Catecismo (n. 334). —¡Cuántos motivos tengo para dar gracias a Dios y a su Madre, Reina de los Ángeles!

Dr. Antoni PUJALS i Ginabreda

Liturgia – Santos Ángeles Custodios

MIÉRCOLES. SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS, memoria obligatoria

Misa de la memoria (blanco)

Misal: Antífonas y oraciones propias. Prefacio propio. No se puede decir la Plegaria Eucarística IV.

Leccionario: Vol. III-impar para la primera lectura y vol. IV para el Evangelio.

  • Neh 2, 1-8. Si le parece bien al rey, permítame ir a la ciudad de mis padres para reconstruirla.
  • Sal 136. Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti.
  • Mt 18, 1-5.10. Sus ángeles están viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial.

Antífona de entrada          Dan 3, 58
Ángeles del Señor, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.

Monición de entrada y acto penitencial
Hoy celebramos la memoria de los santos ángeles Custodios, los ángeles de la guarda, a quienes Dios ha puesto como protectores de los hombres y de los pueblos; y que nos recuerdan que Dios, por medio de ellos, vela siempre por nosotros y nos acompaña en nuestro caminar.

Bendigamos, pues, al Señor con todos sus ángeles, poderosos ejecutores de sus órdenes,  que están siempre prontos a la voz de su palabra y, en silencio, pongámonos en la presencia del Altísimo para celebrar esta Eucaristía, y con humildad y sencillez, reconozcámonos pecadores, e imploremos el perdón de Dios.

Yo confieso…

Oración colecta
OH, Dios,
que en tu providencia inefable
te has dignado enviar a tus santos ángeles
para nuestra custodia,
concede, a los que te suplicamos,
ser defendidos siempre por su protección
y gozar eternamente de su compañía.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles
Oremos, hermanos, con total confianza a Dios Padre, que tiende siempre su mano para rescatarnos del peligro y del pecado.

1.- Por la santa Iglesia, extendida por toda la tierra y presente en nuestra comunidad. Roguemos al Señor.

2.- Por las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada. Roguemos al Señor.

3.- Por el entendimiento entre las naciones y la paz en el mundo entero. Roguemos al Señor.

4.- Por los pobres, por los que sufre, por los humildes, por los que pasan cualquier tipo de necesidad. Roguemos al Señor.

5.- Por nosotros, por nuestros familiares, amigos y conocidos, por todos nuestros difuntos. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que nos llamas constantemente a la conversión y no te cansas de manifestarnos tu misericordia, escucha las peticiones que te hemos presentado y concédenos escuchar con fe tu palabra. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
RECIBE, Señor, los dones que te presentamos
en honor de tus santos ángeles,
y concédenos, por tu bondad,
vemos libres, con su continua protección,
de los peligros presentes
y llegar felizmente a la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de los Ángeles.

Antífona de comunión           Cf. Sal 137, 1
Delante de los ángeles tañeré para ti, Dios mío.

Oración después de la comunión
SEÑOR, a los que has alimentado para la vida eterna
con tan grandes sacramentos
dirígelos, por ministerio de los ángeles,
en el camino de la salvación y de la paz.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Santoral 2 de octubre

Hoy celebramos la fiesta de los Santos Ángeles Custodios. La Escritura les da nombres diferentes y Dionisio el Exiguo los clasificó en grupos y categorías distintas. Son seres espirituales superiores al hombre, inferiores a Dios y por él enviados a cumplir misiones diferentes en la historia de la salvación de los hombres. Que ellos nos guíen por el camino hacia Dios.

Recordamos a un santo singular, a San Saturio, ermitaño y patrono de Soria, a quien han dedicado los sorianos una hermosa iglesia en la roca. Tenemos también a Beregiso, Gerino, Eleuterio y compañeros mártires de Nicomedia, Leodegario, Leodemiro, Melario, Primo, Cirilo, Secundario mártires de Antioquía los tres, Teodoro, Teófilo, Tomás de Hereford canciller de Inglaterra y Ursicino, obispo.

Están con ellos en el cielo los beatos Antonio Chevrier, los mártires japoneses Luis y Lucía, que murieron decapitados con sus dos hijos y Thibaud de Champagne, peregrino y eremita. A ellos nos encomendamos. Recordamos especialmente a Santa Magdalena de Canosa, fundadora de la familia canosiana de Hijos e Hijas de la Caridad, canonizada por Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro el día 2 de octubre de 1988.

Álvaro Maestro Jesús

Laudes – Santos Ángeles Custodios

LAUDES

SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS

Esta fiesta litúrgica data del siglo XVI.

