Para la catequesis: Domingo XXVIII de Tiempo Ordinario

XXVIII Domingo de Tiempo Ordinario
13 de octubre2019

2 Reyes 5, 14-17; Salmo 97; 2 Timoteo 2, 8-13; Lucas 17, 11-19

El Leproso Agradecido

En aquel tiempo, cuando Jesús iba de camino a Jerusalén, pasó entre Samaria y Galilea. Estaba cerca de un pueblo, cuando le salieron al encuentro diez leprosos, los cuales se detuvieron a lo lejos y a gritos le decían: «Jesús, maestro, ten compasión de nosotros». Al verlos, Jesús les dijo: «Vayan a presentarse a los sacerdotes». Mientras iban de camino, quedaron limpios de la lepra. Uno de ellos, al ver que estaba curado, regresó, alabando a Dios en voz alta, se postró a los pies de Jesús y le dio las gracias. Ese era un samaritano. Entonces dijo Jesús: «¿No eran diez los que quedaron limpios? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No ha habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios?» Después le dijo al samaritano: «Levántate y vete. Tu fe te ha salvado».

Reflexión

¿Qué es la lepra? (Una enfermedad contagiosa que ataca la piel y las extremidades.) ¿Cómo vivían los leprosos? (Aislados para no contagiar a nadie.) Jesús los manda a presentarse a los sacerdotes. Ellos saben qué ni los sacerdotes quieren acercarse a ellos, pero con fe, van y en el camino se curan. Pero solo el Samaritano, vuelve para darle las gracias a Jesús por tan grande regalo. ¿Qué es un Samaritano? (una persona de otra religión, enemigos de los judíos) ¿Por qué es importante que él volviό? (los de la misma religión de Jesús, no volvieron. A veces los Católicos, nos olvidamos de los grandes regalos que Jesús nos ha dado, su Amor, su Misericordia, la Eucaristía, los Sacramentos y no se lo agradecemos diariamente.) Igual que la lepra, el pecado nos aísla de Dios. Pero el perdón que Jesús nos concedió en la cruz, restaura nuestra unión con Dios y su familia. Jesús le dice al Samaritano que su fe lo salvό. ¿Por qué? (Él volvió alabando a Dios; sabía que Dios lo había sanado y vino a darle las gracias.) Dando gracias a Dios demuestra que sabemos que nos ayuda y lo necesitamos. Esto nos lleva a la vida eterna. En misa decimos que darle gracias, “es justo y necesario, es nuestro deber y salvaciόn”.

Actividad

En la siguiente página, colorear globos y cortar alrededor. Pegar cintas detrás, para que cuelguen abajo.

Oración

Dios, te doy gracias por el gran Amor que tienes por mí; por morir en la cruz para estar conmigo en la eternidad; por el regalo de la fe, que me da paz y gozo en mi corazón. Dame humildad para siempre saber que todo lo que tengo y soy es regalo del Cielo y para siempre darte gracias en todo. Amen.

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