INVOCACIÓN INICIAL

V/. Señor, ábreme los labios.
R/. Y mi boca proclamará tu alabanza

INVITATORIO

Se reza el invitatorio cuando laudes es la primera oración del día.

SALMO 99: ALEGRÍA DE LOS QUE ENTRAN EN EL TEMPLO

Ant. Venid, adoremos al Señor, a quien sirven los ángeles.

<

p style=»text-align:justify;»>Aclama al Señor, tierra entera,

servid al Señor con alegría,

entrad en su presencia con vítores.

<

p style=»text-align:justify;»>Sabed que el Señor es Dios:

que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño.

<

p style=»text-align:justify;»>Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,

dándole gracias y bendiciendo su nombre:

<

p style=»text-align:justify;»>«El Señor es bueno,

su misericordia es eterna,

su fidelidad por todas las edades.»

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

Ángel santo de la guarda,
compañero de mi vida,
tú que nunca me abandonas;
ni de noche ni de día.

Aunque espíritu invisible,
sé que te hallas a mi lado,
escuchas mis oraciones
y cuentas todos mis pasos.

En las sombras de la noche,
me defiendes del demonio,
tendiendo sobre mi pecho
tus alas de nácar y oro.

Ángel de Dios, que yo escuche
tu mensaje y que lo siga,
que vaya siempre contigo
hacia Dios, que me lo envía.

En presencia de los ángeles,
suba al cielo nuestro canto:
gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo. Amén.

SALMO 62: EL ALMA SEDIENTA DE DIOS

Ant. El Señor me enviará su ángel contigo y dirigirá tu camino.

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mi labios.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. El Señor me enviará su ángel contigo y dirigirá tu camino.

CÁNTICO de DANIEL: TODA LA CREACIÓN ALABE AL SEÑOR

Ant. Bendito sea Dios, que envió un ángel a salvar a sus siervos que confiaron en él.

Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
Ensalzadlo con himnos por los siglos.

Ángeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.

Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor, bendecid al Señor.

Sol y luna, bendecid al Señor;
Astros del cielo, bendecid al Señor.

Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
Vientos todos, bendecid al Señor.

Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.

Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.

Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.

Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.

Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.

Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.

Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor.

Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.

Fieras y ganados, bendecid al Señor;
ensalzadlo con himnos por los siglos.

Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.

Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.

Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor
ensalzadlo con himnos por los siglos.

Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.

Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.

Ant. Bendito sea Dios, que envió un ángel a salvar a sus siervos que confiaron en él.

SALMO 149: ALEGRÍA DE LOS SANTOS

Ant. Ángeles y todos sus ejércitos, alabad al Señor.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles,
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:

para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.

Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.

Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Ant. Ángeles y todos sus ejércitos, alabad al Señor.

LECTURA: Ex 23, 20-21a

Voy a enviarte un ángel por delante, para que te cuiden en el camino y te lleve al lugar que he preparado. Respétalo y obedécelo.

RESPONSORIO BREVE

R/ Delante de los ángeles tañeré para ti, Dios mío.
V/ Delante de los ángeles tañeré para ti, Dios mío.

R/ Daré gracias a tu nombre.
V/ Tañeré para ti, Dios mío.

R/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
V/ Delante de los ángeles tañeré para ti, Dios mío.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Todos ellos son espíritus en servicio activo, que se envían en ayuda de los que han de heredar la salvación.

Benedictus. EL MESÍAS Y SU PRECURSOR. Lc 1, 68-79

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por la boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Todos ellos son espíritus en servicio activo, que se envían en ayuda de los que han de heredar la salvación.

PRECES

Confesemos, queridos hermanos, al Señor, a quien asisten millares de ángeles, y pidámosle que esos ministros gloriosos nos ayuden en el peregrinar de nuestra vida:

Bendecid al Señor, ángeles suyos.

Oh Dios, que a tus ángeles has dado órdenes para que nos guarden en nuestros caminos,
— condúcenos hoy sin tropiezo por tus sendas.

Padre, cuyo rostro están siempre viendo nuestros ángeles en el cielo,
— haz que busquemos continuamente tu rostro.

Oh Dios, cuyos hijos serán como ángeles del cielo,
— danos la castidad del corazón y del cuerpo.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Oh Dios, envía a Miguel, príncipe supremo, en auxilio de tu pueblo,
— a fin de que lo defienda en las batallas contra Satanás y sus ángeles.

Con el gozo que nos da el sabernos hijos de Dios, digamos con confianza:
Padre nuestro…

ORACION

Oh Dios, que en tu providencia amorosa te has dignado enviar para nuestra custodia a tus santos ángeles, concédenos, atento a nuestras súplicas, vernos siempre defendidos por su protección y gozar eternamente de su compañía. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amén.

CONCLUSIÓN

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.